En esta vorágine de acontecimientos que día a día nos tienen con el corazón en un puño se abre paso un asunto de palpitante actualidad. Desgraciada actualidad, diría yo. No hay día que no tengamos noticia de alguna nave cargada de inmigrantes y/o refugiados rescatados en el mar, cuando no recibimos noticias aún peores, los que no han podido ser rescatados y han muerto ahogados en un desesperado intento por alcanzar costas europeas.
El eterno y siempre recurrente problema de las migraciones, agravado terriblemente por las convulsiones políticas y los enfrentamientos bélicos que están reduciendo a tristes ruínas algunos países del Norte de África. Ya no sólo hay que afrontar el peliagudo problema de las migraciones económicas; es que esta gente huye de una muerte casi segura en guerras cruentas que no respetan nada ni a nadie, ni a niños, ni a ancianos, ni hospitales, ni templos, ni museos ni bibliotecas ni nada de nada. Destrucción total y absoluta.
Es un asunto demasiado grave e importante como para echar mano de demagogias o de soluciones fáciles. La UE se enfrenta a uno de los mayores retos de su historia y la respuesta de los distintos gobiernos europeos determinará el futuro de la Unión. Es posible incluso que las posiciones contrapuestas en torno a este tema ponga en riesgo su continuidad. No me extrañaría que esto supusiera el fin, ya por lo pronto hay un claro resurgimiento de los nacionalismos con tintes xenófobos.
En nuestro país, frente a las posturas más alarmistas, desde la izquierda hay quien defiende la tesis "buenista" de que la inmigración es necesaria, incluso beneficiosa porque la española es una sociedad envejecida y los inmigrantes serán la mano de obra que permitirá pagar las pensiones en el futuro.
Eso es una falacia, no es cierto y además no cuela para la mayoría de la gente. La realidad es que no, no son necesarios los inmigrantes en un país con más de 4 millones de parados. No son necesarios para pagar las pensiones ni para detener el crecimiento demográfico. El problema de las pensiones es que hay demasiados viejos, no que haya pocos jóvenes. Y que la gente que trabaja cobra sueldos miserables y cotiza muy poco por esos sueldos miserables. Eso no lo arreglan los inmigrantes. Si la gente tuviera sueldos dignos y un futuro prometedor también se plantearía formar una familia y tener hijos. El problema es que tal y como están las cosas pocos jóvenes se pueden permitir ese "lujo"
La realidad es que un país con las carencias y las dificultades del nuestro, con unos vergonzantes índices de pobreza, con unos servicios sociales incapaces de atender a parados, a personas en peligro de exclusión, a gente sin vivienda y sin recursos, la alarmante pobreza energética... no está en condiciones de acoger a más gente. Para qué? Para que se mueran de hambre también aquí? Para abocarlos a la indigencia o a la delincuencia? No, la respuesta no es que venga todo el que quiera, no hay sitio para todos. Ojalá lo hubiera porque eso significaría que somos un país próspero, pero por desgracia no es así.
A mi modo de ver, la única solución a largo plazo tiene dos vías de actuación:
1. Ir a por las mafias, que son las verdaderas culpables de todas esas tragedias en el mar que vemos cada día.
2. Actuaciones urgentes en los países de origen. Ayudas al desarrollo para esos países y los de su entorno. Ayudas a las empresas para instalarse en esos países, para crear infraestructuras y trabajo. No miserables ayuditas a la cooperación ni a 4 ONGs que se partan los cuernos allí, no, nada de parches; ayudas reales, contundentes.
Ya era hora de que la afluencia masiva de gente desesperada nos obligara a ver que es insostenible un mundo con esas ominosas desigualdades. Eso ha hecho que el problema ya no sea sólo de ellos sino también nuestro.
Un mundo rico y un mundo pobre ya no son sostenibles porque entonces el mundo pobre no parará hasta llegar al rico.
Ya no es por humanitarismo ni por generosidad; es por mera supervivencia del mundo desarrollado. No es posible atrincherarse ni levantar muros hasta el cielo para que no pasen. Ellos los saltarán, porque les va la vida en ello.
Ha llegado la hora de la verdad. La cuestión es... están nuestros gobiernos preparados? No sé yo.
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jueves, 5 de julio de 2018
lunes, 14 de octubre de 2013
La "desinformada" (II parte). Y ahora además pija, progre alternativa y glamourosa. Toma ya!!!
Bueno, pues parece que mi amiga la que me llamó desinformada está pelín enfadada porque dice que falto a la verdad, así que para ser lo más exacta posible le he pedido permiso para copipegar sus mensajes y me lo ha dado. En fin, aquí van, por riguroso orden de llegada.
MENSAJE 1.
En esta ocasión como en tantas otras no te enteras de nada.. te lo tenía que decir...
