viernes, 26 de junio de 2026

Lecturas recomendadas brevemente comentadas (2026)

Queridos amigos, aquí estamos de nuevo un año más con las recomendaciones del verano para que los libros sean los perfectos compañeros en esas vacaciones que todos esperamos con tantas ganas.

Ahí van mis sugerencias:

1. María bonita, by Ignacio Martínez de Pisón. Comenzamos con uno de mis escritores favoritos. Estamos en la España de principios de los 70, en una colonia cercana a Madrid, donde vive María con su familia: su padre, obrero en una fábrica, su madre, ama de casa y ocasionalmente asistenta, y su hermano mayor. Frente a la escasez de su modesto hogar, de vez en cuando cada mes pasa unas horas con una hermanastra de su madre, la tía Amalia, una mujer elegante, independiente y sofisticada que se convierte en el referente de lo que María querría llegar a ser.  Pero hay muchos secretos en esta familia, y poco a poco nuestra joven protagonista irá descubriendo que no siempre las cosas son lo que parecen. Como de costumbre Martínez de Pisón hace un retrato bastante exacto de la sociedad española, en este caso de los últimos años del franquismo, desde la mirada curiosa de una niña, ya casi adolescente, que empieza a adentrarse en el mundo de los adultos. Ignacio siempre es un valor seguro, a los que ya habéis leído algo suyo no hace falta que os lo diga, y a los que no lo conocéis seguro que os va a encantar esta novela, que además es muy cortita y entra casi sin enterarte.

2. La paciente silenciosa, by Alex Michaelides. Nos vamos a la Gran Bretaña y pasamos al thriller psicológico. Theo es un psicoterapeuta que vive obsesionado con el caso de Alicia Berenson, una pintora de éxito que unos años atrás mató a su marido y desde entonces no ha vuelto a pronunciar palabra. Su objetivo es que Alicia hable y por fin se libere de su trauma, sea este el que sea. Y con ese fin se ofrece a trabajar en The Grove, el sanatorio mental donde está internada Alicia. Paralelamente Theo está viviendo una situación difícil en su matrimonio con Kathy, y la acción va oscilando entre su vida personal y su trabajo de psicoterapia con Alicia. Este libro ha sido bestseller en medio mundo, ha sido traducido a tropecientos idiomas y tiene varios premios, incluido el de haber vendido los derechos para el cine al mismísimo Brad Pitt. Si lo veremos en peli el tiempo lo dirá, pero mientras tanto aquí tenéis el guion original, que tiene una intriga más que interesante.

3. Cuando la tormenta pase, by Manel Loureiro. Seguimos con el thriller pero esta vez nos vamos a Ons, una pequeña isla de la costa gallega en la que viven en invierno unas treinta personas, pero que en verano se convierte poco menos que en la Gran Vía. Pues en pleno enero se nos planta allí Roberto Lobeira, nuestro prota, un escritor que pretende encerrarse en la isla para terminar su próxima novela. Nada más llegar se da cuenta de que aquello es un sindiós, unas familias peleadas con otras, rencillas de siglos, secretos turbios, amores, venganzas... en fin, lo que vendría siendo un Puerto Hurraco de manual. Para colmo un buen día este señor se encuentra un paquete a la deriva y lo recoge, y lo que hay dentro va a desatar ya lo más grande en la isla, desastre total. En fin, no puedo contar más porque voy a cumplir las recomendaciones del propio Loureiro al final de la novela: "como os habréis dado cuenta "Cuando la tormenta pase" es una historia llena de giros, sorpresas y secretos, y por eso es fundamental que, cuando habléis de este libro, no hagáis spoilers. Que quien se embarque hacia Ons en el primer capítulo tenga la misma posibilidad de vivir la aventura... Os pido ese favor, aunque eso suponga que tengáis que haceros los misteriosos". Pues nada, me hago la dama misteriosa y no cuento más. Solo deciros que la acción es trepidante, que el suspense va in crescendo hasta lo infartable, y bueno, también tengo que admitir que la verosimilitud de la historia es bastante cuestionable, como pasa en casi todos los thrillers. Ah, y que esta novela fue galardonada con el premio Fernando Lara 2024, que no es cualquier cosa.

4. Cuidar de ella, by Jean-Baptiste Andrea. Cambiamos el chip y nos vamos a Italia, al pueblecito de Pietra d'Alba, aunque nuestro autor es francés y ganó por esta novela el Premio Goncourt 2023. Mimo Vitaliani es un joven escultor que conoce a Viola Orsini, una rica heredera con un temperamento un tanto peculiar. Estamos en los años de la Primera Guerra Mundial y Viola no se resigna al papel que como mujer le ha tocado. Ella ansía volar y Mimo se convertirá en su principal aliado. Luego vendrá toda una vida de encuentros y desencuentros, de grandes obras escultóricas, de fama, riqueza y prestigio para nuestro intrépido protagonista. Y una obra magna, la Pietà de Vitaliani, solo comparable a la del genio Miguel Ángel. En fin, nada que ver con la novela anterior, esta es una historia de emociones  pero pasan muchas cosas y entre unas y otras vamos atravesando la historia de Italia a través de la mirada de este pequeño gran artista que a mí particularmente me ha encantado.

5. Luna lunera, by Rosa Regàs. Volvemos a suelo patrio, a Barcelona concretamente. Elías, Pía, Anna y Alexis son nuestros jóvenes protagonistas. Estamos en 1939, recién finalizada la guerra, y los niños vienen a vivir a casa de su abuelo, vencedor de la contienda. Los ha recogido bajo su tutela porque los padres, pertenecientes al bando republicano, están en el exilio. La infancia de los críos estará marcada por la ausencia de las figuras paterna y materna totalmente idealizadas y por la constante presencia de ese abuelo estricto, autoritario e iracundo que les inspira un terror letal. Rosa Regàs narra la posguerra catalana a través de los ojos de estos niños que tienen que sobrevivir en un ambiente hostil sin recibir más cariño que el de las mujeres que trabajan en las cocinas de su abuelo. Si le tengo que poner alguna pega es que el señor es demasiado malo, muy typical fascista español. Con algunos matices el personaje habría resultado algo más verídico. Bueno, y la sintaxis de Regàs también es pelín tortuosa. Y se come las comas que da gusto. Pero el relato es apasionante y a los amantes de la historia de la posguerra española les encantará. Sobre todo a los que les gusta que los buenos sean muy buenos y los malos malísimos. Ahí lo dejo.

6. El último verano, by Montserrat Fernández Montes. Seguimos en España pero nos trasladamos algo más cerquita en el tiempo, a los años 90. En un pueblecito costero de Galicia está La Granja, la casa familiar de vacaciones en la que pasan el verano Amanda, su madre Gloria, su padre Daniel, su hermano Cabús y el tío Marcos. La historia comienza tal que así: "El día que sacaron a mamá del mar la casa se llenó de gente".  Y de esta forma abrupta entramos en la vida de Gloria, una mujer que ejerce una tremenda fascinación en los hombres que la rodean, aunque la narradora será Amanda, su hija adolescente, que nos cuenta los hechos desde la perspectiva de esa difícil transición de la niñez al mundo adulto, sin comprender buena parte de lo que ve, pero intuyendo ya que todo es mucho más complicado de lo que parece. La difícil relación entre madre e hija es el marco desde el que Amanda intenta entender qué llevó a Gloria a terminar en el mar aquella noche de final del verano. No conocía nada de este autora y me ha sorprendido ver que después de esta su primera novela, publicada en 1993, ha escrito poco más. No sé por qué su carrera narrativa se ha truncado, dado que la historia está muy bien contada y prometía bastante. En fin, misterios de la vida. Una pena no poder seguir leyendo más cositas suyas.

7. Como una dama, by Ingrid Noll. De la adolescencia en España pasamos a la vejez en Alemania dando un triple salto mortal. Lore y Anneliese son unas abuelas setentonas, amigas desde la niñez, que deciden irse a vivir juntas. Lore es pura finura, exquisitez y elegancia, mientras que Anneliese es una magnífica cocinera, amante del buen comer y aficionada a elaborar ricas salsas con las hierbas que cultiva en su jardín. Una historia deliciosa (en todos los sentidos) en la que se mezclan el suspense, el humor y una forma de afrontar la vejez llena de vitalidad de la que muchos que vamos cumpliendo años podemos ir aprendiendo. "Yo siempre tenía una lima de uñas en el coche", así es como Lore empieza el relato y así os dejo con la miel en los labios. Si queréis saber más de la peculiar forma de entender la vida de estas señoras estupendas tendréis que leer la novela.

8. Irène, by Pierre Lemaitre. Volvemos al thriller, concretamente un bestseller francés, aunque tiene algunas particularidades. Para empezar el policía protagonista, Camille Verhoeven, tiene como rasgo característico su enanismo; mide 1'45, lo cual ya se sale totalmente del paradigma. Pero es que además nuestro psicópata de turno tampoco es un locuelo al uso, sino que se trata de un amante del género negro y sus crímenes son verdaderas recreaciones de otros narrados en sus novelas favoritas. Son brutales, sórdidos y despiadados pero no porque el hombre tenga afición por matar sino por llevar a la realidad de forma artística los crímenes que más le han deleitado durante sus lecturas. De ahí que los investigadores le pongan de sobrenombre "El Novelista". Por tanto encontramos muchas referencias literarias. Incluso al final hay un pequeño epílogo en el que el autor confirma que ha pretendido hacer un homenaje a la literatura y que de hecho hay a lo largo de la obra varias citas de los escritores más importantes del mundo: Dumas, Balzac, Homero, Proust, Danton, Guilloux, Shakespeare... Y a que no sabéis el único español que aparece en la lista? Pues no, no es Cervantes; es ni más ni menos que Javier Marías. Siento no poder recomendar ninguna novela suya porque todas se me hacen bola.

9. Un millón de luces, by Clara Sánchez. Pero aquí tenemos a otra gran escritora española que también es académica, y muy merecidamente además.  "Si aquel día no hubiese entrado en la Torre de Cristal probablemente nada de esto habría ocurrido".  Estas son las primeras palabras de esta novela. Nuestra protagonista empieza a trabajar en un edificio de la zona financiera, la Torre de Cristal. Entra como recepcionista y con el tiempo va ascendiendo en el escalafón laboral. Y poco a poco iremos conociendo las vidas de sus jefes, sus compañeros y las personas que pasan por allí. Sus secretos, sus aspiraciones, sus frustraciones. Pasan muchas cosas en esta novela pero en realidad lo que pasa es la vida misma a través de la mirada curiosa de una aspirante a escritora. Clara Sánchez es un lujo de nuestra literatura, leerla siempre es una gozada y además no tienes que esforzarte para enterarte de lo que te está contando, como sí pasa con Marías. La apunto entre mis favoritas y seguro que seguiré recomendando cositas suyas.

10. El amor nunca se acaba, by Ingrid Noll. Aunque por el título pudiera parecer una novela rosa no lo es, más bien podría catalogarse como rosinegra. La cuestión es que me gustó un montón la anterior lectura de esta provecta escritora alemana y por eso he repetido. Y en esta ocasión vuelve a ser protagonista indiscutible una señora nonagenaria, Charlotte, que está esperando una visita muy especial, la de Hugo, el gran amor de su vida, y para más delito su cuñado. La historia es rocambolesca a más no poder pero los personajes me encantan. Charlotte es una vieja pelleja con un sentido del humor muy particular y su encuentro con Hugo va a convertir su tranquila vida en un carrusel de emociones. Para que os hagáis una idea, Charlotte vive con su querida Hulda, una muñeca que en realidad es un maniquí de una peluquería y que está sentada en una mecedora vestida con ropa de los tiempos de Maricastaña. Nuestra heroína mantiene largas conversaciones con Hulda y durante esas charlas nos iremos enterando de su tormentosa vida amorosa, desde su adolescencia que se remonta a la Alemania nazi hasta el reencuentro con su amado Hugo en la actualidad. En fin, muchos secretos de familia, mucha locura y también mucha risa. Ingrid Noll definitivamente es una cachonda.

