martes, 17 de octubre de 2017

Mujeres: panfleto reivindicativo

Viendo el programa  de televisión "Ven a cenar conmigo", al que me he aficionado recientemente, se produce un momento ya habitual en cada episodio: algunos comensales se levantan de la mesa para cotillear en la vivienda de la anfitriona, y descubren un verdadero arsenal de maquillaje, cosméticos de todo pelaje a los que la susodicha anfitriona parece ser gran aficionada.

- Jo, qué pasada, qué cantidad de pinturas!

- Normal, a todas las mujeres nos encanta el maquillaje.

- Pero esto ya es exagerao! Esta colección es de profesional.

La afirmación de la invitada cotilla me lleva a una profunda reflexión. De repente pienso en las tías que conozco y me centro fundamentalmente en las de mi trabajo. El gremio bibliotecario desmiente totalmente esa teoría, en mi curro las tías gastan menos en pintura que Kiko Matamoros en champú.  Es penoso, de verdad. O eso o ya pasamos al otro extremo, que alguna hay que ella sola gasta en maquillaje el equivalente al PIB de Qatar.

En fin, yo creo que esta falta de coquetería generalizada es cosa de la edad, porque prefiero no pensar que es de la profesión en sí; sería terrible. Estoy segura de que todas mis compañeras en su juventud fueron coquetas y presumidas, sólo que en algún momento de su evolución personal o se cansaron o se aburrieron o por el motivo que sea dejaron de interesarse por estar guapas. Igual se fueron volviendo invisibles para los tíos y empezaron a plantearse "Pa qué?". O bien, después de un montón de años de matrimonio, cuando ya los maridos pasan de ellas como de la mierda, han llegado a la conclusión de que no merece la pena tunearse.

Es verdad que tampoco yo soy muy forofa de los afeites pero mi barra de labios o al menos mi gloss no hay quien me lo quite. No creo que haya que ir a currar como si fueras a una fiesta pero hombre, una mijilla de arreglo, un algo, un nosequé... Yo tengo claro que aunque tenga chiquicientos años pienso ser una vieja pinturera de ésas que no pisan la calle sin haberse dado un toquecito de carmín en los morros o sin plantarse los tacones.  To lo vieja y to lo pelleja que haga falta pero hecha un pincel.

Hay que pintarse, chicas, hay que ponerse guapas. Tampoco es plan de ponerse como una puerta pero hay que reivindicar el maquillaje, algo tan nuestro y tan de toda la vida. Lo que levanta la moral un buen toquecillo de carmín, por dioooossss! Está científicamente demostrado, en tiempos de guerra se disparan las ventas de labiales. No llevaríamos mucho mejor todo el rollo del Procés con un toquecito de color?

Nada de pereza, no puede ser que cumplir años se convierta en la coartada perfecta para abandonarse a la buena de Dios. Se puede ser vieja, se puede estar gorda, se pueden descolgar las tetas y el culo, pero que no nos falte nunca en el bolso una barra de labios. Manque sea de los chinos.

He dicho.

Ps. Otro día hablaré largamente de la aversión del gremio bibliotecario hacia los zapatos de tacón y por su afición al calzado ortopédico plano, lo más feo y asexual posible.

Ps2. Ah, y por el pelito corto.

Ps3. No, no son todas lesbianas, sabiondillos... Aunque muchas lo parezcan.

viernes, 13 de octubre de 2017

Neverending story

La tensión sexual no resuelta (en adelante TSNR) entre Cataluña y España ha entrado en un período de agradable relax desde que el presidente del Gobierno le ha pedido al President de la Generalitat que le explique exactamente lo que quiso decir el pasado martes cuando hizo la solemne declaración que hizo en el Parlamento catalán, de la que al parecer no se enteró muy bien nadie,

Yo prometo que estuve muy pendiente y que no me perdí palabra del discurso de Puigdemont, y me quedé francamente preocupada cuando terminó porque me di cuenta de que no había entendido nada. En principio la sensación que tuve es que se había jiñao un poquitín y se había echado atrás en lo de la proclamación de independencia. Pero por otro lado tampoco había dicho que renunciara, sino todo lo contrario, se reafirmaba en sus pretensiones soberanistas, así que realmente no sabía qué pensar de lo que había pasado.  Para colmo a continuación se produjo esa extraña ceremonia de la firma de un documento "secreto" en el que según se dice, se rumorea y se comenta sí que se proclama oficiosamente y de modo simbólico la República Catalana. A esas alturas tristemente mi capacidad analítica ya estaba bajo mínimos, así que pensé que tendría que esperar a escuchar a opinadores y analistas profesionales para llegar a alguna conclusión sobre lo ocurrido.