MENSAJE 2
En todos los países.. la ley del mar recoger y auxiliar SIEMPRE... las leyes de todas las costas (de todas) es que solo se atraca con permisos y en situación legal... acceden por "diplomacia" o más bien por dinero.. mucho dinero, otra mafia más pero entre estados... Es decir, quédatelos tu que según tus leyes los puedes largar cuando quieras, matar o lo que te de la gana (Libia, Mauritania, etc..) y yo te pago un pastón para quitarme el problema (España, Portugal, Italia, etc.. SIEMPRE.. con todos los gobiernos)
Mientras el barco que realiza la ayuda se muere de pena y de hambre en alta mar (perdiendo su trabajo de días..) esperado a que fijen la transacción.. monetaria, eso no lo dudes
En 2009. Italia y Malta
http://www.elmundo.es/elmundo/2009/04/19/internacional/1240141662.html
En 2007 en España. Se negocia con Libia pero de entrar a España nada de nada.
http://www.cadenaser.com/espana/articulo/inmigrantes-corisco-desembarcan-libia/csrcsrpor/20071015csrcsrnac_2/Tes
2007, a 450 millas de puerto español pero prefieren pagar a otro pais para largarle el marrón... El problema para el barco que auxilia
http://blogs.periodistadigital.com/emigrantes.php/2007/02/05/mauritania_impide_atracar_a_un_barco_neg
En 2006.. otro barco español
http://www.eldiariomontanes.es/prensa/20060721/nacional/contraorden-impide-pesquero-rescato_20060721.html
Y maś, y más y más...
MENSAJE 3
Faltas a la verdad.. se te está pegando de "la ser" y de "El país" y eso que los sigues poco..
MENSAJE 4
Cuando dices que no recogen a los inmigrantes porque se les pudre el pescado faltas a la verdad.. o al menos le das la vuelta según te interesa.. si que digo que pierden el trabajo de días, pero ya te explico que el problema es que pierden la vida ellos y los inmigrantes.. la mayoría de las personas que recogen están tan mal que en muchas ocasiones mueren... otras necesitan atención sanitaria urgente.. además de comida, agua, mantas, etc..
Los barcos ofrecen la ayuda que pueden, los multen o no, la multa después se puede no pagar, o recurrir.. en fin no es ese el problema.
Ya te he intentado explicar, los motivos reales.. y me parece fatal que trates de asesinos a los pescadores... que es lo que haces..
Hay foros de gente del mar, y en algunos hay hilos abiertos sobre el tema.. la mayoría aconsejan 1. obligatoria la ayuda (ley del mar, escrita o no). 2. Avisar a las autoridades, echar los botes y bajar a dar la ayuda que se pueda y esperar a que llegue salvamento, pero siempre evitar subir al barco... casi todos hablan de la imposibilidad de atracar y otros de motines a bordo, etc...
En fin, que hablas de ellos muy a la ligera, los llamas asesinos, etc... pero que todo eso desde la terracita al solecito de tu casa es muy fácil. Sal alguna vez de tu condición de pija-progre-alternativa y glamurosa para ponerte en el lugar de los otros...
FIN
Y ahora mi comentario final:
Pues sí, seré una pija progre alternativa y glamourosa, no te digo yo que no. Puede que todos los que consideramos una barbaridad y una vergüenza lo que pasó en Lampedusa seamos unos pijos progres alternativos. Pero ver ahogarse a tu alrededor a un montón de personas y no acudir en su ayuda me parece, por muchas justificaciones que me quieras dar y por muchos foros de pescadores que visites, una absoluta, rotunda y monumental aberración de la naturaleza humana. Sin paliativos. Y menos mal que hubo barcos de pesca que afortunadamente hicieron caso omiso a todas las recomendaciones; gracias a ellos se salvó la poca gente que salió con vida de la tragedia.
Firmado: Pijaprogrealternativaglamourosasuperdesinformadaamuchahonra.
MENSAJE 1.
En esta ocasión como en tantas otras no te enteras de nada.. te lo tenía que decir...
MENSAJE 2
En todos los países.. la ley del mar recoger y auxiliar SIEMPRE... las leyes de todas las costas (de todas) es que solo se atraca con permisos y en situación legal... acceden por "diplomacia" o más bien por dinero.. mucho dinero, otra mafia más pero entre estados... Es decir, quédatelos tu que según tus leyes los puedes largar cuando quieras, matar o lo que te de la gana (Libia, Mauritania, etc..) y yo te pago un pastón para quitarme el problema (España, Portugal, Italia, etc.. SIEMPRE.. con todos los gobiernos)
Mientras el barco que realiza la ayuda se muere de pena y de hambre en alta mar (perdiendo su trabajo de días..) esperado a que fijen la transacción.. monetaria, eso no lo dudes
En 2009. Italia y Malta
http://www.elmundo.es/elmundo/2009/04/19/internacional/1240141662.html
En 2007 en España. Se negocia con Libia pero de entrar a España nada de nada.
http://www.cadenaser.com/espana/articulo/inmigrantes-corisco-desembarcan-libia/csrcsrpor/20071015csrcsrnac_2/Tes
2007, a 450 millas de puerto español pero prefieren pagar a otro pais para largarle el marrón... El problema para el barco que auxilia
http://blogs.periodistadigital.com/emigrantes.php/2007/02/05/mauritania_impide_atracar_a_un_barco_neg
En 2006.. otro barco español
http://www.eldiariomontanes.es/prensa/20060721/nacional/contraorden-impide-pesquero-rescato_20060721.html
Y maś, y más y más...
