lunes, 23 de diciembre de 2019

Y más perspectiva de género

Ya hablé la semana pasada de un caso bastante mediático, el de los futbolistas del Arandina condenados a 38 años por agresión sexual a una menor. Sin saber del caso más que lo que había leído en la prensa hice un primer análisis de lo que me parecía la sentencia, pero estaba en mi intención informarme mejor sobre el tema para poder emitir una opinión más formada, o en su caso, desdecirme.

Pues bien, hoy, una vez leídos los cuarenta y tantos folios de la sentencia y oídos clandestinamente los famosos audios que han circulado por ahí (creo que oírlos solamente hoy por hoy no es delito, de momento), llego a las siguientes conclusiones:

1. En la sentencia se han descartado, dando por no válidas, absolutamente todas las pruebas aportadas por la defensa, incluidos los audios en los que la menor confiesa abiertamente a sus amigas que está dispuesta a inventarse cualquier cosa para joder a los chicos si a ellos se les ocurre irse de la lengua y contar lo ocurrido. Como es delito difundirlos me he limitado a decir someramente lo que en la propia sentencia se recoge. Por tanto, la prueba fundamental en la que se basa la condena es el testimonio de la menor, a pesar de haber incurrido en numerosas contradicciones. Sin embargo ese testimonio, ese solo testimonio, es suficiente para considerar culpables a los chicos de un delito de agresión sexual cada uno más dos de cooperación necesaria en las agresiones de los otros. Total, 38 años de condena por cabeza. Sin una sola prueba más. Con dos cojones!!

2. El Tribunal da veracidad absoluta a los hechos narrados por la menor a sus padres y en cambio no da ninguna a los hechos contados previamente a sus amigas de forma muy diferente.  Estos últimos los atribuye a la inmadurez de la muchacha. A sus amigas les había contado que había mantenido relaciones voluntariamente con los cuatro chicos jactándose de ello mientras que, cuando sus padres se enteran de los hechos,  les cuenta que ha sido víctima de una violación. El Tribunal considera que esta última versión es la verdadera puesto que la confianza de la menor con los padres es mayor que la que tiene con sus amigas.

Esta parte me ha dejado verdaderamente loca, porque es la primera adolescente de la que tengo noticia que le cuenta la verdad de sus relaciones con los chicos a sus padres y que a quien cuenta trolas es a sus amigas. Mis conocimientos sobre la adolescencia han sufrido un vuelco de 180 grados, dado que cuando yo pasé esa etapa las cosas eran exactamente al revés. La información que los padres tenían de nuestras aventuras sexuales era prácticamente nula en relación a la que tenían nuestras compañeras de farra.

En definitiva, que el Tribunal, por el sencillo sistema de descartar todas las pruebas exculpatorias  presentadas por la defensa y de admitir sin lugar a dudas la declaración de la menor,  ha conseguido dictar una preciosa sentencia con perspectiva de género ideal de la muerte que a las forofas del Hermanayosítecreo les ha entusiasmado.

Conste que yo también creo a la muchacha, eh? Pero claro, no precisamente en la versión "paterna". Ha contado las suficientes variantes de los hechos como para que por cojones alguna tenga que ser la verdadera.

Os acordáis de "Doce hombres sin piedad", aquella pedazo de película que en su día fue referente de la progresía mundial? También en España se hizo una adaptación teatral magnífica para el espacio televisivo "Estudio 1". José Bódalo, José María Rodero, Luis Prendes, Ismael Merlo.... La recordáis? Qué maravilla!!

En la versión cinematográfica el protagonista era Henry Fonda, impecable en su papel de miembro del jurado que conseguía durante dos horas de deliberación convencer uno por uno a los restantes miembros de que no podían condenar a un muchacho acusado de asesinato, basándose en el principio de la duda razonable. Poco a poco iba desmontando las certezas de cada compañero hasta que conseguía rendir hasta a los más recalcitrantes. Fue una obra muy impactante en su momento.

