Queridos amigos, aquí estamos de nuevo un año más con las recomendaciones del verano para que los libros sean los perfectos compañeros en esas vacaciones que todos esperamos con tantas ganas.
Ahí van mis sugerencias:
1. María bonita, by Ignacio Martínez de Pisón. Comenzamos con uno de mis escritores favoritos. Estamos en la España de principios de los 70, en una colonia cercana a Madrid, donde vive María con su familia: su padre, obrero en una fábrica, su madre, ama de casa y ocasionalmente asistenta, y su hermano mayor. Frente a la escasez de su modesto hogar, de vez en cuando cada mes pasa unas horas con una hermanastra de su madre, la tía Amalia, una mujer elegante, independiente y sofisticada que se convierte en el referente de lo que María querría llegar a ser. Pero hay muchos secretos en esta familia, y poco a poco nuestra joven protagonista irá descubriendo que no siempre las cosas son lo que parecen. Como de costumbre Martínez de Pisón hace un retrato bastante exacto de la sociedad española, en este caso de los últimos años del franquismo, desde la mirada curiosa de una niña, ya casi adolescente, que empieza a adentrarse en el mundo de los adultos. Ignacio siempre es un valor seguro, a los que ya habéis leído algo suyo no hace falta que os lo diga, y a los que no lo conocéis seguro que os va a encantar esta novela, que además es muy cortita y entra casi sin enterarte.
2. La paciente silenciosa, by Alex Michaelides. Nos vamos a la Gran Bretaña y pasamos al thriller psicológico. Theo es un psicoterapeuta que vive obsesionado con el caso de Alicia Berenson, una pintora de éxito que unos años atrás mató a su marido y desde entonces no ha vuelto a pronunciar palabra. Su objetivo es que Alicia hable y por fin se libere de su trauma, sea este el que sea. Y con ese fin se ofrece a trabajar en The Grove, el sanatorio mental donde está internada Alicia. Paralelamente Theo está viviendo una situación difícil en su matrimonio con Kathy, y la acción va oscilando entre su vida personal y su trabajo de psicoterapia con Alicia. Este libro ha sido bestseller en medio mundo, ha sido traducido a tropecientos idiomas y tiene varios premios, incluido el de haber vendido los derechos para el cine al mismísimo Brad Pitt. Si lo veremos en peli el tiempo lo dirá, pero mientras tanto aquí tenéis el guion original, que tiene una intriga más que interesante.
3. Cuando la tormenta pase, by Manel Loureiro. Seguimos con el thriller pero esta vez nos vamos a Ons, una pequeña isla de la costa gallega en la que viven en invierno unas treinta personas, pero que en verano se convierte poco menos que en la Gran Vía. Pues en pleno enero se nos planta allí Roberto Lobeira, nuestro prota, un escritor que pretende encerrarse en la isla para terminar su próxima novela. Nada más llegar se da cuenta de que aquello es un sindiós, unas familias peleadas con otras, rencillas de siglos, secretos turbios, amores, venganzas... en fin, lo que vendría siendo un Puerto Hurraco de manual. Para colmo un buen día este señor se encuentra un paquete a la deriva y lo recoge, y lo que hay dentro va a desatar ya lo más grande en la isla, desastre total. En fin, no puedo contar más porque voy a cumplir las recomendaciones del propio Loureiro al final de la novela: "como os habréis dado cuenta "Cuando la tormenta pase" es una historia llena de giros, sorpresas y secretos, y por eso es fundamental que, cuando habléis de este libro, no hagáis spoilers. Que quien se embarque hacia Ons en el primer capítulo tenga la misma posibilidad de vivir la aventura... Os pido ese favor, aunque eso suponga que tengáis que haceros los misteriosos". Pues nada, me hago la dama misteriosa y no cuento más. Solo deciros que la acción es trepidante, que el suspense va in crescendo hasta lo infartable, y bueno, también tengo que admitir que la verosimilitud de la historia es bastante cuestionable, como pasa en casi todos los thrillers. Ah, y que esta novela fue galardonada con el premio Fernando Lara 2024, que no es cualquier cosa.
