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domingo, 24 de noviembre de 2024

Da mucha vergüenza ajena y a ratitos también pena

Oigo un audio que se ha hecho viral de Eduardo Madina en la SER, que viene a decir que no cree, que no quiere creer las acusaciones de Víctor de Aldama con respecto a miembros de su partido y del Gobierno. Pero que al mismo tiempo se acuerda perfectamente de cómo en su día creyó a pies juntillas las acusaciones de Bárcenas, del Bigotes y de otros delatores contra el PP. Y que se da cuenta de que tiene un problema, que eso de creer o no creer según sea la filiación de los acusados es un problema que tiene él como miembro de su partido y toda la gente a la que le pasa igual que a él. Que, desde aquí lo digo por lo que veo ahí fuera, es mucha, demasiada.

Observo con bastante vergüenza ajena y cantidades industriales de bochorno defender lo indefendible del bando propio a políticos y periodistas afines. Hace mucho tiempo que dejé de escuchar la SER o de leer El País o de ver en la tele según qué programas. Gente como Ângels Barceló, Ferreras o Silvia Intxaurrondo hacen el mismo papel con el actual Gobierno que el que en su día hicieron mamporreros como Ernesto Sáenz de Buruaga, Paco Marhuenda o Carlos Herrera cuando gobernaba el PP. La manera que tienen unos y otros de acusar constantemente al enemigo y de proteger y lamer el culo al poder cuando lo detentan los suyos da muchísimo asco.

Mención aparte merece el amigo Jiménez Losantos, que ese igual les da a unos y a otros, siempre y cuando no sea su Isabel Ayuso, de la que está perdidamente enamorado y respecto a la que no admite disidencias. Por lo demás le he oído despotricar como una fiera contra Mariano Rajoy, Soraya, Abascal, Casado y ahora Feijoo,  igual que despotrica de Sánchez, Rufián, Iglesias, Errejón o Yolanda Díaz. Obviamente sus simpatías políticas no las oculta y las sabemos todos, pero es capaz de ver perfectamente pajas y vigas por igual, siempre que no sean las de su amada Ayuso, claro. Es su debilidad, pero al menos, por muy pepero que sea, si tiene que dedicar un programa entero a poner a parir a Feijoó, a Mazón o a Cuca Gamarra les arrea estopa como el que más, como si le fuera la vida en ello. 

Decía que veo a gente que se autodefine como periodista mirar para otro lado cuando las sospechas recaen sobre los suyos y me sonrojo sin entender que ellos mismos no se sonrojen también, tal es el descaro.  Pero de ellos, como de los propios políticos, casi se podría esperar porque no dejan de ser mercenarios, estómagos agradecidos que ganan un pastizal por hacerlo, pastizal que jamás ganarían si se rebelaran contra la mano que les da de comer. Pero ver al ciudadano común y corriente hacer exactamente lo mismo, ver minúsculas pajitas en el ojo ajeno e ignorar vigas como camiones en el propio, eso me indigna todavía más y me da mucho más asco. Justificar ominosamente las corruptelas del partido afín mientras clamas completamente indignado por las del partido enemigo, seamos claros, progres contra fachas y viceversa, da de verdad mucha fatiguita.

Y lo veo constantemente. Hay incluso amigos que no pueden hablar de política, y familias peleadas por toda esta mierda. Si unos y otros se vieran desde fuera, si vieran lo ridículos y patéticos que resultan cuando van a saco contra los contrarios mientras agachan obedientemente la cabeza o directamente desmienten las sospechas de corrupción o las atribuyen a bulos, a campañas del enemigo,  a máquinas del fango que funcionan incansables, sin plantearse ni mínimamente que pueda haber algo de verdad, si se vieran desde fuera, digo, probablemente se morirían de vergüenza, y no precisamente ajena.

A muchos os sonará el número 7.291. Son los ancianos que murieron en las residencias madrileñas durante la pandemia de Covid. Es la cifra fetiche de la izquierda, y no solo de la madrileña. Hay quien se la ha tatuado y todo, y otros se la han grabado en camisetas, gorras y sudaderas, en tazas y monederos, la cifra que blanden constantemente para acusar de asesina a Isabel Ayuso. Me parece encomiable esa preocupación. Pero me gustaría preguntarles a todas esas personas si les preocupan algo los ancianos que murieron en las residencias del resto de España. Fueron 34.683 en todo el país. En Cataluña, por ejemplo, murieron más de 9.000 ancianos en residencias, cerca de un tercio del total.  En Aragón y en Castilla León murieron en residencias más del 87% del total de fallecidos. En Madrid fue el 45%.  Dato mata relato, eso dicen, no? Pues estos datos no han matado el relato de algunos que siguen erre que erre paseando esa estremecedora cifra madrileña por todas partes en plan acusatorio. Yo les preguntaría si los ancianos muertos en el resto de España no merecen figurar en una cifra también, o si son muertos de tercera categoría, al no podérseles adjudicar a Ayuso.

En fin, todo esto como digo da mucha vergüenza.  Por eso al oír las palabras de Madina con respecto a la corrupción y a ese "problemilla" que tiene él y que comparte con tantos españoles, esas varas de medir según las cosas ocurran en un bando o en el otro, me decidí a escribir este post. Porque es demasiada la gente que tiene ese problemilla, demasiada la gente que ha deshumanizado, demonizado y condenado categóricamente al contrario mientras hace de tripas corazón cuando las cosas tocan en su lado de la cama. Demasiado fanático suelto que por supuesto solo ve el fanatismo ajeno.

Y nada, que cada cual se mire a sí mismo con toda la honestidad de la que sea capaz y analice hasta dónde le toca o no ese sesgo para mirar la realidad política, la corrupción o los pecadillos de los distintos gobiernos. Pero eso, con honestidad, por favor. Aunque pueda ser sonrojante la conclusión.

sábado, 3 de agosto de 2024

Cuando la izquierda solía ser signo de rebeldía

Leo un tuit del Dios tuitero que viene a decir algo así:

"Qué tiempos aquellos en los que ser de izquierdas era sinónimo de rebeldía y de enfrentamiento con el poder."

Pues sí, queridos amigos. Muchos recordaréis ese tiempo en el que ser de izquierdas implicaba espíritu crítico, implicaba horror frente a la corrupción. Antiborreguismo. Resistencia.

En los últimos tiempos todos hemos pasado a ser fachas. Eres facha en el momento en el que discutes o te opones a alguna medida propuesta por el Gobierno, aunque esa misma medida haya sido criticada, discutida, negada y considerada como imposible por el mismo Gobierno dos días antes.

Es decir, la única forma de no ser tachado de facha (cosa que a estas alturas a la inmensa mayoría nos importa cuatro pimientos) es ir cambiando de postura al mismo tiempo y a la misma velocidad que el Gobierno y su Equipo Nacional de Opinión Sincronizada, que va adaptando el argumentario a toda marcha a los sucesivos cambios de opinión del Ejecutivo, que son en la práctica los del Presidente. Sea el tema el que sea: la amnistía, el traspaso de la llave de la caja pública a Cataluña, la rebaja de penas por malversación de dinero público o la legalización del asesinato en masa. Eres un facha si piensas lo que pensaban ellos ayer y no has adaptado tu pensamiento a lo que dicen hoy.

El proceso sería el siguiente más o menos. Son cuatro pasos:

1. Eso nunca va a ocurrir.

2. Nunca va a ocurrir, aunque... si ocurriese tampoco sería para tanto.

3. Bueno, es posible que sí ocurra.

4. Está ocurriendo, pero es bueno porque lo hacen los nuestros, y además no gobiernan los fachas.

Y buena parte de esa izquierda que hubo un tiempo que se caracterizaba por su rebeldía y espíritu crítico, dice: 

Sí Bwana.

lunes, 1 de enero de 2024

En limpieza de escaleras somos los más superfieras

Seguramente habréis escuchado las palabras de la ex alcaldesa de Pamplona, recientemente defenestrada de su cargo por la moción de censura que ha colocado de alcalde a un miembro de Bildu con el apoyo del PSOE. Es imposible que no las hayáis oído porque se han repetido hasta la saciedad.

La señora,  tremendamente indignada por el apoyo socialista al señor de Bildu, vino a decir que ella antes de pactar con ese partido prefería mil veces ponerse a fregar escaleras. Madre del amor hermosooooooo!! La que se ha liao!!

La verdad es que no sé cómo se le ocurre a nadie soltar semejante cosa sabiendo el país en el que vivimos.

Yo estoy completamente segura de que si alguien dice, por ejemplo, que antes de pactar con Vox prefiere mil veces bajarse a la mina nadie se tomaría esto como un comentario ofensivo hacia los mineros. En todo caso sería un comentario ofensivo hacia Vox. Es obvio que lo que se pretende decir es que antes de cometer un acto indigno como sería para algunas personas pactar con Vox preferiría hacer un trabajo muy duro y peligroso, y no demasiado bien remunerado como es el de minero.

Bueno, pues esas mismas personas que verían este comentario con absoluta naturalidad han puesto el grito en el cielo por casi el mismo comentario de la ex alcaldesa, pero en relación a Bildu. Cosa que, tengo que decirlo, no me ha extrañado lo más mínimo, sabiendo cómo se la cogen con papel de fumar algunas personas con cierta propensión a ofenderse por encima de sus posibilidades.

De repente han salido de debajo de las piedras hombres y mujeres cuyas madres han limpiado escaleras. Políticos, periodistas, actores y actrices, cantantes, artistas de todo pelaje y personas anónimas levantando el dedo acusador y jurando y perjurando que sus madres se ganaron la vida muy honradamente limpiando escaleras y no consienten que nadie ponga en duda la dignidad de ese trabajo. De hecho tengo que reconocer que he llegado a sentirme un bicho raro por el hecho de que mi madre nunca llegara a ganarse la vida fregando escaleras.

"Mi madre estuvo durante años fregando escaleras y gracias a ello yo pude estudiar mi carrera."

"Pues mi madre también fregaba escaleras de la mañana a la noche, gracias a lo cual pudo sacarnos adelante a mis hermanos y a mí."

"La mía fregaba escaleras y además retretes, y es un trabajo muy digno aunque esa alcaldesa facha y  clasista considere que es lo peor de lo peor".

"Mi madre fregaba escaleras y antes de ella mi abuela y antes de mi abuela mi bisabuela, y me siento muy orgullosa de ellas".

En fin, así hasta el infinito y más allá. Una auténtica competición por ver qué madre había fregado más escaleras en su vida. La verdad es que no tenía ni idea de que el 98% de la gente que se mete en Twitter fueran hijos de limpiadoras de escaleras. Debemos de tener las escaleras más limpias del universo, dada la cantidad de gente que se dedica a este noble oficio.

Lo que me cuesta entender es por qué, si tanto les gusta la profesión, estos hijos no han seguido la tradición familiar, como en el caso de algunas sagas de médicos, notarios, abogados o farmacéuticos. Si la limpieza de escaleras es un trabajo tan gratificante no sé por qué querrían esas señoras que sus hijos estudiaran carreras para dedicarse a otra cosa menos encomiable. Algunos incluso a la política, que eso sí que es algo verdaderamente asqueroso.

En fin, solo puedo decir que me alegro enormemente de que la señora no dijera que antes de pactar con Bildu prefería meterse a prostituta, porque entonces se nos habría llenado España de hijos de... Pues eso.

Aprovecho la coyuntura para felicitar el nuevo año a todo el mundo y desearos que tengáis unas escaleras siempre limpias y escamondadas como los chorros del oro.  Feliz 2024.

miércoles, 22 de noviembre de 2023

Esto es la España a gorrazos, mucha hostia y cero abrazos

No sé si tenéis la misma impresión que yo, pero últimamente detecto a mi alrededor un ambiente un tanto tóxico y enrarecido, bastante chungo, diría yo. Siento que vivo en esa España que tan bien representó Goya en su cuadro "Duelo a garrotazos", las archinombradas dos Españas siempre a la gresca. 

Ya sé que esto no es nada nuevo, que viene de largo, pero en los últimos tiempos las posiciones se han radicalizado tanto que los bandos están totalmente enfrentados. Y ocurre algo que me da bastante miedo, noto un ambiente casi prebélico, muy similar al que he visto en novelas y películas situadas en los tiempos previos a la Guerra civil. Veo algo muy peligroso, que es la despersonalización del otro. La gente sencillamente odia al contrario, no lo ve como una persona sino como el enemigo.

Es verdad que en redes sociales todo esto se muestra mucho más exageradamente, como es normal teniendo en cuenta el anonimato desde el que la mayoría se expresa. Pero es que lo noto también en la calle, en la gente que siente una necesidad imperiosa de posicionarse y dar a entender su desprecio hacia el de pensamiento contrario.

