martes, 12 de septiembre de 2023

Me parece un gran exceso el rollo del rubibeso

Veo un tuit de un usuario de la red que se llama Dios tuitero. Dice tal que así: "malos tiempos para los calvos".

Es la respuesta a un vídeo en el que sale un chaval completamente calvo, muy compungido, tembloroso y asustado, disculpándose. Dice más o menos lo siguiente:

"Quiero pedir perdón a todo el que se haya sentido ofendido por mi acción. La verdad es que lo he visto después y no se corresponde con la educación que he recibido. Visto así en frío no lo habría hecho nunca. Ya sé que no es excusa pero no lo hice con mala intención ni iba dirigido a nadie. De todas formas vuelvo a pedir perdón."

Coño, qué habrá hecho este pollo?

Total, que bajo y me encuentro con el vídeo del delito en cuestión, que no es otro que el de haber celebrado un gol agarrándose los huevos. Vamos, que se marcó un Rubiales. Con la que está cayendo va el pobre incauto y no tiene nada mejor que hacer que echar mano a la zona industrial. Si será desgraciao!

Por lo visto el muchacho es delantero del Zaragoza y estaba muy entusiasmado con su gol. A ver, entiendo que el gesto en sí, como muchos otros gestos deportivos, fino no es. Entiendo también que está sancionado en el reglamento, y de hecho hace años ya sancionaron a Simeone por lo mismo. Y también entiendo que este tipo de aspavientos poco elegantes es bueno irlos erradicando de los campos. En mi opinión un castigo de algún partido sin jugar, mira, incluso hasta tres, acompañado de una multa pelín dolorosa, con aviso de que en caso de reincidencia no vuelve a pisar el campo en toda la temporada, sería un buen escarmiento. Por supuesto haciendo acto de contrición. Pero no, la policía de la moral, la Gestapo de las buenas maneras, está al acecho y, a pesar del sincero arrepentimiento del muchacho, han elevado denuncia formal a la Federación y piden máximo castigo por la gravedad del hecho en cuestión.

Yo, señores, qué queréis que os diga. En mi opinión ya nos estamos pasando 7 pueblos con tanto puritanismo, tanto cogérnoslo con papel de fumar y tanta puñeta. Porque si agarrarse los huevos es una falta de máxima gravedad no sé qué será darle una paliza al árbitro.

Es como el rubibeso, que es de donde viene toda esta movida. Que pretendían que fuera considerado como falta muy grave y al dejarla en "simplemente" grave se indignó muchísima gente. Y digo yo: si un beso es algo muuuuuy grave, una violación qué coño es?

Un poquito de proporcionalidad con las cosas, por favooooor!

Todo este sindiós empezó con la aberrante ley del "sí es sí", que tantas horas de tertulia está ocupando. El hecho de equiparar los delitos de abuso y agresión, además de conllevar la reducción de penas que ya conocemos y que han llevado a muchos delincuentes sexuales,incluso reincidentes, a rebajar sus condenas sustancialmente, es que termina equiparando cosas que no pueden ser equiparables de ninguna manera. No es lo mismo un hurto que un robo a mano armada. No es lo mismo un homicidio accidental que un asesinato múltiple. No es lo mismo un piquito de medio segundo que follarte a una tía a punta de navaja. No puede ser calificado como el mismo delito, nunca. 

Os cuento lo que yo pensé en su momento del rubibeso, que lo vi en directo, como mucha gente. Pues bien, recuerdo que comenté en mi casa: "Hay que ver tanto la reina como el Rubiales el sobeo que se traen con las jugadoras, achuchón va achuchón viene." Porque efectivamente pude comprobar que Rubiales estaba desatao, pero también me pareció que Letizia estaba como un poco más cariñosa de lo que se la ve normalmente. De todas formas no me extrañó lo más mínimo porque en una celebración de un gran triunfo deportivo la gente hace cosas bastante impensables. Yo misma, cuando ganamos el otro Mundial, le hice una peineta al Presidente de mi Comunidad de vecinos porque no quería abrir la piscina para celebrarlo, y además me metí totalmente vestida en el agua mientras se la hacía. Tres años después el tipo todavía andaba preguntándome que por qué lo hice. En fin, hay gente que es así, que no entiende estas cosas. Pero yo prometo que ese día podría haberle dado un pico hasta a mi suegra, si se me llega a poner delante. Y yo no era ni jugadora ni entrenadora ni directiva de fútbol, porque si lo llego a ser puede que me hubiera morreado con todo el equipo. No puedo asegurar que no lo hubiese hecho.