11. La luz perdida, by Nino Haratischwili. Y de Alemania nos vamos a Georgia, país de origen de la autora, aunque también reside en el país germano y escribe en alemán. Nene, Ira y Keto se reúnen en una exposición de fotografías de su difunta amiga Dina. Los recuerdos de su vida, desde que se conocieron en un patio de Tbilisi, se van mezclando con lo que ocurre durante la exposición. Las fotos de Dina actúan como elemento activador de la memoria. Cada imagen trae un recuerdo, y poco a poco las tres amigas supervivientes, con Keto como narradora, van reconstruyendo el pasado de un país en constante ebullición bélica como telón de fondo de sus propias cuitas personales. Viene bien leer cosas de otros países porque cuando pensamos que España es caso aparte en cuanto a historia conflictiva casi que nos podemos dar con un canto en los dientes en comparación con algunos países como Georgia, que no salen de una cuando ya se están metiendo en la siguiente. No sé, ayuda a relativizar un poco y a darnos cuenta de que no somos lo peor. Gracias a este libro he aprendido un montón de la historia de ese país que hasta ahora me resultaba totalmente desconocido, y además he sufrido y disfrutado al mismo tiempo con los avatares vitales de las protagonistas, que de verdad, son intensitas a más no poder. Ayuda a darse cuenta de que no somos el ombligo del mundo. Es más, al lado de esa gente aquí somos hipermegacivilizados. Lo que sí que no varía es el sempiterno victimismo feminista, en eso desgraciadamente estamos a la par en Georgia, aquí y en Pekín. 

12. El niño, by Fernando Aramburu. Volvemos a España y a uno de mis favoritos. Aquí Aramburu recrea un episodio trágico de la historia del País Vasco. Una explosión de gas en un colegio de Ortuella en la que murieron 50 chiquillos menores de seis años, allá por el año 1980. Por lo visto aquello le impresionó vivamente en su día, lo cual es totalmente normal, y eso le llevó a escribir esta novela que tiene como fondo ese drama. Uno de los niños muertos es el Nuco, y el relato gira en torno a cómo viven el duelo su abuelo Nicasio y su madre Mariaje. El abuelo acude al cementerio, se sienta ante el columbario donde están enterrados los chiquillos y habla con el Nuco como si estuviera vivo. También pasea con él por las calles y le va contando sus cosas. Mariaje en cambio es plenamente consciente de su soledad y de que ha perdido lo único que realmente daba sentido a su vida. Esta novela está integrada en un grupo que Aramburu denomina "gentes vascas"  y es verdaderamente desgarradora, como todo lo que escribe este hombre que a mí nunca me defrauda. 

13. La apelación, by Janice Hallett. La llaman la Agatha Christie de los 2000. Yo como buena amante del suspense para tanto no la veo, la verdad, pero reconozco que su propuesta es original. Sabe crear la atmósfera y tiene estilo propio. Hallett nos plantea el misterio como una especie de puzzle, presentándonos las pistas mediante correos electrónicos y mensajería por Whatsapp que se mandan los personajes entre sí. Nos vamos enterando de la historia poco a poco a través de esas interacciones. La cosa va de un grupo de teatro amateur y de una campaña benéfica de recaudación de fondos para una niña pequeña con cáncer. A partir de ahí surgen un montón de enredos en los que la psicología de cada personaje es fundamental para conocer la verdad. Es evidentemente un bestseller y se lee como tal, o sea, te lo bebes y te dan las tantas sin poder cerrarlo, por lo tanto tu sueño se va a resentir. No es alta literatura pero cumple la misión de entretener, tanto es así que el siguiente de la lista es de la misma calaña y de la misma autora.  Sí, queridos, me he enganchado. Esto es como las pipas, puro vicio.

14. El misterioso caso de los Ángeles de Alperton, by Janice Hallett. Es del mismo estilo del anterior pero obviamente con otra historia de fondo. En esta ocasión trata de una secta. Amanda Bailey es una escritora de crímenes reales y está investigando sobre un suicidio colectivo ocurrido dieciocho años atrás. Se salvaron Jonah y Holly, una pareja joven con un bebé. A partir de estos datos Amanda empieza a contactar con todas las personas que estuvieron implicadas de un modo u otro en el caso. Parece ser que el bebé era considerado el Anticristo y los miembros de la secta tenían el mandato de eliminarlo. Poco a poco a través de los emails, los whatsapps, fragmentos de libros sobre el tema, informes y un montón de documentos de variado pelaje vamos haciéndonos una composición de lo que pudo ocurrir. Aviso de que hay inesperados giros y muchas sorpresas, como es obligado en todo thriller que se precie. Y ya con este tocho de momento queda saciado mi mono de experimentos y vuelvo a lecturas más convencionales.

15.  La playa de los ahogados, by Domingo Villar. Continuamos con el misterio, pero ya en territorio nacional y con el estilo habitual de este tipo de novela. Nos situamos en Vigo y nuestro protagonista es el inspector Leo Caldas. Un marinero aparece muerto en extrañas circunstancias y lo que en principio parece un suicidio empieza a complicarse. Lo que más me ha gustado de esta historia es la ambientación, el escenario en el que se desarrolla, el de la pesca, los puertos, las lonjas, la lluvia como constante telón de fondo. Y luego esos personajes duros, los pescadores, acostumbrados a las inclemencias del tiempo y de una labor ingrata y mal remunerada, que se juegan la vida cada día en la mar para poder comer y poco más. En fin, es una novela muy gallega, en la que se hace bastante referencia a la peculiar idiosincrasia del paisanaje. Hasta el protagonista es un tipo taciturno, poco hablador, incapaz de demostrar sus sentimientos y obsesionado con su trabajo. Esto ya, aunque no sea El Quijote, tampoco es el típico bestseller de consumo rápido. No son pipas, vamos. Lo he leído además durante un viaje al norte y he disfrutado muchísimo con las descripciones de la naturaleza porque las estaba viviendo in situ y me sentía totalmente integrada en el entorno. Si tiráis para el Cantábrico esta es vuestra lectura ideal.

16. Esto no existe, by Juan Soto Ivars. De este libro habéis oído hablar sin duda. Es el ensayo polémico del año sobre las denuncias falsas en violencia de género y no tengo más remedio que incluirlo en mis recomendaciones porque creo que todo el mundo debería leerlo. Para empezar tengo que aclarar que ni Soto Ivars niega este tipo de violencia en ningún momento ni mucho menos hace apología de ella, como muchos insinúan. Más bien al revés, elogia las cosas buenas que la Ley Integral ha conseguido pero también habla de los efectos secundarios indeseados que deberían corregirse. Tras seis años de estudio del tema y después de hablar con todos los implicados en el proceso él saca una serie de consecuencias que, como mínimo, si la cuestión te interesa es imprescindible analizar. El libro ha sufrido intentos de cancelación, algaradas en casi todas las presentaciones y una campaña en contra que solo ha servido para que el autor haya vendido muchos más ejemplares. He estado muy pendiente de este asunto porque me interesa un montón, porque yo misma he sido muy crítica con los resultados de esta ley y con muchos de sus preceptos, y de verdad creo que el hecho de que hoy en día se intente acallar la más mínima crítica a según qué temas no nos convierte precisamente en una sociedad evolucionada, sino al contrario, en algo que recuerda a tiempos bastante nefastos de nuestra historia. Por eso recomiendo leer y después opinar libremente. Sí, ya sé que suena muy loco, pero hubo un tiempo en el que se hacía así. Se llamaba pensamiento crítico y estaba muy bien valorado socialmente. En su día escribí este post sobre el tema: https://arfondoalaizquierda.blogspot.com/2025/12/si-defiendes-que-esto-existe-gran.html

17. La verdad oculta, by Jordi Sierra i Fabra. Volvemos a la novela y concretamente al género folletinesco. Nos situamos a finales de los años 50 en la España franquista.  Celia tiene 18 años y llega desde un pueblecito pirenaico a Barcelona a servir en casa de los señores Miramón, miembros de la incipiente burguesía catalana.  Pronto comprende que las cosas serán más difíciles de lo que ella pensaba. 30 años después, en la Barcelona preolímpica de 1992, otra mujer acude a un detective privado para encargarle que encuentre a David García, el hijo de Celia. El detective tendrá que investigar todo lo ocurrido tantos años atrás, siguiendo los pasos de la joven Celia desde su llegada a la casa hasta su misteriosa desaparición unos meses después. Como ya he apuntado es literatura folletinesca a tope, tremendo culebrón con trasfondo de posguerra y represión franquista, su lado de crítica sociopolítica y esa clase de enredo que te tiene en suspense de principio a fin y no te deja despegarte del libro. En dos días te lo ventilas rápido y por el camino echas unas cuantas lagrimillas con las desgracias de la muchacha protagonista.

18. Oposición, by Sara Mesa. Otra de mis favoritas. Con Sara Mesa nunca fallas. En este caso además trata un tema que me suena bastante, el del funcionariado. Nuestra protagonista entra a trabajar en la Administración como interina y la consecuencia natural es prepararse la correspondiente oposición. Entre tanto mira con extrañeza todo lo que la rodea y aunque poco a poco se va acostumbrando a la mentalidad funcionarial va tomando nota de todos los vicios que sus compañeros burócratas desarrollan en el ejercicio de sus labores públicas. Me he divertido mucho leyendo esta novela, a pesar de que Sara no es una escritora precisamente humorística, pero es que me he sentido muy identificada con esa extrañeza de la protagonista porque yo misma la he sentido cientos de veces, como plena integrante pero también como observadora perpleja del absurdo existencial de la Administración. Creo que la novela es de lectura obligada para todos los que estamos metidos en este mundillo porque vais a ir reconociendo sin duda personajes, situaciones, escenarios y hasta puede que os veáis a vosotros mismos. Y los que no están pero son aspirantes o simplemente tienen curiosidad también deberían leerla porque seguro que les va a sonar por sus propias experiencias. Por suerte o por desgracia es prácticamente imposible pasar por esta vida sin relacionarse de un modo u otro con la Administración. Y aquí encontraréis un retrato de lo más ilustrativo. Para muestra este párrafo: "Cuánta importancia tenían los desayunos entre el funcionariado... Elegir una compañía u otra era una declaración de intenciones".  Doy fe. Y salirse del tablero decidiendo no desayunar con nadie es prácticamente declararte antisistema.

19. La  mala costumbre, by Alana S. Portero. Este tema también me suena bastante. No precisamente la transexualidad, que es de lo que trata aquí Alana Portero, pero sí el ambiente hostil que tuvieron que afrontar los homosexuales durante las últimas décadas del siglo pasado. A pesar de la mitología sobre la movida madrileña y todo eso lo cierto es que fueron años muy duros para toda la gente que sentía la sexualidad de forma diferente a la "inmensa mayoría". Lo viví en segunda persona, a través de mi hermano, que finalmente no sobrevivió a todo aquello y decidió morir antes que seguir en el intento. Por eso la experiencia que cuenta Alana, supongo que bastante autobiográfica, me ha llegado tan al alma y me ha hecho recordar aquellos días en los que era casi imposible que en alguna conversación no hubiera comentarios hirientes sobre los "maricones", "travelos" y demás fauna "rarita". La vena claramente podemita de Portero hace que eche la culpa de todo aquello a la rancia derechona, que supongo que posiblemente tuvo mucho que ver. Pero vamos, que no creo que en la Cuba o la Rusia comunistas la muchacha hubiera tenido mucha mejor vida. En fin, si el tema os interesa os recomiendo encarecidamente esta lectura, que es dura pero muy ilustrativa de lo que fue aquella época, felizmente superada.