Me da rabia porque todo este ambiente lo han creado los políticos con la inestimable ayuda de sus medios afines. Cada vez hay más periodistas que practican el activismo y no la información. Dependiendo del canal de televisión o de radio que se sintonice te encuentras las arengas enloquecidas de unos y de otros. Los Jiménez Losantos deslenguados y febriles proliferan en ambos bandos.

Lo de la amnistía desde luego ha ayudado poco, ha encabronado a mucha gente y el lenguaje se ha vuelto aún más grueso y pesado. La hemeroteca en este aspecto es demoledora. El presidente asegurando y repitiendo una y mil veces que la amnistía era implanteable y que no cabía en la Constitución. Ministros juristas como Marlaska y Margarita Robles asegurando lo mismo, que no entraba en nuestro ordenamiento de ninguna manera. Carmen Calvo asegurando que una amnistía significaría suprimir literalmente el Poder Judicial. Negativas tajantes y taxativas. Como la clara intención expresada en innumerables ocasiones de traer de vuelta a Puigdemont para que fuera juzgado. Años de órdenes a distintas instituciones europeas para conseguir traerlo, intentando convencer a todos los países de que lo que había cometido era de extrema gravedad. Palabras que se ha llevado el viento en cuanto se han necesitado los votos del fugado para investir como presidente a Sánchez. No quiero ni pensar con qué cara los socialistas del Parlamento Europeo van a explicar a sus correligionarios de otros países que lo que antes era imposible y terrible ahora es perfectamente factible y además deseable. No sé hasta qué punto en esos otros países de la UE se ve con la misma naturalidad que aquí que la gente defienda una cosa y su contraria con el mismo ímpetu y convencimiento de un día para otro.

En fin, entiendo que esto ha sido la puntilla que a muchos les hacía falta para terminar de subirse a la parra y hacer peligrosos llamamientos a la sublevación. Las calles arden porque la gente está muy cabreada. Y no son cuatro fachas con la bandera del pollo, que nadie se equivoque, son personas de muy variado pelaje que se sienten estafadas. Hace mal el Gobierno en despreciarlos, como hizo mal Aznar en su momento cuando despreció la contestación en las calles a la guerra de Irak. Y hace mal en proclamar que toda esa gente representa al fascismo más rancio e involucionista, porque realmente lo que defienden es lo mismo que el Gobierno y sus medios defendían con ahínco hace muy poco tiempo. No puedes pretender tachar de fascistas a esas personas sin delatarte a ti mismo como tal cuando decías exactamente lo mismo.

En definitiva, toda esta historia ha enrarecido el ambiente hasta extremos difícilmente soportables. Y mientras nosotros andamos a gorrazos unos con otros como si no hubiera un mañana, ellos siguen a lo suyo, y cuando se apagan las cámaras y salen del hemiciclo o de las tertulias de radio y televisión se van a tomarse unas cañas, se cuentan chismes y chascarrillos y compadrean lo que haya que compadrear. Recuerdo el revuelo que se montó cuando salió una foto de la copa de Navidad o de no sé qué celebración en la que se veía a Pablo Iglesias riendo animadamente con Inés Arrimadas y con Espinosa de los Monteros. Muchos se escandalizaron porque no les cabía en la cabeza semejante colegueo que desde fuera podía considerarse indecente. Pero esa sensación la han creado ellos mismos, cuando se lanzan exabruptos de todo tipo desde el atril, calentando a sus huestes, y luego en cuanto bajan del estrado y cruzan la puerta cambian totalmente y se relacionan con absoluta normalidad con el contrario. Y además eso es lo natural, que independientemente de las ideas de la gente, te puedas llevar bien. Es algo que ocurre en todos los trabajos, a veces el compañero con quien mejor te entiendes es alguien opuesto a ti en lo ideológico, pero luego a la hora de currar es el más competente o el más simpático. No debería de extrañarnos que entre los políticos y los periodistas ocurriera igual, y sin embargo nos tienen tan acostumbrados a ese aparente belicismo que una sencilla foto tomando una cerveza y riendo nos hace subirnos por las paredes. A ese punto hemos llegado, o nos han llevado ellos y nosotros nos hemos dejado arrastrar.

En esa España a gorrazos, o a garrotazos como la pintó Goya, permanecer ajeno a ese ambiente de hostilidad constante es casi heroico. Resistirse a despersonalizar al contrario, facha o progre, es muy difícil. Y ya respetar al que piensa distinto e incluso reconocer que puede llevar en algunas cosas parte de razón es una verdadera hazaña.

Y me estoy temiendo que esto traspasa las fronteras patrias. Porque más o menos el mismo tono he estado viendo estos días por la victoria de Javier Milei en Argentina. Pocos hacen el esfuerzo de intentar entender el proceso que ha pasado en ese país para llegar a dar la presidencia de forma tan rotunda a un tipo como Milei. Yo no simpatizo en absoluto con las ideas de ese señor pero entiendo perfectamente que con una inflación del 140% y un índice de pobreza infantil del 60% la gente no tenga el chichi para farolillos ni esté para sutilezas. Puedo comprender que muchos lo hayan votado por pura desesperación, por el hastío provocado por los corruptos Kirchner y sus secuaces. Quién soy yo para juzgar al votante argentino angustiado por esa realidad que yo desde aquí no vivo? Pues así todo, la inmensa mayoría de la gente es incapaz de ponerse en el lugar del otro, y ya si hablamos de respetar sus razonamientos o su voto apaga y vámonos.

Me da mucho miedo todo esto. Porque hemos entrado en una dinámica visceral que tiene difícil vuelta atrás. Los ánimos están cada vez más caldeados y parece imposible poner algo de cordura entre tanta mala hostia. Estoy segura de que al leer esto más de dos se sentirán interpelados y hasta indignados, pero de verdad, no intento criticar a nadie. Lo que me gustaría es que al menos alguien se dé cuenta del camino tan peligroso que hemos tomado y que este post sirviera para reflexionar sobre la parte que nos toca a cada cual. Y mira, si a nadie le sirve de nada, por lo menos a mí me ha servido para desahogarme.

miércoles, 16 de noviembre de 2022

Tú no sueltes er cubata, que me queda otra patata

Queridos míos, esto es un no parar. No doy abasto para tanto despropósito. Como diría mi admirada Maica Vasco, el manicomio no defrauda.

Si os acordáis, lo dejé el último día en lo de la "reformulación" del delito de malversación de caudales públicos y las posibles consecuencias que podría conllevar respecto a sentencias firmes de casos de corrupción emblemáticos. Pues bien, al día siguiente me entero de la última propuesta que va a presentar ERC para solventar el problema. A saber, que para que no haya lugar a dudas y no puedan beneficiarse del cambio otros políticos condenados por malversación, sólo se cambie en el Código Penal este delito cuando el caudal público malversado se destine concretamente a... "delitos de sedición".

Pues sí, como os lo cuento. Palabrita del niño Jesús. Lo siento, pero mi sisilisco ya no soporta más tocamientos.

Así que el único caso en el que la malversación sería cosilla menor está claro: el único caso de sedición que ha habido desde tiempos inmemoriales, uséase, la declaración de independencia del Procès. Peeeeero además, como el delito de sedición sería derogado y pasaría a ser "Desorden público agravado" pues... blanco y en botella. Sólo falta decir los nombres y apellidos de los condenados a los que se aplicaría esta exención. Pero cucha, que nadie piense que se está legislando "ad hominem", que nadie caiga en el burdo error de pensar que se legisla para beneficiar a Fulanito, a Perenganito o a Zutanito. Que sois mu mal pensaos, coño!

En fin, que no me he recuperado todavía de la impresión, cuando vuelvo a entrar en shock al escuchar la noticia de que están empezando a reducirse penas de agresores sexuales tras la entrada en vigor de la famosa ley del "sí es sí". Madre mía, tengo el sisilisco ya hecho una coliflor.

Por lo visto ya desde las más altas instancias habían advertido al Ministerio de que, tal y como estaba formulada esta ley, podría haber este tipo de problemas. El mismísimo CGPJ, ese sitio donde sólo hay machirulos dispuestos a putear mujeres y a convertir el país en el paraíso de los violadores, había escrito un informe en el que se señalaban los defectos de fondo del proyecto, entre los cuales estaba la posible revisión a la baja de cientos de casos de agresiones en los que, aplicando la nueva ley, se podía beneficiar al condenado.

Al parecer, por lo que he entendido escuchando a unos y a otros, al no diferenciar entre abuso sexual y agresión, sino ser ya todo agresión, la horquilla de las condenas se ha tenido que ampliar, con lo cual la pena se puede quedar en hasta 5 años menos. Naturalmente decenas de abogados se han puesto manos a la obra y han presentado sus recursos, y en solo unos días ya se ha sabido de varios casos de sentencias firmes en las que los jueces han reducido las penas, aplicando la nueva legislación.

Como ya digo, esto había sido advertido previamente por bastantes instancias, pero el Ministerio había hecho caso omiso de estos avisos y había tachado a los agoreros de machistas furibundos, asegurando que ningún caso sería revisado, ni mucho menos ninguna sentencia reducida. Que todo ese ruido era para asustar a las mujeres y desprestigiar al Gobierno.

Leo un tuit de Juan Soto Ivars que suscribo plenamente: "La ley sí es sí no es el problema, dicen, es que los jueces son muy machistas. Pero cuando les avisaron de que pasaría esto los machistas eran los que avisaban. El nivel de soberbia, torpeza y ego de estas señoras es impresionante". Retuiteo ipso facto.

Pues sí, amigos, machistas eran los que avisaron de las consecuencias y machistas son los jueces (y juezas, que por cierto son mayoría) que al aplicar la nueva ley están concediendo y muy probablemente van a conceder esas reducciones.

Y digo yo... pongamos que es verdad. Pongamos que haya una especie de conspiración judicial fascista heteropatriarcal para dejar en la calle a todos los violadores del país y para aterrorizarnos a las mujeres... no sería en ese caso la obligación del Ministerio de Igualdad legislar de una forma tan diáfana, tan exacta, tan clarísima, que ningún juez machista hijoputa pudiera de ninguna de las maneras, pero de ninguna ninguna ninguna, beneficiar a un agresor sexual fundamentando su decisión en esa ley?

Bueno, pues no. Que dicen ellas que la ley está de puta madre, que no hay error ninguno y que aquí lo que hay es una justicia machista heteropatriarcal de siete mil pares de cojones. Y punto pelota. Y aunque ya están empezando a salir por todas partes abogados que dicen que van a recurrir para favorecer a sus representados (incluido el de La Manada, que fue a fin de cuentas el caso que dio lugar a todo este despropósito) ellas siguen erre que erre con que aquí no se cambia ni un punto ni una coma.

Entre esto y lo de la malversación exclusiva por sedición nos va a quedar un Código Penal superchuli, que diría nuestra ínclita Ministra de Trabajo Yolanda Díaz. Pero superchuli de la muerrrrte. Anda que no!

martes, 15 de noviembre de 2022

Que no cuela esta patata? Tú sujétame el cubata

Me gusta escuchar por las mañanas varios programas de radio.  Ayer estaba zapeando por las emisoras y me puse a oír una entrevista de Carlos Alsina a la ministra portavoz. La verdad es que me partí el culo de la risa. Ya escuché hace unos días otra entrevista que le hizo a Patxi López y me pasó tres cuartas de lo mismo. Cómo explicarlo? Es una sensación entre el bochorno, la risa tonta y la incredulidad. Creo que incluso me sonrojo un poco, pero claro, como lo oigo a oscuras no lo podría asegurar.

La cosa iba de lo del delito de sedición, que estos días es la comidilla tanto en la mayoría de programas de radio como en las redes. A mí la verdad es que este asunto me importa un pimiento, no tengo ningún interés en que Cataluña siga estando en territorio español, y si por mí fuera le habría concedido la independencia hace años. En el mismo momento que la pidieron, sin condiciones. Lo siento por los catalanes a los que les gustaría seguir perteneciendo a España, bienvenidos sean a otras Comunidades, pero desde mi punto de vista es imposible avanzar en la vida cuando te están poniendo todo el rato palos en las ruedas, así que tanto a los vascos como a los catalanes como a los navarros yo directamente les pondría de patitas en la calle, y me dedicaría a intentar seguir adelante con la gente que realmente no tiene ningún problema territorial. Que nos quedamos siete? Pues buenos son, pero por lo menos no perderíamos tanto tiempo, dinero y esfuerzo en intentar convencer a nadie para quedarse, chantaje va chantaje viene. Yo para estas cosas soy muy pragmática. Que queréis iros? Pos venga, puerta. Ya estáis tardando.

Bueno, tanto es así que me pasaron hace unos días una encuesta sobre el tema catalán, para ver el grado de compromiso con la causa unionista nacional, todas las preguntas había que contestarlas de 0 a 5 según se estuviera más o menos comprometido y adivinad lo que yo contesté en todas. Exacto! En todas menos en una, que contesté la opción 5. En esa preguntaban hasta qué punto estabas hasta el moño del tema. 

