jueves, 1 de febrero de 2018

Zorroridad versus sororidad

- Yo no he estudiado porque mi novio no me dejaba.

Esta demoledora sentencia la soltó anoche así como quien no quiere la cosa una muchacha en el First Dates. Y se quedó tan fresca.

Inmediatamente en mi intrépida mente, siempre alerta, saltaron todas las alarmas.

Comooooooooorrrrrr?

Es evidente que, según se extrae de esta frase, la responsabilidad única de que esta chica no tenga formación es de su novio. Ella naturalmente no ha tenido nada que ver. No ha estudiado porque él no quería y punto.

Cada día alucino más con esa tendencia que tiene la gente a intentar eludir sus propias responsabilidades achacando a otros la culpa de sus actos o de sus no-actos.

Fijaos bien que no dice algo como :

- No he estudiado porque fui una pedazo de gilipollas y mi novio no quería y en lugar de mandarlo a la mierda y hacer lo que me diera la gana me quedé con él y le obedecí.

No, ella se ha autoeximido de toda culpa. Es la simple víctima inocente de un tío posesivo y manipulador, de una relación tóxica.

Este tipo de discurso autoexculpatorio, que normalmente despierta amplias simpatías en quien lo escucha porque lo primero que la gente piensa es "ay pobrecilla", es muy frecuente entre la gente que ha padecido eso que se ha dado en llamar "Violencia de género" aunque no tenga nada que ver con el género. No hice esto porque él no me dejaba o hice aquello porque él me obligó.

Y ya digo, la gente simpatiza muchísimo con estas coartadas que sirven para todo. Pocos aplican su espíritu crítico para preguntarse por la responsabilidad personal de la tía en el hecho de haber seguido indefinidamente con esa pareja o de no haber intentado hacer su voluntad por encima de la de él.

Recordemos que no hablamos de niños pequeños que dependen de sus padres y que están obligados a obedecerles (aunque a estas alturas muchos se pasan este deber por el forro los cojones o por la pipilla). No, estamos hablando de tías hechas y derechas que, lejos de asumir su libre albedrío para tomar decisiones, deciden ponerse en manos de otras personas que las toman por ellas, y así, si la decisión resulta tener consecuencias negativas ellas nunca serán culpables y siempre tendrán a quién señalar como responsables últimos.

Ya sé que la mayoría no estará de acuerdo conmigo pero a mí este comportamiento me resulta francamente repulsivo. Las mujeres somos personas adultas, no somos ni chiquillas ni minusválidas. Y en lugar de ir por ahí haciendo gala de ese repugnante victimismo deberíamos defender nuestro derecho a tomar decisiones, para bien y para mal, y hacernos responsables al cien por cien de cada una de ellas. Nada de echarle el muerto a las parejas o a los hijos o a esto o a lo otro.

Si esa tía no estudió es porque no le salió del coño. Porque en un momento dado prefirió no estudiar a discutir o a dejar al novio. Es decir, tomó una decisión. Probablemente ni siquiera tenía demasiado interés, porque si lo hubiera tenido ni novio ni novia, habría estudiado por encima de todo. Lo que pasa es que es muy sencillo y ya digo, despierta penilla y empatía en los demás, sobre todo en la gente sin criterio, colgarle el bacalao a otro. Y si puede ser un ex-novio malvado que la hizo sufrir mucho mucho mucho mucho... pues mejor.

Luego hablan de feminismo, de sororidad, de esto y de lo otro. Una mierda sororidad! Yo nunca voy a sentirme solidaria con este tipo de tías, nunca voy a hermanarme emocional ni socialmente con ellas. Antes me hermano con un piojo.

Por cierto, hablando de "sororidad", hoy he leído una palabra que me ha encantado y con la que me identifico mucho más: "Zorroridad". Es un grito de guerra de las putas para defender sus derechos.  Un feliz hallazgo, sin duda. Porque aunque la vida no me haya guiado por esos derroteros siempre he sentido una gran simpatía por las trabajadoras de este oficio tan antiguo y tan poco reconocido.

Amigas, más zorroridad y menos sororidad.

Y más apechugar con nuestros actos, que pa eso son nuestros. Coño ya!

3 comentarios:

  1. - No he estudiado porque fui una pedazo de gilipollas y mi novio no quería y en lugar de mandarlo a la mierda y hacer lo que me diera la gana me quedé con él y le obedecí.

    Y ANADIRÍA, NO HICE CASO A QUIEN ME DECIA QUE LO DEJARA, Y AHORA NO TENGO NI ESTUDIOS NI NOVIO (O ES MI MARIDO Y ME PEGA). SE QUE HE SIDO TONTA, PERO LA CULPA NO ES MIA, ES DE LA SOCIEDAD MACHISTA.

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  2. . . . miraba encenderse la noche de Mayo ...

    Me ha encantado.

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  3. Buscando entradas sobre zorroridad, me ha flipado tu post, incluso diría que me he reído un rato, una risa triste eso sí

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