4. Cuidar de ella, by Jean-Baptiste Andrea. Cambiamos el chip y nos vamos a Italia, al pueblecito de Pietra d'Alba, aunque nuestro autor es francés y ganó por esta novela el Premio Goncourt 2023. Mimo Vitaliani es un joven escultor que conoce a Viola Orsini, una rica heredera con un temperamento un tanto peculiar. Estamos en los años de la Primera Guerra Mundial y Viola no se resigna al papel que como mujer le ha tocado. Ella ansía volar y Mimo se convertirá en su principal aliado. Luego vendrá toda una vida de encuentros y desencuentros, de grandes obras escultóricas, de fama, riqueza y prestigio para nuestro intrépido protagonista. Y una obra magna, la Pietà de Vitaliani, solo comparable a la del genio Miguel Ángel. En fin, nada que ver con la novela anterior, esta es una historia de emociones pero pasan muchas cosas y entre unas y otras vamos atravesando la historia de Italia a través de la mirada de este pequeño gran artista que a mí particularmente me ha encantado.
5. Luna lunera, by Rosa Regàs. Volvemos a suelo patrio, a Barcelona concretamente. Elías, Pía, Anna y Alexis son nuestros jóvenes protagonistas. Estamos en 1939, recién finalizada la guerra, y los niños vienen a vivir a casa de su abuelo, vencedor de la contienda. Los ha recogido bajo su tutela porque los padres, pertenecientes al bando republicano, están en el exilio. La infancia de los críos estará marcada por la ausencia de las figuras paterna y materna totalmente idealizadas y por la constante presencia de ese abuelo estricto, autoritario e iracundo que les inspira un terror letal. Rosa Regàs narra la posguerra catalana a través de los ojos de estos niños que tienen que sobrevivir en un ambiente hostil sin recibir más cariño que el de las mujeres que trabajan en las cocinas de su abuelo. Si le tengo que poner alguna pega es que el señor es demasiado malo, muy typical fascista español. Con algunos matices el personaje habría resultado algo más verídico. Bueno, y la sintaxis de Regàs también es pelín tortuosa. Y se come las comas que da gusto. Pero el relato es apasionante y a los amantes de la historia de la posguerra española les encantará. Sobre todo a los que les gusta que los buenos sean muy buenos y los malos malísimos. Ahí lo dejo.
6. El último verano, by Montserrat Fernández Montes. Seguimos en España pero nos trasladamos algo más cerquita en el tiempo, a los años 90. En un pueblecito costero de Galicia está La Granja, la casa familiar de vacaciones en la que pasan el verano Amanda, su madre Gloria, su padre Daniel, su hermano Cabús y el tío Marcos. La historia comienza tal que así: "El día que sacaron a mamá del mar la casa se llenó de gente". Y de esta forma abrupta entramos en la vida de Gloria, una mujer que ejerce una tremenda fascinación en los hombres que la rodean, aunque la narradora será Amanda, su hija adolescente, que nos cuenta los hechos desde la perspectiva de esa difícil transición de la niñez al mundo adulto, sin comprender buena parte de lo que ve, pero intuyendo ya que todo es mucho más complicado de lo que parece. La difícil relación entre madre e hija es el marco desde el que Amanda intenta entender qué llevó a Gloria a terminar en el mar aquella noche de final del verano. No conocía nada de este autora y me ha sorprendido ver que después de esta su primera novela, publicada en 1993, ha escrito poco más. No sé por qué su carrera narrativa se ha truncado, dado que la historia está muy bien contada y prometía bastante. En fin, misterios de la vida. Una pena no poder seguir leyendo más cositas suyas.