En definitiva, que a mí la integridad territorial de la nación me importa un carajo, vamos. Pero aun así me gusta informarme de los dimes y diretes de esto de la sedición, los indultos, la amnistía y todas esas polladas.  

La ministra portavoz decía que lo de cambiar el delito de sedición por otro tipo penal menos oneroso (concretamente la cosa se llamaría "Desorden público agravado", tócame el sisilisco) era para acercar nuestra legislación a la de los países de nuestro entorno, los de la UE. Y que además eso iba a facilitar las relaciones con Cataluña. Alsina le preguntaba que por qué tanto interés en equipararnos con Europa justo ahora y justo en ese punto y no en muchos otros en los que nuestras leyes difieren también muchísimo. Por ejemplo, la ley del indulto, mucho más estricta en otros países europeos como Alemania, donde sería totalmente imposible indultar a ningún político condenado por corrupción.  Esto también se lo preguntó a Patxi López el otro día y se puso a tartajear. La ministra poco más o menos. Yo me lo paso genial con estas cosas, la verdad. Bueno, y cuando ya le ha preguntado por lo siguiente, lo que en el argot eufemístico del Gobierno se ha dado en llamar "reformulación del delito de malversación de caudales públicos"  (en cristiano, que se puedan ir de rositas por to el morro los que desvían la pasta para usos ilícitos, o sea, para lo que a ellos les sale de los huevos) la señora se ha puesto a hablar de la paz en el mundo como si no hubiera un mañana.

A esta gente le urge hacer un Máster de caradurismo impresionante nivel Dios. Porque a ver, tienen un jefe que les da tropecientas mil vueltas en eso a todos. Sánchez puede decir una cosa y la contraria de un día para otro y defenderla con total convencimiento sin inmutarse lo más mínimo, sin pestañear, sin que se le mueva un solo músculo de la faz. Donde dije digo digo Diego y donde dije Diego ahora digo dije y donde Diego dijo dije digo diga. 

- Oiga, pero usted dijo que de ninguna de las maneras indultaría jamás a los políticos catalanes condenados por sedicion y malversación.

- Ya, pero eso lo dije hace un rato, antes de la siesta. Luego he echado un sueñecito y lo he visto mucho más claro. El indulto mola.

- Oiga pero usted dijo que...

- Ya, pero... patata. 

- Oiga pe pe pe pe pero...

Y nada, se queda el tío tan pancho.

Claro, pero este grado de caradurismo es muy difícil de conseguir. Ese temple de Sánchez, esa apostura, esa seguridad absoluta de que lo que está diciendo ahora es lo que cree fervientemente aunque media hora antes creyera igual de fervientemente justo lo contrario... joder, eso hay que trabajárselo mucho. Y no todo el mundo tiene aptitudes, aunque muchos vayan sobrados de actitudes. La gente tartamudea, se queda en blanco y echa mano desesperadamente del argumentario y lo repite como un mantra, le pregunten lo que le pregunten.

- Oiga, por qué ha dicho que cambiar el delito de sedición hará que los catalanes se sientan más cómodos? Qué relación tiene una cosa con la otra? Se supone que esto era para equipararnos a Europa.

- Eeeeeeeeh... Hummmmmmm... Bueeeeeno!  Es evidente que tenemos que adaptar nuestra legislación a la de los países de nuestro entorno porque esta ley procede del siglo XIX y está obsoleta, porque...

- Ya pero yo lo que le estoy preguntando es por qué dice que cambiando esa ley los catalanes blablabla...?

- Eeeeeeeeh... Hummmmmmmm... Bueeeeeeeeno! Porqueeeeeee... patata.

- Glups!

En fin, ya digo que a mí personalmente todo esto me importa un huevo, y que fundamentalmente con lo que me lo paso bien es con los apuros que pasan. Me encanta ver cómo van con el rollo preparado para soltarlo como papagayos, y cómo se les caen los palos del sombrajo en cuanto alguien se sale del guion previsto. Los políticos son una gente muy graciosa, como muñequitos de guiñol.

Lo malo es que no todo el mundo se lo toma igual de a cachondeo que yo. Es verdad que casi todos los días cuando acaban las entrevistas los tertulianos se suelen echar unas risas a cuenta del entrevistado de turno, incluso a veces hacen imitaciones. Pero luego terminan bastante cabreados por la sensación (bastante cercana a la realidad, creo yo) de que les toman por imbéciles.

Últimamente he notado en bastantes emisoras (naturalmente no progubernamentales) un cierto engrosamiento del vocabulario. Esto de la sedición ha tocado muchas higadillas, pelotas y pepitillas. A Losantos le ha dado por repetir como un mantra la expresión "golpe de estado a cámara lenta" y sus llamamientos a tomar las calles son constantes. Está totalmente desatado, palabrita.

Pero ya lo de la malversación, que según parece obligaría a revisar sentencias tan renombradas como las de los Ere, Noos o Gürtel... ay, amiiiiiigo, eso ya ha mosqueado a mucha más gente, eso sobrepasa con creces las idas de olla del amigo JLo. Eso toca los huevos incluso a los muy cafeteros psoeistas, que andan algunos que ya no saben para dónde mirar. No veo yo a la vil plebe muy dispuesta a tragar por ahí, por mucho que nuestras tragaderas sean ya, a fuerza del constante ensanchamiento, de un inmenso tamaño XXXL. Porque claro, es obvio que todo esto está específicamente diseñado para beneficiar a los políticos del Procès, pero es que de paso podrían salir muy muy muy beneficiados si se revisaran sus sentencias personajes tan queridos por la opinión pública zurda como Bárcenas o Urdangarín, pasando por Julián Muñoz y toda la mafia de la Gürtel. Y eso... eso ya son otros López.

En fin, la gran pregunta es... tendrán cojones? Conseguirán colar también esta patata? Y si lo hicieran... volvería a funcionar la amnesia colectiva en próximas elecciones??? Ahí lo dejo para vuestra reflexión.

domingo, 24 de abril de 2022

No sé yo de qué se extraña ni La Francia ni La España

Estoy flipando bastante con el asombro que parece despertar el auge de Marine Le Pen en Francia, y de paso el que pronostican las distintas encuestas de Vox en España. De verdad, me quedo ojiplática. Es que nadie se entera de nada?

Sesudos analistas se pasan horas y horas en tertulias de radio y televisión, en canales de distintas plataformas, dándole vueltas y vueltas al asunto, y es que no dan ni una. Me pregunto si esta peña se mueve en la calle o vive en Babia. Porque yo lo veo bastante claro y hasta natural. No termino de entender esa estupefacción generalizada por el fenómeno.

Confieso sin rubor que yo podría votar a Vox. Podría votarles si no tuvieran ese tufo de ranciedad catoliquilla y monárquica que me echa para atrás. Desde mi posición atea y republicana obviamente Vox es una opción imposible para mí, como lo es el PP. Ya he dicho muchas veces que actualmente estoy huérfana de voto. Como muy in extremis podría votar a Ciudadanos, no porque me vuelvan loca de pasión, pero hoy por hoy son los que menos asquito me dan y además, como están prácticamente agonizando, me dan penilla y lo mismo les hago un poco de respiración asistida.

Pero lo que son los de mi cuerda, los de izquierdas, ni loca voto a ninguno ahora mismo. Por eso entiendo perfectamente que haya muchísima gente como yo, huérfana y perdida, decepcionada, incomprendida, harta de falsas promesas y de humo, de pagar siempre todas las crisis, de que les pongan en la agenda cuestiones ideológicas o identitarias como prioritarias cuando su prioridad inmediata es casa, comida, sanidad y un futuro medianamente diáfano. 

Si yo fuera joven y no pudiera independizarme hasta los 40, ni plantearme un futuro, una estabilidad económica, una casa, unos hijos (cosa que ahora mismo poca gente se puede permitir porque es imposible) me subiría por las paredes si en la agenda política y mediática se pasaran la vida hablando de cuestiones como la identidad de género, el encaje de Cataluña en España, si el rey emérito debe o no volver, o si los toros son un espectáculo o un genocidio animal.  Vamos, es que directamente pasaría de toda esta gentuza, o bien, en un arranque de rebelión, votaría al que más miedo les diera a todos ellos, o sea, a Vox. (Antes era Podemos, y yo los voté justo por eso, pero ahora dan más risa que miedo, la verdad)

Ya he dicho por qué yo personalmente no puedo votar a Vox, pero claro que puedo entender que otros lo hagan. Claro que puedo entender que en las 3.000 viviendas en Sevilla arrase. Tú vete a hablarle a esa gente de todas las chominás ésas que he nombrado antes y espera que no te manden a la mierda. Si han votado toda la vida a la izquierda y encima les gustan los toros y tú vas a contarles que son una aberración y que les vas a quitar su entretenimiento da gracias con que no te corran a gorrazos.

Luego está el tema de la inmigración. Que sí, que hoy por hoy en mi ciudad y en mi barrio eso no es ningún problema. Pero sí lo es en determinadas ciudades y, sobre todo, en determinados barrios. Y nunca son barrios de ricos ni zonas residenciales. No, son esos barrios de gente trabajadora que siempre ha votado a la izquierda y que ahora se siente huérfana. Eso ha pasado en Francia, donde la inmigración sí es un tremendo problema. Y la respuesta de los partidos a los que siempre han votado es que si se quejan del comportamiento de esa otra gente es que son racistas y xenófobos, y que sean buenos, y admitan deportivamente "sus cosillas". Que respeten que vienen de culturas diferentes, que las mujeres lleven la cara tapada y que las niñas vayan al cole con pañuelos en la cabeza. El multiculturalismo mola, no te quejes, que no es pa tanto.

Consecuencia directa... Marine Le Pen.

Y ojo! Que Francia no tiene ni el paro que tenemos aquí, ni la inflación, y que el nivel de vida de los franceses es muy superior al nuestro. Y aun así tienen el mosqueo que tienen con sus gobernantes. Os podéis hacer una idea de lo que puede pasar en un país con unos niveles de desempleo como el nuestro, con esa juventud que no llega al mileurismo ni de broma,  que ha perdido la esperanza por completo, con una inflación desbocada, con gente que no puede pagar ni la luz ni la gasolina para ir a trabajar?? Y todavía hay quien se extraña de lo de Vox??

Pasó en USA con Trump. Nadie creía que pudiera ocurrir y ocurrió. Su mensaje claro y contundente caló: America first. Ese mismo mensaje fue el que parió el Brexit. Britain first. Que es el mensaje de Le Pen: La France premier? (Bueno, no sé francés, no os pongáis estupendos si no se dice así). Y aquí lo mismo: España primero. Que es justamente lo que la gente quiere que le digan. Y que hagan. Que protejan sus empleos, que protejan sus escasas propiedades, que les ofrezcan seguridad, para ellos y para sus hijos. Y mientras los otros partidos se pasan la vida elucubrando sobre el alma de los gamusinos llegan éstos y les comen la tostá prometiendo justamente lo que necesitan que les prometan. 

Y la cosa es que luego lo hacen. Trump efectivamente llevó a cabo muchas de esas promesas que en principio nadie creía que sería capaz de hacer. Puso por delante de todo a los americanos y se salió por tol morro de todos los organismos internacionales que le pusieron pegas. Que me pones cortapisas medioambientales que no estoy dispuesto a cumplir, porque America first y me importa un huevo la agenda global y el cambio climático? Pues me salgo de Davos, de Davis, de Davisita y de Davisito. Y lo cierto es que sus votantes estaban encantados! Mucha gente le volvió a votar porque le gustaba lo que estaba haciendo. Una política que muchos ciudadanos de otros países quisieran para ellos, por cierto. 

La cuestión que mucha gente se plantea es: "nuestros dirigentes nos protegen?" La gente del campo, por ejemplo. Es normal que estén hasta los cojones de esta peña. Que traer un tomate de Marruecos salga más a cuenta que producirlo aquí manda huevos! Que les pidas unas exigencias y unos requisitos para cultivar aquí, y que luego terminen vendiéndose en las tiendas productos de otros países en los que no se exigen todas esas cosas es para cortarse el pescuezo. Que los agricultores y los ganaderos pierdan dinero, que les paguen por sus productos menos de lo que han invertido, y que encima terminen en las tiendas a unos precios escandalosos, mientras que se venden más baratos los de fuera... de verdad alguien se extraña de que esa gente vote a Vox?? Recordad el mensaje: America first, España primero.

En fin, que a mí lo que verdaderamente me extraña es que haya gente que todavía vote. Mucho más, que vote a los partidos estos que nos han traído hasta aquí.