20. La Red Púrpura, by Carmen Mola. Como sabéis Carmen Mola son en realidad unos tíos, por lo que en mi ranking de autores de repente los escritores varones se disparan. Ya tenía yo ganas de meterles mano a estos señores disfrazados de señora de mediana edad. Y la verdad es que trabajan muy bien el suspense. La protagonista, la inspectora Elena Blanco, al mando de la Brigada de Análisis de Casos, es la típica detective atormentada, en este caso porque ocho años atrás su hijo fue secuestrado por la Red Púrpura, organización que trafica desde la Internet profunda con vídeos de violencia extrema. Como podréis suponer hay mucha acción, bastantes giros inesperados, malos muy malos y todos esos ingredientes que tanto enganchan en el género. Me declaro muy fan de los chicos "Mola" y los recomiendo enardecidamente a los amantes del suspense.

21. Nada sucede la víspera, by Chufo Lloréns. Nos trasladamos a Barcelona, finales de los años sesenta. La acción comienza con el asesinato en su estudio de Julio Urquízar,  Marqués de Soto. Retrocedemos seis meses y los acontecimientos que se suceden van apuntando inexorablemente a ese trágico final. El hijo crápula del marqués, la hija a la que adora, la esposa a la que odia, el mundo del hampa, el de la prostitución, el del boxeo, el de la alta burguesía, todos esos ambientes se mezclan con amores imposibles y el fuerte contraste entre clases en la sociedad catalana. El resultado es esta novela en parte costumbrista y en parte policíaca que no decae en ningún momento. Lloréns retrata con ternura la Barcelona dual del lujo y de la pobreza y ese amor por su ciudad es constante a lo largo de todo el relato. 

22. Te llamaré Celia, by María Montesinos. Aquí tenemos la biografía novelada de la gran escritora Elena Fortún, conocida fundamentalmente por el personaje de Celia, la niña que encandiló a miles de crías durante varias generaciones. Su vida personal no fue fácil, pero en cambio el éxito arrollador que obtuvo con estas historias la convirtió en la escritora más leída del país. Detrás de esta fama literaria quedan la muerte de su hijo pequeño, la relación tortuosa con su marido militar, su rechazo a las convenciones sociales y a lo que como mujer se esperaba de ella, y sus amores prohibidos.  Me ha encantado la forma de abordar Montesinos la figura de Elena, con la que me he sentido identificada en muchos aspectos: su amor por los libros, su interés por las bibliotecas y las técnicas bibliotecarias, su espíritu libre o su preocupación por la radicalización política. Pone los pelos de punta leer libros sobre la España de la República y los acontecimientos previos a la guerra porque el parecido con la actualidad es innegable. Hay rifirrafes que parecen copiados. Imposible no plantearse cómo es posible que no hayamos aprendido nada de esos enfrentamientos cainitas que han machacado nuestra historia. En definitiva, lectura muy recomendable que además ilustra bastante sobre aquellos tiempos peligrosos que nunca deberían repetirse, pero también sobre los inicios del feminismo en España y la historia de las míticas Sinsombrero.

23. Yo soy el abismo, by Donato Carrisi.  Aquí viene otro poquito de suspense. Tenemos al psicópata de rigor, esta vez en la bella Italia, en el entorno maravilloso del lago Como. Y el tema de fondo es la violencia contra la mujer, por estos lares conocida como viogen. Nuestro tarado de turno tuvo ese tipo de infancias traumáticas que construyen la típica personalidad psicopática. La madre era ruinosa como persona y dejó al chaval pelín perjudicado. También tenemos vengadora anónima, la cazadora de moscas la llaman. El asesino tampoco tiene nombre, lo conoceremos como "el hombre de la limpieza". Y así la mitad de los personajes. La trama está bien, en la tónica habitual de este tipo de narrativa. Y tiene algunos puntillos sorprendentes, giros de esos que descuadran totalmente al lector. Intrascendente pero adictiva, muy propia para periodos vacacionales y noches insomnes. Y tiene el encanto adicional que le da la descripción de espacios naturales que sin duda harán las delicias de los viajeros.

24. De acero, by Silvia Avallone. Y de lo negro pasamos a la crónica social, aunque sin salir de la bella Italia. Francesca y Anna son dos adolescentes que viven en la localidad costera de Piombino, donde el mundo gira en torno a la fabricación de acero. Típica novela de iniciación que se sitúa en los albores del actual siglo en la Italia obrera en la que imperan el machismo y el sálvese quién pueda. En ese entorno la belleza puede ser tanto bendición como elemento de riesgo y en nuestras jóvenes protagonistas se ve perfectamente esa dualidad. La confusión entre amor y amistad está en el fondo de esta historia, y me ha resultado interesante el acercamiento que la autora hace a la psicología adolescente, esos pasos tambaleantes hacia la edad adulta que tan inciertos resultan. Por lo demás, el siniestro paisaje industrial en el que transcurre la acción con el contraste de la paradisíaca isla de Elba que se ve desde las casas de nuestras protagonistas, a pesar de que nunca la han visitado, me ha parecido la metáfora perfecta de lo que es la vida. Acero y mar, o como diríamos por aquí, la de cal y la de arena.

25. Cielos de barro, by Dulce Chacón. Regresamos a suelo patrio con esta historia que está entre el costumbrismo rural y la novela de intriga. Crimen múltiple ocurrido en el típico cortijo y el comisario encargado del caso que interroga al personaje protagonista. La acción transcurre en capítulos alternos. Está ese narrador protagonista, el viejo alfarero que le va contando al policía en forma monologada toda la serie de acontecimientos que podrían explicar lo ocurrido. De otro lado tenemos al narrador anónimo que se remonta a los años previos a la guerra civil. Ambos van avanzando en sus relatos hasta que al final confluyen en el tiempo.  Antonio el alfarero se convierte en el testigo principal que nos va presentando a los otros personajes: la Nina, su difunta esposa, su nieto el Paco, su hija la Inma, sus amigos la Isidora y el Modesto, la señora Carmen, la novicia Aurora. Los señoritos y los criados, todo muy en la línea de "Los santos inocentes". Poco a poco vamos conociendo las historias ocultas, los secretos del pasado, las pasiones, los rencores, en definitiva, todo aquello que conducirá al explosivo desenlace final. 

26. El sentimiento, by José María Guelbenzu. Qué descubrimiento este autor. No lo había leído nunca pero me lo apunto. En esta novela enfrenta a dos personajes femeninos, Isabel y Diana, que curiosamente también van apareciendo en capítulos alternos. Tardamos poco en conocer el vínculo que las une, algo así como unas Fortunata y Jacinta de fines del siglo XX. La morena y la rubia, la otra y la oficial.  Dos mujeres, dos causas, dos luchas, dos derrotas. Como he dicho, no había leído nada de este escritor y cuando me metí a investigar sobre él supe que había muerto el año pasado. Como muchos sabéis entre mis funciones laborales está la de enterrar a los autores difuntos en el catálogo de la biblioteca (enterrar significa que cierro las fechas de nacimiento y muerte). Así que he terminado las lecturas de este año dando cristiana sepultura bibliotecaria a Guelbenzu y prometiéndole seguir leyéndolo y haciéndole campaña. Y aquí estoy cumpliendo mi promesa.

Y así termina mi temporada lectora, con esta recomendación y este enterramiento inesperado. He cumplido también mi reto de recomendar 26 libros en el año 26. Como podéis comprobar hay de todo en esta viña literaria, desde lo intrascendente a lo más profundo,  nacionalidades varias, ficción para todos los gustos y hasta algún ensayo.  Como siempre todos estos libros se encuentran en nuestra biblioteca pero la mayoría también son fáciles de localizar en librerías.

Y ya solo me queda desearos muy feliz verano, que disfrutéis vuestro tiempo de ocio al máximo y que si os apetece leáis todo lo que podáis. Si en algo os ayudan estas recomendaciones me sentiré muy feliz. 

jueves, 4 de junio de 2026

Si por mí fuera no vota ni mi prima la Potota

Estaba ayer con mis amigas en amable tertulia gastronómica. Naturalmente despotricamos de la vida y de la situación general del país, y de repente alguien, no sé quién, dice aquello de: "Y luego todos los votos valen igual". 

Ay, amigos, el eterno dilema del demócrata. Debería poder votar todo el mundo? Deberían todos los votos valer lo mismo? El de tu cuñao, por ejemplo? El de tu suegra?? El de tu yerno?? El de tu compañero gilipollas? El de tu jefe?? Difícil te lo pongo, eh??

A ver, que yo soy de los millones que pensamos que no, que ni de coña. Pero últimamente ha habido partidos que incluso quieren ampliar el derecho al voto a los adolescentes de 16 años. Habéis visto últimamente a muchos adolescentes de 16 años?? Es más, piensa en tus 16 años. Te concederías el voto a ti mismo?? Ahí te lo dejo para reflexionar. 

De todas formas el problema realmente está en a quién le negarías el derecho al voto o al menos le restarías puntos a su papeleta. De mis amigas la mayoría se lo quitarían sin dudarlo a los votantes de Vox, y si me pones también a los del PP. Los votantes de Vox, y si me pones también los del PP, con toda seguridad les quitarían a ellas el derecho al voto. A ellas y a todos los de Podemos, Sumar y demás fauna similar. Muchos votantes del PSOE, si no todos, les quitarían el derecho a los del PP, y viceversa por supuesto. 

Yo, por ejemplo, le quitaría el derecho al voto a todos aquellos que consideran los partidos como equipos de fútbol.  Al votante ese que decía Trump que aunque él saliera a la calle y matara a 40 niños le seguiría votando igual. Yo al votante forofo que todo le da igual, que a su partido o a su candidato le llegue la mierda hasta las cejas, que lo va a seguir votando sí o sí (y me da igual el partido en cuestión), yo a ese le prohibiría el derecho al voto ya. Y lo siento si estás leyendo esto y eres alguno de ellos, pero qué quieres, en mi blog tengo que ser sincera. Es lo menos, no??

A todos esos que salen en la tele detrás del candidato correspondiente aplaudiendo como focas cuando les dan la señal yo no les dejaría ni acercarse a las urnas. Pondría orden de alejamiento y pulserita. Porque no son seres pensantes, en todo caso serán sintientes, pero eso lo son también los perros, los gatos, las mofetas y las moscas y no les dejamos votar.

Así que, puestos a decidir quién nos parece digno de elegir a nuestros representantes (partiendo también de que hubiera representantes dignos, que esa es otra)  tendríamos muchos problemas para ponernos de acuerdo y con toda seguridad nos acabaríamos matando entre nosotros, con lo que tampoco solucionaríamos gran cosa.

Yo desde luego si tuviera que ir descartando votantes por motivos varios creo que me quedaría yo sola y como mucho, siendo generosa, cuatro más. Vamos, que lo digo claramente, si por mí fuera no vota ni mi prima la Potota.

lunes, 25 de mayo de 2026

Te leo en un periquete tu futuro en el ojete

Leo en algunos medios que la serie de RTVE "Benita" ha costado cerca de 400.000 euros.

No sé si habéis oído hablar de esta docuserie, pero os pongo al día de momento. La historia va de la transición sexual de la protagonista, ahora conocida como Benita Castejón, y anteriormente como Maestro Joao.

El Maestro Joao saltó a la fama en tiempos de "Sálvame" como personaje de aquel lamentable club de frikis caníbales que se devoraban mutuamente para intentar sobrevivir. Pero ya tenía cierto predicamento entre la fauna consumidora del producto porque había hecho durante años programas de esos de madrugada en los que mediums y videntes de todo pelaje se dedicaban a estafar a ancianitas y a personas desesperadas ofreciéndoles la posibilidad de ver su futuro a cambio de más o menos suculentas sumas.