Cuál no sería mi sorpresa cuando al término del discurso corro rauda a escuchar los comentarios de los distintos tertulianos, saltando ágilmente de cadena en cadena, y me doy cuenta de que tampoco ninguno de ellos se  ha enterado del contenido del mensaje y que por tanto las opiniones e interpretaciones son variopintas y a menudo contradictorias. Algunos hablan de "Independencia en diferido", como lo del finiquito de Bárcenas, pero mucho me temo que más por decir algo y no parecer unos alelados que por saber exactamente de qué estaban hablando. Total, que siento cierto respiro, parece que el problema no es sólo mío, que no he perdido por completo el oremus sino que el mensaje propiamente dista mucho de ser claro cuando a todo el mundo le ha pasado más o menos lo mismo. Ufffffffff, ya estaba por darme por difunta intelectualmente hablando.

Pero el auténtico, el verdadero consuelo lo sentí cuando el mismísimo Presidente del Gobierno, todo un estadista de pro, comparece públicamente y afirma no haber entendido tampoco nada del confuso discurso de Puigdemont y le hace un requerimiento para que le explique claramente si lo que hizo el pasado martes fue declarar la independencia o no. Porque naturalmente sin saber a ciencia cierta lo que allí se dijo no se puede tomar ninguna decisión al respecto. Bieeeennnnnnn! Rajoy se ha quedado igual que yo y que todos los comentaristas, tertulianos y opinadores mediáticos: ojiplático, boquiabierto y desmandibulado. No es que yo me haya vuelto subnormal de repente, la confusión es universal. Qué alivio, señor!

En fin, que en esas estamos, esperando la respuesta de Puigdemont a la pregunta del millón: proclamó o no proclamó la independencia en su supuesto discurso de proclamación de la independencia? Y entre pregunta y respuesta lo que sí se ha conseguido es que la TSNR, que había llegado a un punto preorgásmico explosivo insoportable, se ha apaciguado y todos hemos vuelto a recuperar el aliento aunque sea temporalmente, mientras se produce la ansiada a la par que temida respuesta.

La cuestión es: qué pasa si cuando llegue dicha respuesta seguimos in albis? O sea, hay alguna garantía de que la próxima vez que Puigdemont hable nos vayamos a enterar mejor? Y si entramos en bucle y esto se convierte en un interminable círculo de preguntas y respuestas? Algo así como:

- Honorable President, qué quiso usted decir exactamente en su discurso? Proclamó usted la independencia de Cataluña o no la proclamó?

- Señor Presidente del Gobierno, yo ni proclamé ni dejé de proclamar la independencia. Puede que sí, puede que no, todo depende de... según, lo más seguro es que quién sabe.

- Pero a ver, Honorable, lo que yo quiero saber es qué quiso usted decir exactamente en su discurso. Proclamó usted la independencia de Cataluña o no la proclamó?

- Señor Presidente, está complicado responder a esa pregunta. En realidad yo ni proclamé ni dejé de proclamar la independencia. Puede que sí, puede que no, todo depende de... según, lo más seguro es que quién sabe.

- Honorable President, yo le conmino a contestar con claridad a mi pregunta:qué quiso usted decir exactamente en su discurso? Proclamó usted la independencia de Cataluña o no la proclamó?

- Huuuuum, Señor Presidente, pues no sé qué decirle. Yo ni proclamé ni dejé de proclamar la independencia. Puede que sí, puede que no, todo depende de... según, lo más seguro es que quién sabe.

 - Por favor, Honorable, me podría decir de una vez qué quiso usted decir exactamente en su discurso? Proclamó usted la independencia de Cataluña o no la proclamó?

Y así hasta el infinito y más allá.

Y si no llegamos a enterarnos nunca de lo que realmente pasó? Y si 25 años después seguimos preguntando y obteniendo una y otra vez la misma respuesta? Y si nos instalamos para siempre en este cómodo impás en el que nadie dice nada definitivo ni irreparable? Y si al final, después de repetir una y otra vez la misma secuencia, nos acostumbramos a ella y la adoptamos como ceremonia nacional? Podríamos instaurar todos los jueves como el día de  la pregunta presidencial y todos los lunes la respuesta catalana, así amenizaríamos un montón las semanas, y los lunes no sería tan duro volver a trabajar porque tendríamos un nuevo aliciente, cada lunes un "día histórico". Planazo!