Conste que sigo creyendo en Europa, que creo que es nuestra salvación, la única. No sé de qué seríamos capaces si no estuvieran ahí nuestros vecinos civilizados. Pero también creo que tanto esa Europa como nosotros propiamente nos lo tenemos que hacer mirar muy mucho. Y que si las únicas respuestas que los partidos tradicionales van dar a la gente desesperada y desilusionada de este mundo global es "paz y amor, igualdad y concordia" no nos extrañemos de los Le Pen, los Trump, los Orban o los Abascales.

Es probable que sean los únicos que se estén percatando de lo que está pasando. Sería bueno dejar de ridiculizarlos, a ellos y a sus votantes, y empezar a entender por qué están ahí y por qué cada vez están más fuertes.

viernes, 1 de octubre de 2021

Me he autoevaluado y la duda me he quitado

Queridos amigos, como sabéis, hace tiempo que en mis incursiones tuiteras estoy triunfando plenamente. No hay día que no sea obsequiada con epítetos como cuñada, equidistante, fascista, machista, voxera... Bueno, y esto es lo más bonito que me dicen. Pero dado que este blog se denomina "Arfondoalaizquierda" precisamente por un acto de orgullo personal hacia esa adscripción política (orgullo que, lo confieso, ya no siento en absoluto; hoy por hoy no considero nada halagador ser de izquierdas, visto lo visto, leído lo leído y oído lo oído), he decidido autoevaluarme en función de una serie de parámetros objetivos que considero que definen la condición más o menos izquierdista de una persona. Así que allá voy.

1. Derechos civiles.  Soy una auténtica defensora de todos los derechos y conquistas sociales. La regulación del aborto por ley de plazos, la regulación de la eutanasia, la igualdad de derechos para todas las personas, sea cual sea su religión, condición sexual o ideología; soy incluso partidaria de causas más polémicas, como la legalización de las drogas, la gestación subrogada y la prostitución voluntaria. En el aspecto individual soy liberal a tope, que cada cual haga, diga o piense lo que le dé la gana, siempre y cuando no choque con la libertad de los demás. Soy también defensora de la causa animalista, sin llegar a los extremos de pensar que los gallos violan a las gallinas o que las granjas de pollos son equivalentes al holocausto. No soy partidaria de prohibir cosas, prohibiciones las menos posibles. Así que en este punto de la autoevaluación me pongo un 9, estoy a la izquierda de toda la gente que conozco. Y no me pongo más por modestia. 

2. Religión. A pesar de lo que he dicho anteriormente sobre respetar los derechos de todas las personas, sea cual sea su religión, considero que las religiones junto con los nacionalismos son auténticos cánceres para la sociedad. Por ello soy partidaria de que la religión se viva en la intimidad o en los templos habilitados para ello y que salga de la vida pública, sobre todo de las escuelas. Es una lucha personal mía de toda la vida. Ni mis hijos están bautizados ni han hecho la comunión ni han dado clases de religión jamás en el colegio, y mi deseo, que ya considero de imposible cumplimiento, siempre ha sido que alguna vez por fin la asignatura de religión dejara de estudiarse, al menos en la escuela pública, que debería ser laica totalmente.  En fin, es una batalla perdida, pero mi laicismo, mi agnosticismo y mi anticlericalismo creo que me conceden otro merecidísimo 9 en este apartado. El punto que me falta para la excelencia me lo quito por alguna vez que he flaqueado asistiendo a alguna misa de difuntos, aunque lo haya hecho con todas las reticencias del mundo. Pero bueno, he ido y me quito el punto para ser completamente honesta en esta autoevaluación.

3. Feminismo. Me considero la persona más feminista del mundo. Creo absolutamente en la igualdad de hombres, mujeres y cualquier otra variante que pueda darse. No tengo la menor duda de que cualquier mujer puede conseguir lo que se proponga. Por supuesto, no tengo que decir que a igual trabajo igual salario y que cualquier otra cosa me parece aberrante.  Tanto creo en la igualdad que no soy partidaria de hacer distingos entre la violencia según la cometa un hombre o una mujer o según sea el sexo de la víctima. Por ello ya sabéis que soy una ferviente detractora de la Ley de Violencia de Género, como lo soy de las cuotas en los partidos políticos o de cualquier tipo de diferencia que se pueda establecer entre las personas en función de su sexo. Creo que tanto padres como madres deben gozar de los mismos permisos laborales, para que la maternidad no suponga una rémora en la carrera profesional de las mujeres. Y excepto por el hecho de que hoy por hoy los hombres no pueden parir, considero que tanto en el cuidado de los hijos como de las personas dependientes o en las tareas del hogar deben participar en igualdad de condiciones que las mujeres. Por tanto me puntúo aquí con otro 9 y de este modo considero probada matemáticamente mi condición feminista y niego rotundamente la acusación que con frecuencia se me hace de ser cómplice de la violencia machista, de los abusos del heteropatriarcado y no sé cuantas mil falacias más que injustamente se me atribuyen.

4. Economía. Socialdemócrata a tope. Soy partidaria de una fiscalidad justa con la que los impuestos vendrían a paliar las desigualdades sociales. La mejor sanidad del mundo debería ser la pública y también la mejor educación. La educación es, de hecho, el mejor ascensor social que se ha inventado, después del braguetazo, y pienso que es irrenunciable que la pública, la de todos, tenga la mayor calidad. No me importa pagar muchos impuestos si con ellos contribuyo al reparto equitativo de la riqueza. Pero no me gusta la demagogia económica que practica buena parte de la izquierda. Una alta fiscalidad da para mucho pero no para todo. Por eso la bonanza económica de un país no puede fundamentarse sólo en lo público, también hay que incentivar la inversión privada y no hacer sangre constantemente con los enfrentamientos entre trabajadores y empresarios. Y como no soy partidaria de la demagogia no creo que el sistema de pensiones actual sea sostenible a largo plazo con el envejecimiento constante de la población, y pienso que los políticos deberían ser valientes y decirlo claramente en lugar de pasarse la vida inventando gilipolleces para mantenernos en la inopia. En fin, como habrá quien me discuta la nota si me puntúo muy alto en este apartado voy a ser modesta y me pondré un 7. Que no se diga que no estoy siendo completamente honrada.   

5. Forma de Estado. Como ya he manifestado en múltiples ocasiones soy republicana de pura cepa. Aunque yo no creo que el republicanismo sea exclusivo de la izquierda, es evidente que hay una amplia mayoría de simpatizantes de la causa a este lado del espectro ideológico. Esto me daría la máxima puntuación, incluso matrícula de honor si añadimos mi aversión absoluta por la monarquía en general y más concretamente por la borbónica en particular. En cuanto al asunto territorial soy una entusiasta federalista. No creo que el estado de las autonomías sea muy distinto a un estado federal, pero vamos, que si hay que avanzar hacia un mayor federalismo, que cuenten conmigo. Tampoco tengo ningún problema con que se independice quien le dé la gana. Si por mí fuera hace ya años que vascos, catalanes, navarros y todo el que lo pidiera habría tenido su referéndum correspondiente y se hubieran largado del país y dejado de dar por culo con sus constantes exigencias. Mi patriotismo tiene un nivel muy bajo en ese sentido. Si tengo que cambiar la forma del mapa me aprendo la nueva y ya está. De hecho ya lo hice cuando dejé de pintar el mapa de España como una carita con la nariz de Portugal. Empecé quitándole la nariz y si tengo que quitarle el flequillo y el gaznate se lo quito sin problemas. Como si nos quedamos solos los andaluces. En realidad yo me considero ciudadana europea, así que todos los límites que están por debajo de ese me la refanflinflan. Bueno, menos cordobesa, que eso reconozco que sí me gusta ser. Así que en este punto me voy a poner matrícula de honor, ni modestia ni nada, no me quito ni un punto. Estoy a la izquierda de todo el mundo y es casi imposible adelantarme.

Pues nada, una vez autoevaluado mi izquierdismo, aunque soy bastante patata en lo que a matemáticas se refiere, queda claro que mi nota media estaría muy cercana al 9. Es decir, conforme a unos parámetros objetivos soy indiscutiblemente una persona de izquierdas, y por tanto, el título de este blog sigue teniendo la mayor vigencia. Y por eso creo que tengo toda la autoridad moral para decir bien alto y bien claro que la izquierda actual, con la que no me siento en absoluto identificada, por su autoritarismo y su tendencia al prohibicionismo, al dogmatismo y al sectarismo, es una puta mierda como la copa un pino. He dicho.

miércoles, 12 de agosto de 2020

Mi República

 Se me están yendo los seguidores de Twitter a puñaos.

En todos estos meses criticando tutiplén a Pedro Sánchez y al Gobierno por la gestión de la pandemia me había hecho con un lindo ramillete en flor de seguidores de Vox que ya sabía yo que no me iban a durar mucho.

Efectivamente, ha sido empezar todo este follón del Emérito y ponerme yo a despotricar de la Monarquía y a defender la noble causa republicana, y salir ellos huyendo, renegando horrorizados de mi amistad virtual.

En fin, era de prever. Ahora se me están apuntado un montón de podemitas y de socialistas republicanos, que me regalan entusiastas likes y me retuitean con fervor. Ellos también volarán en el momento en el que escriba alguna crítica a Sánchez, a Iglesias, al profesor Don Simón o a cualquiera de sus muchos fetiches. Es mi sino. Tal como me llegan se me van. 

Yo, como republicana convencida y apasionada, lamento profundamente que mi causa haya sido monopolizada por las locas del coño de Podemos. Bien es verdad que no es por su culpa, sino por la de otros partidos que, teniendo raíces republicanas, con el tiempo han ido renunciando a ellas y dejándonos huérfanos a los que no nos identificamos para nada con el club Iglesias-Montero pero seguimos creyendo en una forma de estado que no se rija por las reglas obsoletas y anacrónicas de la sangre azul.

Que a estas alturas aún quede una institución que se herede de padres a hijos por vía sanguínea y que esto lo veamos con normalidad me produce profundo estupor. Una institución opaca a más no poder, de la que sólo se sabe lo que su organismo gestor, Casa Real,  quiere que sepamos, y que se caracteriza por la inviolabilidad judicial de la persona que está al frente. Que la gente admita sin escándalo aparente que haya una persona en este país que podría asesinar a su mujer y sus hijos delante de toda España en vivo y en directo y seguiría sin poder ser juzgada por ello, me parece completamente demencial. 

Toda la gente que me defiende la monarquía española, tanto mis ex-seguidores de Vox como muchos socialistas, reconvertidos por la fuerza de la vergüenza del mítico juancarlismo a la practicidad del felipismo, del cortesanismo del campechano al de su preparadísimo sucesor.... pues bien, toda esa gente, tiene un argumento común: el miedo. Todos repiten lo mismo: "Este país no puede permitirse cuestionar la forma del estado en un momento como éste, con una pandemia del copón (qué bien viene el Covid para algunas cosas), una crisis económica mundial sin igual, un Gobierno bipolar en el que coexisten constitucionalistas con antisistemas que quieren destruir el régimen del 78, una crisis territorial provocada por el independentismo catalán que no se sabe cómo puede terminar.... cómo coño nos vamos a plantear ahora abrir el melón de la Monarquía con todo ese panorama?"

Y conste que en buena parte llevan razón. Hay motivos de sobra para tener miedo en un país como éste, con esa historia demencial, madre mía, que parece que no se nos puede dejar solos porque la liamos parda fijo.  Para todas esas personas no se puede abrir el debate Monarquía-República porque, parafraseando el famoso tema de Amaral, sin el Rey no somos nada. El Rey es el garante de la unidad de España y de que toda la estabilidad y bonanza conseguidas en los últimos 40 años no se vayan al carajo. 

Da igual que nos hayamos enterado a posteriori de que el Señor que ostentaba el cargo durante todo este tiempo era un caradura impresionante, que recibía regalos más que cuestionables de regímenes no precisamente democráticos, que tenía cuentas multimillonarias no declaradas en Suiza y una amante comisionista que hacía y deshacía a su antojo, y que se ha hecho con un patrimonio de oscuro origen del que hasta su propio hijo ha renegado públicamente, renunciando a la herencia paterna, eso sí, sin contar dentro de la herencia el cargo. Que a ése no renuncia ni loco. Ni importa que el Rey junior haya enviado a su descocado papá a tomar viento a la Conchinchina para intentar salvar su real culo y el de su heredera. Da igual, sin él no somos nada.

Y yo me pregunto qué hubiera sido de este país si aquellos otros gobernantes que consiguieron todo lo que ahora tenemos se hubieran dejado llevar por el mismo miedo a no tocar lo intocable, a no pisar callos fachas, por si acaso. Se habría legalizado alguna vez el Partido Comunista, por ejemplo? Se habrían aprobado leyes como la del divorcio o la del aborto? 