Pues bien, hoy en día la duda razonable sencillamente no existe, no puede existir... siempre que la presunta víctima sea de sexo femenino.  El "Hermana, yo sí te creo"  es el nuevo lema impuesto por la obligada perspectiva de género. Da igual que la persona sea una mentirosa redomada, o una desquiciada, da lo mismo que su testimonio sea más o menos fiable. Siempre tiene que ser creída aunque haya pruebas más que contundentes en contra de su testimonio. Cualquier duda razonable será tachada de machismo heteropatriarcal y rechazada de inmediato con espanto. 40 años de reclusión? Y los que haga falta. Si una tía dice que has hecho algo es que lo has hecho y punto. Date por muerto.

Hoy Henry Fonda, si hubiera planteado alguna duda razonable en este caso, habría sido tachado sin el menor rubor de defensor de violadores y pederastas.  Como he sido tachada yo misma y amenazada con denuncias varias y años de presidio por múltiples usuarios de las redes sociales. Yo y cualquiera que se atreva a discutir esta o cualquier otra sentencia con "perspectiva de género".

- Estás denunciada por defender a pederastas.

- Búscate un abogado.

Lo juro. Hay miles de personas en las redes, guardianes de las esencias morales,  a la caza y captura del disidente para delatarlo a la autoridad pertinente.  Una especie de policía de las buenas costumbres que recuerda a tiempos pretéritos que yo creía superados. El mero hecho de hablar se convierte en deporte de riesgo. Sin ir más lejos, ahora mismo al escribir esto me la estoy jugando.

Mis hijos se cabrean conmigo.

- Pero mamá, por qué te metes en estos berenjenales?

- Pues por dos cosas. Primero porque cualquier día podéis ser vosotros los que seáis denunciados falsamente por una tía y por más que gritéis vuestra inocencia nadie os creerá. Y segundo, porque todavía creo en la libertad.

viernes, 13 de diciembre de 2019

Más perspectiva de género

A raiz de mi último post mantengo esta conversación por guasap con una amiga, que espero que no se moleste por transcribir nuestra charla privada, que me parece muy interesante e ilustrativa.

Como es anónima sólo ella sabe quién es:

Anónima: Yo opino que por mucho que quiera la tía si es menor ni mirarla, pero claro, eso es imposible pa los tíos.

Yo: Eso es una gilipollez. Yo cuando tenía 14 años me follé a medio Muriano. Era un zorrón total, y además encantada de serlo.

Anónima: PUTAAAAAAAA!!!!!!!

Yo: Totalmente.

Anónima: Jajajajajajaja (Con emojis)

Yo: Hoy encerrarían a 40 años a todos esos tipos. Pobrecillos!

Anónima: Por eso comprendes tan bien.

Yo: La que nace lechona muere cochina. Y yo sigo siendo un zorrón.

Anónima: Hay tantas diferencias que es complicado.

Yo: No puedo con tanto puritanismo. Hace 30 años yo hacía cosas que hoy son delito y pecado mortal.

Anónima: Pero tú no decías na, lo hacías y punto.

Yo: Qué coño! Se lo contaba a todas mis amigas, que eran igual de zorras que yo. Qué tiempos aquéllos!!!!

Anónima: Ya pero ni se te pasaba por la cabeza la palabra violación, ahora es distinto todo.

(Hasta aquí la charla, Ahora sigo por mi cuenta.)

Y tan distinto, amiga anónima, y tan distinto!

Recuerdo que por aquella época había una canción de Las Vulpes cantidad de transgresora. Se llamaba "Me gusta ser una zorra". Pues bien, yo, que era una rebelde sin causa y una provocadora sin remisión que pretendía matar a mis padres a sofocones, cantaba a voz en grito aquello siempre que podía:

ME GUSTA SER UNA ZORRAAAAAAA
ME GUSTA SER UNA ZORRAAAAAAA

Mis padres los pobres no ganaban para disgustos.  La verdad es que tenían el cielo ganado conmigo. Me miraban con horror porque ellos eran muy católicos y les había salido la hija aquella que cantaba esas cosas, y no sabían si hostiarme, matarme o qué.