MENSAJE 3
Faltas a la verdad.. se te está pegando de "la ser" y de "El país" y eso que los sigues poco..
MENSAJE 4
Cuando dices que no recogen a los inmigrantes porque se les pudre el pescado faltas a la verdad.. o al menos le das la vuelta según te interesa.. si que digo que pierden el trabajo de días, pero ya te explico que el problema es que pierden la vida ellos y los inmigrantes.. la mayoría de las personas que recogen están tan mal que en muchas ocasiones mueren... otras necesitan atención sanitaria urgente.. además de comida, agua, mantas, etc..
Los barcos ofrecen la ayuda que pueden, los multen o no, la multa después se puede no pagar, o recurrir.. en fin no es ese el problema.
Ya te he intentado explicar, los motivos reales.. y me parece fatal que trates de asesinos a los pescadores... que es lo que haces..
Hay foros de gente del mar, y en algunos hay hilos abiertos sobre el tema.. la mayoría aconsejan 1. obligatoria la ayuda (ley del mar, escrita o no). 2. Avisar a las autoridades, echar los botes y bajar a dar la ayuda que se pueda y esperar a que llegue salvamento, pero siempre evitar subir al barco... casi todos hablan de la imposibilidad de atracar y otros de motines a bordo, etc...
En fin, que hablas de ellos muy a la ligera, los llamas asesinos, etc... pero que todo eso desde la terracita al solecito de tu casa es muy fácil. Sal alguna vez de tu condición de pija-progre-alternativa y glamurosa para ponerte en el lugar de los otros...
FIN
Y ahora mi comentario final:
Pues sí, seré una pija progre alternativa y glamourosa, no te digo yo que no. Puede que todos los que consideramos una barbaridad y una vergüenza lo que pasó en Lampedusa seamos unos pijos progres alternativos. Pero ver ahogarse a tu alrededor a un montón de personas y no acudir en su ayuda me parece, por muchas justificaciones que me quieras dar y por muchos foros de pescadores que visites, una absoluta, rotunda y monumental aberración de la naturaleza humana. Sin paliativos. Y menos mal que hubo barcos de pesca que afortunadamente hicieron caso omiso a todas las recomendaciones; gracias a ellos se salvó la poca gente que salió con vida de la tragedia.
Firmado: Pijaprogrealternativaglamourosasuperdesinformadaamuchahonra.
jueves, 10 de octubre de 2013
La vergüenza de Lampedusa
Casi 300 muertos en Lampedusa. Inmigrantes que huían de la miseria en sus países de origen y pretendían acceder a la "Tierra prometida" de Europa. El Papa Francisco (sí, ese Papa que nos gusta mucho más a los ateos que a los de su propia cuerda) califica el hecho de "Vergüenza". Una palabra exacta, adecuada, justa. Simplemente es eso, una vergüenza.
Es una vergüenza que la riqueza del planeta esté concentrada en unos cuantos países del Norte, mientras que la pobreza más ominosa se cierne sobre la inmensa mayoría del Sur. Pero mucha más vergüenza es lo que pasó la semana pasada en las orillas de la isla italiana.
Sangran las noticias que nos llegan de personas ahogándose en el agua pidiendo socorro desesperadamente mientras varios pesqueros que navegaban por el lugar se daban media vuelta y los dejaban morir a sus espaldas.
O los servicios de rescate que tardaron casi una hora en llegar, cuando ya prácticamente todos los que corrían peligro de ahogarse habían sido tragados por las aguas del Mediterráneo.
Y digo que es vergüenza porque ni siquiera se puede explicar este comportamiento atendiendo a la funesta ley Berlusconi que amenazaba a cualquiera que auxiliara a un inmigrante ilegal con ingentes multas e incluso con penas de cárcel. Esto no exonera a nadie de su culpa. Qué clase de mamarracho se pone a pensar en una posible multa mientras decenas de personas están muriendo delante de sus narices. Estamos enfermos o qué?
En España aún no hemos llegado a esos niveles en nuestro trato a los inmigrantes, aunque buen camino llevamos. Si no hemos llegado es porque competir con un campeón mundial como Berlusconi en nivel de abyección es muy difícil, pero ya digo que nuestras autoridades hacen lo que pueden.
Como ejemplo de leyes vergonzantes tenemos ésa que expulsa a los inmigrantes sin papeles de nuestro sistema público de salud, algo que les parece estupendo a muchos votantes del partido en el poder, y lo que es aún más sangrante, incluso a bastantes votantes de otros partidos, para oprobio de todos sus demás compatriotas.
Para los gobiernos las personas no existen, sólo existen los números. En eso poco se diferencian nuestros dirigentes del delincuente Berlusconi. Ellos hacen sus cuentas: hay X inmigrantes y nos podemos ahorrar Y si no los atendemos en nuestros hospitales o si los dejamos morir en las orillas de nuestras costas. Pues está claro lo que hay que hacer.