La Monarquía, que iba en el pack completo de la Constitución, y que por tanto tenía que ser aprobada sí o sí al aprobar la Carta Magna, es intocable?? Vale que se encargaron en el texto constitucional de blindarla bien, a prueba de bombas, pero es que esas bombas ya han caído. De hecho, hemos sabido que todos estos años han estado cayendo, sólo que no nos enterábamos de nada por ese pacto vergonzante de silencio que había en torno a la Familia Real. Ese pacto de silencio por el que, aún ahora que se ha abierto la veda contra ellos, hay que seguir usando eufemismos como "amiga entrañable" para referirnos a la famosa amante comisionista.

Sé perfectamente que todo esto es hablar por hablar, porque hoy por hoy en el Parlamento la correlación de fuerzas no permite aprobar un cambio constitucional de esa envergadura. Pero eso no es óbice para que en el marco teórico, y a la espera de que la causa republicana sea adoptada por otras fuerzas aparte de las podemitas e independentistas, el debate esté abierto, y desde luego no nos tachen poco menos que de criminales a los que creemos en una república moderna y adaptada a los tiempos, en la que la transparencia de la jefatura del estado esté garantizada por ley. 

Mi República no es como esa II República de los años previos a la Guerra Civil, no. Ni una República Popular como la china o la venezolana, que con eso también nos intentan meter el canguelo en el cuerpo a los pobres republicanos que no tenemos nada que ver con esa gente. Por qué no soñar con una República Federal a la alemana, o presidencialista a la francesa?? Por qué no soñar con un día en el que no tendremos que tragarnos a todas horas el vomitivo empalago de la prensa cortesana mostrándonos minuto a minuto el día a día de esta familia cuyo principal mérito en la vida es su ADN? Que si las niñas van al cole, que si comen sopa, que si son veganas, que si Letizia repite vestido, que si el Rey se corta la barba, que si se la deja larga, que si la Reina está muy delgada, que si se ha operado la quijada, la nariz, los pómulos o las tetas.... Socorrooooooooo!!!!

En fin, no estoy dispuesta a rendirme al miedo que intentan insuflar los defensores de la monarquía por precaución. Esto es como los niños chicos, si nunca los dejas solos porque te da miedo lo que les pueda pasar, nunca crecerán y siempre serán unos timoratos y unos inmaduros y te necesitarán hasta para ir al baño. Si siempre vamos a necesitar a los Borbones para que nos tutelen y nos protejan de nosotros mismos, nunca seremos capaces de hacernos mayores y de caminar por nosotros mismos.

Seguiré peleándome en Twitter con monárquicos convencidos y con neofelipistas (antiguos juancarlistas), luchando por esa República moderna y europeísta en la que creo, y arreándole estopa a los podemitas que pretenden apropiarse de ella y convertirla en una fantochada populista tan cutre como todo lo que tocan.

Y seguiré perdiendo seguidores voxeros a espuertas, qué le vamos a hacer. Pero bueno, ya volverán en cuanto cambie de tercio y le suelte un par de coces a Irene Montero o al inefable muñecote Don Simón. Siempre vuelven, como los turrones El Almendro en Navidad.

 

miércoles, 6 de mayo de 2020

Yo o el caos, el caos o yo

Me manda una amiga una petición de Change.org para presionar por la prórroga del estado de alarma durante dos semanas más. Hasta ahora se había venido renovando sin problemas en el Parlamento con el apoyo de la mayoría de los grupos, pero llegados a este punto algunos han dicho claramente que se niegan a seguir dando ese apoyo mientras que otros remolonean, dudan y ponen ciertas condiciones para darlo.

Le digo a mi amiga que antes de firmar esa petición prefiero informarme porque la verdad es que he leído y oído cosas contradictorias y quiero formarme mi propia opinión sobre el asunto. Además hay otra cosa que me ha disgustado bastante, y es la actitud de parte del Gobierno, encabezada por el propio Presidente, de plantear el asunto en términos asquerosamente fatalistas, en plan "O yo o el caos". De hecho, han usado esa palabra exactamente, caos. Y sinceramente, ese tipo de actitudes me ponen rápido a la defensiva. Una cosa es que yo piense que la oposición es una mierda y otra muy distinta es estar dispuesta a tragarme los mensajes catastrofistas que puedan venir del Gobierno para conseguir sus propósitos.

Para empezar me alerta que sean tantos los grupos que se niegan a seguir manteniendo la alarma, incluídos los socios preferentes del Gobierno. Y más me alerta todavía escuchar a miembros del Gobierno acusar directamente a la derecha responsabilizándola del posible repunte de contagios y muertes que pudieran producirse.

Alto ahí! Alerta máxima!! Si convenimos en que es infame y miserable atribuir al Gobierno la responsabilidad de las muertes que se han producido por Coronavirus, que son bastantes, cómo voy a aceptar que se responsabilice a la oposición de las posibles muertes del futuro?? Esto qué coño es, el deporte nacional favorito?? Lanzamiento de muertos?? Y está feo cuando tú lo haces pero mola cuando el que lanzo los difuntos contra ti soy yo?? Venga ya!!

Eso me raya. Pero más me raya todavía que el reproche vaya directamente al Partido Popular y no a los socios nacionalistas, que de hecho han remoloneado todo el tiempo para apoyar la alarma y algunos de ellos ya directamente han dejado claro que con ellos no se cuente. Si hubiera que achacar responsabilidades de lo que pueda pasar a alguien, con éstos qué pasa, que tienen bula papal o qué?

Pero es que además me pongo a leer cosas y veo que varios juristas no precisamente sospechosos de simpatizar con la derecha ponen en duda la constitucionalidad de algunas de las medidas que se están tomando aprovechando el estado de alarma, que limitan peligrosamente con el estado de excepción.  Escucho además en la radio al mismísimo Baltasar Garzón explicando que el estado de alarma, pese a ser el más práctico, no es el único mecanismo legal que permite al Gobierno limitar el movimiento de los ciudadanos.  También desmonta de paso otro bulo gubernamental: que el mantenimiento de los ERTES y de las ayudas sociales relacionadas con la pandemia vayan ligados inexcusablemente al estado de alarma, un argumento que el Gobierno ha usado repetidamente para defender la prórroga. De hecho el mismo Gobierno renunció ayer mismo a ese argumento falaz al pactar con Arrimadas la desvinculación de ambas cosas a cambio del Sí de Ciudadanos. Ahora tendrán que tirar de la fábrica de argumentarios para explicar por qué lo que hasta ayer no era posible de ninguna manera ahora ya sí lo es. En fin, ellos y sus líos.

Me molesta mucho que me mientan, y más todavía que me intenten manipular con esas mentiras. Es por esto por lo que no firmaría esa petición. No porque no piense que sería bueno que se prolongara un poco más la alarma, al menos otras dos semanas, sino porque en lugar de usar argumentos veraces y honestos intentan convencerme con falsedades, además bastante burdas. Eso me cabrea un montón. Que no cuenten conmigo para esos juegos.

De todas formas estoy bastante convencida de que el PP se hubiera abstenido para facilitar una última prórroga, aunque ya no será necesario porque tanto Ciudadanos como el PNV han pactado el SI. Esta prórroga saldrá adelante pero creo que el Gobierno debe empezar a plantear otras opciones para cuando termine porque no le van a dar más cuartelillo para alargar esto indefinidamente. Salvo en caso de que se diera un retroceso o un repunte de contagios, cosa que ni creo ni espero que ocurra,  ésta será la última prórroga del estado de alarma, así que no estaría de más que fueran ingeniando la forma de colaborar con las Comunidades Autónomas para gestionar conjuntamente el desconfinamiento y la transición a la "nueva anormalidad".

Y aunque sea mucho pedir, tampoco estaría de más que dejaran de intentar manipularnos persistentemente con planteamientos catastrofistas y asustaviejas. O yo o el caos. O yo o la muerte.

O tú o tu tía la de Burgos.  Vete a meterle miedo a tu abuela, capullo!!

lunes, 22 de julio de 2019

Trileros, malandrines y granujas de medio pelo

Fue sonrojante en su día oír decir a Carmen Calvo en una de sus míticas declaraciones aquello de "Eso no lo ha dicho el Presidente, eso lo dijo el señor Sánchez cuando no era Presidente", para justificar de ese modo los múltiples cambios de opinión de su jefe entre su etapa anterior en la oposición y la actual al frente del Gobierno. Una tiene la sensación de que hoy en día para ser político sólo es necesaria una cualidad, o más bien la falta de ella: la absoluta carencia de vergüenza.

La capacidad de decir una cosa un día y al siguiente negarla, incluso negar haberla dicho, aunque te pongan en tus narices la Maldita Hemeroteca y te demuestren sin lugar a dudas que sí, que lo dijiste alto y claro, es una de esas cosas que por mucha imaginación que yo le eche me cuesta asimilar.

El viernes pasado, en una amplia entrevista de Antonio García Ferreras al Presidente en funciones, éste alegó una serie de motivos por los que le parecía imposible acordar un Gobierno de coalición con la formación Unidas Podemos. Desacuerdos básicos en materia territorial, económica, política laboral, la propia concepción del Estado, etc. Decía no poder admitir en un Gobierno dirigido por él a personas que hablaban de España como de un país no democrático, en el que había presos políticos, que habían incluso impugnado la aplicación del artículo 155 en Cataluña... En fin, esgrimió una serie de razones bastante coherentes porque efectivamente es complicado acordar una coalición con un partido con presupuestos políticos tan diferentes en aspectos fundamentales de la gobernanza de un país. Pero cometió un gran error, un error de fondo, tal vez pensando que nunca ocurriría lo que luego ocurrió: personalizó ese rechazo en la figura de Pablo Iglesias, al que definió como el principal escollo para la formación de ese Gobierno.

Craso error, impropio de una mente maquiavélica como la de Sánchez. Porque fue ahí donde se vio pillado ante la siguiente jugada de Iglesias: su renuncia a seguir siendo ese escollo. "Si el problema soy yo, se acabó el problema. Eso sí, no más vetos, ahora quiero para los míos una vicepresidencia, decidir yo los nombres y tantos ministerios como proporcionalmente nos correspondan por escaños". Toma yaaaaaaa! El tontito Iglesias se marca un jaque mate y deja a Sánchez al descubierto y con los calzoncillos en los tobillos.

Esta inesperada jugada de Iglesias, que los suyos han descrito como magistral,  ha pillado a los socialistas con la guardia baja y sin poder hacer otra cosa que tartamudear y sacar toda la poca vergüenza de la que son capaces, que es mucha, y parece que inagotable. Tan es así que un día después de las declaraciones de Sánchez, en la misma cadena, el sábado por la noche la vicepresidenta Calvo negaba indignada que él jamás hubiera dicho lo del escollo Iglesias. Así, amigos, sin ruborizarse lo más mínimo. Con la misma faz impasible que el día que soltó lo de que eso no lo había dicho el Presidente, sino un señor llamado Pedro Sánchez. La verdad es que la cara dura de la señora Calvo sólo puede ser comparable a la idem de su jefe, que como ya analicé en el anterior capítulo de este culebrón, roza lo infinito.

Y así hemos pasado pantalla y de todo lo que se dijo el viernes en aquella entrevista con Ferreras que ya pasará a la historia como la de más corta validez de la historia, al día siguiente se dice justo lo contrario y no pasa nada. Porque no sólo es que Calvo negara con contundencia que Sánchez hubiera dicho que Iglesias era un problema, sino que ya todo lo demás tampoco lo había dicho. El discurso había que cambiarlo a la velocidad del rayo y sin despeinarse ni un solo pelo ni mover una sola pestaña: ya no tenemos divergencias serias con las Podemitas Unidas Geyper, sino que ahora tenemos muchiiiiiiiiiisimas cosas en común. Ya no hay ningún problema en que ellos sean partidarios del referéndum catalán, ni en que hablen de presos políticos, ni en su republicanismo manifiesto, ni en que insistan en derogar la reforma laboral, ni en que pidan aumentos del gasto público incompatibles con las órdenes directas de la UE. Ahora suenan los violines y reinan la paz y el amor. Del viernes, cuando era totalmente imposible ningún acuerdo con esa gente que decía cosas tan alejadas del ideario socialista, al sábado todo había cambiado. Donde dije digo digo Diego y aquí no ha pasado nada. Es más, nunca dije digo, siempre dije Diego. Cómooooo? Que noooo? La Maldita Hemeroteca? Eso qué es? De qué me habla?

Lo dicho. Una buena dosis de cinismo, un nulo sentido de la vergüenza y una cara dura impresionante, los tres requisitos básicos para la vida política. Si cumples con ellos no lo dudes, te auguro un excelente porvenir en este oficio de trileros, malandrines y granujas.

Y no está mal pagao, oye.

viernes, 19 de julio de 2019

Tonto o malo? Susto o muerte?

SÍ SE PUEDE, SÍ SE PUEDE, SÍ SE PUEDEEEEEE!

Esto era lo que gritaban con entusiasmo los diputados de Podemos el día de la moción de censura que culminó con la investidura de Pedro Sánchez como Presidente.