Sería una solución muy rajoyniana. Así no habría que decidir ni hacer nada, la cosa se iría diluyendo por sí sola, la TSNR se agotaría en sí misma y todo seguiría igual per secula secularum. Los independentistas contentos y felices en esta especie de limbo soberanista eterno y los no-independentistas igualmente satisfechos porque mientras no se diga algo claramente aquí no ha pasado nada.

Qué os parece? A que mola?

martes, 3 de octubre de 2017

Pesadillas independentistas

Esta noche he soñado con Aramís Fuster.

Estaba viendo la tele y aparecía Aramís en el nuevo programa de Cuatro "Ven a cenar conmigo", y contaba muy ufana que había salido en el desfile de un famoso diseñador en la última edición de la Mercedes-Benz Fashion Week.

Mi indignada reacción onírica no se ha hecho esperar:

QUÉ COÑO HACE ARAMÍS FUSTER EN LA MERCEDES-BENZ FASHION WEEEEEEEEEK???????

Está claro que el Procés me tiene desquiciada. Confieso que me he pasado todo el finde engolfada viendo al Ferreras sin perderme detalle (salvo un ratilllo que vino mi novio a verme y me bajé a tomarme una cerveza con él; fue mi momento de particular "desconexión" del Procés).

Me pasa como al Ferreras, que lleva tanto periodismo circulando por las venas que ni sangre se puede sacar el hombre. Pues yo igual, esto del Procés ha hecho que salga del armario esa reportera que hay encerrada en este cuerpo de bibliotecaria y me ha abducido por completo.

También Carles Puigdemont se me aparece estos días en casi todos los sueños, él y su imposible mata de pelo infernal. Y hasta he soñado alguna noche con Rajoy, aunque bastante menos, porque parece que ha escogido un perfil bajo de momento, así que al menos de eso me estoy librando. Alabado sea el Señor!

Pero volvamos a Aramís. Por qué Aramís? Qué tiene ella que ver con todo lo que está pasando?

Pues me he puesto a analizar mi sueño y lo  he visto claro:  Aramís es la representación gráfica del esperpento patrio y la Mercedes-Benz es la pasarela demencial a la que hemos asistido estos días con absoluta cara de pasmo.  Esa representación teatral que hemos presenciado en la que todo estaba previsto de antemano: la gente en la calle papeleta en mano, los Mossos cruzados de brazos, los padres usando a los niños a modo de escudo en los colegios (por cierto, vaya padres, dónde está la fiscalía de menores?), las cargas policiales, las ansiadas imágenes de violencia que han dado la vuelta al mundo para vergüenza y oprobio del Estado español y para regocijo y satisfacción de las autoridades catalanas... En definitiva, Aramís Fuster talmente. Qué mejor imagen que la suya para constituirse en icono de ese sindiós ético y estético? Así lo ha visto mi subconsciente, en mi opinión con una lucidez asombrosa.

Y esa Sor Ada Colau, la Santa Teresa de Jesús independentista (coincido totalmente con Javier Marías en que muchas representantes del nuevo feminismo se parecen alarmantemente a las monjas de mi infancia, tanto en su aspecto físico como en sus modos de estrictas gobernantas)... Esa sor Ada, decía,  al borde del orgasmo místico, toda arrobada en actitud de éxtasis, hablando de la intolerable violencia policial, con lo que le gusta a esa mujer de toda la vida estar en medio de un barullo de ésos...; pero qué me decís de nuestra inefable Albondiguilla Sáenz de Santamaría y su elocuente discurso sobre la decencia democrática? Ellaaaaaa! Sí, la de Ellooooos! Decencia democráticaaaa, cielooooosssss!!! Señor señor señooooooor, qué más nos quedará por ver y por escuchar?

Pues eso... Un esperpento, una fantochada, un sindiós.

Y todavía me extraño de que se me aparezca la Aramís en sueños?




lunes, 25 de septiembre de 2017

Mi vestido psicodélico

Tengo un vestido MONÍSIMO que te cagas. Estilo setentero, muy mini muy mini muy mini, con un estampado psicodélico a base de círculos rojos, dorados y negros de distintos tamaños. Una chulada. Parece recién salido de un vídeo del Ballet Zoom, el de Valerio Lazarov y Giorgio Aresu, los de mi quinta os acordaréis perfectamente. El caso es que rara es la vez que me lo pongo y no me pregunta alguien por él, causa verdadero furor.