7. Como una dama, by Ingrid Noll. De la adolescencia en España pasamos a la vejez en Alemania dando un triple salto mortal. Lore y Anneliese son unas abuelas setentonas, amigas desde la niñez, que deciden irse a vivir juntas. Lore es pura finura, exquisitez y elegancia, mientras que Anneliese es una magnífica cocinera, amante del buen comer y aficionada a elaborar ricas salsas con las hierbas que cultiva en su jardín. Una historia deliciosa (en todos los sentidos) en la que se mezclan el suspense, el humor y una forma de afrontar la vejez llena de vitalidad de la que muchos que vamos cumpliendo años podemos ir aprendiendo. "Yo siempre tenía una lima de uñas en el coche", así es como Lore empieza el relato y así os dejo con la miel en los labios. Si queréis saber más de la peculiar forma de entender la vida de estas señoras estupendas tendréis que leer la novela.
8. Irène, by Pierre Lemaitre. Volvemos al thriller, concretamente un bestseller francés, aunque tiene algunas particularidades. Para empezar el policía protagonista, Camille Verhoeven, tiene como rasgo característico su enanismo; mide 1'45, lo cual ya se sale totalmente del paradigma. Pero es que además nuestro psicópata de turno tampoco es un locuelo al uso, sino que se trata de un amante del género negro y sus crímenes son verdaderas recreaciones de otros narrados en sus novelas favoritas. Son brutales, sórdidos y despiadados pero no porque el hombre tenga afición por matar sino por llevar a la realidad de forma artística los crímenes que más le han deleitado durante sus lecturas. De ahí que los investigadores le pongan de sobrenombre "El Novelista". Por tanto encontramos muchas referencias literarias. Incluso al final hay un pequeño epílogo en el que el autor confirma que ha pretendido hacer un homenaje a la literatura y que de hecho hay a lo largo de la obra varias citas de los escritores más importantes del mundo: Dumas, Balzac, Homero, Proust, Danton, Guilloux, Shakespeare... Y a que no sabéis el único español que aparece en la lista? Pues no, no es Cervantes; es ni más ni menos que Javier Marías. Siento no poder recomendar ninguna novela suya porque todas se me hacen bola.
9. Un millón de luces, by Clara Sánchez. Pero aquí tenemos a otra gran escritora española que también es académica, y muy merecidamente además. "Si aquel día no hubiese entrado en la Torre de Cristal probablemente nada de esto habría ocurrido". Estas son las primeras palabras de esta novela. Nuestra protagonista empieza a trabajar en un edificio de la zona financiera, la Torre de Cristal. Entra como recepcionista y con el tiempo va ascendiendo en el escalafón laboral. Y poco a poco iremos conociendo las vidas de sus jefes, sus compañeros y las personas que pasan por allí. Sus secretos, sus aspiraciones, sus frustraciones. Pasan muchas cosas en esta novela pero en realidad lo que pasa es la vida misma a través de la mirada curiosa de una aspirante a escritora. Clara Sánchez es un lujo de nuestra literatura, leerla siempre es una gozada y además no tienes que esforzarte para enterarte de lo que te está contando, como sí pasa con Marías. La apunto entre mis favoritas y seguro que seguiré recomendando cositas suyas.
10. El amor nunca se acaba, by Ingrid Noll. Aunque por el título pudiera parecer una novela rosa no lo es, más bien podría catalogarse como rosinegra. La cuestión es que me gustó un montón la anterior lectura de esta provecta escritora alemana y por eso he repetido. Y en esta ocasión vuelve a ser protagonista indiscutible una señora nonagenaria, Charlotte, que está esperando una visita muy especial, la de Hugo, el gran amor de su vida, y para más delito su cuñado. La historia es rocambolesca a más no poder pero los personajes me encantan. Charlotte es una vieja pelleja con un sentido del humor muy particular y su encuentro con Hugo va a convertir su tranquila vida en un carrusel de emociones. Para que os hagáis una idea, Charlotte vive con su querida Hulda, una muñeca que en realidad es un maniquí de una peluquería y que está sentada en una mecedora vestida con ropa de los tiempos de Maricastaña. Nuestra heroína mantiene largas conversaciones con Hulda y durante esas charlas nos iremos enterando de su tormentosa vida amorosa, desde su adolescencia que se remonta a la Alemania nazi hasta el reencuentro con su amado Hugo en la actualidad. En fin, muchos secretos de familia, mucha locura y también mucha risa. Ingrid Noll definitivamente es una cachonda.