Pero los que no somos el gobierno sabemos que no son números, que son personas, como tú y como yo. No eran números los que murieron esta semana en las costas de Lampedusa. Tenían caras y nombres. Ni son números los que acuden a nuestra sanidad para salvar su vida.
En qué cabeza cabe que un médico o un enfermero que han estado asistiendo a un inmigrante con cara, nombre y apellido, un paciente, que le han estado administrando diálisis por sus problemas renales, o quimioterapia para curarle un cáncer, en qué cabeza cabe que un buen día, porque a un político desalmado se le ponga en la punta de la polla, manden a esa persona a morir a la calle negándole la medicación que le está dando la vida. Qué clase de persona es capaz de negarle la diálisis a un enfermo de riñón porque no tiene papeles?
Tal vez el mismo tipo de persona que es capaz de no auxiliar a un inmigrante que se está ahogando a veinte metros porque tiene miedo de una multa.
No sé vosotros pero yo definitivamente me apunto al club "Cuanto más conozco a las personas, más me gustan los animales".
Es una vergüenza que la riqueza del planeta esté concentrada en unos cuantos países del Norte, mientras que la pobreza más ominosa se cierne sobre la inmensa mayoría del Sur. Pero mucha más vergüenza es lo que pasó la semana pasada en las orillas de la isla italiana.
Sangran las noticias que nos llegan de personas ahogándose en el agua pidiendo socorro desesperadamente mientras varios pesqueros que navegaban por el lugar se daban media vuelta y los dejaban morir a sus espaldas.
O los servicios de rescate que tardaron casi una hora en llegar, cuando ya prácticamente todos los que corrían peligro de ahogarse habían sido tragados por las aguas del Mediterráneo.
Y digo que es vergüenza porque ni siquiera se puede explicar este comportamiento atendiendo a la funesta ley Berlusconi que amenazaba a cualquiera que auxiliara a un inmigrante ilegal con ingentes multas e incluso con penas de cárcel. Esto no exonera a nadie de su culpa. Qué clase de mamarracho se pone a pensar en una posible multa mientras decenas de personas están muriendo delante de sus narices. Estamos enfermos o qué?
En España aún no hemos llegado a esos niveles en nuestro trato a los inmigrantes, aunque buen camino llevamos. Si no hemos llegado es porque competir con un campeón mundial como Berlusconi en nivel de abyección es muy difícil, pero ya digo que nuestras autoridades hacen lo que pueden.
Como ejemplo de leyes vergonzantes tenemos ésa que expulsa a los inmigrantes sin papeles de nuestro sistema público de salud, algo que les parece estupendo a muchos votantes del partido en el poder, y lo que es aún más sangrante, incluso a bastantes votantes de otros partidos, para oprobio de todos sus demás compatriotas.
Para los gobiernos las personas no existen, sólo existen los números. En eso poco se diferencian nuestros dirigentes del delincuente Berlusconi. Ellos hacen sus cuentas: hay X inmigrantes y nos podemos ahorrar Y si no los atendemos en nuestros hospitales o si los dejamos morir en las orillas de nuestras costas. Pues está claro lo que hay que hacer.
Pero los que no somos el gobierno sabemos que no son números, que son personas, como tú y como yo. No eran números los que murieron esta semana en las costas de Lampedusa. Tenían caras y nombres. Ni son números los que acuden a nuestra sanidad para salvar su vida.
En qué cabeza cabe que un médico o un enfermero que han estado asistiendo a un inmigrante con cara, nombre y apellido, un paciente, que le han estado administrando diálisis por sus problemas renales, o quimioterapia para curarle un cáncer, en qué cabeza cabe que un buen día, porque a un político desalmado se le ponga en la punta de la polla, manden a esa persona a morir a la calle negándole la medicación que le está dando la vida. Qué clase de persona es capaz de negarle la diálisis a un enfermo de riñón porque no tiene papeles?
Tal vez el mismo tipo de persona que es capaz de no auxiliar a un inmigrante que se está ahogando a veinte metros porque tiene miedo de una multa.
No sé vosotros pero yo definitivamente me apunto al club "Cuanto más conozco a las personas, más me gustan los animales".
miércoles, 2 de enero de 2013
Gallardón propone que ayudar a inmigrantes sea delito
http://www.cadenaser.com/sociedad/articulo/barbaridad-criminalizar-hospitalidad/csrcsrpor/20130102csrcsrsoc_6/Tes
Pues sí, parece ser que la última propuesta del señor Gallardón es que se trate como a delincuentes no ya sólo a los inmigrantes sin papeles, sino a cualquiera que les pueda dar ningún tipo de ayuda, interesada o desinteresadamente.
Esto incluye a:
- Quien los acoja en su casa.
- Quien les alquile una habitación o una casa.
- Quien les dé de comer gratuítamente (Caritas, for example)
- Quien les dé de comer en su negocio cobrándoles. Vamos, cualquier hostelero.
- Quien les ayude a arreglar sus papeles.
- Quien les ofrezca trabajo.
- Quien les eche una manta por encima cuando sus pateras naufraguen y se estén muriendo de frío.