Fue amor a primera vista. Lo encontré en un puestecillo de ropa de segunda mano al que me llevó una amiga mía. En realidad fue ella la que lo vio primero:

- Mira tíaaaaa, es ideal para ti!

- Qué chulooooooo! Pero es vestido o camiseta? Porque pa vestido es muy corto, no?

- Es vestido, pero si se queda muy corto siempre te lo puedes poner con un pantaloncito debajo.

Y así fue. Me lo compré y como efectivamente era demasiado corto y a poco que subieras un escalón se veía todo, siempre me lo pongo con un pantaloncillo negro deportivo por debajo.

Este finde fuimos a un conciertillo de música setentera y por supuesto me lo puse. Nada más entrar se me acerca un pollo, un auténtico Viceverso de manual:

- Cómo me gusta tu vestido!

- 1 euro.

- Cómo?

- Que me costó 1 euro.

- Venga ya!

El tío me saca 3 euros:

- Te lo compro.

- Ni pensarlo.

-  5 euros.

Bueno, y así se tiró un buen rato haciéndome ofertas, que por supuesto rechacé taxativamente.

En realidad no me costó 1 euro sino 3 pero a mí me gusta decir que fue 1 porque es mucho más impactante.

Mi amiga:

- Tú eres tonta! No le digas a la gente que te costó 1 euro el vestido!

- Por qué? Si estoy muy orgullosa. Cuando tienes el talento de comprar ropa chula a precios de risa tienes que vacilar de ese talento y no esconderlo.

- Pues yo no lo diría.

Mi amiga es también asidua de ese puestecillo; de hecho tiene un armario completo superfashion a base de lo que se compra en él. Pero ella es de la opinión de que estas cosas no se deben de pregonar mientras que yo soy de las que me vanaglorio de mis felices hallazgos en el mundo de la ganga. Máxime porque no estoy contribuyendo a la explotación de nadie ni nada de eso sino que es porque me encanta ponerme ropa de segunda mano, y además de paso reciclo.

Mi hija ha heredado esta actitud mía. Fue el año pasado a una boda con un vestidazo guapísimo que se había comprado por 5 euros y, cuando la gente le alababa el buen gusto, muy ufana, sonriente y henchida de satisfacción confesaba:

- 5 euros.

Para mí decir lo que me ha costado un modelazo que además es ensalzado por la gente es una satisfacción, un verdadero placer social. Está al mismo nivel que decir la edad verdadera. Mucha gente se resiste a hacerlo, sobre todo si aparenta menos edad de la que realmente tiene. Yo prefiero mil veces decir que tengo 51 años y que todo el mundo se sorprenda porque creían que tenía unos cuantos menos que decir por ejemplo que tengo 41 y que piensen: "Pos qué mal llevaos!". Que oye, aunque no te lo digan, lo piensan.

Mi tesis es que de este tipo de cosas hay que enorgullecerse. De la edad, si está bien llevada. De que eres la que más barato compra del mundo. Y por supuesto de que vas hecha un pincel de arriba abajo por el mismo precio que otra gente se compra como mucho unas bragas. Y algunas ni eso.

Y para que el mundo entero lo sepa, que conste en acta: HOY QUIERO CONFESAAAAAAAR!

viernes, 22 de septiembre de 2017

Nosotros los equidistaníes

He sabido rcientemente que a los que en el culebrón "Pasión de catalanes" nos parecen tan impresentables los de un lado como los de otro algunos nos llaman, no muy cariñosamente por cierto, "equidistaníes", habitantes de un país indeseable llamado Equidistán.

Vamos, que si no te casas con nadie y todos te parecen una panda de mataos eres poco menos que un cabrón y un cobarde por no mojarte a favor de alguno de los púgiles en combate. Así que si ése es tu caso, amigo, bienvenido al denigrado e incomprendido país de Equidistán.

El caso es que para ser sincera yo veo muy difícil simpatizar con alguien en este asunto.