11. La luz perdida, by Nino Haratischwili. Y de Alemania nos vamos a Georgia, país de origen de la autora, aunque también reside en el país germano y escribe en alemán. Nene, Ira y Keto se reúnen en una exposición de fotografías de su difunta amiga Dina. Los recuerdos de su vida, desde que se conocieron en un patio de Tbilisi, se van mezclando con lo que ocurre durante la exposición. Las fotos de Dina actúan como elemento activador de la memoria. Cada imagen trae un recuerdo, y poco a poco las tres amigas supervivientes, con Keto como narradora, van reconstruyendo el pasado de un país en constante ebullición bélica como telón de fondo de sus propias cuitas personales. Viene bien leer cosas de otros países porque cuando pensamos que España es caso aparte en cuanto a historia conflictiva casi que nos podemos dar con un canto en los dientes en comparación con algunos países como Georgia, que no salen de una cuando ya se están metiendo en la siguiente. No sé, ayuda a relativizar un poco y a darnos cuenta de que no somos lo peor. Gracias a este libro he aprendido un montón de la historia de ese país que hasta ahora me resultaba totalmente desconocido, y además he sufrido y disfrutado al mismo tiempo con los avatares vitales de las protagonistas, que de verdad, son intensitas a más no poder. Ayuda a darse cuenta de que no somos el ombligo del mundo. Es más, al lado de esa gente aquí somos hipermegacivilizados. Lo que sí que no varía es el sempiterno victimismo feminista, en eso desgraciadamente estamos a la par en Georgia, aquí y en Pekín.
12. El niño, by Fernando Aramburu. Volvemos a España y a uno de mis favoritos. Aquí Aramburu recrea un episodio trágico de la historia del País Vasco. Una explosión de gas en un colegio de Ortuella en la que murieron 50 chiquillos menores de seis años, allá por el año 1980. Por lo visto aquello le impresionó vivamente en su día, lo cual es totalmente normal, y eso le llevó a escribir esta novela que tiene como fondo ese drama. Uno de los niños muertos es el Nuco, y el relato gira en torno a cómo viven el duelo su abuelo Nicasio y su madre Mariaje. El abuelo acude al cementerio, se sienta ante el columbario donde están enterrados los chiquillos y habla con el Nuco como si estuviera vivo. También pasea con él por las calles y le va contando sus cosas. Mariaje en cambio es plenamente consciente de su soledad y de que ha perdido lo único que realmente daba sentido a su vida. Esta novela está integrada en un grupo que Aramburu denomina "gentes vascas" y es verdaderamente desgarradora, como todo lo que escribe este hombre que a mí nunca me defrauda.
13. La apelación, by Janice Hallett. La llaman la Agatha Christie de los 2000. Yo como buena amante del suspense para tanto no la veo, la verdad, pero reconozco que su propuesta es original. Sabe crear la atmósfera y tiene estilo propio. Hallett nos plantea el misterio como una especie de puzzle, presentándonos las pistas mediante correos electrónicos y mensajería por Whatsapp que se mandan los personajes entre sí. Nos vamos enterando de la historia poco a poco a través de esas interacciones. La cosa va de un grupo de teatro amateur y de una campaña benéfica de recaudación de fondos para una niña pequeña con cáncer. A partir de ahí surgen un montón de enredos en los que la psicología de cada personaje es fundamental para conocer la verdad. Es evidentemente un bestseller y se lee como tal, o sea, te lo bebes y te dan las tantas sin poder cerrarlo, por lo tanto tu sueño se va a resentir. No es alta literatura pero cumple la misión de entretener, tanto es así que el siguiente de la lista es de la misma calaña y de la misma autora. Sí, queridos, me he enganchado. Esto es como las pipas, puro vicio.