- Quien les enseñe español o cualquier otra lengua estatal o extranjera.
- Quien les ofrezca servicios religiosos.
La duda está en si también serán delictivas algunas de estas otras actividades:
- Sonreirles.
- Darles la mano.
- Follar con ellos.
- Cortarles el pelo.
- Hablarles.
- Darles fuego.
- Ayudarles a levantarse si tropiezan y se caen.
- Etc. etc. etc.
Algún "presunto" delincuente en la sala?
Pues sí, parece ser que la última propuesta del señor Gallardón es que se trate como a delincuentes no ya sólo a los inmigrantes sin papeles, sino a cualquiera que les pueda dar ningún tipo de ayuda, interesada o desinteresadamente.
Esto incluye a:
- Quien los acoja en su casa.
- Quien les alquile una habitación o una casa.
- Quien les dé de comer gratuítamente (Caritas, for example)
- Quien les dé de comer en su negocio cobrándoles. Vamos, cualquier hostelero.
- Quien les ayude a arreglar sus papeles.
- Quien les ofrezca trabajo.
- Quien les eche una manta por encima cuando sus pateras naufraguen y se estén muriendo de frío.
- Quien les enseñe español o cualquier otra lengua estatal o extranjera.
- Quien les ofrezca servicios religiosos.
La duda está en si también serán delictivas algunas de estas otras actividades:
- Sonreirles.
- Darles la mano.
- Follar con ellos.
- Cortarles el pelo.
- Hablarles.
- Darles fuego.
- Ayudarles a levantarse si tropiezan y se caen.
- Etc. etc. etc.
Algún "presunto" delincuente en la sala?
lunes, 19 de noviembre de 2012
Barato, oiga, vendo España barato barato!
Los extranjeros que compren pisos por valor de 160.000 euros obtendrán la residencia.
Esta medida está especialmente enfocada al mercado chino y al ruso.
Hala, mafias, venid pacá, que tenemos ladrillo pa tos vuzotroz!
Barato, oiga, vendo España barato barato! Por una vivienda le regalamos el permiso de residencia, por dos una concejalía, por tres una alcaldía, por cuatro una secretaría de estado, por cinco....
Por cinco, por cinco, por cinco... ay, sí, un ministerio!!!!!! (Pero qué mal pensados sois).
Por cinco, por cinco, por cinco... ay, sí, un ministerio!!!!!! (Pero qué mal pensados sois).
Jajajajajaja! Y le llamaban al otro "El iluminado"
domingo, 12 de agosto de 2012
Por fin una solución a la asistencia médica a inmigrantes
Oye, que no os preocupéis, que lo de la asistencia médica a inmigrantes ya está solucionao. Que le van a pasar la factura a sus países de origen.
Jajajajajajajajaja! Memeoooooooo!
Os imagináis al presidente de Sierra Leona recibiendo un taco de facturas del Ministerio de Sanidad español?
A ver, se admiten apuestas. Qué creeis que haría con ellas?
A) Pagarlas al instante.
B) Usarlas como papel higiénico.
C) Usarlas como Klinex.
D) Reciclarlas dándoselas a los niños para que pinten por detrás.
A ver, se admiten apuestas. Qué creeis que haría con ellas?
A) Pagarlas al instante.
B) Usarlas como papel higiénico.
C) Usarlas como Klinex.
D) Reciclarlas dándoselas a los niños para que pinten por detrás.
Joputas, qué gracia tienen los tíos estos!
Más que peperos parecen leperos.
Más que peperos parecen leperos.
domingo, 17 de abril de 2011
La vida misma, by Elvira Lindo
Os cuelgo un artículo que me ha encantado, sobre todo por lo que tiene de cosmopolita (no confundir con Cosmopolitan, famosa revista para marujillas con ínfulas). Es un artículo precioso sobre gente preciosa; ahí va:
http://www.elpais.com/articulo/opinion/vida/misma/elpepusocdgm/20110417elpdmgpan_2/Tes
Lo veremos. En un futuro cercano, los niños de las limpiadoras que vinieron de Ecuador, de Guinea o Polonia, los hijos de los obreros que llegaron desde Rumanía o Marruecos, los nietos de los dueños de tiendas chinas, contarán su versión de los hechos. Entre todos ellos habrá alguno que escriba libros, dirija películas o escriba artículos; todos aportarán modismos del idioma que hablaron sus padres y nos harán entender que la visión que teníamos de nosotros mismos era estrecha e insuficiente. Ésa es parte de nuestra esperanza. En ciudades como Buenos Aires o Nueva York, la cultura del siglo XX tuvo el colorido de la inmigración y la mejor literatura nació de ella. Antonio (Muñoz Molina) y yo tuvimos la suerte de organizar un acto literario en torno a esa idea en la Universidad de Nueva York. Era un evento literario sin literatos (a veces se agradece). Buscamos cuatro personas de procedencias dispares que hubieran venido a labrarse un futuro en esta ciudad. Les animamos a contar la novela de su vida.