Yo los miraba completamente alucinada porque no me podía creer lo que veía. Unos tipos que estaban firmando con esa moción su sentencia de muerte gritaban enloquecidos de felicidad. No parecían conscientes de que todo el tiempo que ese hombre estuviera en el poder iba a aprovecharlo en beneficio propio, y que a poco listo que fuera, terminaría recuperando buena parte de los votantes que se le habían escapado hacia Podemos. Para mí era algo tan evidente que me costaba entender que ellos, siendo además expertos politólogos, no lo vieran venir.

Escribí en su día de este asunto en mi blog. Para mí Pedro Sánchez siempre ha sido un tipo bastante maquiavélico, en el sentido estricto de la palabra. Es un auténtico estratega, y en su estrategia no le viene nada mal esa planta que tiene, su apostura, su encanto personal, su aterciopelada y viril voz de hombre de bien. Sánchez es un encantador de serpientes, además de un tipo con una suerte del copón. Consiguió primero seducir a los militantes socialistas, a los que convenció con poco esfuerzo, de representar las esencias del Socialismo frente a las posturas burguesas, conservadoras y acomodaticias del aparato del Partido, y los militantes se la tragaron doblada. Luego le llegó la inesperada oportunidad de la moción de censura, que lo llevó a la Presidencia y por fin le dio la oportunidad de demostrar sus dotes de hombre de estado, de aparecer como presidenciable ante la opinión pública. Y cuando las encuestas le venían dando unos resultados cada vez más exiguos, de repente por arte de magia, en cuestión de un mes en el cargo, al mismo tiempo que crecía su apariencia de estadista, iba creciendo la intención de voto en los sondeos a un ritmo vertiginoso. En cuestión de tres meses le dio la vuelta a las encuestas y de sus horas más bajas pasó automáticamente a indiscutible caballo ganador. Un año después, al llegar a las elecciones ya había dejado muy atrás a todos sus contrincantes, y concretamente a Podemos, su principal competidor, boqueando y en las últimas.

Hasta aquí lo que era evidente que iba a pasar y que podía prever cualquiera con un dedo de frente, excepto los que tenían que haberlo previsto.

Iglesias a estas alturas de la película, después de los desastrosos resultados obtenidos, tiene que salvar su culo como sea y anda mendigándole a Sánchez un ministerio.  Cuesta imaginar a un político con tan poca visión de futuro, alguien que no supo ver en su día lo que podía significar regalarle a un tipo como Sánchez el poder prácticamente a cambio de nada.

Por su parte Sánchez ya ha perdido por completo el sentido de la vergüenza, confiado como está en la mala memoria de la gente y en su poder de seducción. Y así, el creador del NO ES NO, el hombre que inventó la estrategia del bloqueo y que estuvo a punto de llevarnos a unas terceras elecciones por su empecinamiento en no abstenerse en la investidura de Rajoy, ahora defiende a capa y espada el SÍ PORQUE SÍ y tacha de irresponsables a los que no absteniéndose en su investidura nos llevarían a nuevos comicios. Pero vamos, sin ruborizarse lo más mínimo.

Del creador de la frase "El único responsable de no obtener apoyos para su investidura es usted, señor Rajoy", presentamos "Todos menos yo son responsables de que yo no haya obtenido apoyos para mi investidura". Por to el morro.

La cara dura más impresionante que yo haya visto en política la tiene Sánchez. Por contra, la estupidez, la ingenuidad y la cretinez más inmensas las tiene Iglesias.

Y ahora viene la gran pregunta: quién prefieres que te gobierne, un malvado o un necio? Pues amigos, yo sin ninguna duda prefiero al malo, por muy malísimo y sinvergüenza que sea. Un idiota como Iglesias puede en muy poco tiempo ser mucho más catastrófico para un país que un malandrín como Sánchez. Puestos a elegir entre susto y muerte, lo tengo claro, prefiero susto.


martes, 9 de julio de 2019

Alquilo voto a buen precio

Alquilo voto bueno, bonito y barato. El precio de mi voto consiste en 3 únicas condiciones:

1. Una ley de eutanasia ya. No votaré a ningún partido que no lleve en su programa una ley de eutanasia además por vía prioritaria.

2. Una persona, un voto. Cambio en la ley electoral para acabar con las circuscripciones  provinciales YA. Si a un partido lo votan 3 millones que dé igual si son los habitantes de una región como si lo votan desperdigados por todo el territorio nacional. Cada persona vale un voto y no se tira el voto de nadie a la basura.

3. Si no hay acuerdo alternativo, gobierno del más votado. Sin posibilidad ninguna de bloqueo.  Se acabaron para siempre los NO ES NO inaugurados por el inefable Sánchez. Tendrá que ser SÍ O SÍ, y si no gobernarán los más votados. Como ya existe en Ayuntamientos y en algunas comunidades como País Vasco. Ya vale de meses y meses chupando del bote sin pegar palo al agua. Y de repetir elecciones una y otra vez porque no son capaces de ponerse de acuerdo.

Votaré a cualquiera que lleve estas tres propuestas en su programa. Entre tanto no volveré a votar.

Y esto es lo que hay. Innegociable.

Me lo quitan de las manos oigaaaaaaaa!

miércoles, 1 de mayo de 2019

Acciones y reacciones

Queridos amigos, a pesar de que no he votado a nadie en las elecciones del domingo la verdad es que no me ha disgustado del todo el resultado. Me parece que ya no voy a votar nunca más porque cuando voto siempre salgo cabreada, y ahora en cambio mira. Seré gafe? Vete a saber!

Teniendo en cuenta que sólo había posibilidad de que gobernaran Sánchez o Casado, por mucho que piense que es un imbécil con una potra del copón, me quedo con el primero. Antes que Casado cualquier cosa.

Parece que lo mismo que yo ha pensado mucha otra gente, incluida buena parte de votantes del PP, que han huido despavoridos a Vox o a Ciudadanos. No parece que Casado sea santo de la devoción de demasiada gente, ni por la izquierda ni por la derecha.  Pensaba que a lo mejor era una antipatía personal mía pero veo que no, que era generalizado. Por una vez coincido en gustos con la mayoría.

De todas formas lo que más me ha sorprendido, mucho más que los resultados, ha sido la reacción de los perdedores, concretamente, del PP y de Unidas Podemos. Aunque yo esperaba un castañazo de Ciudadanos que no se ha producido (de lo cual también me alegro) el resto de los resultados no me han chocado demasiado. Sí pensaba que Vox iba a obtener muchos más votos en detrimento del PP, por eso ha sido una agradable sorpresa ver que no han sido ellos los únicos beneficiarios de la catástrofe pepera.

Bueno, al grano. No es que esperara mucho de ninguno de estos personajuchos pero casi me da un pasmo de ver la reacción que han tenido los perdedores.

Empecemos por Casado. El tipo hace su campaña basándose fundamentalmente en pedir el voto útil, y va y pierde 3 millones de votantes. Y qué hace para remediarlo? Primero llamar imbéciles a todos los que no le han votado a él y han preferido a otros partidos,  fragmentando el voto de derechas (buena manera de recuperarlos, vive Dios), y a continuación poner a parir a sus contrincantes de una manera que podríamos definir finamente como... poco elegante.

Oye, que tenemos nuevas elecciones en mayo y lo mismo la estrategia le resulta. Yo a estas alturas no me extraño de nada, pero hombreeeeee, si la gente se te ha escapado buscando aguas más cálidas no sé yo si la mejor forma de volver a atraerlos a las tuyas es llamarlos gilipollas. En fin, todavía le quedan casi 5 millones más que perder, por mí encantada de que siga haciendo méritos.

Pero... y las de Unidas Podemos? De éstas qué decir? Las colegas van y pierden 23 escaños o por ahí, pero ellas como si nada. Se cambian el nombre, destrozando las reglas estructurales de su propia lengua, para intentar atraer en el asalto a los cielos al voto feminista, y resulta que la mitad de las feministas votan a Sánchez, que es más guapo y además ni siquiera ha tenido que llamar a su formación Partida Socialista Obrera Española. Uffffffff, y encima ahora tienen que hablar todo el rato en femenino para ser un poco consecuentes con su estupidez. Y se hacen unos líos que pa qué, claro.

Y lo más alucinante, con esos resultados se ponen... a pedirle no, a exigirle a Sánchez un gobierno de coalición. Criaturas!

Vamos a ver, Unidas: si este muchacho ha estado gobernando en solitario con 85 diputados cuando vosotras teníais un porrón para ayudarle y pasó de vosotras como de la mierda, y encima la jugada le ha salido perfecta y mientras vosotras habéis perdido un tercio de votantes, él ha ganado todos ésos y un montón más... qué os hace pensar que ahora va a suicidarse con un pacto demencial que sólo existe en vuestras cabezas, hijas mías?

Ver a Iglesias arrastrándose como una gusana, igual que ya hizo en las anteriores elecciones o después de la moción, no deja de ser un espectáculo edificante que me reafirma en la idea de que este muchacho es completamente imbécil. Ya apuntó maneras cuando salió en rueda de prensa hace 3 años a pedir la vicepresidencia, la tele pública y el Ministerio del Interior. Y no dejó de seguir en la misma inopia política tras la moción, que se pensó él que Sánchez le iba a dar cuartelillo, cuando le habían puesto en bandeja la oportunidad de su vida para, con el BOE en la mano, hacer decretos a mansalva, cargarse de medallas y ganar votos a cascoporro.

Pero verlo ahora,  después de ponerse de nombre Unidas y haber perdido con el cambio la tira de votantes y votantas, en el mismo plan pedigüeño... bueno, ni siquiera pedigüeño, en plan "yo exijo"... uffff, da como una penilla.

Es gracioso ver a las Unidas por las redes reclamando que Sánchez escuche al pueblo, que le dijo la noche de las elecciones que "Rivera no", dando por sentado que eso significaba "Iglesias sí".

Queridas Unidas, "Rivera no" ya lo dijo el propio Rivera por activa y por pasiva durante la campaña. Y curiosamente la estrategia le ha salido muy bien, con lo cual es muy poco probable que decida pegarse un tiro en el pie haciéndole ojitos a Sánchez, lo que le hundiría electoralmente para siempre.

Pero es que además no os preocupéis por que Sánchez no haya entendido el mensaje de las urnas, lo ha entendido perfectamente. Las urnas le han dicho: "tío, nos ha gustado mucho cómo has gobernado en solitario con 85 diputados, por lo cual te vamos a dar unos cuantos más para que sigas así y puedas hacer todo lo que hasta ahora no has podido. Y además eres muy guapo y sales muy bien en la tele, qué coño". Y a vosotras, Unidas, lo que os han dicho las urnas y los urnos es que con el próximo cambio de género a ver si cambiáis de paso de lideresas, porque con éstas vais cuesta abajo y sin frenos.

En fin, Unidas no creo que me hagan mucho caso porque tienen la costumbre de sólo leerse y escucharse a sí mismas. No se prodigan mucho por otros foros y cuando lo hacen en seguida se tapan los ojos y los oídos y gritan "vade retro, Satanáaaaaaas".  Por eso no me cabe la menor duda de que en los tiempos venideros vamos a gozar mucho viendo a Iglesias reptar penosamente detrás de Sánchez blandiendo sus tristes resultados en la mano y exigiendo ministerios para él, para su señora o para cualquiera de sus correligionarias. Penita dan, lavirgen!!!!!!!

miércoles, 27 de marzo de 2019

Esa impresionante flor en el culo

Definitivamente diríase que esto es una conspiración nacional a gran escala para mantener a Pedro Sánchez en el poder mediante la infiltración en todos los demás partidos de agentes clandestinos a sueldo del PSOE. De otra forma no se entiende nada de lo que está pasando.

Si ayer me lamentaba amargamente de la actitud de Ciudadanos, que con su clara adhesión al PP (ya hoy pidiéndole directamente una coalición postelectoral) había dinamitado las esperanzas de una tercera vía centrada que desafiara a la actual polarización ideológica,  de repente van las izquierdas y también se suicidan. En Madrid IU decide abandonar la coalición con Podemos y aliarse con los Anticapis, con lo cual ya van cada uno por libre: IU-Anticapis, Podemos y Ahora Madrid. Algo similar ocurre en muchas otras capitales, sin ir más lejos en Córdoba, donde también se presentarán tres candidaturas a la izquierda del PSOE: IU, Podemos y Ganemos.