La especialidad del Maestro Joao era leer el futuro mediante la observación minuciosa del ojo del culo. Así era conocido en la zoosfera salvamista y sus derivas tuiteras. Su tarjeta de visita podría resumirse tal que así: "Te leo en un periquete tu futuro en el ojete". Y de eso vivía el caballero hasta que murió su señora madre y decidió llevar a cabo la transición que por lo visto llevaba toda su vida posponiendo para no decepcionar a la buena mujer, que lo tenía por muchacho de pro. Entonces no solo determinó mutar de sexo sino también adoptar el nombre de la difunta, que obviamente no es otro que Benita.

Cómo llegó esta historia al ente público?? Pues no tengo ni idea del proceso pero se pueden hacer suposiciones, después de ver la deriva salvamita que la televisión pública ha ido teniendo desde que llegó a la dirección el actual presidente José Pablo López Sánchez.

Recordemos que nada más entrar intentó traerse a RTVE todas las excrecencias procedentes de Mierdaset. Intentó montar algo parecido a "Sálvame" con todo el elenco que previamente había sido expulsado de la otra cadena y que había aterrizado en el canal TEN para uso y disfrute de los cuatro fans irreductibles del engendro. López se trajo a Patiño, Matamoros, Hernández, Carlota Corredera y toda la fauna, por el ingenioso procedimiento del cambio de nombre de la productora "La fábrica de la tele" (envuelta en varios procedimientos judiciales bastante chungos), que pasó a llamarse "Los fabricantes", y que luego derivaron en los actuales "La OSA", padres de programas de actualidad como "Malas lenguas" o "Directo al grano". Detrás de esta productora están Óscar Cornejo y Adrián Madrid, los artífices de cositas como "Sálvame", la docutrola de Rociíto y ese patético intento de transfusión a la pública que llamaron "La familia de la tele" y que a los pocos meses tuvieron que finiquitar porque las audiencias eran tan escandalosamente menguantes que era imposible sostener la cosa de ninguna de las maneras. Benditas audiencias.

En fin, que estos son los precedentes. Y en marzo de este año RTVE presentó el docureality "Benita" sobre el proceso de transición del Maestro Joao,  acto al que acudió en representación del Ministerio de Igualdad la titular Ana Redondo, que definió el proyecto como "una apuesta ganadora sin ningún tipo de dudas, porque vamos a ver el triunfo de la libertad y de la valentía".

Porque claro, no debe de haber transexuales en el mundo que puedan representar dignamente ese proceso, que hayan sufrido durante toda su vida el tormento de la disforia de género y que finalmente hayan conseguido convertirse en lo que siempre quisieron ser, y que estén dispuestos a contar su historia. Tenían que recurrir al lector de anos de las madrugadas, al estafador de pobres incautos perdidos en sus desgracias, que debe de ser probablemente quien mejor represente en su enorme variedad a las personas transgénero.

Por cierto, que ya puestos a dar visibilidad al problema no dejo de preguntarme por qué nunca se habla de las personas que han transicionado a la viceversa, es decir, de mujeres a hombres. Tengo entendido, no sé si será bulo, que también existen. Es más, me extraña que no sean muchos más, teniendo en cuenta las desventajas sociales inherentes al sexo femenino, los que en algún momento de sus vidas se planteen obtener los múltiples beneficios de esta mutación hacia la masculinidad fálica.

Bueno, pues no. RTVE (también conocida en el mundillo del pispeo como TelePedro), con José Pablo López al frente, no encontró personaje más emblemático para representar al colectivo trans que al dicharachero Joao, maestro de los engañabobos televisivos.

Se dice y se comenta por las redes que la transición en cuestión ha sido financiada también por el ente, algo que me gustaría no creer, porque siendo como soy ferviente partidaria de pagar impuestos para financiar servicios públicos e infraestructuras para todos, no me gustaría pensar que la vidente/influencer  Benita/Joao ha conseguido sus explosivas tetas tamaño XXL gracias al esfuerzo de los contribuyentes, entre ellos yo misma.  Porque se podrá cambiar de sexo pero la condición magufa y estafadora no se cambia tan fácilmente.

En fin, que me gustaría mucho saber qué hay de cierto en todo esto. Por lo pronto lo que no se puede negar es que el Ministerio de Igualdad así como la televisión pública se han volcado con todos los medios a su alcance en producir y promocionar este docuserial, lo cual ya de por sí me jode bastante por la idiosincrasia de la individua en cuestión y por la cantidad de personas engañadas que deben de andar por ahí preguntándose qué fue de su dinero y de sus predicciones anales de futuro. Por si acaso aquí dejo mis dudas.

viernes, 19 de diciembre de 2025

Si te planteas que existe gran pecado cometiste

Me he resistido mucho a escribir sobre este tema por simple hartazgo pero ha llegado un punto en el que no he podido aguantarme más. Porque cuando se ataca desde altas instancias mediáticas y gubernamentales algo tan imprescindible en democracia como la libertad de expresión se me revuelven las tripas y la conciencia.

Supongo que a estas alturas estaréis todos al tanto de la polémica que ha suscitado el último libro de Juan Soto Ivars, titulado "Esto no existe: las denuncias falsas en violencia de género ".  Con la mera  lectura del subtítulo es fácil imaginar por qué se ha liado la que se ha liado. Por desgracia aún hay temas tabú en la sociedad que no se pueden ni nombrar.

Confieso que no he leído aún el libro pero como si lo hubiera hecho porque me he tragado enteritas por Youtube varias presentaciones en las que se pormenoriza dato por dato y capítulo por capítulo. No obstante mi pretensión es leerlo en cuanto pueda. Lo he pedido en la biblioteca y espero que lo compren, aunque he podido comprobar en un reciente viaje por tierras norteñas que en casi ninguna librería se atreven a exponerlo, a pesar de que va ya por la sexta edición, que se está vendiendo mayoritariamente por Amazon.

De puta madre. Por un lado reivindicamos las librerías físicas para que la gente acuda en persona a ojear y comprar y por otro censuramos libros que mucha gente quiere leer y que al final tiene que comprar sí o sí en la denostada Amazon. Yo he llegado a preguntar por él en algunas librerías y me han dejado claro que ni está ni "es posible" pedirlo. Amazon se ha convertido hoy por hoy en la Francia de la dictadura, esa frontera que hay que cruzar para poder ver la pecaminosa escena de la mantequilla de "El último tango en París". Pa mear y no echar gota.

Pero es que además son gilipollas, porque si algo ha conseguido siempre la censura es que la gente tenga muchas más ganas de acceder a lo prohibido. Qué será eso tan peligrosísimo que no quieren que vea??  Joder, habrá mayor incentivo en el mundo??

Soto Ivars empezó a sospechar hace años que las cifras que se daban sobre denuncias falsas en violencia de género eran materialmente imposibles y se puso a investigar sobre ello.  Mucho antes que él personas muy importantes del mundo de la judicatura ya habían dado la voz de alerta sobre los peligros que podía conllevar la ley. Y no estamos hablando de "machirulos" retrógrados del heteropatriarcado judicial, sino de juezas progresistas como la ex-alcaldesa de Madrid Manuela Carmena o como la defenestrada María Sanahuja, decana de los juzgados de Barcelona, miembro destacado de la Asociación "Jueces para la democracia", cuya fulgurante carrera fue destrozada y ella misma relegada al olvido tras poner en duda algunos de los preceptos de la mencionada ley. 

Una ley que, por cierto, en ningún otro país de Europa ha sido secundada.  Nadie ha querido copiar el modelo. Por qué será? Pues básicamente porque nadie se ha atrevido a sacarse de la manga un delito de autor en el que hay clara diferencia de trato y de penas según el sexo del que lo comete. Igual que en otras leyes, como la del matrimonio igualitario, hemos sido pioneros y en otros países nos han seguido con entusiasmo, en este caso nadie lo ha hecho, y las feministas francesas y alemanas no estuvieron dispuestas en su día a apoyar semejante dislate legal. Así que nos hemos quedado solos con una ley que en principio parecía ser la rehostia y ha terminado convertida en una excentricidad a la que ninguna otra quiere parecerse.

En el libro no se niega en ningún momento la violencia de género. Sólo el marco jurídico montado a su alrededor.  Se plantea como aberrante que el asesinato de dos mujeres sea tratado de forma diferente según la pareja sea hombre o mujer.  O que violencia vicaria sea la ejercida sólo por el hombre contra hijos, mascotas, parientes o nuevas parejas, pero nunca si quien realiza estos actos de venganza pertenece al sexo femenino.  Critica igualmente que por la sola denuncia se le puedan quitar los hijos a un hombre.  Que en caso de agresión mutua se resuelva siempre antes la de la mujer. O arbitrariedades tales como el hecho de que se pueda otorgar la residencia a una mujer extranjera por el mero hecho de denunciar por violencia de género sin que haya ninguna otra prueba. Y esto es así, funciona así, sin más. Quienes acusan al autor de negacionista por expresar sus discrepancias no están informando, están descalificando sin argumentos. La superioridad moral no sustituye al análisis ni convierte una opinión en verdad.  

Juan Soto habla de una ley ideológica que recrea un arquetipo de mujer maltratada o de hombre maltratador, según el cual lo mismo es el tipo que asesina a su mujer brutalmente como el que en el transcurso de una discusión la insulta o se defiende de una agresión de ella, por ejemplo, con un empujón.  Son casos muy dispares que van a parar a los mismos juzgados y que se juzgan en función de los mismos planteamientos legales. 

El autor defiende que la ley por supuesto tiene cosas positivas, por ejemplo, que ha servido para concienciar a la sociedad sobre el problema de la violencia contra la mujer hasta el punto de que hoy en día se considera como uno de los delitos que más rechazo social generan, junto con la violación o la pederastia. Pero a la vista está que no ha dado los resultados que se esperaban de ella, porque como ya expuso el sociólogo Amando de Miguel en su día, no aborda las verdaderas causas de la violencia en la pareja, al atribuirla en exclusiva a la cuestión del género, pudiendo además crear un nuevo tipo de víctima al poner en manos de las mujeres un arma fácil de usar en caso de separación conflictiva. Los mismos argumentos que también arguyeron Manuela Carmena y la magistrada Sanahuja. Esta última se dio cuenta al poco de entrar en vigor la ley de la cantidad exagerada de denuncias que de repente empezaron a ponerse, muchas de las cuales eran archivadas por motivos muy dispares. Y al denunciar el hecho se buscó la ruina profesional.

Soto Ivars habla no solo de denuncias falsas sino también de denuncias instrumentales, que son aquellas que sin ser falsas se usan para obtener algún tipo de prebenda en caso de divorcio, por ejemplo, o algún otro beneficio laboral o social. La mayoría terminan en absolución o en archivo porque lo que hacen es judicializar por lo penal lo que es una pelea de pareja sin más. Y ahí está el principal problema, que se toman medidas cautelares durísimas igualmente en el caso de una pelea en la que ha habido insultos o un empujón que en el caso de un asesino sin escrúpulos.

Cómo sabe el autor que las cifras de denuncias falsas son mucho mayores de las que se dan?? Pues entre otras razones porque leyendo sentencias absolutorias y autos de archivo en las que los propios jueces en los hechos probados dejan claro que es imposible el hecho que se denuncia por encontrarse el acusado en otro sitio o por cualquier otra razón similar, luego resulta que esas sentencias no son investigadas ni están entre las cifras oficiales como falsas. 

Soto Ivars también es muy crítico con la posibilidad de una próxima ley de violencia vicaria, que ya está en proyecto, y que considera igualmente injusta.  La violencia vicaria también está considerada un delito de género por lo cual sus medidas protectoras solo se aplicarían a los niños víctimas de padre pero no a los de las madres. Otro delito de autor en el que el niño es considerado una especie de prolongación de la madre.