En definitiva, que no me pareció rara tanta efusividad general, si acaso me extrañó más en Letizia porque como siempre parece que tiene un palo metido en el culo, verla con ese ímpetu amoroso con las jugadoras sí era un tanto chocante. Pero vamos, lo del rubibeso es que no me extrañó en absoluto. Mayormente porque además en televisión es bastante frecuente eso de darse picos con la gente. De hecho se suele ver como una gracieta, sobre todo cuando lo hacen mujeres. Estos días han circulado por todas partes vídeos de Anabel Alonso, Tamara Falcó o Itziar Castro (una actriz muy gorda muy pelirroja y muy feminista) besando apasionadamente a varios presentadores. Curiosamente algunas de estas tías han liado tremendo pollo por el tema de Rubiales, pero lo de ellas no fueron precisamente piquitos de medio nanosegundo, sino que fueron morreos con todas las letras, supongo que bastante desagradables para el que los recibió.

En fin, que al ser algo relativamente normalizado en la tele, al estar en plena celebración de nada más y nada menos que un Mundial de fútbol, y al verse que aparentemente Rubiales tenía un buen rollo general con todas las jugadoras, a mí es que me pasó totalmente desapercibido el tema.

Luego, creo que al día siguiente, empezó a oírse algún ruidillo por ahí, pero escuché una entrevista a la propia Jenni Hermoso en la COPE en la que ella decía que la gente era muy mal pensada, que el beso no tenía ninguna importancia, que había sido una mera anécdota, que ella estaba superfeliz con su Copa del Mundo y que la dejaran de historias. Me pareció muy normal lo que decía, era poco más o menos lo que había visto yo. Más tarde aparecieron imágenes de las chicas en el vestuario, y luego en el autobús, en las que todas, con Jenni a la cabeza,  se estaban descojonando del beso, incluso lo comparaban con el de Iker y Sara Carbonero en el Mundial masculino, y jaleaban a Rubiales a gritos: "Presiiiii presiiiiii presiiiiii". Por eso todo el follón que vino después y la tipificación del acto en cuestión como agresión sexual me pareció completamente demencial. Porque si lo fuera también tendría que serlo, por la misma regla, lo de Anabel Alonso, lo de Tamara o lo de Itziar.

Fue como un tsunami. De ser al principio un ruidillo de fondo poco a poco se fue convirtiendo en un murmullo, luego un molesto jaleo, hasta convertirse en un clamor ensordecedor. Y así mucha gente que en un principio lo había visto como algo normal, igual que yo, igual que Jenni, igual que las otras chicas, de repente fueron asumiendo el nuevo discurso de una forma alucinante. Fue un ataque de histeria colectiva brutal, como yo no había visto cosa igual. Una hiperventilación en masa. Un pensamiento que había ido invadiendo a la gente como una ola gigante. Esto tiene que estudiarse alguna vez en las facultades de Sociología porque hemos podido ver periodistas, tertulianos, políticos y gente de todo pelaje decir primero una cosa y conforme pasaba el tiempo apuntándose a la teoría de la agresión de un modo acojonante. Joder, que en Twitter (que ahora se llama X porque a Elon Musk le ha salido de los cojones) se ha funado* más a Rubiales que al propio charcutero de Tailandia que se cargó a su sugar daddy y luego lo hizo cachos.

Ha circulado también estos días mucho un vídeo de una serie española, "Merlín", la escena de la carpeta verde. Por si no lo habéis visto os cuento. Es una profe en clase que les dice a sus alumnos que van a hacer un experimento. Si llega alguien tarde a clase ella va a sacar una carpeta verde y va a preguntar a todos de qué color la ven y ellos tienes que decir que es roja.  Pues bueno, entra un chaval, y la profesora saca la carpeta y le pregunta a uno de qué color es y le dice que roja, y luego a otro y a otro y así sucesivamente a unos cuantos. El chaval que ha llegado tarde está alucinado, porque evidentemente la carpeta es verde, pero cuando la profesora le pregunta directamente a él de qué color es no lo duda ni un momento, y dice "roja". Naturalmente todos se echan a reír.