14. El misterioso caso de los Ángeles de Alperton, by Janice Hallett. Es del mismo estilo del anterior pero obviamente con otra historia de fondo. En esta ocasión trata de una secta. Amanda Bailey es una escritora de crímenes reales y está investigando sobre un suicidio colectivo ocurrido dieciocho años atrás. Se salvaron Jonah y Holly, una pareja joven con un bebé. A partir de estos datos Amanda empieza a contactar con todas las personas que estuvieron implicadas de un modo u otro en el caso. Parece ser que el bebé era considerado el Anticristo y los miembros de la secta tenían el mandato de eliminarlo. Poco a poco a través de los emails, los whatsapps, fragmentos de libros sobre el tema, informes y un montón de documentos de variado pelaje vamos haciéndonos una composición de lo que pudo ocurrir. Aviso de que hay inesperados giros y muchas sorpresas, como es obligado en todo thriller que se precie. Y ya con este tocho de momento queda saciado mi mono de experimentos y vuelvo a lecturas más convencionales.
15. La playa de los ahogados, by Domingo Villar. Continuamos con el misterio, pero ya en territorio nacional y con el estilo habitual de este tipo de novela. Nos situamos en Vigo y nuestro protagonista es el inspector Leo Caldas. Un marinero aparece muerto en extrañas circunstancias y lo que en principio parece un suicidio empieza a complicarse. Lo que más me ha gustado de esta historia es la ambientación, el escenario en el que se desarrolla, el de la pesca, los puertos, las lonjas, la lluvia como constante telón de fondo. Y luego esos personajes duros, los pescadores, acostumbrados a las inclemencias del tiempo y de una labor ingrata y mal remunerada, que se juegan la vida cada día en la mar para poder comer y poco más. En fin, es una novela muy gallega, en la que se hace bastante referencia a la peculiar idiosincrasia del paisanaje. Hasta el protagonista es un tipo taciturno, poco hablador, incapaz de demostrar sus sentimientos y obsesionado con su trabajo. Esto ya, aunque no sea El Quijote, tampoco es el típico bestseller de consumo rápido. No son pipas, vamos. Lo he leído además durante un viaje al norte y he disfrutado muchísimo con las descripciones de la naturaleza porque las estaba viviendo in situ y me sentía totalmente integrada en el entorno. Si tiráis para el Cantábrico esta es vuestra lectura ideal.
16. Esto no existe, by Juan Soto Ivars. De este libro habéis oído hablar sin duda. Es el ensayo polémico del año sobre las denuncias falsas en violencia de género y no tengo más remedio que incluirlo en mis recomendaciones porque creo que todo el mundo debería leerlo. Para empezar tengo que aclarar que ni Soto Ivars niega este tipo de violencia en ningún momento ni mucho menos hace apología de ella, como muchos insinúan. Más bien al revés, elogia las cosas buenas que la Ley Integral ha conseguido pero también habla de los efectos secundarios indeseados que deberían corregirse. Tras seis años de estudio del tema y después de hablar con todos los implicados en el proceso él saca una serie de consecuencias que, como mínimo, si la cuestión te interesa es imprescindible analizar. El libro ha sufrido intentos de cancelación, algaradas en casi todas las presentaciones y una campaña en contra que solo ha servido para que el autor haya vendido muchos más ejemplares. He estado muy pendiente de este asunto porque me interesa un montón, porque yo misma he sido muy crítica con los resultados de esta ley y con muchos de sus preceptos, y de verdad creo que el hecho de que hoy en día se intente acallar la más mínima crítica a según qué temas no nos convierte precisamente en una sociedad evolucionada, sino al contrario, en algo que recuerda a tiempos bastante nefastos de nuestra historia. Por eso recomiendo leer y después opinar libremente. Sí, ya sé que suena muy loco, pero hubo un tiempo en el que se hacía así. Se llamaba pensamiento crítico y estaba muy bien valorado socialmente. En su día escribí este post sobre el tema: https://arfondoalaizquierda.blogspot.com/2025/12/si-defiendes-que-esto-existe-gran.html
17. La verdad oculta, by Jordi Sierra i Fabra. Volvemos a la novela y concretamente al género folletinesco. Nos situamos a finales de los años 50 en la España franquista. Celia tiene 18 años y llega desde un pueblecito pirenaico a Barcelona a servir en casa de los señores Miramón, miembros de la incipiente burguesía catalana. Pronto comprende que las cosas serán más difíciles de lo que ella pensaba. 30 años después, en la Barcelona preolímpica de 1992, otra mujer acude a un detective privado para encargarle que encuentre a David García, el hijo de Celia. El detective tendrá que investigar todo lo ocurrido tantos años atrás, siguiendo los pasos de la joven Celia desde su llegada a la casa hasta su misteriosa desaparición unos meses después. Como ya he apuntado es literatura folletinesca a tope, tremendo culebrón con trasfondo de posguerra y represión franquista, su lado de crítica sociopolítica y esa clase de enredo que te tiene en suspense de principio a fin y no te deja despegarte del libro. En dos días te lo ventilas rápido y por el camino echas unas cuantas lagrimillas con las desgracias de la muchacha protagonista.