Tenemos a un lado del ring a Rajoyito el Bienhablado. El de cuanto peor mejor para todos, mejor para mí el suyo. Con éste y sus secuaces políticos y mediáticos empezó todo: que si el boicot a productos catalanes, que si catalufos insolidarios, y finalmente, por si en el cóctel fallara algo, van y le colocan el recurso al Estatut que habían votado los propios catalanes después de que ya en las Cortes se lo hubieran recortado ampliamente a tijeretazo limpio. De verdad creían estos descerebrados que aquello no tendría consecuencias? Aquel editorial compartido de todos los periódicos catalanes en el que se condenaba el recurso y la posterior sentencia del Constitucional; las diadas a partir de la sentencia, que cada vez iban adquiriendo un tono más reivindicativo y más separatista. Todo eso no les decía nada, no les daba pistillas? Antes de lo del Estatut los independentistas eran una selecta minoría y ni en sus mejores sueños podían imaginar que podrían llegar a ser mayoría. Que por cierto no sabemos si lo son porque como no les dejan hacer el puto referéndum de los cojones, cómo lo vamos a saber?

Y cuando la reivindicación por una consulta se convierte en clamor, el último y gran error: cerrar todas las puertas y decirles que no, no y no. Que no es constitucional y que legalmente eso no se puede hacer. Como si no supiéramos a estas alturas que aquí cuando alguien tiene voluntad y le conviene se cambia la Constitución en 3 días y no pasa nada de nada. Ni siquiera se les dio la esperanza de una negociación, nada. Y ahora Rajoycito el Bienhablado y su ayudante Sorayita Albóndiguez abren mucho los ojos y se extrañan de todo lo que está pasando. Bueno, ellos y la práctica totalidad de los medios de ámbito nacional, con honrosas excepciones.

Y todo esto, cómo no, con el inestimable apoyo de los pugilitos Sanchecito el Hermoso y Riverita el Indefinido, que sin enterarse muy bien de qué va la cosa ninguno de ellos, están empeñados en un diálogo con la otra parte sobre todos los temas habidos y por haber... excepto sobre el único que a la otra parte realmente le interesa, a saber, el dichoso referéndum. Aunque tampoco es que ayude mucho la actitud de Iglesitas el Ubicuo y su inseparable Monterita la Fantástica, que en cuanto les ponen un micrófono por delante, día sí y día también, aprovechan la coyuntura para usar el vocabulario más grueso que se les ocurre, hablar de presos políticos, dictaduras y todas esas cosas que suelen soltar alegremente para arengar a las masas y calentar todavía más el ambiente. Ellos siempre colaborando para poner un poco de cordura y sentido común. Por los cojones.

Pero al otro lado del ring tenemos a Catalanito el Estelado.

(Que nadie se ofenda porque no haya concretado más, pero es que a este lado mandan muchos y es complicado optar por uno. Aquí están por igual Puigdemoncito el Pelitupido y Junquerito el Ojivago.)

Catalanito aprovecha toda esa indignación popular perfectamente comprensible para extender mantras que en cualquier otro momento hubieran despertado más risa que otra cosa, del tipo "España nos roba" o "España es un Estado corrupto" (ya ves tú, le dijo la sartén al cazo, con lo que hay en Cataluña también montado), pero con toda esa energía que da el cabreo popular consiguen que mucha gente lo crea, que se apunten a la tesis de que la única solución es desprenderse del lastre español para crear un Paraíso, el de los Paisos Catalans, en el que reinará la bondad, la limpieza, la transparencia, la concordia y el amor entre todos sus habitantes.  Incomprensiblemente esto cuela y millones de personas están convencidas de que eso será así y punto.

Y gracias al empecinamiento de Rajoycito el Bienhablado, obstinado en negar una y otra vez la posibilidad de una consulta popular pactada y con todas las garantías del Estado de Derecho, cada vez más y más catalanes se apuntan a ese bando, que en un principio estaba formado por cinco gatos mal contados. Mérito absoluto de Rajoycito y sus secuaces.

También muy difícil simpatizar con este lado del ring, por muchos motivos, pero sobre todo por sus tendencias dictatoriales y autoritarias que les llevan a ignorar olímpicamente a la mitad del Parlamento catalán, del mismo modo que del lado estatal se ignora el deseo del 75% de los catalanes de votar o el hecho de que medio Parlament esté formado por personas que quieren independizarse.

Y así mientras unos ignoran la existencia y los deseos de los otros, éstos hacen tres cuartas de lo mismo y también pasan como de la mierda de los que no son de su cuerda. No escuchan los argumentos contrarios, no les interesa. Todos hablan exclusivamente para los suyos, para su club de fans, y no tienen el menor interés en entender a la otra parte ni en acercar posturas.