Hoy en día directamente todas las puritanas guardianas de las esencias feministas directamente me lapidarían en plaza pública. Y a las Vulpes ni te cuento. Probablemente las denunciarían en algún juzgado de violencia de género y terminarían con Valtonyc y con Puigdemont en algún sitio por ahí.

Qué coño! No podrían terminar en ninguna parte porque el puritanismo de género es global. Todavía Valtonyc y Puigdemont tienen sitios donde refugiarse pero Las Vulpes y la Inma adolescente de los 80 dónde coño iban a ser acogidas? En unos sitios por la polla el género y en otros por la polla el Islam, a ver dónde nos íbamos a meter.

De verdad, me reafirmo mil veces en lo que le decía a mi amiga anónima. Estoy hasta el coño de puritanismo, venga de la religión que venga. Me da igual el Islam que el Radfem. No puedo con los fundamentalismos de ninguna especie (iba a decir género, pero he rectificado a tiempo).

Ps. Quiero puntualizar, por si alguien me conoce de aquella época adolescente, que follar en realidad no follaba porque yo había estado en un colegio de monjas y lo de la virginidad lo llevaba muy a rajatabla. Pero vamos, excepto follar todo lo demás que se os pueda ocurrir sí que lo hacía.  Y era feliz haciéndolo. Y lo hacía con tíos mayores de edad, algunos bastante mayores. Vamos, que sí, que era un zorrón de cuidao.

Ps2. También quiero puntualizar que ahora ya no soy tan zorra. Vamos, casi nada, la verdad. Pero por favor, no se lo digáis a nadie porque me sigue encantando ir de zorra por la vida. ME GUSTA SER UNA ZORRAAAAAAAA!!!!!!

Perspectiva de género

Andan las feministas encantadas con la sentencia que ha condenado a 38 años de cárcel a los jugadores de la Arandina por la violación de una menor de 16 años. 38 años. 14 por cada violación y 24 más por colaboración necesaria en las otras dos. Dicen que es una sentencia con "perspectiva de género".

Los hechos son los siguientes: la chica acude al domicilio compartido por los futbolistas. De lo que ocurre allí hay dos versiones: la de la niña y la de ellos. Ella afirma que fue violada y ellos que no. Su palabra contra la de ellos, no hay más testigos de lo ocurrido.

El pueblo de Aranda se lanza a la calle, una parte para defender a la niña y otra para defender a los futbolistas. Se filtran mensajes de la niña a sus amigas vacilando de haberse tirado a los muchachos. Se filtran mensajes en los que afirma que de violación nada de nada, pero esas pruebas no son admitidas por el Tribunal. Parece que no son significativas de nada. Es decir, que yo pongo una denuncia por violación y voy contando lo ocurrido por el Facebook y eso no es un detalle importante para el Tribunal. Interesante, no os parece?

La sentencia condenatoria se fundamenta única y exclusivamente en la declaración de la muchacha, que a pesar de haberse contradicho en varias ocasiones, le parece harto fidedigna a los miembros del Tribunal, tan fidedigna que ninguna de las pruebas en contra le parecen dignas de crédito, tan fidedigna que ha merecido una sentencia de 40 años para los acusados.

Si la hubieran matado y se hubieran deshecho del cadáver probablemente habrían salido absueltos. Porque para condenar por asesinato a una persona hacen falta pruebas, pruebas contundentes del delito, no cuatro pruebas circunstanciales. De hecho es que a cualquier jurado se le exige que justifique con pruebas una sentencia condenatoria, y en caso contrario se le devuelve la sentencia hasta que lo haga.