Rubiela Ruiz. Vino desde Colombia hace veintitantos años. Sin papeles. Desde entonces, limpia casas. Ha trabajado para ricos y famosos, pero ella prefiere la clase media. Según su criterio, es menos cutre. Si yo fuera tan mala como Truman Capote les contaría algunos chismes jugosos sobre sus cuitas con personajes conocidos, pero soy leal a esta mujer diminuta que transmite autoridad en cuanto habla. Tiene un aire a Giulietta Massina y un don natural para la comedia. Nos hizo reír contando cómo en los primeros tiempos fingía que entendía todo aquello que le ordenaban sus jefas. Hasta que fue evidente que le pedían una cosa y hacía otra. Aprendió inglés. Se deprimió porque la vida social era menos divertida que en Colombia. Ella había pasado su juventud, dijo, living la vida loca. En cambio, en su nueva ciudad, todo el mundo quería acostarse temprano. Para serenarse, comenzó a practicar yoga. Sabe todo sobre productos de limpieza ecológicos y en cuanto te descuidas te da una conferencia con los guantes de goma puestos. Es una de tantas hispanas que perdieron a un familiar en la guerra de Irak. En Queens hay una calle dedicada a su sobrino.
Jim White. Vino desde el sur de Estados Unidos a Nueva York a principios de los ochenta. Es hijo de banquero, quería ser pianista. Acabó siendo agente inmobiliario. En la década de los ochenta no salió de su asombro. El chico del sur tuvo que espabilarse para que el Nueva York de la excentricidad, la droga y la promiscuidad no se lo comieran. Jim era un guapo de foto de Ralph Lauren. El ambiente le ayudó a sentirse libre y salir del armario. Volvió a Florida con el ánimo de confesárselo a sus padres. Con la voz temblorosa, Jim reprodujo la conversación que mantuvo entonces con su padre. El rechazo de su familia fue implacable. No volvieron a hablarle en 25 años. Veinticinco años en los que Jim sufrió la pérdida de algunos de sus mejores amigos por el azote del sida. Ahora, sus padres tratan de recuperar su afecto.
Juan Carlos Bonilla. Es ecuatoriano. Su papá fabricaba sandalias en el patio de casa. Tenían poco y con poco vivían, pero decidieron buscar un futuro mejor. El padre tomó la avanzadilla y llegó a la ciudad tras un viaje penoso del que nunca quiso hablar. Juan vino con su madre y su hermana dos años más tarde. A Juan le habían contado que en Nueva York la gente tenía tanto dinero que te ibas encontrando billetes por las esquinas. Pero Juan sólo quería ver a su papá. Se lanzó a sus brazos en cuanto lo tuvo delante en el aeropuerto JFK y los dos lloraron mucho rato. Cuando entraron en la isla por el Spanish Harlem, Juan pensó que aquella ciudad había sido repentinamente devastada por una catástrofe: la pobre iluminación, la basura, los edificios cochambrosos y aquel pisito miserable en donde no se podía dormir por el ruido que hacían los latinos rumbeando. El mundo cambió para el niño Juan. Su hermana y él pasaban muchas horas solos en casa. Tenían miedo de salir a la calle por las pandillas. Con el inglés, la integración llegó, pero a Juan siempre le ha pesado no ser buen estudiante como hubieran querido sus padres. Espera que sus hijas cumplan ese sueño.
Bisila Bokoko. Sus padres llegaron a Valencia desde Guinea. Su padre fue el primer negro en licenciarse como abogado en la universidad valenciana. Ella fue la única niña negra en todas las clases en las que estudió. Pero sus padres le enseñaron a llevar con orgullo su origen africano. Aterrizó como becaria de la cámara de comercio española en NY y ahora es directora ejecutiva. Está casada con un afroamericano y tiene dos niños. Dice, con humor, que sus problemas con su marido no son personales sino culturales. Los negros americanos arrastran la historia de la esclavitud; los africanos, la de la colonización. Ella lo sabe todo sobre empresas españolas que quieren abrirse camino en este mundo. Es tan brillante que podría ser embajadora de ese triángulo que lleva en el corazón: África, España, Estados Unidos. En Nueva York se sintió bien en cuanto llegó: por fin no era el centro de atención por su color.
Cualquiera de sus historias da para una película, para una novela. Pero hay veces en que nada es comparable al aliento de una voz humana.
Bueno, qué? Os ha gustado?
Yo muchas veces, cuando veo la paranoia que tiene alguna gente con el tema de la inmigración y la españolidad (sea esto lo que sea) y tal, pienso que tal vez no se den cuenta de que nosotros somos el resultado de un cruce de razas que ha ido teniendo lugar a través de siglos, gente que ha pasado por aquí, se ha quedado o ha seguido para delante, pero que por el camino se ha mezclado. Y de todos ellos hemos salido tú, yo, tu primo... Aqui no hay razas puras, lamento tener que sacar del error a los entusiastas de esta teoría.