La profesora explica el experimento sociológico. Ha intentado demostrar cómo la presión ambiental puede ser tan fuerte que una persona, pese a que pueda tener muy clara una cosa sin ningún género de dudas, puede sentirse tan fuera de lugar si dice algo que va contra la mayoría que termina mintiendo para no ser expulsado del grupo. Y claro, divide el mundo en las personas, la amplia mayoría, que dirán que la carpeta es roja a pesar de ver perfectamente que es verde, y una minoría que estará dispuesta a enfrentarse a todos los demás defendiendo que la carpeta la ve verde y punto.  

Bueno, pues yo soy de ésas. Yo la carpeta la veo verde.  Y no voy a dejar de verla verde.

Claro que veo perfectamente que Rubiales es un tipo impresentable, y muy posiblemente un delincuente que jamás debió estar al frente de la Federación. Me parece un tipo zafio, gañán y sin escrúpulos. Lo de llevarse la Supercopa a Arabia Saudí, sus chanchullos con Piqué que salieron a la luz por unas escuchas, lo de las fiestas con chicas a cargo de la Federación, que era un secreto a gritos porque lo había contado su tío... en fin, que lo que no me explico es que lo mantuvieran en el puesto a pesar de todas esas cosas, el grado de protección que tenía alrededor, por cierto con la connivencia del Gobierno, que pudo haber tomado medidas contra él y no lo hizo. En fin, son tantas cosas por las que este hombre no tenía que estar ahí que el escándalo que se ha montado por lo del beso me parece la gilipollez más grande del mundo. Incluso si me pongo, más impresentable me parece lo de agarrarse los huevos en el palco en plan gañán, da igual que fuera al lado de la Letizia, de la niña o del Papa de Roma. Eres un tío que estás ahí en representación de la Federación y no puedes hacer el burro delante de millones de personas. Todo eso lo entiendo perfectamente. Pero el rollo del rubibesooooooo??? Venga ya, hombre, por Diooooooos! Si eso es una agresión sexual yo soy el Pato Donald.

En definitiva, no he escrito antes sobre esto porque me parecía tan demencial que pensaba que en unos días estaría to el pescao vendío. Al estilo de las tetas de Amaral, vamos, flor de tres días y medio. Pero luego me he quedado toda patidifusa cuando he visto la deriva loquísima que ha tomado el tema. Lo de defenestrar al seleccionador, después de ganar un Mundial, por aplaudir el discurso de Rubiales. Lo de intentar también cargarse al otro seleccionador, que se ha librado de chiripa después de arrastrarse y enseñar el culo hasta el intestino. Lo de estar pasando lista de los deportistas que se pronunciaban claramente contra Rubiales y señalar con el dedo acusador a los que no decían nada, probablemente porque estaban flipando con el tema y no estaban dispuestos a decir que la carpeta era roja. Los que al final por la presión ambiental se rendían y decían que vale, que sí, que la carpeta era verde, como los capitanes de la selección, y entonces se les echaban encima también porque lo habían hecho tarde y mal, y sin convencimiento, y sólo en un minuto, y no habían condenado con la suficiente contundencia. Madre míiiiiiia, son la Santa Inquisición 3.0. 

Estoy tan horrorizada con todo este despropósito rubialesco que cuando he visto al pobre muchacho del Zaragoza, todo tembloroso, muerto de miedo, pidiendo perdón como si hubiera descuartizado a su propia madre, he sentido profunda indignación. Ya está bien, joder! Que hay gente que ha hecho una ley por la que un montón de delincuentes sexuales se han visto beneficiados y ni han pedido perdón ni nadie ha dimitido ni pollas en vinagre, y encima van por la vida dando lecciones de moral a todo el mundo. 

Bueno, ya me he desfogado. Necesitaba decirlo alto, claro y sin rodeos. La puta carpeta es verde, y por mucho que me repitan una vez y otra y otra que es roja la voy a seguir viendo verde. Coño yaaaaaa!

* Para los no iniciados en el mundo streaming "funar" es como se llama ahora a inflar a palos a alguien. Vamos, lo que viene siendo una lapidación pública, un linchamiento de toda la vida de Dios.