Dudo mucho de que en la historia de nuestra democracia se haya dado una situación similar a ésta, con todos los partidos de izquierdas pegándose tiros en el pie, todos menos uno al que le llegan como llovidos del cielo votantes despistados, repentinos huérfanos procedentes del resto de formaciones. Al final el PSOE  ha conseguido convertirse en la única alternativa de centro, tras la renuncia expresa de Ciudadanos a ocupar ese espacio, recuperando al mismo tiempo a muchos votantes que se le habían escapado a formaciones situadas más a la izquierda. Es decir, vuelve a atraer a los desencantados que se le habían fugado tanto por la derecha como por la izquierda. Y ni siquiera por méritos propios ni mucho menos, sino por vergonzantes y ominosos deméritos ajenos. Manda huevos!

Que Pedro Sánchez nació con una flor en el culo es ya algo evidente. La guapura puede que ayude algo, y también su capacidad de resistencia a prueba de bomba, pero no puede caber duda de que el tipo ha tenido la puta potra de ir a coincidir en el tiempo con los rivales políticos más desastrosos, chapuceros y suicidas de la historia.  La subida de Vox por la derecha a él no le afecta nada, en todo caso le jode la marrana al PP y a Ciudadanos. Pero el sindiós que reina a su izquierda sumado a la inexplicable abdicación centrista de Ciudadanos le van a regalar sin comerlo ni beberlo y posiblemente sin esperarlo unos resultados espectaculares.

Y a este lado estamos los sufridos votantes (muchos ya ex-votantes) que asistimos con auténtico pasmo a esta sucesión de despropósitos, sin dar crédito al instinto autodestructivo de las formaciones a las que pensábamos votar.

Para más recochineo, la práctica totalidad de los partidos de izquierdas anda metiéndole pánico a su electorado con la posible llegada de la ultraderecha al poder, los recortes de libertades, la resucitación del franquismo (que previamente ya ellos habían resucitado), el retorno de la mujer a la mopa, el desastre medioambiental y demás catástrofes venideras, con lo que cualquiera se queda en casa sin colocar su papeleta en la urna. Y ahí está Sánchez, esperándonos con sus inmensos y acogedores brazos abiertos, listo para salvarnos de todas esas calamidades.

PEDRO SÁNCHEEEEEEZ, QUIERO LA FLOR DE TU CULOOOOOOOOO!!!!!!!!!

lunes, 25 de marzo de 2019

Huerfanitos

Me siento francamente desolada. Estamos inmersos en una interminable, infumable y sonrojante campaña electoral y cada día que pasa se le quitan más a una las ganas de votar. Yo, que siempre he sido una entusiasta participante en las convocatorias electorales tengo ahora casi tanta ilusión por éstas como por tirarme por un barranco.

La polarización política no invita demasiado a movilizarse. Todos peleándose a uno y otro lado para ver cuál es el más de izquierdas o el más de derechas, el más auténtico, el más pata negra. Todos intentando acojonar al personal con que si no salen ellos terminarán saliendo los otros, que son los malos, y entonces lo vamos a pasar fatal y nos van a caer encima las sietemil plagas y no sé qué más predicciones agoreras espeluznantes. Los valientes que finalmente se atrevan a votar probablemente lo harán con tanto miedo que los temblores les impedirán meter la papeleta en la urna. 

Ciudadanos, que parecía ser un elemento conciliador situado en una esperanzadora centralidad, nos dejó huérfanos totalmente a todos aquéllos que buscábamos ese punto de encuentro entre contrarios, que no comulgamos al cien por cien con las ruedas de molino de la izquierda (hartos de la omnipresente ideología de género, de la resucitación de la momia Franco, y/o del extraño colegueo con el independentismo, etc.)  ni mucho menos con los dogmas ancestrales de la derecha patria (discursos antiaborto y antieutanasia, clericalismo rancio, ultranacionalismo casposo, etc.).

El día nefasto en el que Rivera tuvo la demencial idea de anunciar que nunca, bajo ninguna circunstancia, pactaría con Sánchez, dejando como única alternativa viable el pacto con la más montaraz derecha de Casado y Abascal, nos dejó en la estacada, totalmente abandonados a la buena de Dios, a aquéllos que confiábamos en una salida centrada a esa polarización, en la única alternativa posible a un gobierno Frankenstein o a otro Francostein. Ahora la única opción que nos deja es quedarnos en casa y llorar por lo que pudo haber sido y no fue.

La desolación más absoluta me invade. Miro a un lado y a otro y no veo más que mucho macho denunciando el exceso de testosterona del bando contrario. Todos hiperventilando. En realidad la única alternativa a la testosterona pura es la pareja presidencial Iglesias-Montero, que se reparten a tiempo parcial las labores del hogar y de la crianza de los hijos e hijas con las labores de representación de su partido, que unos ratos se llama Unidos Podemos y otros Unidas Podemos. Con este panorama a quién coño vota una?

Desde la más triste orfandad política yo pregunto: tan difícil era, Rivera, hijo, estarte calladito antes de las elecciones y dejarnos que siguiéramos pensando que una tercera vía era posible? Nos tenías que lanzar de cabeza a la abstención, al vacío, a la nada? No te enseñó tu mamá de chiquito aquello tan sabio de que si no tienes nada interesante que decir lo mejor es el silencio?

En fin, ésta será la primera vez que me abstenga voluntariamente en unas elecciones (la otra vez que lo hice fue porque estaba ingresada en el hospital) y me da mucha pena. Pero cuando no te dejan alternativa, cuando no quieres ser cómplice de aupar al poder a ninguno de estos cenutrios que por desgracia tenemos como líderes políticos, qué otra cosa puedes hacer?

Pues eso, lo que nos decían nuestras mamis: el silencio por respuesta.

jueves, 14 de marzo de 2019

La analista supervivente

Como algunos sabéis, recientemente he sufrido un pequeño revés en mi faceta como tertuliana, opinadora y analista amateur a causa de una denuncia anónima sobre mis actividades digitales en horario laboral.

Ya dije en su momento a mis superiores que nunca he pensado que hiciera nada malo por opinar en foros o en redes en mis ratos libres durante la jornada de trabajo, que haberlos haylos, como sucede con toda ocupación que consiste básicamente en atender al público. Es obvio que si tienes público tienes trabajo y si no lo tienes estás desocupada, por lo que puedes (o al menos deberías poder) ocupar tu tiempo libre como te parezca, siempre que no desatiendas tus obligaciones.

En fin, el fondo de la cuestión no era ése, sino que la infame anónima que me delató al más puro estilo de los regímenes totalitarios de toda la vida de Dios, evidentemente no lo hizo porque le importara un pimiento que yo pasara el rato de esa manera; lo hizo porque las opiniones que yo vertía no le gustaban, y ante su manifiesta incapacidad de rebatírmelas civilizadamente optó por intentar joderme de alguna manera efectiva en mi vida real. No en vano en su "denuncia" alegaba que yo durante mi horario laboral aprovechaba las herramientas institucionales que tenía a mi disposición para hacer propaganda "fascista" en foros y redes sociales. En fin, los cobardes son así, poco más puedo añadir sobre lo que pienso de esta clase de personas que jamás dan la cara pero sí pueden dar mucho por culo. De delatores y chivatos de infausto recuerdo está la historia llena.

La cuestión es que su intención de joderme ha tenido un éxito relativo. Me he llevado una pequeña amonestación, bastante más leve de lo que probablemente a la miserable anónima le hubiera gustado, y punto. No obstante su objetivo de anularme como opinadora en foros y redes se ha cumplido, lo cual era en definitiva su principal pretensión. De todos modos, como no hay mal que por bien no venga, he decidido revertir la situación y aprovecharla en mi beneficio (el suyo beneficio político, que diría nuestro añorado Mariano). En esta vida no hay nada mejor que intentar sacar partido hasta de las circunstancias adversas porque siempre se puede extraer algo positivo de casi cualquier cosa. Y he pensado que igual ha llegado el momento de dejarme de tonterías de foros y redes y dedicarme en serio a mi blog. Hacer mis análisis y comentar diariamente la actualidad en mi propio espacio virtual.

Es verdad que aquí hay poco lugar para el debate y la controversia porque, las cosas como son, éste no es el sitio más concurrido de España. Pero bueno, he estado pensando y he llegado a la conclusión de que hay varias cosas que, según tengo entendido, no está prohibido hacer desde mi puesto de trabajo. Cosas como:

1. Leer la prensa y echar un vistazo a la actualidad (lo hace todo el mundo, superiores incluídos)

2. Tener una opinión sobre las cosas que una lee que están pasando.

3. Tomar apuntes, aunque sean mentales, sobre esas opiniones.

Nadie puede reprocharme ni impedirme pensar durante mi jornada laboral. Al menos de momento. Y nadie puede reprocharme ni impedirme que cuando llegue a mi casa yo publique esas reflexiones mías, no? Pues bien, amigos, ése es mi gran triunfo, algo que esos despreciables seres que se ocultan agazapados entre las sombras nunca podrán arrebatarme. Soy un espíritu libre y nada ni nadie conseguirá amordazarme ni cortarme las alas.

Y allá voy con mi análisis de hoy, sin pausa pero sin prisa.

De la actualidad de esta jornada voy a comentar tres puntos que he seleccionado:

1. El tema de los fichajes estrella. Ya sabéis que andan nuestros amigos políticos a la caza y captura de personajes más o menos famosillos para incorporarlos a sus filas y atraer así a una serie de votantes que, supuestamente, votarían a su partido por contar con estas "estrellas".

No sé yo qué habrá hecho más daño a la política actual, si las primarias o los fichajes estrella. Ambas cosas son, en mi opinión, nefastas. Desde los tiempos aquellos en que Felipe González tuvo la brillante idea de fichar al juez Garzón, que ya sabemos cómo le salió la aventura, hasta tiempos recientes  (Maxim Huerta, Grande Marlaska o Pedro Duque en el PSOE, Toni Cantó o Felisuco en Ciudadanos, Ruth Beitia en el PP, etc.) La idea es que la popularidad mediática de esas figuras sería supuestamente un valor para sus partidos, independientemente de que tengan o no la menor idea o experiencia en la gestión de la cosa pública. Eso da igual, son sólo cebos, y cuando todos se han tirado al monte para intentar capturar algunas de estas estrellas será porque funciona con alguna gente. Conmigo, desde luego, van de culo.

Ciudadanos fichó hace poco en Castilla y León a una política prácticamente fugada el día anterior del PP. No sé yo si muchos votantes apreciarán que se cuente con una persona que hasta el día anterior militaba en otro partido al que hoy pone a parir. De la fiabilidad de esa gente, cuanto menos, se puede dudar un poquito. Y de hecho el pucherazo posterior en las primarias no deja en ningún buen lugar ni a la individua en cuestión ni al partido ni a Rivera, que fue su principal valedor. Y la última adquisición de la semana ha sido una señora gitana que por lo visto es una famosa activista reivindicadora de los derechos de su gente. Me imagino que con esta adquisición pretenderán agenciarse el voto calé. Pfffffff, de verdad, todo esto me parece tannnnn chusco! Sólo falta ya que Rivera fiche a Malú, a ver si le votan sus fans, para llegar al colmo del esperpento.

2. La siguiente noticia del día, tendencia en Twitter y en todos los medios, es el nuevo embarazo de Irene Montero y Pablo Iglesias.

Nada que objetar al respecto, cada cual es muy libre de tener los hijos que le dé la gana. Únicamente resulta curioso que esta mujer hace apenas tres días dijera que "este sistema es incompatible con la vida". Y puedo hasta darle la razón, fíjate, pero claro, decir eso y aparecer con un bombo al día siguiente es como un poco...(?????). El sistema será muy malo para la vida de todo el mundo pero se ve que no para la suya.

Lo de esta pareja es muy curioso. Lo poco que les gustaban las grandes mansiones alejadas del pueblo llano y los pobres al final no tuvieron más remedio que mudarse a una, obligados por las terribles circunstancias. Y ahora lo incompatible que ven el sistema con la vida humana aunque ellos parece que están dispuestos a elevar la natalidad en la Comunidad de Madrid hasta niveles casi de baby boom. Igual lo hacen para animar a la gente y que vean que oye, si te pones, SÍ SE PUEDE!

3. Y el último punto que me gustaría comentar hoy es el de las desesperadas llamadas de los partidos al voto útil. Ayer sin ir más lejos Pablo Casado le pidió directamente y sin rodeos a Pablo Abascal que Vox no se presente en las circunscripciones pequeñas para evitar que se disperse el voto de derechas y al final los escaños terminen recayendo en Sánchez, los populistas, los separatistas, y blablabla, toda la retahíla habitual de seres abominables para Casado.

Naturalmente Abascal le ha mandado al peo y le ha dicho que no se presente él si no quiere. Tururú que te vi, vamos. Que una cosa es pedir a la gente el voto útil, que eso lo hacen todos en mayor o menor medida,  y otra muy distinta pedirle a los partidos que... oye, tú, no te presentes, que me jodes el escaño.

En fin, yo creo que Casado ha entrado ya en barrena y ha perdido por completo el sentido del pudor. Le pasa un poco como a Sánchez con sus "Viernes sociales", que ya es que han entrado en el todo vale y van disparados a la caza del voto perdido, sea como sea y cueste lo que cueste. Ellos sabrán, y sus votantes también.