Y por todo eso es por lo que es sencillamente imposible para mí ponerme del lado de unos o de otros y aquí estoy incómodamente instalada en un huequito del país de Equidistán. Porque entiendo perfectamente que a base de tocarles las pelotas intensa y entusiastamente muchos catalanes se hayan apuntado a "La gran evasión"; pero también entiendo que no se puede obviar a toda esa mitad de Cataluña, la que se ha dado en llamar la Cataluña silenciosa, que vive con verdadero pavor la posibilidad de una declaración unilateral de independencia, que no desean y a la que no saben cómo enfrentarse. Y que encima permanece en ese silencio vergonzante por puro miedo a hablar, porque en Cataluña no ser independentista a estas alturas se ha convertido en un pecado ominoso que conviene mantener en secreto para no ser aislado socialmente e incluso en ocasiones agredido.  Véase el caso de los alcaldes socialistas que se han adherido a la legalidad y no piensan facilitar en sus ciudades la celebración del Referéndum.

Por mi parte tanto Rajoycito el Bienhablado, el de los alcaldes que los elige el pueblo y el de cuanto peor mejor, como Catalanito el Estelado y sus mariachis se podrían ir tranquilamente a tomar por culo y desaparecer para siempre, porque no traen más que calamidades tanto el uno como el otro. Y dejarnos a todos en paz dando paso a gente dispuesta a sentarse, hablar y ver la forma de reconducir todo esto, que pasa necesariamente por ese Referéndum pactado a partir del cual por fin podremos saber exactamente cuántos son los catalanes que quieren dejar de ser españoles y cuántos no. Y ahí no valdrían mayorías silenciosas, ahí el que calla otorga. Y si realmente fuera una amplia mayoría la que desea esa desconexión, pues no se podría ignorar desde el otro lado; del mismo modo que el Reino Unido  ha pactado su salida de la UE porque así lo han querido los británicos, nosotros tendríamos que pactar la salida de Cataluña si eso es lo que decidieran los catalanes.

Pero claro, para eso tendría que haber en ambas partes políticos inteligentes y a la altura de las circunstancias. Alguien los ha visto?

martes, 19 de septiembre de 2017

Excesos informativos

Últimamente cada vez estoy más convencida de que hay un exceso de información en los medios sobre asuntos policiales que en lugar de ser algo beneficioso puede ser una gran cagada a efectos prácticos. En aras de eso que se ha dado en llamar "transparencia" aquí parece que hay que contarlo todo con pelos y señales y dar cuantos más detalles mejor.

Un ejemplo: el atentado de Barcelona. Según las últimas noticias los terroristas lo que pretendían era atentar contra la Sagrada Familia en hora punta y llevarse por delante, además del emblemático edificio, a todo turista que en ese momento anduviera por allí.

Realmente era necesario que trascendiera a la opinión pública un dato como ése? Para qué? Para darle ideas a alguien a quien ni se le hubiera pasado por la cabeza un plan tan audaz y arriesgado? No habría sido suficiente con decir que el proyecto de los terroristas era mucho más ambicioso y que la explosión en el chalet les llevó a improvisar lo de Las Ramblas y Cambrills? Tienen que contarnos exactamente qué era lo que pensaban hacer? Y por qué no un plano detallado del edificio con sus salidas, entradas y recovecos, para que así cualquiera pueda continuar con el frustrado propósito?

No os da la sensación de que hemos terminado identificando "transparencia informativa" con una peligrosa incapacidad de preservar información cuya divulgación puede llegar a ser altamente peligrosa para la seguridad? No resulta un poco ridículo ver en la tele o escuchar en la radio a altos cargos de la seguridad del Estado dando detalles espeluznantes e innecesarios sobre la actividad policial?

A ver para qué necesito yo saber los medios con los que cuenta la policía y cuáles son los pasos que siguen en sus investigaciones. Ni qué están haciendo en cada momento ni por dónde van las pesquisas ni si hay o no ya sospechosos ni quiénes son ni a qué dedican el tiempo libre. Yo lo que necesito es efectividad, es que a ser posible los pillen antes de que puedan actuar y que, si eso no ha podido ser, les saquen la mayor información posible para evitar que se repita algo similar, y por supuesto para que paguen por sus crímenes.