Hace poco condenaron a 8 años o así a un tipo por matar de una paliza en un bar a otro que llevaba unos tirantes con la bandera de España. Homicidio. 8 años. Y el señor de la banderita ya no podrá volver a ponerse tirantes jamás porque está difunto. 8 años. Y a éstos les cae 38 por una "violación". Lo pongo entre comillas porque sinceramente tengo serias dudas de que lo que le ocurrió a esa adolescente pueda calificarse como tal, y tengo esas dudas porque jamás he conocido a nadie a quien hayan violado y se vanaglorie de ello por las redes sociales, pero bueno, que cada cual piense lo que quiera al respecto. El pensamiento es libre. Todavía.

En fin, en cualquier caso, fuera o no violación, yo no sé a qué punto hemos llegado para que se pueda condenar a más años a una persona por este delito que por el de asesinato. José Bretón fue condenado a 40 años,  20 por cada uno de sus dos niños asesinados y quemados en la finca familiar.  2 niños muertos, 40 años. Los mismos que a éstos por la "violación" de la niña que luego se lo contó entre jajas y jijis por el guasap a sus amigas.

Al final terminaré votando a Vox. Me estoy resistiendo porque son muy carcas, muy meapilas, muy brutos y me dan un montón de repelús, pero al final los terminaré votando. Estoy hasta el coño de la puta "perspectiva de género" hasta para decirte cómo tienes que cagar, si esto sigue así palabrita que los termino votando.

viernes, 25 de octubre de 2019

Una foto

Tengo delante la foto. Tu cara enmarcada en esas rastas color arcoiris que son como plumas; tu sonrisa limpia, franca, sin mácula. Miras al futuro llena de esperanza; no hay ni una sombra en el horizonte. La vida es bella, tu vida es bella, tú eres bella.

Cómo ibas a saber mientras sonreías para esa foto lo que estaba por venir? Cómo habrías podido saberlo? Cómo habrías podido tener esa cara de inmensa felicidad si lo hubieras sabido? Bendita ignorancia!

Miro esa foto. No sé de qué fecha es pero sí sé que es de antes de que apareciera el dolor, ni mucho menos la sombra de la muerte. Es de cuando la vida entera se desplegaba ante ti ofreciéndote una gama maravillosa de posibilidades. De cuando un simple dolor de cabeza era lo más parecido al horror que podías imaginar. De cuando todos esos colores en la cabeza iluminaban tus días y nada hacía presagiar que eso fuera a tener fin.

Miro esa foto y siento que es imposible que haya pasado lo que ha pasado. Que hayas sufrido lo que has sufrido. Que te hayas ido como te has ido.

Miro esa foto y siento que nada de lo que diga puede expresar mi rabia, mi indignación, mi cabreo infinito. Esa chica que me mira no sabe que para ella no existe más futuro que la enfermedad, el dolor y la muerte. Pero yo, que ahora sí lo sé, quisiera gritar, avisarte del peligro, convertir tus rastas en alas para escapar:

CORREEEEEE CORREEEEEE CORREEEEEEEEEE!

Llego tarde. Ya no puedes correr. Te has ido.

lunes, 21 de octubre de 2019

Filicidios y filicidas

Noticia: una mujer asesina a su hijo de 7 años poco antes de serle retirada la custodia del menor.

De inmediato los medios, las tertulias, los lectores en general se lanzan a buscar explicaciones. Al parecer padecía una depresión, se estaba medicando, tenía miedo de perder la custodia y la casa y quedarse en la calle... pobre mujer, necesitaba ayuda y los servicios sociales no supieron dársela.

Habla el padre de la difunta criatura. Había denunciado varias veces a la mujer por maltrato. El niño le había mandado audios en los que decía tener miedo de su madre. Nadie le hizo caso, nadie tomó ninguna medida, nadie protegió a ese chiquillo de la locura materna.

Este caso me ha hecho reflexionar sobre la diferencia de trato que da la sociedad a los filicidios, que es como se llama a esto de matar a los hijos, dependiendo de que el asesino sea el padre o la madre.