Más anomalías de la ley: las parejas homosexuales tampoco están incluidas. Cualquiera diría que fuera del mundo hetero todas fueran parejas idílicas y que no existiera violencia en ellas. Pero claro, es muy difícil encontrar estadísticas fiables porque igualmente tampoco se contabilizan.  Y lo que no se cuenta no existe, como ocurría antiguamente con la violencia contra las mujeres.

No pensemos que este problema solo afecta a los hombres sino que también es doloroso para muchas mujeres, que son madres, hermanas, parejas de esos hombres injustamente denunciados. Pero además las propias mujeres maltratadas son las principales perjudicadas puesto que los recursos de protección de los que dispone la Administración son limitados y todos los que se emplean en denuncias falsas o insustanciales se están dejando de aplicar a las que realmente los necesitan. Hay mujeres que sí están en grave peligro que no están siendo protegidas porque esos medios están usándose en otra parte. Por no hablar de los otros grandes perjudicados, los niños que pierden a sus padres para siempre, siendo finalmente inocentes del delito del que fueron acusados.

Algunos critican este libro porque dicen que da munición a la extrema derecha. El propio autor lo niega. Si el resto de los partidos no se dan por enterados de este problema son ellos los que están dejando que sea la ultraderecha la que lo monopolice. La culpa es de los que miran para otro lado, no del que habla abiertamente del problema e intenta dar a conocer los datos. La munición está ahí para que la recoja el que quiera. Si resulta que solo la recoge Vox los demás tendrían que plantearse por qué.

Para terminar decir que el libro ha sido publicado por la Editorial Debate, del grupo Random House, la mayor y más prestigiosa que existe en lengua española sobre temas divulgativos. No es una editorial cualquiera, ahí no publica ningún colgado dispuesto a escribir tontamente sobre algo. 

Habría que plantearse antes de intentar quemar o prohibir libros si la supuesta superioridad moral de los inquisidores puede convertir su opinión en verdad absoluta y quitarnos a los demás la posibilidad de abrir nuestras mentes a algo tan sano y enriquecedor como es la sagrada duda.

sábado, 30 de agosto de 2025

Ahí va una pequeña plática sobre emergencia climática

Observo que últimamente el cambio climático se ha convertido en una especie de comodín que sirve para explicarlo todo. Inundaciones, terremotos, apagones, incendios, volcanes... Desde que existe la recurrente emergencia climática ya tenemos la causa de todos los males. Para qué vamos a comernos la cabeza, por ejemplo, canalizando cauces de agua que pueden ser peligrosos para las poblaciones, como en la dana de Valencia? O limpiando de follaje los montes para que, en caso de incendio, no haya una cantidad de combustible que pueda resultar fatal? Para qué, si aquí el problema, el verdadero problema es el cambio climático?

En fin, no seré yo quien niegue la existencia de ese cambio, no por Dioooooos. Aunque eso sí, ignoro exactamente en qué medida es tan crítico como algunos pretenden. Lo que sí que me planteo es cuál puede ser la respuesta adecuada al fenómeno.

Reflexionemos un poquitín. La Unión Europea ha tomado una serie de decisiones dentro del marco de la agenda medioambiental que pasa por regulaciones bastante estrictas en temas de industria, agricultura, ganadería, tecnología, energía, etc. Pero mientras nosotros nos aplicamos en este rincón del mundo con todas nuestras fuerzas para intentar revertir ese calentamiento al que hemos dado la categoría de emergencia, los países más contaminantes, los que más contribuyen a esa subida de la temperatura planetaria se lo pasan por el forro los cojones.  Vamos, que se la suda. Ahí están China, la India, EEUU, y buena parte de los países emergentes. 

Lo más gracioso del tema es que mientras nosotros restringimos al máximo nuestras capacidades de desarrollo por estas políticas climáticas compramos a manos llenas todo lo que necesitamos a esos otros países que producen a destajo lo que nosotros no queremos producir. Vamos, que contribuimos igualmente al calentamiento del planeta adquiriendo todos esos productos que ellos nos venden encantados mientras sus economías crecen y crecen y crecen y las nuestras se empobrecen cada día un poco más. 

La pregunta es: podemos luchar contra el calentamiento nosotros solos, siendo este un fenómeno global que afecta a la totalidad del planeta? Y creo que la respuesta es obvia: no.

No sería más inteligente, incluso práctico, asumir el hecho ya consumado del calentamiento y adaptarse a él, como hacen esos otros países, mientras se halla esa fuente de energía eficaz, potente y no contaminante que solucione todos nuestros problemas? En serio lo único que se nos ocurre es empobrecernos, dejar de viajar, tirar los coches y pasarnos al patinete y comprarle todo lo que necesitamos a esos otros países que siguen contaminando cada vez más y que tienen claro que va a dejar de producir tu abuela? Y además, cómo convencemos a los países en desarrollo de que se queden en el siglo pasado para no recalentar más el planeta?

Si algo ha caracterizado la vida del hombre sobre la tierra es su capacidad de adaptación al medio. El clima, las condiciones de vida han podido ir cambiando por múltiples factores: glaciaciones, desastres naturales, catástrofes de toda especie, pero el ser humano ha encontrado siempre la forma de vivir en ese entorno a menudo hostil.

Yo por ejemplo tengo un sueño feliz que solucionaría el problema para siempre. Os imagináis un mundo maravilloso en el que la basura se reciclara convirtiéndose en energía? Así podríamos consumir todo lo que nos diera la gana sin cargo de conciencia, sin remordimientos, sin culpa, a destajo, porque todos los plásticos, todos los desechos tecnológicos, toda la porquería que cada día resultara de nuestro consumismo desaforado la echaríamos a una maquinita que le daría unas cuantas vueltas y la convertiría por arte de magia en energía para hacer funcionar el aire acondicionado, la calefacción, la luz, el Internet, el coche... No me digáis que no sería el paraíso.  Toneladas de basura convertidas en combustible para la vida. Una economía completamente circular perfecta. Algo así como la lluvia, que cae, riega los campos, luego se evapora y vuelve a llover y así siempre. Un maravilloso ciclo sin fin.

Pero bueno, eso de momento es un sueño, y mientras alguien descubre el mecanismo para conseguir esa Arcadia feliz, lo que tenemos es lo que tenemos. Que el planeta se nos está calentando porque le estamos metiendo demasiada marcha? Pues habrá que enfriarlo o hacer soportable ese calor. Cómo? No lo sé. Para eso están los ingenieros, los arquitectos, los científicos, las mentes pensantes que encuentran soluciones para todo y que nos han traído hasta aquí tras milenios de penalidades.

Lo que no parece que tenga demasiado sentido es que un pequeño rinconcito del planeta decida luchar en solitario contra ese calentamiento. O todavía más cachondo: ir a decirles a los países pobres que empiezan a desarrollarse y levantar cabeza que mire usted, no puede ser, tiene que quedarse en el medievo porque las tecnologías que necesitaría para crecer son muy malas para el medio ambiente que los países desarrollados llevamos décadas jodiendo alegremente. Hombreeeeeeee, hay que  echarle morro, eh?

O como he leído que pasa en Francia, donde se empieza a discutir si el aire acondicionado es un elemento de ultraderecha. Porque claro hasta ahora el clima francés no se prestaba a considerarlo fundamental en las casas, pero desde que las olas de calor hicieron mella en territorio galo mucha gente se plantea instalarlo en sus casas para sobrevivir a esos veranos insoportablemente ardientes.  Y ahí surge el dilema. Refrescar las casas para sobrevivir aun sabiendo que con ello se contribuye al calentamiento exterior (no hay más que pasar por delante de un aparato de aire en la calle para comprobar el efecto) o tirar de ventilador, abanico y duchas heladas para paliar los sudores.

Imagino a esos pobres franchutes torturándose al tener que elegir entre el ultraderechista frescor del aire acondicionado y el progresista vientecillo recalentado del ventilador. Mientras los chinos, los americanos y los nipones instalan sin ningún tipo de remordimiento, temor ni duda en sus edificios sistemas de refrigeración cada vez más sofisticados que van recalentando a fuego lento el planeta común a todos.

En fin, que o nos espabilamos un poquito en Europa y empezamos a entender que tenemos que adaptarnos a las nuevas circunstancias o nos va a tocar pasar muuuuuuucho calor, morirnos a puñaos y que otros nos coman la tostá sin que con nuestro sacrificio se reduzca ni un solo grado el calentamiento global ese alrededor del cual gira todo lo que nos pasa. Seguiremos teniendo olas de calor mastodónticas, inundaciones, incendios de séptima generación, pero además seremos cada día más pobres y dependeremos más de comprarles todo a esos otros países que se pasan la emergencia climática por el arco del triunfo mientras acondicionan su modo de vida a esas altas temperaturas que a nosotros tanto nos asustan.

A ver, gente, qué hacemos?

miércoles, 25 de junio de 2025

Lecturas recomendadas brevemente comentadas (2025)

Queridos amigos, como cada verano aquí van mis recomendaciones literarias del año. 

Como dijo la gran Emily Dickinson y yo suscribo totalmente:

"Para viajar lejos no hay mejor nave que un libro".

1. Tenemos que hablar de Kevin, by Lionel Shriver. Empezamos fuerte. Estados Unidos, finales del siglo XX. Kevin es un adolescente de 16 años que ha asesinado a varios compañeros de instituto en una de esas matanzas locas a las que tan acostumbrados están por aquellos lares. Eva es su madre, y mediante una serie de cartas que escribe a su marido, el padre de la criatura, vamos sabiendo cómo ha sido la vida de la familia desde el momento en el que deciden ser padres. La verdad es que el niño es un regalito desde que nace, Kevin es el mejor anticonceptivo que se ha inventado. Dudo mucho que si yo hubiera leído antes este libro me hubiera atrevido a tener hijos. Nos planteamos a menudo las múltiples desgracias que pueden ocurrir a nuestros vástagos, pero poca gente se plantea la posibilidad de haber traído al mundo a un psicópata asesino.  Y ahí está la cuestión de fondo: el malvado nace o se hace? En fin, es una historia bastante dura porque además, aprovechando la coyuntura, Shriver da un repaso a las relaciones entre padres e hijos que, oye, sálvese el que pueda. Hay una peli basada en la novela, protagonizada por Tilda Swinton, que se llevó un montón de premios por su interpretación de Eva. La vi hace tiempo y la he revisionado ahora, y tengo que decir que es bastante fiel a la novela. Os la recomiendo también. Por si os interesa ahí va el enlace de mi crítica en mi blog Malostiempos: https://malostiemposparalalrica.blogspot.com/2013/05/tenemos-que-hablar-de-kevin-by-lynne.html

2. Una sombra blanca, by Carme Riera. Vamos a algo más ligerito. Barbara Simpson es una cantante de ópera que sufre un infarto en plena actuación y tiene una experiencia cercana a la muerte. Al recuperar la consciencia confiesa a su médico que volvió a la vida porque tiene una cuenta pendiente con el pasado. A raíz de esta confesión, con la ayuda de su asistente personal, escribe una especie de memorias en las que hace un repaso de su infancia y de los acontecimientos que la marcaron para siempre. La acción trascurre a partes iguales entre los Estados Unidos, de donde es oriunda la cantante, y la isla de Mallorca, donde de niña recaló con su padre para buscarse la vida como músico. Es una novela sencilla, se lee rápido y tiene su puntito de intriga. Como lectura veraniega sin más trascendencia es muy recomendable. 