No necesitamos transparencia ni translucidez informativas, lo que necesitamos es la tranquilidad de saber que han hecho su trabajo y que van a impedir que vuelva a ocurrir otro episodio de la misma índole. Y no ayuda demasiado que nos cuenten henchidos de orgullo y satisfacción que han conseguido evitar una catástrofe mucho mayor. Máxime cuando los que lo han evitado ni siquiera han sido ellos sino la mala suerte y la falta de pericia de los terroristas. Que dicho sea de paso, y esto me lo comentan bastante mis hijos, son los tíos más torpes del mundo. Visto lo visto, lo fácil que es matar a decenas y centenares de personas, lo que verdaderamente llama la atención es que cada vez que actúan no sean capaces más que de asesinar a un número francamente ridículo de personas.

Con esto no quiero animar a nadie a matar masivamente, pero las cosas como son, estos tíos son muyyyyy torrrrpes. Lo increíble es que con la cantidad de errores que cometen y de planchazos que se pegan, las fuerzas de seguridad sean incapaces de pillarlos antes de que cometan sus fechorías. Y si luego además, para darse pisto de lo mucho que han averiguado, lo que hacen es contar a voz en grito todo lo que saben de los terroristas, sus planes y sus métodos y pasar esa información a todo tarado que quiera escucharla y aprender algo de ella, pues ya apaga y vámonos.

Soy yo la única que tiene la sensación de que estamos rodeados de ineptos, idiotas, capullos, fatuos e irresponsables? O es que yo soy muy negativa y la cosa no está tan mal?

Ahí lo dejo.

jueves, 14 de septiembre de 2017

Javier Marías, el Pitufo Gruñón se convierte en Trending Topic

Ya he escrito otras veces en el blog sobre Javier Marías y su condición de Cascarrabias Mayor del Reino, condición que él mismo asume y reconoce sin el menor pudor. Sospecho que hasta le gusta y que lo lleva con orgullo, dado el sumo desprecio que le inspira la sociedad en la que vive, que es casi el mismo que me inspira a mí.

Últimamente Marías se pasa la vida en las listas de Trending Topic, bien por sus artículos de prensa, bien por entrevistas a su persona, el caso es que todo el mundo opina sobre él y sus fobias y filias, y parece ser un tema apasionante a juzgar por los berrinches que se pillan algunos.

Yo ya he dicho en otras ocasiones que hay cosas que comparto con él y otras que no. De hecho algunas de sus fobias son filias mías (por ejemplo, odia a los dueños de perros y a los ciclistas, ambas cosas que yo soy), sin embargo siempre me gusta leerlo porque incluso en esas cosas lleva buena parte de razón, y de cualquier forma es un tío que escribe bien y que cuando despotrica es fino y lacerante y a mí esa manera de hacer crítica social me mola.

Aparte de esas cosas en las que disentimos, hay muchas otras en las que estoy completamente de acuerdo con él, como en su aversión a desenterrar muertos, García Lorca incluído;  en sus quejas sobre la sobreprotección a la juventud, la pérdida de la más elemental cortesía en las relaciones sociales,  el desprestigio de la excelencia, o el uso y abuso de argumentos espurios para defender según qué cosas. O en el progresivo entontecimiento de la sociedad. Joder, que vivimos en un mundo en el que hay gente que muere por hacerse un selfie  haciendo el gilipollas en la punta de un barranco, en mitad de un huracán o conduciendo a 250 por hora para conseguir un montón de Megustas en las redes! Puede haber una sociedad más decadente, más enferma y más estúpida? Por eso me indigno casi tanto como él y voy entendiendo cada vez más su misantropía  e incluso asumiéndola como propia.

Últimamente las mayores críticas se le hacen por rancio y por machista. Yo no lo veo ni una cosa ni la otra; lo que sí es cierto es que es muy beligerante con esa parte del feminismo militante que ve una afrenta a la mujer en todo o casi todo (por ejemplo las secuaces y discípulas de la Barbijaputa colaboradora de Eldiario.es). Marías ha defendido bastantes veces causas varias sobre la igualdad de la mujer, tales como la equiparación salarial, la equiparación de derechos a todos los niveles o nuestro derecho a vestirnos y actuar como nos dé la gana sin por eso tener que soportar agresiones masculinas ni comentarios soeces ni acoso de ningún tipo. Ahora bien, la universalización del sentimiento de ofensa que practica un amplio sector del feminismo actual o la práctica de ese concepto abyecto conocido como "sororidad" le parecen lo mismo de aberrantes que me parecen a mí.