En este caso no cabe para el agravio comparativo la excusa de las cifras, puesto que ambos sexos están muy a la par. Puede que incluso haya más casos de niños asesinados por sus madres que por sus padres. Tened en cuenta que aquí se contabilizan también los bebés que son arrojados al nacer a un contenedor o a cualquier otro sitio, un delito que pertenece casi exclusivamente al universo femenino.

La realidad es que cuando una mujer mata a su hijo necesitamos buscar una explicación a un hecho tan atroz, pero que cuando es un hombre el que lo hace automáticamente la sociedad sólo da una respuesta: violencia machista. El machismo lo explicaría todo cuando es un hombre el que comete alguna barbaridad a una pareja o a sus propios hijos.

Estaremos de acuerdo en que matar a los hijos es un hecho antinatural. Los padres y las madres son los encargados de proteger a su prole, de manera instintiva cualquier padre o madre intenta salvaguardar a sus hijos de todos los peligros que pudieran acecharle. El machismo en sí mismo no puede explicar este tipo de sucesos.

Ya lo he comentado en otras ocasiones: mi padre era un tipo machista, todos los hombres de su generación lo eran. Sin embargo no tenían por costumbre matar a sus mujeres y mucho menos a sus hijos. Todo lo más nos soltaban una hostia de vez en cuando o los más bestias nos arreaban un correazo. Ellas nos tiraban la zapatilla. Pero no lo hacían con ánimo de matarnos, sino más bien al revés, con el encomiable propósito de educarnos para que en la vida no nos matara el primero que llegara. Vale, no sería la mejor forma pero los pobres no daban para más.

Los padres machistas querían a sus hijos más o menos lo mismo que los padres no machistas. Y si  alguno de nuestros machistas padres tenía la desgracia de perder un hijo las pasaba tan putas como si lo perdiera un padre no machista. Se les destrozaba la vida igual. Palabrita, lo he visto de cerca y puedo dar fe.

Todo esto viene a que me sorprende mucho que casi nadie caiga en la cuenta de este trato desigual en relación al filicidio. Sesudos estudios sobre violencia de género indagan en la tremenda maldad que el heteropatriarcado ha inoculado en los varones que impulsa a algunos a atentar contra su propia sangre sólo para hacer daño a sus parejas. Sin embargo no hay ninguno que intente ahondar en la psicología de esos asesinos. Claro, si ya tenemos el socorrido machismo como causa razonable que sirva para explicarlo todo para qué nos vamos a complicar estudiando las posibles casuísticas?

Las mujeres gozamos de una mirada algo más benévola. No es que se vea socialmente bien ni mucho menos que una mujer asesine a sus hijos. Pero de alguna forma intentaremos buscar alguna justificación para ello: estaba muy mal, había sido maltratada y no quería que sus hijos sufrieran, la medicación la había vuelto loca... Cosas que por lo visto si tienes un pene entre las piernas no te pueden suceder. Porque en ese caso sencillamente todos los desmanes que cometas serán atribuídos ipso facto a que eres un puto machista.

En fin, son reflexiones que me hago cuando leo noticias de éstas. Yo constato un hecho, ya que cada cual piense lo que quiera al respecto.

lunes, 14 de octubre de 2019

Un día tonto y un pájaro azul

Paseo mi mirada somnolienta por las páginas de los digitales. Las noticias del día me aburren soberanamente.

La sentencia del Procès. Cientos de analistas comentando si 13 años son muchos, pocos o según se mire.  Declaraciones supersolemnes de los líderes políticos.  Un día histórico, dicen. Un coñazo histórico, puntualizo yo.

La eterna campaña electoral. Eso ya no es ni coñazo, entra en otro nivel.

La exhumación de la momia. Uffffffff! Bostezo máximo, mandíbula reventada.

Hoy, por no haber, no hay ni sucesos inquietantes, ni desastres naturales, ni fenómenos climatológicos que denuncien los efectos del temido cambio climático.