3. Un pájaro bajo la cama, by Nuria Mendoza. El subtítulo de este librito es "Historias médicas en Nueva York", y explica perfectamente el contenido. Normalmente no suelo recomendar libros de relatos porque no me gustan. Las historias breves me dan mal rollo porque cuando consigo engancharme a una ya se ha terminado y toca empezar otra, y yo prefiero enganches largos que me tengan amarrada a un libro por lo menos unos cuantos días. Pero he hecho una excepción esta vez porque se trata de microrrelatos que en su conjunto constituyen casi una novela. La autora es médica y trabaja como intérprete en hospitales de Nueva York, sobre todo con pacientes latinos. Ella es la que traduce a médicos y enfermos, trata con las familias y tiene que interpretar las palabras que dicen unos y otros, en unas circunstancias a menudo complicadas y siempre dolorosas. Malas noticias, noticias regulares, muy pocas buenas, y raramente alguna estupenda. Eso es lo que Nuria tiene que hacer en su día a día, y lo cuenta de manera magistral. Leí sus historias a ratos muertos en la biblioteca (esa es la ventaja de los relatos, que se pueden leer al tuntún) y me gustó muchísimo. Por eso está aquí entre mis recomendaciones por merecimiento propio.

4. El pasado, by Tessa Hadley. Volvemos a mi género favorito, y nos trasladamos a la Gran Bretaña. Cuatro hermanos se reúnen en la casa familiar de verano, en el campo. Es probablemente su último encuentro en esa casa porque se plantean venderla. La novela transcurre en dos momentos, el presente y un pasado que se remonta a 30 años atrás, cuando la madre era joven y atravesaba una crisis personal. Es una de esas historias intimistas en las que no pasa gran cosa y se analizan sobre todo los sentimientos de los personajes. Naturalmente surgen conflictos, acrecentados por la presencia de dos elementos externos: la nueva esposa de uno de los hermanos y el hijo del exnovio de otra.  En fin, lo típico en todas las familias: celos, amores, desamores, desencuentros. Muy en la línea de Anne Tyler. Si os gustan los libros que he recomendado otras veces de ella también os gustará este.

5. Del desorden y la herida, by Salva Robles. Con esta obra debuta el autor como novelista. Y tengo que decir que lo hace con bastante solvencia y oficio. Utiliza una estructura muy de nuestro tiempo: buena parte de los capítulos son díálogos de wasap o de otras aplicaciones tipo Meetic. Por lo tanto es una lectura que se hace amena y familiar. Hay cuatro personajes principales; la pareja formada por Gema y Samuel, su hijo adolescente Pedro, y un amigo de la familia, Luismi, que además es amante de Gema. Aparte, fuera de este pequeño círculo quedaría Marta, la psicóloga de Samuel. Todos ellos están en un punto crítico de sus vidas. Cada capítulo lleva el nombre de alguno de los protagonistas, y es como una pincelada para ir construyendo la narración. Por una parte o por la otra se masca la tragedia todo el tiempo. En realidad la historia va de incomunicación, porque todos ellos están bastante solos y perdidos pero son completamente incapaces de entenderse ni de ayudarse. Salva Robles promete como novelista y espero que después de este vengan muchos más títulos interesantes. Estaremos pendientes.

6. Las despedidas, by Jacobo Bergareche. Vamos in crescendo, esta es la segunda novela de su autor. Es una historia de amor de esas que a mí me encantan porque son intensas y fugaces pero maravillosamente eternas. Dos personas se conocen en el Burning Man, un conocido festival de música que se celebra en verano en pleno desierto de los USA. Un paraíso para pijos, vamos. No conocen sus nombres ni nada de sus vidas, pero durante unos días comparten confidencias, drogas, sexo a mansalva y noches bajo las estrellas. Luego se despiden para no volverse a ver nunca más. El lema de la chica es: las bienvenidas largas y las despedidas cortas. Por cierto, lo comparto plenamente. Tal que si fuera Las Vegas, lo que pasa en el Burning Man se queda en el Burning Man.  Nuestros dos protagonistas se dicen adiós y  siguen con sus vidas guardando un bonito recuerdo de aquellos días de feliz locura. Pero resulta que casualmente, oh sorpresa, veinte años después se cruzan en una terraza en el puerto de Menorca (como buenos pijos que son) y....  Y nada, si queréis enteraros de lo que pasa tendréis que leerlo. Es muy cortito, 166 páginas, te lo ventilas en dos siestas.

7. Los pecados de Marisa Salas, by Clara Sánchez.  Volvemos a territorio patrio. Marisa Salas es una escritora frustrada que publicó su única novela, "Días de sol" hace 30 años. Prácticamente no la leyó nadie, se descatalogó y ahí acabó su carrera literaria. Un buen día está echando un vistazo al último best seller en una librería y se da cuenta de que es exacto a su novela. El joven autor, Luis Isla, ha calcado su obra y la ha convertido en un gran éxito, un tremendo pelotazo. Es el escritor de moda, todo el mundo habla de él, y está vendiendo miles de ejemplares. Desde ese momento Marisa se propone desenmascarar al impostor y reivindicarse al mismo tiempo como escritora, para vengarse de paso de Carolina Cox, su mayor rival, que empezó a publicar a la misma vez que ella pero con resultados muy distintos. Mientras que Carolina se ha convertido en un referente de las letras Marisa ha terminado siendo una profesora de colegio totalmente amargada por el fracaso. Una novela muy divertida, que también se lee en un pispás, y que aunque parezca ligera e inofensiva le da un buen repaso al mundillo editorial.

8. De vuelta a casa, by Kate Morton. Este es de los que enganchan porque tiene misterio y suspense para dar y vender. La protagonista es Jess, una periodista en paro que vive en Londres pero tiene que viajar a su Australia natal porque su abuela Nora ha tenido un accidente. A Jess la ha criado su abuela porque su madre, Polly, la dejó con ella a los diez años. La acción transcurre en dos lugares y dos épocas: los Altos de Adelaida, en Australia Meridional, durante la Navidad de 1959, cuando se produjo una tragedia familiar, y en Sídney el mes de diciembre de 2018, casi sesenta años después, cuando Jess regresa a su casa y empieza a darse cuenta de que en el pasado de su abuela hay algunas cosas un tanto turbias. Y como buena periodista que es se pone a investigar, y ahí sale de todo. Si os queréis enterar tendréis que leerlo. Ya os digo que es de los que te quedas pegada como una lapa, y además de los que al terminarlos y descubrir el desenlace tienes que volver atrás para ver si todo cuadra o la autora se está quedando contigo. El único defecto que le veo es que hace unas descripciones de la flora y la fauna australianas que son para fanáticos de la botánica y la zoología. Yo directamente me las he saltado y a los no forofos del tema les recomiendo que hagan lo mismo y vayan a lo mollar. 

9. Mis años con Martha, by Martin Kordic. Nos vamos a Alemania. Zeljko es un adolescente que pertenece a una familia de inmigrantes croatas. Su madre limpia hospitales y casas, su padre trabaja en la construcción, y él y sus dos hermanos ayudan en lo que pueden. Un día conoce a Martha, una profesora universitaria que tiene contratada a su madre como asistenta. Y ahí su vida cambia por completo. Martha y él inician una relación en principio laboral que luego va evolucionando, y gracias a ella Zeljko tiene acceso a un mundo privilegiado que le era ajeno. Su paso por la universidad le abrirá puertas que estaban cerradas para él, pero el peso de su condición de inmigrante sigue ahí marcando su destino. Una historia de amor diferente, que a muchos puede escandalizar pero que a mí me ha parecido preciosa. Es que me gustan los amores raros, que se salen de la norma. Y aunque pueda sonar a spoiler, hacía tiempo que no me gustaba tanto un final. Esta recomendación va muy especialmente dedicada a mi amiga Nina, croata de pro pero española con acento sudamericano de corazón.

10. Nada es verdad, by Veronica Raimo. Nos vamos a Roma. La madre de Veronica es una neurótica siempre angustiada. "Mi hermano muere muchas veces al año. Es mi madre quien me llama para avisarme de su fallecimiento. Tu hermano no me contesta al teléfono, dice en un susurro". Así comienza esta historia que a ratos es divertida y a ratos trágica. Raimo es una tía rara, que hace un retrato de su familia por el que sus miembros deberían no volver a hablarle en la vida. Por mucho menos que eso a mí hay gente que me ha retirado la palabra. Vamos, que yo soy la madre de Raimo y no querría volver a saber nada de mi hija. Y el padre porque está el hombre muerto y por suerte se ha ahorrado el sofocón. El hermano es también escritor, y además político. Supongo que su carrera como prócer está muerta tras la publicación de esta novela. No porque lo ponga especialmente a parir sino porque algunas de las cosas que cuenta de él no casan demasiado con la integridad moral que se le presupone a un representante público. En fin, recomiendo esta novela porque es una grata lectura y a ratos tiene un humor bastante afín al mío, pero advierto de que deja un regusto amargo. Aunque bien podría suceder que, como reza el título, nada en ella fuera verdad.

11. El jardín olvidado, by Kate Morton. Me gustó mucho el último best seller de Morton y decidí repetir experiencia. Y la verdad es que la señora engancha un montón. Todo empieza a principios del siglo XX en un barco que va hacia Australia en el que una niña pequeña es abandonada. 90 años después una mujer agoniza en un hospital con la única compañía de su nieta. Y vamos dando saltos de 1900 a los años 70 y de ahí a los 2000. Y de Brisbane en Australia a Cornualles en Inglaterra. Las novelas de Morton, por lo que he podido comprobar, son muy internacionales y en ellas hay profusión de viajes transoceánicos, pero también rebosan de misterio y de esos secretos de familia que se van descubriendo muy poquito a poco hasta llegar al broche final, que casi siempre deja con el corazón encogido y la lagrimilla y el moco a puntito de caramelo. Si añades a todo eso paisajes salvajes, acantilados espectaculares, tormentas terroríficas y mucha niebla ya tienes el pack. Y luego unos personajes femeninos muy potentes, mujeres valientes y aguerridas que no se dejan amedrentar por nada ni por nadie. En fin, una especie de "Cumbres borrascosas" 2.0, por supuesto salvando las distancias, porque esta señora escribe novelas de 600 páginas como churros. En fin, para los amantes de secretos del pasado y grandes pasiones esto es todo un arsenal.

12. El ancho mundo, by Pierre Lemaitre. Y aquí tenemos otra historia viajera. Esta transcurre entre París y Saigón con parada en Beirut. Son los miembros de la familia Pelletier, el matrimonio y sus cuatro hijos. Líbano es el país de origen, pero en cuanto pueden todos los vástagos escapan y se distribuyen entre Francia y Vietnam. La acción transcurre en 1948, recién terminada la Guerra Mundial que devastó medio planeta. A mí me ha encantado la mezcla de tramas argumentales porque es bastante surrealista, y hay un poco de todo: guerras, amores, sectas, asesinos en serie, corrupción, opio. En definitiva, un completo.  La novela ha sido aclamada por crítica y público en Francia, y lo merece. Me declaro fan absoluta de Lemaitre y recomiendo su lectura encarecidamente.

13. Arena, by Miguel Ángel Oeste. En mi anterior entrega de recomendaciones os hablé de un libro autobiográfico de este autor, "Vengo de ese miedo", un libro oscuro, asfixiante y claustrofóbico porque la infancia de este hombre fue una auténtica pesadilla. Pues bien, me quedé con mucha curiosidad por conocer algo más de su obra y por eso leí esta novela. Ya conociendo la vida del autor te das cuenta perfectamente de que el protagonista, Bruno, es un trasunto del Miguel Ángel adolescente, porque cuenta poco más o menos lo mismo que en su autobiografía pero en plan ficción. Vamos, que este muchacho ha estado contando sus propios traumas en su obra hasta que al final se decidió a decir abiertamente que esa era su vida. La atmósfera de la novela es igual de agobiante, aunque el estilo es como impresionista, a base de pinceladas narrativas, muy seco, con frases cortas, algunos capítulos son apenas una reflexión.  Como ya sabía su historia esta vez me ha impactado menos, pero me ha dejado con la misma sensación de que la vida puede ser muy dura para algunas personas, que hay infancias que no le desearía una ni a su peor enemigo. Dan muchas ganas de darle un abrazo muy fuerte a Miguel Ángel, de verdad. Al niño que fue, al adolescente que sobrevivió a ese niño y al adulto que ha conseguido llegar a ser, a pesar de todo.