Ya he contado en otros posts que últimamente me meto con frecuencia en el blog de la tal Barbijaputa, una tía a la que considero una auténtica enferma mental por su obsesión con todo lo que a ella le huele a machismo, que es prácticamente cualquier cosa que se diga o se haga o se deje de decir o hacer que se salga mínimamente de su patológica ortodoxia ultrafeminista. Normalmente entro, leo su último truño y la obsequio con algún que otro comentario contrario a sus tesis enfermizas. Por supuesto mis mensajes están a la cola de todos porque es colgarlos y bombardearme a negativos todo el nutrido club de fans y adeptos de la secta japutera esta. Pero es que si de siempre me ha indignado el machismo imperante, tanto o más me indigna que se haga uso sistemático de él para argumentar contra situaciones o actitudes que entran dentro de lo más natural. Exactamente lo mismo que le pasa a Marías y que por tanto denuncia semana sí y semana también en sus artículos.

Javier se queja de que con lo que costó en su día al movimiento feminista que las mujeres nos vistiéramos como nos diera la gana, la corriente actual es a taparnos al máximo para parecer lo mínimo posible mujeres, por lo que compara a buena parte del feminismo actual con las monjas de los años 50. A fin de cuentas, aunque por distintos motivos y usando diferentes argumentos, el fin es el mismo: incorporar el más rancio puritanismo a las costumbres, la vestimenta y la apariencia física. Igualmente abomina de esa corriente según la cual todo lo que hicieron las mujeres en el pasado estuvo minusvalorado, lo que implica que hay que reivindicar la excelencia de tías que en la realidad no pasaron de ser artistas mediocres. A este respecto su artículo sobre el "redescubrimiento" de Gloria Fuertes como poetisa excelsa es un buen ejemplo de lapidación masiva en las redes. Yo, que no he leído a esta escritora y por tanto no puedo opinar sobre ella literariamente, no vi nada en su artículo que fuera ni mucho menos para liarle la que le liaron; él no decía que fuera mala, sencillamente la usó como ejemplo de escritora supuestamente infravalorada en su día por su sexo y ahora reivindicada por ese feminismo sorofílico y alegaba que otras escritoras de su generación habían sido reconocidas sin problemas, lo que a su juicio demostraba que ser mujer, si realmente eres buena en tu oficio, no es obstáculo para triunfar. Y ponía el ejemplo de grandes escritoras, pintoras, diseñadoras, etc.

En fin, se puede estar o no de acuerdo con él, pero lo cierto es que sus tesis las argumenta bastante bien; en todo caso mucho mejor que sus enemigos, e infinitamente mejor que casi todos los subnormales que a diario se pasean por las redes bufando y pontificando sobre lo divino y lo humano en 135 caracteres.

También yo monto en cólera cuando veo que las redes "se incendian" cuando una modelo como Miranda Kerr dice que a ella le gusta arreglarse y ponerse sexi cuando está en casa para gustarle a su marido. Las redes siempre ardiendo por cualquier chominada. Y me cabreo porque no entiendo que eso sea considerado una actitud machista, que una tía busque estar lo más atractiva posible para su pareja. Si su pareja fuera una mujer me parecería igualmente plausible. Y si es un tío el que lo dijera le haría la ola. No comprendo,  por tanto, que la gente se indigne y arremeta contra esta mujer etiquetándola de machista por decir algo que debería ser casi de manual de buenas costumbres en la pareja. Entonces cuando la Niña Pastori cantaba aquello de "Échame una mano prima que viene mi novio a veme, que estoy tan nerviosa que no sé qué vestío ponerme" estaba haciendo apología del machismo por querer ponerse guapa para su novio? Y como esta gilipollez miles de desbarres tooooodos los días.

Bueno, que sé que a él le importa un pimiento y que no navega por Internet y que es muy poco probable que alguna vez lea este post. Y además posiblemente si me leyera pensaría lo peor de lo peor de mí, de mi forma de escribir y de mi vocabulario vulgar, ordinario y alejado de los buenos usos y costumbres que tanto echa de menos en estos tiempos. Sin embargo quiero una vez más mostrar mi admiración por alguien a quien considero no solo uno de los mejores escritores vivos en español sino una de las mentes más preclaras y lúcidas de este país. Y contraponer esa lucidez al borreguismo, memez y zafiedad de esas masas amorfas que te encuentras en la red dispuestas a arremeter contra todo lo que a ellas les parece que atenta contra alguna de las nuevas religiones que han venido a sustituir a las antiguas, llámese ultrafeminismo, ultranacionalismo o ultraanimalismo.

Marías es mucho Marías y le da como setecientasmil vueltas a todos ellos. Aquí una forofa incondicional, mi querido y admirado Gran Pitufo Gruñón.