Es igual, nada de eso me importa hoy. Mi mente está muy lejos.

Somewhere over the rainbow, way up high.

En ese lugar donde los pájaros azules vuelan y los sueños que te atreves a soñar se hacen realidad.

Y pienso en un pájaro azul. Un pajarito con plumaje de color cielo que acude a la llamada de una voz dulce, cálida, limpia. Una voz también doliente.

Pienso en una casa, en un pequeño pueblecito granadino. Y en ese pájaro azul entrando un poco despistado por la ventana, buscando... esa voz que le llama:

Somewhereeeeee over the rainbowwwwww, blue birds flyyyyyyyyyyyy

Blue bird? Aquí estoy, me llamabas?

Pienso en una mano, en ese pajarito azul posándose en ella.

Pienso en esa voz que sigue cantando:

Oh why, oh why can't I?

Claro que puedes. Tú también puedes ir a ese lugar, más allá del arcoiris, en lo más alto, donde los sueños se hacen realidad y los pájaros azules vuelan.

Y ese pájaro cae en la palma de la mano que lo sujeta. Cierra los ojos, y mientras su corazoncito se para sobre esa mano que lo acoge, su alma emprende el vuelo hacia ese otro lugar, somewhere over the rainbow.

Vuela, pajarito. Vuela, y ve a su encuentro. Ella te está esperando.

Ps. Es maravilloso tener en la familia un hada madrina auténtica, de carne y hueso, que tiene el poder mágico de convocar con su voz a pájaros azules que acuden raudos a sus cantos. Gracias, querida hada madrina, por regalarnos momentos como éste.



domingo, 6 de octubre de 2019

Querida Helena

Querida Helena:

Por fin solas!!! Tenía tantas cosas que decirte, sabiendo que no podía decírtelas, que es un verdadero alivio hacerlo ahora.

No podía hablar contigo de algo fundamental, de esa muerte que te rondaba. No, porque tú no querías ni oír hablar de ella. Daba igual que las cosas se pusieran realmente feas, que el puto bicho se reprodujera una y otra vez, que los médicos te dijeran que lo tuyo no tenía cura... Todo eso daba lo mismo, tú seguías inasequible al desaliento. Tú pensabas: "que no tengo cura lo dirás tú, ya veremos".

Con tu espíritu guerrillero no creíste ni una palabra de aquello. Pienso que tenías claro que tú no te ibas a morir, que era imposible, que tenía que haber algún error en ese pronóstico negro.

Cuántas veces he intentado imaginarme qué pasaba por tu cabeza! Porque claro, lo de preguntarte directamente era imposible. Tú y yo podíamos hablar de todo, de todo... menos de eso. La claridad, la sinceridad, la brutalidad incluso... podían servir para todos los temas, menos para la muerte. Bueno, menos para tu muerte.

Cómo se puede hablar de la propia muerte con menos de 30 años?  No en teoría, en plan virtual, sino de verdad. No sé, tal vez hay gente que lo consigue pero no tú, tú imposible. Porque no querías rendirte, te negabas, no aceptabas meter a la muerte en tus planes. Podías ver cosas que hubieran mosqueado a cualquiera pero tú no las veías, o si las veías hacías como que no las habías visto. Eso junto con la circunstancia favorable de que tal vez sabías poco sobre cómo va esto del cáncer hizo el resto. Pudiste seguir viviendo pensando que lo superarías hasta el último segundo.

En la familia había opiniones para todos los gustos. Si debías saber más, si debías saber menos, si era bueno o no era bueno esto o aquello...  Yo variaba de opinión unas 30 veces al día. A ratos pensaba que tal vez sería bueno para poder tomar decisiones sobre tu muerte, y para despedirte en condiciones de tus amigos y de tu familia; otros pensaba que mataría a cualquiera que te dijera algo que te hiciera sospechar mínimamente que te estabas yendo. Por supuesto, pensásemos lo que pensásemos, nadie estaba dispuesto a ser el que te lo dijera. Cómo se le dice a alguien que quiere vivir por encima de todo que se vaya despidiendo de la vida? Quién tiene valor, cojones, ovarios? Uffffff, nadie.