18. Oposición, by Sara Mesa. Otra de mis favoritas. Con Sara Mesa nunca fallas. En este caso además trata un tema que me suena bastante, el del funcionariado. Nuestra protagonista entra a trabajar en la Administración como interina y la consecuencia natural es prepararse la correspondiente oposición. Entre tanto mira con extrañeza todo lo que la rodea y aunque poco a poco se va acostumbrando a la mentalidad funcionarial va tomando nota de todos los vicios que sus compañeros burócratas desarrollan en el ejercicio de sus labores públicas. Me he divertido mucho leyendo esta novela, a pesar de que Sara no es una escritora precisamente humorística, pero es que me he sentido muy identificada con esa extrañeza de la protagonista porque yo misma la he sentido cientos de veces, como plena integrante pero también como observadora perpleja del absurdo existencial de la Administración. Creo que la novela es de lectura obligada para todos los que estamos metidos en este mundillo porque vais a ir reconociendo sin duda personajes, situaciones, escenarios y hasta puede que os veáis a vosotros mismos. Y los que no están pero son aspirantes o simplemente tienen curiosidad también deberían leerla porque seguro que les va a sonar por sus propias experiencias. Por suerte o por desgracia es prácticamente imposible pasar por esta vida sin relacionarse de un modo u otro con la Administración. Y aquí encontraréis un retrato de lo más ilustrativo. Para muestra este párrafo: "Cuánta importancia tenían los desayunos entre el funcionariado... Elegir una compañía u otra era una declaración de intenciones". Doy fe. Y salirse del tablero decidiendo no desayunar con nadie es prácticamente declararte antisistema.
19. La mala costumbre, by Alana S. Portero. Este tema también me suena bastante. No precisamente la transexualidad, que es de lo que trata aquí Alana Portero, pero sí el ambiente hostil que tuvieron que afrontar los homosexuales durante las últimas décadas del siglo pasado. A pesar de la mitología sobre la movida madrileña y todo eso lo cierto es que fueron años muy duros para toda la gente que sentía la sexualidad de forma diferente a la "inmensa mayoría". Lo viví en segunda persona, a través de mi hermano, que finalmente no sobrevivió a todo aquello y decidió morir antes que seguir en el intento. Por eso la experiencia que cuenta Alana, supongo que bastante autobiográfica, me ha llegado tan al alma y me ha hecho recordar aquellos días en los que era casi imposible que en alguna conversación no hubiera comentarios hirientes sobre los "maricones", "travelos" y demás fauna "rarita". La vena claramente podemita de Portero hace que eche la culpa de todo aquello a la rancia derechona, que supongo que posiblemente tuvo mucho que ver. Pero vamos, que no creo que en la Cuba o la Rusia comunistas la muchacha hubiera tenido mucha mejor vida. En fin, si el tema os interesa os recomiendo encarecidamente esta lectura, que es dura pero muy ilustrativa de lo que fue aquella época, felizmente superada.