Y cuando pienso en el futuro me parece maravillosamente multicolor. Me imagino a mis descendientes futuros con ojos rasgados (qué pánico tienen algunos a "la invasión china, por favor"), o con la pìel más oscura, tal vez mezclada con otras pieles subsaharianas... Casi nunca pienso en ellos como una forma de perdurabilidad de una raza pura inexistente. A mí no me asusta que sus rasgos sean diferentes a los míos. Y de sus costumbres para qué hablar, serán diferentes a las mías sí o sí. Que me gustaría que fuera para mejor? Pues claro, pero es imposible adivinar por dónde irá el mundo cuando nosotros ya no estemos en él.
Con toda la corriente xenófoba ésta que estamos viviendo actualmente, a raiz de la crisis, que tanto hace pensar a la gente cosas como "nos quitan el trabajo", o "es que no respetan nuestras costumbres", este artículo precioso me parece un canto justo y necesario a la diversidad, a lo distinto, una invitación a mirar de frente al otro y jugar a adivinar en él lo que algún día será, lo que seremos.
Es verdad que no podemos ni debemos admitir en nuestra sociedad, con todos esos avances que tanto nos ha costado conquistar, hábitos que nos resultan bárbaros, incluso delictivos. Es cierto que los que vienen a nosotros tienen que tener claro que tenemos unas leyes y una forma de vida y que se tienen que adaptar a ellas. Esto forma parte de los mecanismos básicos de la emigración: el famoso "donde fueres haz lo que vieres" que nuestros emigrantes llevaron consigo a otros mundos cuando aquí la vida y la dignidad eran imposibles.
Pero no es menos cierto que, si respetan esas normas esenciales de convivencia, tienen todo el derecho a intentar hacerse un sitio, construir sus vidas, establecerse, enseñarnos cómo comen, cómo se visten, cómo hablan, y... si encarta, cómo se reproducen. Es más, que se reproduzcan con nosotros, y que nos hagan niños con ojos ragados, o con piel oscura. Y si de aquí a cien años Europa es negra o achinada qué pasa? Es que somos tan bonitos que tenemos que conservar nuestros ragos en alcanfor para que no se pierdan?
http://www.elpais.com/articulo/opinion/vida/misma/elpepusocdgm/20110417elpdmgpan_2/Tes
Lo veremos. En un futuro cercano, los niños de las limpiadoras que vinieron de Ecuador, de Guinea o Polonia, los hijos de los obreros que llegaron desde Rumanía o Marruecos, los nietos de los dueños de tiendas chinas, contarán su versión de los hechos. Entre todos ellos habrá alguno que escriba libros, dirija películas o escriba artículos; todos aportarán modismos del idioma que hablaron sus padres y nos harán entender que la visión que teníamos de nosotros mismos era estrecha e insuficiente. Ésa es parte de nuestra esperanza. En ciudades como Buenos Aires o Nueva York, la cultura del siglo XX tuvo el colorido de la inmigración y la mejor literatura nació de ella. Antonio (Muñoz Molina) y yo tuvimos la suerte de organizar un acto literario en torno a esa idea en la Universidad de Nueva York. Era un evento literario sin literatos (a veces se agradece). Buscamos cuatro personas de procedencias dispares que hubieran venido a labrarse un futuro en esta ciudad. Les animamos a contar la novela de su vida.
Rubiela Ruiz. Vino desde Colombia hace veintitantos años. Sin papeles. Desde entonces, limpia casas. Ha trabajado para ricos y famosos, pero ella prefiere la clase media. Según su criterio, es menos cutre. Si yo fuera tan mala como Truman Capote les contaría algunos chismes jugosos sobre sus cuitas con personajes conocidos, pero soy leal a esta mujer diminuta que transmite autoridad en cuanto habla. Tiene un aire a Giulietta Massina y un don natural para la comedia. Nos hizo reír contando cómo en los primeros tiempos fingía que entendía todo aquello que le ordenaban sus jefas. Hasta que fue evidente que le pedían una cosa y hacía otra. Aprendió inglés. Se deprimió porque la vida social era menos divertida que en Colombia. Ella había pasado su juventud, dijo, living la vida loca. En cambio, en su nueva ciudad, todo el mundo quería acostarse temprano. Para serenarse, comenzó a practicar yoga. Sabe todo sobre productos de limpieza ecológicos y en cuanto te descuidas te da una conferencia con los guantes de goma puestos. Es una de tantas hispanas que perdieron a un familiar en la guerra de Irak. En Queens hay una calle dedicada a su sobrino.
Jim White. Vino desde el sur de Estados Unidos a Nueva York a principios de los ochenta. Es hijo de banquero, quería ser pianista. Acabó siendo agente inmobiliario. En la década de los ochenta no salió de su asombro. El chico del sur tuvo que espabilarse para que el Nueva York de la excentricidad, la droga y la promiscuidad no se lo comieran. Jim era un guapo de foto de Ralph Lauren. El ambiente le ayudó a sentirse libre y salir del armario. Volvió a Florida con el ánimo de confesárselo a sus padres. Con la voz temblorosa, Jim reprodujo la conversación que mantuvo entonces con su padre. El rechazo de su familia fue implacable. No volvieron a hablarle en 25 años. Veinticinco años en los que Jim sufrió la pérdida de algunos de sus mejores amigos por el azote del sida. Ahora, sus padres tratan de recuperar su afecto.