14. El algoritmo del amor : un viaje a las entrañas de Tinder, by Judith Duportail. Y volvemos a los relatos personales. Este concretamente está a medio camino entre el ensayo periodístico y la autobiografía. La autora, tras una ruptura amorosa, decide apuntarse a Tinder y va narrando sus experiencias en la app, pero tras descubrir que el algoritmo presenta a los candidatos en función de una especie de "nota de deseabilidad" de cada miembro decide investigar sobre las entrañas de la exitosa herramienta del amor. Y descubre cosas horrorosas que nunca podría haber sospechado en el mundo real (nótese el tono irónico), cosas como que las mujeres buscan amor mientras que los hombres buscan sexo, que existen niveles varios, que unos juegan en la liga de las estrellas y otros en tercera, que hay gente que siempre está a la expectativa de que aparezca una oferta mejor... En fin, los match y las citas de Judith tienen su gracia pero me parece mucho más interesante lo que cuenta sobre las tripas de la aplicación y sobre el modo en el que se usan los datos que aportan sus usuarios. Nada nuevo bajo el sol pero estos estudios siempre impresionan. No comparto el horror de la autora ante sus descubrimientos, creo que Tinder es una forma como cualquier otra de conocer gente y que hace un buen trabajo para hacer contactar a personas afines, que no tienen otra cosa que hacer que pasar su dedo cómodamente por la pantalla para aceptar o rechazar. Que es como una especie de mercado de la carne? Pues como el mundo real, más o menos. Lo que ha sido de toda la vida de Dios una discoteca pero sin tener que inflarse a copas.

15. La educación física, by Rosario Villajos. Premio Biblioteca Breve 2023. Me he estado pensando mucho si incluir este libro entre mis recomendaciones. Literariamente no tengo pega que ponerle, está muy bien escrito y tiene un buen ritmo narrativo. Lo que me molesta sobremanera es que hace un alarde de victimismo feminista que personalmente me resulta repulsivo. La protagonista, Catalina, es una adolescente que odia profundamente su cuerpo, todo el tiempo. Para ella ser mujer es lo peor que le puede pasar a alguien. Ser mujer implica no poder hacer nada nunca, ser cuestionada constantemente, tener que soportar el deseo permanente de los tíos, estar expuesta a que te violen en cualquier esquina en cualquier momento del día... en fin, es casi mejor nacer cerdo en un matadero que nacer mujer. Dan ganas de entrar en el libro y asesinar a la tía para que deje de sufrir. Y esto en España, que conste, no en Afganistán, aunque sea en la España de los 90. Por supuesto no recomiendo este libro a ningún tío, porque se puede subir por las paredes y le sobrarían los motivos (los personajes masculinos son auténticos monstruos de peli de terror), y tampoco a ninguna tía que piense que este tipo de planteamiento feminista corrosivo es una majadería como la copa de un pino. Pero si lo he terminado incluyendo aquí es porque sé que algunas amigas a las que les mandaré estas recomendaciones probablemente sí que querrían leerlo. Es más, juraría que van a querer leerlo en cuanto vean esta crítica, aunque solo sea "pa darme pal pelo".  En fin, por ellas y solo por ellas este libro está aquí, porque si no yo no se lo recomendaría ni a mi peor enemigo. Le dieron un importante premio en su momento, y solo puedo decir que al ver quiénes son los miembros del jurado, por la parte de ellos que conozco diré que no me extraña. Concuerda ideológicamente hasta la médula con sus preceptos. Pero eso, justo eso, me parece supertriste, porque en según qué mundillo editorial son enormes las probabilidades de que te den un premio con historias de esta cuerda que a mí, como mujer, me resultan aberrantes.

16. Una posibilidad entre mil, by Cristina Durán y Miguel A. Giner Bou. Hacía tiempo que no recomendaba una novela gráfica pero ésta me ha gustado tanto que me he decidido a incluirla. Cristina y Miguel cuentan su experiencia tras el nacimiento de su hija Laia, que sufre una hemorragia cerebral en su primer día de vida. La angustia en la unidad de neonatos, las visitas al hospital, la relación con la familia y amigos, las pruebas para comprobar el daño cerebral, las duras sesiones de rehabilitación, sus intentos por integrarla en una vida lo más normal posible, sus pequeños grandes logros, y en definitiva, el amor inmenso de esos padres, que casi todo lo puede. Es un cómic que desprende ternura a raudales. Cristina y Miguel sí son para mí verdaderos héroes, y Laia, con su parálisis cerebral, una lección magistral de superación que invita a la vida. Después de la dosis de victimismo barato del último libro necesitaba algo así, con esa fuerza que transmiten las grandes historias. 

17. Historia de Shuggie Bain, by Douglas Stuart. Nos vamos a Escocia, a los suburbios de Glasgow, tiempos de Thatcher. Shuggie es el menor de los tres hijos de Agnes Bain, un ama de casa alcohólica, narcisista y desengañada de la vida. Cuando es abandonada por su marido entra en barrena y su hijo pequeño se convierte en cuidador de su madre. La infancia de Shuggie es una sucesión de intentos fallidos por salvarla del alcohol, de su instinto autodestructivo y de un destino fatal. En estas condiciones, en un barrio sumido en el paro, la pobreza y la desesperanza, Shuggie va creciendo como un elemento discordante. Un niño redicho, afeminado, víctima de bullying, que sin embargo tiene un objetivo claro en la vida: cuidar de Agnes. La historia está llena de escenas sórdidas pero también de mucha ternura. Su autor recibió por ella el prestigioso Premio Booker, cosa que tiene verdadero mérito teniendo en cuenta que ésta es su primera novela. Luego he sabido que está contando su propia historia, de hecho el libro está dedicado a su madre. Llama la atención el cariño con el que se refiere a ella, porque yo como lectora no termino de sintonizar con esta mujer que, es verdad, no deja de ser víctima de una adicción, pero la realidad es que por su culpa este chiquillo tuvo una infancia asquerosa, aterradora y brutal. En fin, si lo leéis supongo que entenderéis de lo que hablo.

18. Si pudiera volver atrás, by Marc Levy. Cambiamos el chip, cruzamos el charco y nos vamos a New York. Andrew Stilman trabaja en el New York Times, es un tipo exitoso que está a punto de casarse, pero la noche de su despedida de soltero conoce a una mujer con la que se obsesiona. Unos días después sale a correr y es apuñalado por la espalda. Cuando despierta se da cuenta de que ha retrocedido en el tiempo unas semanas y que, por tanto, tiene la oportunidad de cambiar los acontecimientos para evitar llegar al momento en el que es asesinado a orillas del Hudson. Con el reloj pisándole los talones Andrew, con la ayuda de su inefable amigo Simon, intenta averiguar quién tiene motivos para matarle, al mismo tiempo que continúa con una investigación periodística sobre los desaparecidos durante la dictadura argentina. Marc Levy es autor de bestsellers, lo cual se nota bastante, y esta es una novela llena de acción que te tiene en vilo todo el rato. De vez en cuando una lectura ligerita viene la mar de bien, y esta además viene en formato bolsillo, ideal para llevar en la mochila y sacarla en cualquier parte.

19. Marcas de nacimiento, by Nancy Huston. Esta novela curiosamente también va hacia atrás. Empieza por Sol, un niño de 7 años mimado y un tanto sociópata que vive en la California de 2004; sigue en 1982 con su padre, Randall, que también con 7 años se muda con su familia de Nueva York a Haifa, Israel; de ahí nos vamos a la infancia de su madre Sadie, en el Toronto de los años 60; y por fin la historia termina con la abuela Erra en el Múnich de 1945, con la guerra mundial a punto de acabar, Alemania derrotada y un montón de gente vagando por Europa sin rumbo, tras haberlo perdido todo. Por la peculiar estructura de la obra la explicación de muchas cosas no llega hasta haber retrocedido en el tiempo y conocer la historia de la abuela, que es el principio de la saga. Unas marcas de nacimiento situadas estratégicamente en distintas partes del cuerpo actúan como hilo conductor de la narración. Y así vamos pasando por la historia del siglo pasado a través de estos personajes con los que nos vamos familiarizando poco a poco pero en un planteamiento de marcha atrás que resulta muy original. Otra que también engancha un montón.

20. El sonido de un tren en la noche, by Laura Riñón Sirera. Esto es un auténtico culebrón. La protagonista se llama Clementina porque nace con el pelo naranja, para que os hagáis una idea. La historia transcurre mitad en tiempo presente y mitad en pasado. En el presente Clementina se llama Sophie y vive en Estados Unidos, y evidentemente está huyendo de algo que no sabemos qué es hasta prácticamente el final. Como todos los culebrones está llena de avatares trágicos, pero está bien contada. Tiene cierto aire naif y algunos de los personajes son como de cuento, plan realismo mágico, pero se lee bien. No le falta nada del pack feminista completo: hay violencia machista superbrutal, sororidad a tope, personajes femeninos llenos de valentía, los masculinos totalmente desdibujados... En fin, ideal para  una serie de la factoría Netflix.

21. Los niños, by Edith Wharton. Hacía tiempo que tenía ganas de leer algún clásico y Wharton  ha sido mi elección. Esta novela fue publicada en 1928, un auténtico best seller en su época. Y francamente, de un nivel literario muy superior a la mayoría de los títulos que están a la venta hoy en día, no en vano ha sobrevivido a las modas un siglo. Es también tipo culebrón pero nada que ver con el anterior. Martin Boyne es un señor maduro que ha decidido abandonar su vida errante como ingeniero para casarse con la señora Sellars, una amiga de la que siempre ha estado enamorado pero que hasta que se ha quedado viuda era para él un imposible. Ahora se monta en un barco para cruzar el Atlántico y encontrarse con ella en los montes Dolomitas. Pero en el barco coincide con los 7 hermanos Weather, que al mando de la mayor, la joven Judith, viajan hacia Venecia para unirse a sus padres, unos irresponsables de tomo y lomo que se pasan la vida de juerga, living la vida loca, divorciándose y casándose con otras personas y llevando a sus hijos de una casa a otra como trastos. La obsesión de Judith es mantener unidos a todos los hermanos y no permitir que sus padres los separen nunca más, y Boyne se convertirá en su gran aliado para cumplir este objetivo. Pero claro, a la señora Sellars esta implicación de su prometido en la vida de los niños no le va a hacer demasiada gracia. Y hasta aquí puedo contar. Tengo que decir que me ha encantado, me ha tenido en vilo todo el tiempo y pienso que las protagonistas femeninas de esta historia (recordad, 1928) no tienen nada que envidiar a las de nuestros tiempos en cuanto a carácter, sabiduría y decisión. Y el lenguaje es tan sutil, tan elegante, tan sugerente que te transporta a otros tiempos en los que el estilo era un sello de calidad inconfundible.

22. Stoner, by John Williams. Bueno, este es otro clásico, aunque no tan antiguo. Es una edición especial por el 50 aniversario de la publicación de la novela, en 1965. Stoner es la historia de un profesor de universidad. No es una novela en la que pasen muchas cosas, es el simple relato de una vida, con sus acontecimientos cotidianos, sus pequeños dramas, sus grandes descubrimientos. Desde la modesta granja en la que se crio el joven William hasta su muerte, pasando por su llegada a la Universidad de Missouri, el brutal cambio de vida, su pasión por la literatura y la lengua inglesa, más tarde por la enseñanza, el impacto del primer amor, las decepciones que poco a poco van mermando las ilusiones... En fin, lo que es una biografía más o menos normal, sin hechos de gran relevancia, todo contado con la mayor sencillez. Pero de forma que consigue convertir, por ejemplo, una disputa entre miembros de un Departamento en una apasionante, cruenta y heroica batalla campal. Esa forma de narrar ha terminado haciendo de esta novela una obra maestra reconocida unánimemente por la crítica. En palabras de Ian McEwan: "Stoner es un descubrimiento maravilloso para los amantes de la literatura".  Lo suscribo totalmente.