20. La Red Púrpura, by Carmen Mola. Como sabéis Carmen Mola son en realidad unos tíos, por lo que en mi ranking de autores de repente los escritores varones se disparan. Ya tenía yo ganas de meterles mano a estos señores disfrazados de señora de mediana edad. Y la verdad es que trabajan muy bien el suspense. La protagonista, la inspectora Elena Blanco, al mando de la Brigada de Análisis de Casos, es la típica detective atormentada, en este caso porque ocho años atrás su hijo fue secuestrado por la Red Púrpura, organización que trafica desde la Internet profunda con vídeos de violencia extrema. Como podréis suponer hay mucha acción, bastantes giros inesperados, malos muy malos y todos esos ingredientes que tanto enganchan en el género. Me declaro muy fan de los chicos "Mola" y los recomiendo enardecidamente a los amantes del suspense.
21. Nada sucede la víspera, by Chufo Lloréns. Nos trasladamos a Barcelona, finales de los años sesenta. La acción comienza con el asesinato en su estudio de Julio Urquízar, Marqués de Soto. Retrocedemos seis meses y los acontecimientos que se suceden van apuntando inexorablemente a ese trágico final. El hijo crápula del marqués, la hija a la que adora, la esposa a la que odia, el mundo del hampa, el de la prostitución, el del boxeo, el de la alta burguesía, todos esos ambientes se mezclan con amores imposibles y el fuerte contraste entre clases en la sociedad catalana. El resultado es esta novela en parte costumbrista y en parte policíaca que no decae en ningún momento. Lloréns retrata con ternura la Barcelona dual del lujo y de la pobreza y ese amor por su ciudad es constante a lo largo de todo el relato.
22. Te llamaré Celia, by María Montesinos. Aquí tenemos la biografía novelada de la gran escritora Elena Fortún, conocida fundamentalmente por el personaje de Celia, la niña que encandiló a miles de crías durante varias generaciones. Su vida personal no fue fácil, pero en cambio el éxito arrollador que obtuvo con estas historias la convirtió en la escritora más leída del país. Detrás de esta fama literaria quedan la muerte de su hijo pequeño, la relación tortuosa con su marido militar, su rechazo a las convenciones sociales y a lo que como mujer se esperaba de ella, y sus amores prohibidos. Me ha encantado la forma de abordar Montesinos la figura de Elena, con la que me he sentido identificada en muchos aspectos: su amor por los libros, su interés por las bibliotecas y las técnicas bibliotecarias, su espíritu libre o su preocupación por la radicalización política. Pone los pelos de punta leer libros sobre la España de la República y los acontecimientos previos a la guerra porque el parecido con la actualidad es innegable. Hay rifirrafes que parecen copiados. Imposible no plantearse cómo es posible que no hayamos aprendido nada de esos enfrentamientos cainitas que han machacado nuestra historia. En definitiva, lectura muy recomendable que además ilustra bastante sobre aquellos tiempos peligrosos que nunca deberían repetirse, pero también sobre los inicios del feminismo en España y la historia de las míticas Sinsombrero.
23. Yo soy el abismo, by Donato Carrisi. Aquí viene otro poquito de suspense. Tenemos al psicópata de rigor, esta vez en la bella Italia, en el entorno maravilloso del lago Como. Y el tema de fondo es la violencia contra la mujer, por estos lares conocida como viogen. Nuestro tarado de turno tuvo ese tipo de infancias traumáticas que construyen la típica personalidad psicopática. La madre era ruinosa como persona y dejó al chaval pelín perjudicado. También tenemos vengadora anónima, la cazadora de moscas la llaman. El asesino tampoco tiene nombre, lo conoceremos como "el hombre de la limpieza". Y así la mitad de los personajes. La trama está bien, en la tónica habitual de este tipo de narrativa. Y tiene algunos puntillos sorprendentes, giros de esos que descuadran totalmente al lector. Intrascendente pero adictiva, muy propia para periodos vacacionales y noches insomnes. Y tiene el encanto adicional que le da la descripción de espacios naturales que sin duda harán las delicias de los viajeros.