Juan Carlos Bonilla. Es ecuatoriano. Su papá fabricaba sandalias en el patio de casa. Tenían poco y con poco vivían, pero decidieron buscar un futuro mejor. El padre tomó la avanzadilla y llegó a la ciudad tras un viaje penoso del que nunca quiso hablar. Juan vino con su madre y su hermana dos años más tarde. A Juan le habían contado que en Nueva York la gente tenía tanto dinero que te ibas encontrando billetes por las esquinas. Pero Juan sólo quería ver a su papá. Se lanzó a sus brazos en cuanto lo tuvo delante en el aeropuerto JFK y los dos lloraron mucho rato. Cuando entraron en la isla por el Spanish Harlem, Juan pensó que aquella ciudad había sido repentinamente devastada por una catástrofe: la pobre iluminación, la basura, los edificios cochambrosos y aquel pisito miserable en donde no se podía dormir por el ruido que hacían los latinos rumbeando. El mundo cambió para el niño Juan. Su hermana y él pasaban muchas horas solos en casa. Tenían miedo de salir a la calle por las pandillas. Con el inglés, la integración llegó, pero a Juan siempre le ha pesado no ser buen estudiante como hubieran querido sus padres. Espera que sus hijas cumplan ese sueño.
Bisila Bokoko. Sus padres llegaron a Valencia desde Guinea. Su padre fue el primer negro en licenciarse como abogado en la universidad valenciana. Ella fue la única niña negra en todas las clases en las que estudió. Pero sus padres le enseñaron a llevar con orgullo su origen africano. Aterrizó como becaria de la cámara de comercio española en NY y ahora es directora ejecutiva. Está casada con un afroamericano y tiene dos niños. Dice, con humor, que sus problemas con su marido no son personales sino culturales. Los negros americanos arrastran la historia de la esclavitud; los africanos, la de la colonización. Ella lo sabe todo sobre empresas españolas que quieren abrirse camino en este mundo. Es tan brillante que podría ser embajadora de ese triángulo que lleva en el corazón: África, España, Estados Unidos. En Nueva York se sintió bien en cuanto llegó: por fin no era el centro de atención por su color.
Cualquiera de sus historias da para una película, para una novela. Pero hay veces en que nada es comparable al aliento de una voz humana.
Bueno, qué? Os ha gustado?
Yo muchas veces, cuando veo la paranoia que tiene alguna gente con el tema de la inmigración y la españolidad (sea esto lo que sea) y tal, pienso que tal vez no se den cuenta de que nosotros somos el resultado de un cruce de razas que ha ido teniendo lugar a través de siglos, gente que ha pasado por aquí, se ha quedado o ha seguido para delante, pero que por el camino se ha mezclado. Y de todos ellos hemos salido tú, yo, tu primo... Aqui no hay razas puras, lamento tener que sacar del error a los entusiastas de esta teoría.
Y cuando pienso en el futuro me parece maravillosamente multicolor. Me imagino a mis descendientes futuros con ojos rasgados (qué pánico tienen algunos a "la invasión china, por favor"), o con la pìel más oscura, tal vez mezclada con otras pieles subsaharianas... Casi nunca pienso en ellos como una forma de perdurabilidad de una raza pura inexistente. A mí no me asusta que sus rasgos sean diferentes a los míos. Y de sus costumbres para qué hablar, serán diferentes a las mías sí o sí. Que me gustaría que fuera para mejor? Pues claro, pero es imposible adivinar por dónde irá el mundo cuando nosotros ya no estemos en él.
Con toda la corriente xenófoba ésta que estamos viviendo actualmente, a raiz de la crisis, que tanto hace pensar a la gente cosas como "nos quitan el trabajo", o "es que no respetan nuestras costumbres", este artículo precioso me parece un canto justo y necesario a la diversidad, a lo distinto, una invitación a mirar de frente al otro y jugar a adivinar en él lo que algún día será, lo que seremos.
Es verdad que no podemos ni debemos admitir en nuestra sociedad, con todos esos avances que tanto nos ha costado conquistar, hábitos que nos resultan bárbaros, incluso delictivos. Es cierto que los que vienen a nosotros tienen que tener claro que tenemos unas leyes y una forma de vida y que se tienen que adaptar a ellas. Esto forma parte de los mecanismos básicos de la emigración: el famoso "donde fueres haz lo que vieres" que nuestros emigrantes llevaron consigo a otros mundos cuando aquí la vida y la dignidad eran imposibles.
Pero no es menos cierto que, si respetan esas normas esenciales de convivencia, tienen todo el derecho a intentar hacerse un sitio, construir sus vidas, establecerse, enseñarnos cómo comen, cómo se visten, cómo hablan, y... si encarta, cómo se reproducen. Es más, que se reproduzcan con nosotros, y que nos hagan niños con ojos ragados, o con piel oscura. Y si de aquí a cien años Europa es negra o achinada qué pasa? Es que somos tan bonitos que tenemos que conservar nuestros ragos en alcanfor para que no se pierdan?
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