23. El curioso incidente del perro a medianoche, by Mark Haddon. Christopher es un adolescente capaz de recitar los números primos hasta el 7.507, pero al que le cuesta relacionarse con las demás personas. Le gustan las listas, los esquemas y la verdad pero odia el amarillo, el marrón y el contacto físico. Un buen día encuentra muerto violentamente al perro de una vecina y, emulando a su admirado Sherlock  Holmes, decide investigar para hallar al culpable.  Christian va narrando sus pesquisas en primera persona, enumerando los capítulos con números primos. Por el camino disfrutaremos de los peculiares análisis que va haciendo de todo lo que le rodea, de lo que siente, y de su extrañeza ante el comportamiento de las personas "normales". Es un verdadero festival de ingenio, sabiduría y humor. Al mismo tiempo iremos conociendo los secretos de su familia que él mismo va descubriendo. Encontré este libro en uno de esos cajones que en los parques ponen para intercambiar lecturas, y cuando leí la sinopsis no tuve duda ninguna de llevármelo a casa. Al terminarlo sí dudé entre devolverlo a su sitio o incorporarlo a la biblioteca, pero al final me decidí por esto último porque creo sinceramente que tenéis que leerlo, y así sabréis seguro dónde encontrarlo.  

24. La reinvención del amor, by Alix Kates Shulman. Volvemos a los testimonios personales. Shulman es una escritora y activista del feminismo, pero lo que nos cuenta aquí es su experiencia como cuidadora de una persona con daños cerebrales. Un buen día esta mujer está en su casa de la playa con su marido y cuando despierta se lo encuentra tirado en el suelo porque se ha caído del altillo donde tienen el dormitorio. De resultas del accidente Scott padece una serie de secuelas en el cerebro que le impiden hacer una vida normal y le convierten en una persona dependiente. Pues bien, lo que  Alix narra es el proceso por el cual el amor que sentía hacia él, que se basaba fundamentalmente en la admiración, en la igualdad y en la independencia mutua se tiene que transformar sí o sí en otra forma de amor en la que él ya es un ser completamente indefenso, incapaz de dar un paso sin ella, con el brutal cambio que eso supone en la vida de ambos. De pronto ella pasa a ser una especie de madre, tiene que encargarse de todo, y Scott es como un niño que no puede controlar sus emociones ni sus reacciones ni el caos que tiene en la cabeza. Shulman pasa por todas las fases típicas de un shock: negación, desesperación, rabia contra el mundo, autoengaño y finalmente la aceptación de que los daños son irreversibles. Bueno, todo esto ocurre cuando ya tienen 75 años, no creáis que son unos jovencitos, pero la historia es muy conmovedora porque eran una pareja de estas envidiables, ella escritora, él un reputado artista, con una vida social muy intensa, viviendo en pleno centro de New York, y de repente tienen que reinventarse o morir. En fin, una narración de ésas de las que se aprenden cosas importantes.

25. Las hermanas Grimes, by Richard Yates. Este libro fue publicado en los años 70. "Pocos hombres, desde Flaubert, han mostrado tanta compasión por aquellas mujeres cuyas vidas son un infierno", dice Kurt Vonnegut sobre Yates. Y tengo que suscribir de pe a pa sus palabras, porque esta historia va de unas mujeres muy desgraciadas. Sarah y Emily Grimes están abocadas a la infelicidad, de hecho así empieza la novela: "Ninguna de las hermanas Grimes estaba destinada a ser feliz". Mientras Sarah se refugia en el matrimonio y en su familia, Emily va saltando de hombre en hombre siempre a la busca de algo que no encuentra. Pero aunque las hermanas sean muy distintas tienen algo en común: son totalmente dependientes de los tíos. Sarah de su marido y Emily de una interminable lista de amores frustrados, pero ninguna de ellas es capaz de afrontar la idea de la soledad. Por suerte en el medio siglo que ha pasado desde la publicación de esta novela las cosas han cambiado bastante y hoy en día muchas mujeres se apuntan encantadas a la soltería voluntaria y no están dispuestas a cambiarla por cualquier cosa. Aunque tengo que decir que todavía en mi entorno encuentro a demasiadas Grimes dispuestas a soportar lo que les echen con tal de ir a bodas, bautizos y comuniones del brazo de algún maromo. En fin, una lectura interesante, de las que hacen reflexionar. 

Bueno, y con esto termino mi lista de recomendaciones por este año. Todos estos libros se pueden encontrar en la Biblioteca de Ciencias de la Educación. Y por supuesto también están a la venta y os los podéis comprar.

Como sabéis que soy forofa de la numerología me congratula la coincidencia (un poco buscada, lo confieso) de culminar este post el 25 de junio de 2025 con 25 títulos que, espero, sean de vuestro interés.

Y ya solo desearos un feliz verano, felices lecturas y lo que queda de este año numerológicamente tan bonito lleno de momentos igualmente felices, si puede ser siempre acompañados por un buen libro mucho mejor.

sábado, 29 de marzo de 2025

Es un caso de injusticia o de purita estulticia?

Bueno amigos, otra polémica en la que me he visto envuelta en el Twittex. Esto es un no parar, un sinvivir. Pero como he pillado unos días en los que dispongo de tiempo, de espacio y de ganas voy a compartir mis profundas reflexiones.

Seguramente habréis oído hablar de la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña sobre Dani Alves que revoca la sentencia de culpabilidad que tenía anteriormente por un caso de violación. Y la pregunta es: es un caso de injusticia o de purita estulticia?

Como es un caso muy conocido no hace falta poneros en antecedentes sobre todo el proceso. La cuestión es que este tribunal ha determinado que, si bien no se puede demostrar que Dani Alves diga la verdad (tengamos en cuenta que el tío ha cambiado su versión como 500 veces) tampoco se puede determinar que la diga la denunciante. Y esta es la clave. Es decir, ante la falta de pruebas y la poca fiabilidad del testimonio de la supuesta víctima, in dubio pro reo siempre.

Lo cierto es que tenía bastante curiosidad sobre el tema y como tampoco me gusta opinar sin enterarme bien de las cosas, ante la avalancha de críticas a la sentencia (que si es porque es un tipo rico y famoso, que si la justicia machista, que si blablabla... ) pues me he dicho a mí misma: vamos a las fuentes.

Para empezar, me he informado sobre el Tribunal. A los que piensan que la justicia es machista y  heteropatriarcal y facha y blablablá, les doy datos: esta sentencia la ha dictado un tribunal compuesto por tres mujeres y un hombre, la mayoría pertenecientes a la asociación "progre"sista "Juezas y jueces para la democracia", todos, todas y todes muy y mucho entrenados en perspectiva de género. Vamos, igual necesitan muchas más horas de formación, como quince mil horas más, pero entrenados ya venían a esta fiesta.

Bueno, al grano. La cuestión es que la sentencia le da un serio vaparalo a la anterior. Porque, y esto yo no lo sabía, en la sentencia en la que se condenaba a Dani Alves se reconocía verbalmente que el testimonio de la víctima era poco fiable en lo que concierne al tiempo en el que estuvieron en lugares públicos, es decir, que nada de lo que ella cuenta se corresponde con lo que las pruebas demuestran. Que las cámaras de la discoteca que los grabaron todo el tiempo fuera de los baños contradicen lo que la chica afirma que estaba pasando. Tampoco las pruebas forenses de lo que ocurrió en el baño confirman su versión.  O sea, nada verificable, y en lo que se puede verificar objetivamente ella miente. Puede ser que ni siquiera mienta, sino que ella lo recuerde así o lo viviera así, pero lo cierto es que las pruebas objetivas desmienten su testimonio.

Y aun así la sentencia que condena a Alves determina que, a pesar de la poca fiabilidad del testimonio de la víctima sobre lo ocurrido fuera de los baños, están dispuestos a creer que dice la verdad sobre lo ocurrido dentro. Y aquí es donde la sentencia actual da el varapalo, porque determina que un testimonio poco fiable lo es para todo, no solo para lo que se puede objetivar sino también para lo que no. Por tanto, si esta chica no dijo la verdad sobre lo que pasó previamente a la presunta agresión no hay por qué creer que sí la dijera para lo que ocurrió después, para lo no verificable. 

Lo que la ley determina en casos de violación, que muy a menudo suceden en la intimidad y que a veces consisten en la palabra de uno frente a la de otro, porque no hay más pruebas, es que hay que atenerse a la verosimilitud del relato. Ante la falta de otro tipo de pruebas los jueces solo pueden fiarse de lo que dicen los protagonistas. Por tanto es básico que el testimonio de la víctima sea creíble.

Ya sé que hay quien piensa que el testimonio de una mujer siempre hay que creerlo. Hermana, yo sí te creo. Pero es que por suerte todavía vivimos en un país en el que para condenar a alguien por cualquier delito hacen falta pruebas. No vale el mero testimonio de nadie. Porque si eso valiera cualquiera de nosotros podría joderle la vida a otro simple y llanamente yendo a denunciarle por algo. Y eso en un estado de derecho no puede ocurrir. Repito, afortunadamente.

Por tanto, tres juezas y un juez, casi todos ellos "progres", han determinado que a esta hermana no se la puede creer del todo porque lo que sí ha sido demostrado es que ha mentido en buena parte de su testimonio, vamos, en toda la parte que puede ser contrastada por cámaras de vigilancia. De lo que se deduce que el resto de lo que cuenta puede o no ser verdad pero que no se puede condenar a un tipo a unos cuantos años de prisión por un testimonio poco fidedigno.

Que Dani Alves dio como quinientas versiones de los hechos y su testimonio tampoco es que sea muy de fiar? Efectivamente. Pero la ley concede al condenado la ventaja de poder mentir para exculparse. Por tanto es igual lo que dijera. Que negara conocerla, que luego sí la conocía pero que no follaron, que luego sí follaron pero que fue consentido... Da igual. Él puede decir misa, porque intenta salvarse de varias quemas, empezando porque no quería que su mujer se enterara de que había follado con otra tía, pa más inri la noche de fin de año con ella cuidando de su padre enfermo. Pa matarlo sí, me apunto. Pa encerrarlo en la cárcel por violación no.

Tengo claro que si la muchacha hubiera dado un testimonio medianamente verificable, vamos, que se correspondiera con lo que las cámaras grabaron y con lo que el resto de testigos afirman, a Alves no lo salva ni Dios. 

Frente a los que afirman que la justicia es machista, heteropatriarcal y facha, decirles que cada año son condenados por violación en este país cientos de tíos. Por los mismos jueces y los mismos tribunales que otras veces exoneran al denunciado. Y que la diferencia, la gran diferencia, está en las pruebas. 

Pero bueno, que si alguien  sale declarado inocente en un juicio de estos lleva de todas formas la pena social. Habrá muchos que piensen siempre que cuando el río suena...  Y nadie te va a quitar los meses o años que has estado bajo sospecha. En el caso de Dani Alves una carrera profesional destrozada, sus negocios a tomar por culo, sus contratos publicitarios a la mierda... Eso no tiene precio ni indemnización posible si todo es un montaje. O una ida de olla en una mala noche, lo que sea.

Pensad por un momento si ese hombre es inocente quién puede restituir toda esa vida perdida. Pensad que os pudiera pasar a vosotros, o a vuestros hijos. Pensad también qué sería de la justicia si ante una denuncia random lo que hubiera que demostrar es vuestra inocencia. Pensad.