Bueno, como podéis comprobar hoy tengo un poco para todos, he hecho un reparto lo más equitativo posible. Dado que cada día tengo más claro que ninguno de ellos merece mi voto ni el de nadie no tengo el menor reparo en arrear estopa a destajo sin mirar a quién. Sería muy difícil determinar cuál  es más impresentable y más chungo.

Y si de Vox no digo nada es porque la verdad es que los escucho poco. Me da la sensación de que Abascal está ahí a verlas venir, simplemente esperando que todos estos la vayan cagando cada vez más para recoger él todo el pescado que sale huyendo de las redes ajenas. Entre todos le están haciendo la campaña y él no tiene nada más que sentarse a esperar. Se lo están poniendo tannnnn fácil!

jueves, 14 de febrero de 2019

La puñeta nacional

Todos los indicios apuntan a que habrá elecciones generales en abril. Y como no puede ser de otra manera he aquí mi análisis de lo sucedido estos días:

No creo en absoluto que Sánchez sea tan imbécil como a muchos les pueda parecer. Creo que detrás de todas sus absurdas e infructuosas negociaciones (o diálogos de besugos) con el independentismo catalán había una clara estrategia para que se fueran retratando los demás (malos retratos casi siempre) y quedar él como víctima centrada, íntegra y moderada de los extremistas indepes y fachas.

Él sabía desde el principio que con los independentistas no había nada que dialogar, puesto que la condición sine qua non de ellos era el reconocimiento del derecho de autodeterminación y el referéndum, lo cual era una línea roja absoluta para los socialistas. Y no por presiones ni pollas de los barones y del ala derecha del partido sino porque fue algo que él mismo dijo con toda claridad desde el minuto 1.  Que fuera de la Constitución nasti de plasti.

Entonces de qué coño han estado hablando todo este tiempo? Pues de nada. Sólo han estado unos y otros mareando la perdiz y haciendo un teatrillo para satisfacer las peticiones de diálogo de sus respectivas clas. Después de haber reprochado durante años a Mariano Rajoy su inmovilismo en el tema catalán (dontancredismo que lo llamaban) él no podía llegar y hacer lo mismo. Había que disimular una mijilla.

Sánchez ha usado la fuerza del enemigo para derribarle. Contaba con la obcecación del bando indepe, y efectivamente no se equivocó. Y de este modo ha conseguido varios objetivos cruciales:

1.  Ponerse en cabeza en todas las encuestas. Al final no ha pactado nada importante con los indepes y puede llevar eso como bandera a la campaña electoral, frente a los ataques de "las derechas" de haber cedido.

2.  Que la izquierda en general se cague en los putos catalanes, que son los que han impedido que se aprueben los presupuestos "más sociales de la historia"

3. De paso tranquiliza a los barones de su partido, que estaban ya de los nervios temiendo el batacazo electoral que les esperaba si seguía con las dichosas negociaciones, que aunque sólo fueran un teatrillo a mucha gente le estaban tocando ya los cojones.

4. A "las derechas" las desarma, porque les hace perder una de sus reclamaciones estrella. Sin poder echarle en cara el haber cedido ominosamente con los indepes su argumentario se queda bastante cojo. Aunque bueno, le pueden meter mano por tantas otras cosas que no creo que tarden mucho en reponerse del revés.

5. A Podemos lo deja a la altura de una alpargata. Ellos han estado pidiendo continuar con las negociaciones hasta el último día y al final los indepes han resultado ser unos pedazo de cabrones de aquí te espero que han impedido que se aprueben los "presupuestos más sociales de la historia". A los podemitas les va a costar un huevo conseguir que les voten hasta sus familiares. Por si fuera poco el sindiós que ya de por sí tienen en su casa.

Mata un montón de pájaros de un tiro. No, no tiene un pelo de tonto por mucho que lo parezca, las cosas como son.

¿Lo siguiente? Pues yo creo que la pretensión de Sánchez es pactar con C's tras las elecciones, vuelta al planteamiento de 2016, manteniendo a Podemos (o lo que quede de ellos) lejos de las instituciones.

Otra cosa es que, por mucho que a él le haga ilusión, C's se preste a ese juego. Creo que a estas alturas está muy difícil. C's tiene un panorama complicado porque por un lado tiene para pactar a Vox y al palurdo y montaraz Casado, un acompañamiento que no le hace ni pizca de gracia, y por el otro a Sánchez, lo que tampoco es plato de gusto, después de la moción de censura que echó al traste las maravillosas expectativas electorales que tenía Rivera. Difícil elección.

Y a todo esto digo yo... de verdad tenemos que tener unas elecciones en abril y otras en mayo, y una campaña electoral en abril, con el gasto tremendo que conlleva, y otra en mayo? Por favor, para cuándo un poquito de sentido común y de uso racional del dinero? Para cuándo alguien que piense de verdad en el bien común y no en el suyo beneficio propio, que diría Rajoy?

miércoles, 2 de enero de 2019

Vox y unas cuantas perogrulladas

Alucino con el escándalo y la hiperventilación que ha provocado en amplios sectores los resultados de las recientes elecciones andaluzas que han hecho entrar de sopetón y con una fuerza inusitada a Vox en el Parlamento Autonómico.

Es verdad que esa irrupción tan fuerte nos ha podido sorprender a todos, pero a poco que te paras a analizarlo te das cuenta de que lo que ha ocurrido no es demasiado distinto de lo que ocurrió con Podemos cuando de súbito entró en el Parlamento Europeo con 5 diputados.

Lo que más ayudó en aquel momento a aquella repentina irrupción fue esa prensa demonizadora que cuanto más intentaba convertir al nuevo partido en un monstruo más contribuía a ensalzarlo a ojos del indignado que estaba hasta los cojones de políticos y de política. Que es poco más o menos lo que ha pasado ahora con los voxeros.

Es mucha la gente que está un poco hasta los huevos de que tanto los políticos como sus medios afines les intenten contar una película que no tiene nada que ver con la que ellos están viviendo y que les hablen de cosas que les importan un pimiento. Cuando eres joven y estás en el paro o tienes un trabajo de mierda a tiempo parcial y te ves obligado a seguir viviendo con tus padres o a compartir piso con otros cinco pringaos como tú, cuando ni puedes plantearte un proyecto de vida solo o en pareja porque es insostenible... ver a políticos y tertulianos hablar durante horas y horas de la exhumación de un señor que murió hace 40 años, o de si al barrio de Cañero, la calle Cruz-Conde o la Avenida de Vallellano hay que cambiarles el nombre, o de si el lenguaje inclusivo (ciudadanos y ciudadanas) es muy importante para luchar contra la desigualdad... pues qué quieres?  La gente cada día está más desconectada de todo ese discurso absurdo que ni le va ni le viene.

Por otra parte desde la izquierda, tanto la vieja como la nueva, se lanzan constantemente proclamas falaces que repiten como mantras y que empiezan a tocar un poco las pelotas de muchos ciudadanos. Pero en éstas aparece Vox con un discurso que pone en evidencia una serie de perogrulladas acerca de esos mensajes. Perogrulladas como éstas:

1. Decir que ante un mismo delito se debe de juzgar igual a una persona que a otra independientemente de su sexo no es ser un machista; más bien al revés es creer verdaderamente en la igualdad entre hombres y mujeres. Decir que si un hombre gay asesina a su marido su crimen debe de ser valorado y juzgado exactamente igual que si un hombre hetero asesina a su mujer no es un comentario machista, es igualitario y feminista a más no poder.

2. Decir que en un país con los índices de paro y de pobreza del nuestro la inmigración hay que regularla no es ser un xenófobo ni un racista. Es tener un mínimo de sentido común.

3. Decir que te importa una mierda si exhuman o no a Franco no significa que seas un peligroso fascista. Significa sencillamente que tienes otras preocupaciones que te interesan bastante más.

4. Decir que el sistema autonómico está mal gestionado, que ha terminado convirtiéndose en un montón de pequeños reinecitos que sólo miran por sus propios intereses pasando por alto el interés común, que la forma de financiación es una mierda con la que no está de acuerdo ninguna Autonomía, que ha dado lugar a unas desigualdades territoriales brutales (que se lo cuenten a los extremeños y sus infraestructuras ferroviarias) o decir que algunas competencias fundamentales como la educación deberían centralizarse para garantizar la igualdad de oportunidades de todos los niños, no es tampoco ser un peligroso franquista que añora los tiempos de la Una, grande y libre. Significa que crees en la igualdad, en que la unión hace la fuerza y en que el que divide vencerá.

5. Decir que la Prisión Permanente Revisable es un buen sistema para mantener bajo control a ciertos delincuentes cuya capacidad de reinserción está puesta en entredicho por sesudos informes penitenciarios de psicólogos y psiquiatras no significa que seas un degenerado partidario de la pena de muerte o de la cárcel como mecanismo de venganza. Significa sencillamente que reconoces una realidad, la de que hay personas que no pueden reinsertarse jamás y que por tanto son un peligro para la sociedad y que ésta tiene todo el derecho a protegerse de esos individuos.

 6.  Decir que el sistema electoral es injusto porque da un poder desproporcionado a partidos nacionalistas con una cantidad muy pequeña de votos, pero muy concentrados, y que debería arbitrarse otro sistema por el que la política nacional no estuviera sujeta a los caprichos y chantajes de esos partidos que sólo miran por el beneficio propio y nada por el interés general tampoco es ser un peligroso fascista.  También es puro sentido común.

7. Decir que la presunción de inocencia es un derecho sagrado y criticar con dureza los juicios paralelos en casos especialmente mediáticos,  y pedir que se respeten las decisiones judiciales tanto cuando nos gustan como cuando no, tampoco significa que estés de parte de asesinos, violadores o pederastas. Significa que crees de verdad en la independencia del poder judicial y en que los jueces tienen el derecho y la obligación de hacer su trabajo sin presiones externas ni sociales ni políticas ni mediáticas.

Creo que si saliéramos a la calle y preguntáramos a la gente su opinión sobre estas cosas habría una aplastante mayoría que estaría de acuerdo con muchas de ellas, si no con todas. Y sin embargo tienen que escuchar constantemente esos mantras insultantes que pretenden que todo el que afirma esas "perogrulladas" es un machista, un fascista o un degenerado ultranacionalista español.

Por eso, aunque a mí, como a todo el mundo, me sorprendió muchísimo el éxito de Vox en Andalucía,  cada vez me extraña menos. Es más, tengo la sensación de que el fenómeno va a ir in crescendo en próximas convocatorias electorales. Probablemente el hecho de que ellos digan abiertamente todas estas cosas con las que buena parte de los votantes de otros partidos están de acuerdo les esté granjeando muchas simpatías.

A pesar de su patriotismo exacerbado, de su ideario religioso bastante rancio, de su declarada apuesta por un modelo de familia tradicional ya superado por la realidad sociológica... a pesar de todo eso mucha gente se siente identificada con buena parte de sus propuestas. Y cada vez habrá más, porque todos los cabreados e indignados de la vida que están hasta las pelotas de que les suelten a diario chorradas probablemente verán en ellos por lo menos a una gente que habla sin complejos y que dice las mismas cosas que ellos piensan pero que casi nunca se atreven a decir.

Personalmente nunca votaría a Vox, aunque tengo que reconocer que me caen mucho mejor que el PP, que piensa sobre casi todo exactamente lo mismo pero que intenta disimularlo todo lo que puede y encima es una fábrica de corruptos de campeonato. Ideológicamente estoy muy alejada de esta gente pero me revienta que intenten meterme miedo por su presencia en las instituciones, como en su día me reventaba el miedo que intentaban meterme con Podemos.

Y además me encanta que haya 5 partidos importantes a nivel nacional a los que votar. Que la gente tenga opciones entre las que elegir, con sus matices y sus peculiaridades. Fueraparte las minoritarias como Pacma o Equo o Falange, que también me encanta que estén ahí, el hecho de que haya nada menos que un pentapartidismo potente, con unas expectativas de voto muy similares, me pone.

Que cada cual vote a quien le venga en gana, pero que el panorama se amplíe al máximo para que todo el que quiera, realmente pueda votar. Y el que no quiera, pues que no vote. Libertad libertad sin ira libertad. Luego ya ellos verán cómo se ponen de acuerdo, que es su obligación.

Y del mismo modo que en su día di la bienvenida a Podemos (y hasta les voté, en qué estaría yo pensando) ahora se la doy a Vox.  Y a los que los voten, que lo hagan abiertamente y sin vergüenza. Aquí lecciones de democracia de unos y de otros pocas, que ya nos vamos conociendo todos. A estas alturas de la película, venga ya!

Ah, y a los voxifóbicos... paciencia. Pos no os queda na que pasar!