24. De acero, by Silvia Avallone. Y de lo negro pasamos a la crónica social, aunque sin salir de la bella Italia. Francesca y Anna son dos adolescentes que viven en la localidad costera de Piombino, donde el mundo gira en torno a la fabricación de acero. Típica novela de iniciación que se sitúa en los albores del actual siglo en la Italia obrera en la que imperan el machismo y el sálvese quién pueda. En ese entorno la belleza puede ser tanto bendición como elemento de riesgo y en nuestras jóvenes protagonistas se ve perfectamente esa dualidad. La confusión entre amor y amistad está en el fondo de esta historia, y me ha resultado interesante el acercamiento que la autora hace a la psicología adolescente, esos pasos tambaleantes hacia la edad adulta que tan inciertos resultan. Por lo demás, el siniestro paisaje industrial en el que transcurre la acción con el contraste de la paradisíaca isla de Elba que se ve desde las casas de nuestras protagonistas, a pesar de que nunca la han visitado, me ha parecido la metáfora perfecta de lo que es la vida. Acero y mar, o como diríamos por aquí, la de cal y la de arena.
25. Cielos de barro, by Dulce Chacón. Regresamos a suelo patrio con esta historia que está entre el costumbrismo rural y la novela de intriga. Crimen múltiple ocurrido en el típico cortijo y el comisario encargado del caso que interroga al personaje protagonista. La acción transcurre en capítulos alternos. Está ese narrador protagonista, el viejo alfarero que le va contando al policía en forma monologada toda la serie de acontecimientos que podrían explicar lo ocurrido. De otro lado tenemos al narrador anónimo que se remonta a los años previos a la guerra civil. Ambos van avanzando en sus relatos hasta que al final confluyen en el tiempo. Antonio el alfarero se convierte en el testigo principal que nos va presentando a los otros personajes: la Nina, su difunta esposa, su nieto el Paco, su hija la Inma, sus amigos la Isidora y el Modesto, la señora Carmen, la novicia Aurora. Los señoritos y los criados, todo muy en la línea de "Los santos inocentes". Poco a poco vamos conociendo las historias ocultas, los secretos del pasado, las pasiones, los rencores, en definitiva, todo aquello que conducirá al explosivo desenlace final.
26. El sentimiento, by José María Guelbenzu. Qué descubrimiento este autor. No lo había leído nunca pero me lo apunto. En esta novela enfrenta a dos personajes femeninos, Isabel y Diana, que curiosamente también van apareciendo en capítulos alternos. Tardamos poco en conocer el vínculo que las une, algo así como unas Fortunata y Jacinta de fines del siglo XX. La morena y la rubia, la otra y la oficial. Dos mujeres, dos causas, dos luchas, dos derrotas. Como he dicho, no había leído nada de este escritor y cuando me metí a investigar sobre él supe que había muerto el año pasado. Como muchos sabéis entre mis funciones laborales está la de enterrar a los autores difuntos en el catálogo de la biblioteca (enterrar significa que cierro las fechas de nacimiento y muerte). Así que he terminado las lecturas de este año dando cristiana sepultura bibliotecaria a Guelbenzu y prometiéndole seguir leyéndolo y haciéndole campaña. Y aquí estoy cumpliendo mi promesa.
Y así termina mi temporada lectora, con esta recomendación y este enterramiento inesperado. He cumplido también mi reto de recomendar 26 libros en el año 26. Como podéis comprobar hay de todo en esta viña literaria, desde lo intrascendente a lo más profundo, nacionalidades varias, ficción para todos los gustos y hasta algún ensayo. Como siempre todos estos libros se encuentran en nuestra biblioteca pero la mayoría también son fáciles de localizar en librerías.
Y ya solo me queda desearos muy feliz verano, que disfrutéis vuestro tiempo de ocio al máximo y que si os apetece leáis todo lo que podáis. Si en algo os ayudan estas recomendaciones me sentiré muy feliz.