Al final lo que ha pasado es que te has ido sin saber que te estabas yendo. Y a lo hecho pecho, si así ha sido bien está.  Confiaste en un final feliz hasta el desgraciado final. Pese al dolor insoportable, pese a que tu cuerpo se había convertido en tu peor enemigo, pese a que no había un puto órgano que funcionara en condiciones. Mirando al frente, planeando futuros tatus, comprando en Amazon como una posesa cosas para tu artesanía... Y nosotros viéndote,  y dándote ánimos, y pensando menuda puta mierda de vida.  Callados como puertas.

Qué duro quererte tanto, verte agarrada a la vida como una lapa, negando las evidencias, y no poder llorar, ni gritar, ni maldecir. Qué duro ha sido, Helena. Y si lo ha sido para mí, que a fin de cuentas no dejaba de ser una visitante en tu habitación del hospital, cómo no habrá sido para tus padres, que estaban ahí a piñón fijo, compartiendo la terrible tarea de acompañarte en ese viaje inevitable que te esperaba, sin tú saberlo ni quererlo.

Ay, cómo me hubiera gustado poder hablar contigo de todas estas cosas! Pero cuánto me alegro de que no lo hayamos hecho! Ésta es una charla que no podíamos tener más que a posteriori. Me gustaría imaginar lo que tú contestarías. Tal vez "tita, teníais que habérmelo dicho"? No creo. Más bien te veo diciendo "gracias por no decirme nada y dejarme vivir con mis pequeñas ilusiones".

Qué duro, Helena! Todos haciendo planes que pudieran hacerte ilusión. Todos intentando regalarte pequeños instantes de felicidad. Todos!!!

Mi humilde aportación fue este tatu que está grabado en mi brazo izquierdo a modo de brazalete eterno: HELENA CON H.

De repente un día vi la luz. Hosssstia, voy a grabarme a Helena! Tengo que hacerlo yaaaaa! Antes de que se vaya, no a modo de homenaje póstumo, no por favor. Quiero que ella lo vea!

Dicho y hecho, contacté con unos tatuadores y les pedí por favor por favor por favor que me colaran porque necesitaba urgentemente un tatu muy especial. Se portaron genial, me dieron cita para la semana siguiente, lo más pronto que pudieron. Pero yo viví todo ese tiempo en un sinvivir. Entre medias los médicos empezaron a hablarnos de sedación. Ay Diosssss, no llego no llego no llego, que se me va antes de verlo!

Jodeeeeeer, Helena, no te lo puedes imaginar. Sabiendo ya como sabía que te ibas irremediablemente sí o sí, de repente la preocupación era que no te fueras sin ver tu nombre grabado en mí para siempre. Qué pego, no? Llámame egoísta, llámame tarada, llámame lo que te dé la gana... el caso es que yo ya vivía sólo para una cosa: hacerme ese tatu y salir corriendo como una loca al hospital a enseñártelo. Las horas pasaban tan lentas, y yo pidiéndote a gritos silenciosos: Helena espera, Helena espera, Helena espera! Tengo un regalo para ti, un pequeño regalito, pero déjame dártelo.

El día del tatu estaba atacá de los nervios. No veía el momento, las horas se ralentizaron ya a un nivel tortuoso. Iba tan enloquecida en la bici que estuve a punto de morir varias veces, porque no veía ni coches ni camiones ni autobuses ni nada.  También pude haber atropellado yo a alguien, porque tampoco veía a las personas. Yo sólo veía una cosa: el momento de llegar a tu habitación del hospital y ponerte el brazo delante de la cara y decirte "mira, Helena". Cuando llegué a casa pensé que por muy poco no había yo muerto antes que tú. Habría tenido gracia la cosa. Iba volando a hacerme un tatu para ti y me mato por el camino. Pero oye, la vida tiene esos giros y otros más raros.

En fin, ésa era mi pequeña aportación a tu felicidad. Por cierto, quiero que sepas que les he dado las gracias a los tatuadores y les he informado de que llegamos a tiempo. También les he mandado una foto del momento en el que nos besamos tú y yo, a la manera en la que se besan las personas que llevan una sonda nasogástrica. Eso sí,  con el tatu plastificado en primer plano.

Qué feliz fui en ese momento, Hele! No te lo puedes ni imaginar. A pesar de que mi hermana me miró como si yo estuviera muuuuuuy loca. Pero te vi la carita, te vi sonreír, te escuché decir "gracias tita", y luego cogerme la mano y acariciármela. Me la cogías tú a mí, no yo a ti. Sé que querías decirme todo con ese gesto. Lo sé, Helena, sé que en ese momento supiste lo que significas para mí. Fue un instante mágico, de conexión absoluta contigo. No lo cambio por nada en el mundo.

Tres días después te has ido.  Sin saberlo ni quererlo. Yo ya te llevo en mi piel para siempre. Cuido este tatu como oro en paño, porque es casi como cuidarte a ti, querida mía. Lo enseñé con orgullo de tía herida en el alma en el tanatorio. A pelo, me daba igual que me hubieran recomendado no hacerlo. Necesitaba llevarte bien a la vista. A pesar de que... me cago en to lo más grande, tooooodo el mundo que venía a abrazarme ponía sus manos, probablemente no del todo limpias, justo encima. Pensé que tenía que haberme tatuado tu nombre en el culo, que ése no me lo toca casi nadie.  Yo venga a apartar manos. Me daba pena porque quería abrazar a todas esas personas, pero coñññño, no me toquéis el tatu, jodeeer!

En fin, Hele, todavía nos queda mucho por hablar a ti y a mí.  Pasas a formar parte desde ya de la gente que quiero que pasó al otro lado, y tienes tía pesada para rato. Igual que hablo con mi madre todo el tiempo, ahora repartiré mis intereses, unos días hablaré con ella y otros contigo. O igual os junto, por qué no? También hablo con mi hermano de vez en cuando, os puedo juntar a los tres. Molaría, joder, menudo trío.

Que te quiero no hace falta que te lo diga. Todo el mundo anda por ahí colgando cosas preciosas tuyas en el Facebook. Fliparías, te lo juro. Tus padres y tu hermana tienen para llorar ríos viendo y leyendo todo lo que la gente dice de ti.  Hay corazones morados por todas partes. Yo ya lo veo todo en morado.

Hijaputa, te querían hasta las cucarachas. Te quería y te quiere tanta gente! Hay tanto amor en todas esas manifestaciones de tus amigos! Y tantos proyectos pensando en ti! Cómo me gustaría que pudieras verlo!

Pero bueno, ya te lo cuento yo. Tengo muchísimas cosas que contarte. Puedes echarte a temblar, ni te imaginas lo pesada que soy. Como además tengo ese punto asocial y con la gente viva hablo más bien poco, lo dejo casi todo para hablar con vosotros los muertos. La abuela Juani te puede decir lo pesadísima y lo incordio que soy.

Escúchame, y si quieres háblame. Mi madre siempre se ha negado a hablarme pero que sepas que estoy abierta a la posibilidad de escucharos. Me encantaría. Si quieres me puedes hablar en sueños. O bien en forma de esa gata que viene a visitarme en Rabanales de vez en cuando, que se parece un montón a tu Wapa. Puedes hablarme a través de ella. Pero si no quieres hablarme da igual, yo no pararé de darte por culo a ti. No te vas a librar.

Ps. Cuidaremos de tu madre, de tu padre y de Irene. Palabra de tita petarda.