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miércoles, 25 de junio de 2025

Lecturas recomendadas brevemente comentadas (2025)

Queridos amigos, como cada verano aquí van mis recomendaciones literarias del año. 

Como dijo la gran Emily Dickinson y yo suscribo totalmente:

"Para viajar lejos no hay mejor nave que un libro".

1. Tenemos que hablar de Kevin, by Lionel Shriver. Empezamos fuerte. Estados Unidos, finales del siglo XX. Kevin es un adolescente de 16 años que ha asesinado a varios compañeros de instituto en una de esas matanzas locas a las que tan acostumbrados están por aquellos lares. Eva es su madre, y mediante una serie de cartas que escribe a su marido, el padre de la criatura, vamos sabiendo cómo ha sido la vida de la familia desde el momento en el que deciden ser padres. La verdad es que el niño es un regalito desde que nace, Kevin es el mejor anticonceptivo que se ha inventado. Dudo mucho que si yo hubiera leído antes este libro me hubiera atrevido a tener hijos. Nos planteamos a menudo las múltiples desgracias que pueden ocurrir a nuestros vástagos, pero poca gente se plantea la posibilidad de haber traído al mundo a un psicópata asesino.  Y ahí está la cuestión de fondo: el malvado nace o se hace? En fin, es una historia bastante dura porque además, aprovechando la coyuntura, Shriver da un repaso a las relaciones entre padres e hijos que, oye, sálvese el que pueda. Hay una peli basada en la novela, protagonizada por Tilda Swinton, que se llevó un montón de premios por su interpretación de Eva. La vi hace tiempo y la he revisionado ahora, y tengo que decir que es bastante fiel a la novela. Os la recomiendo también. Por si os interesa ahí va el enlace de mi crítica en mi blog Malostiempos: https://malostiemposparalalrica.blogspot.com/2013/05/tenemos-que-hablar-de-kevin-by-lynne.html

2. Una sombra blanca, by Carme Riera. Vamos a algo más ligerito. Barbara Simpson es una cantante de ópera que sufre un infarto en plena actuación y tiene una experiencia cercana a la muerte. Al recuperar la consciencia confiesa a su médico que volvió a la vida porque tiene una cuenta pendiente con el pasado. A raíz de esta confesión, con la ayuda de su asistente personal, escribe una especie de memorias en las que hace un repaso de su infancia y de los acontecimientos que la marcaron para siempre. La acción trascurre a partes iguales entre los Estados Unidos, de donde es oriunda la cantante, y la isla de Mallorca, donde de niña recaló con su padre para buscarse la vida como músico. Es una novela sencilla, se lee rápido y tiene su puntito de intriga. Como lectura veraniega sin más trascendencia es muy recomendable. 

3. Un pájaro bajo la cama, by Nuria Mendoza. El subtítulo de este librito es "Historias médicas en Nueva York", y explica perfectamente el contenido. Normalmente no suelo recomendar libros de relatos porque no me gustan. Las historias breves me dan mal rollo porque cuando consigo engancharme a una ya se ha terminado y toca empezar otra, y yo prefiero enganches largos que me tengan amarrada a un libro por lo menos unos cuantos días. Pero he hecho una excepción esta vez porque se trata de microrrelatos que en su conjunto constituyen casi una novela. La autora es médica y trabaja como intérprete en hospitales de Nueva York, sobre todo con pacientes latinos. Ella es la que traduce a médicos y enfermos, trata con las familias y tiene que interpretar las palabras que dicen unos y otros, en unas circunstancias a menudo complicadas y siempre dolorosas. Malas noticias, noticias regulares, muy pocas buenas, y raramente alguna estupenda. Eso es lo que Nuria tiene que hacer en su día a día, y lo cuenta de manera magistral. Leí sus historias a ratos muertos en la biblioteca (esa es la ventaja de los relatos, que se pueden leer al tuntún) y me gustó muchísimo. Por eso está aquí entre mis recomendaciones por merecimiento propio.

4. El pasado, by Tessa Hadley. Volvemos a mi género favorito, y nos trasladamos a la Gran Bretaña. Cuatro hermanos se reúnen en la casa familiar de verano, en el campo. Es probablemente su último encuentro en esa casa porque se plantean venderla. La novela transcurre en dos momentos, el presente y un pasado que se remonta a 30 años atrás, cuando la madre era joven y atravesaba una crisis personal. Es una de esas historias intimistas en las que no pasa gran cosa y se analizan sobre todo los sentimientos de los personajes. Naturalmente surgen conflictos, acrecentados por la presencia de dos elementos externos: la nueva esposa de uno de los hermanos y el hijo del exnovio de otra.  En fin, lo típico en todas las familias: celos, amores, desamores, desencuentros. Muy en la línea de Anne Tyler. Si os gustan los libros que he recomendado otras veces de ella también os gustará este.

5. Del desorden y la herida, by Salva Robles. Con esta obra debuta el autor como novelista. Y tengo que decir que lo hace con bastante solvencia y oficio. Utiliza una estructura muy de nuestro tiempo: buena parte de los capítulos son díálogos de wasap o de otras aplicaciones tipo Meetic. Por lo tanto es una lectura que se hace amena y familiar. Hay cuatro personajes principales; la pareja formada por Gema y Samuel, su hijo adolescente Pedro, y un amigo de la familia, Luismi, que además es amante de Gema. Aparte, fuera de este pequeño círculo quedaría Marta, la psicóloga de Samuel. Todos ellos están en un punto crítico de sus vidas. Cada capítulo lleva el nombre de alguno de los protagonistas, y es como una pincelada para ir construyendo la narración. Por una parte o por la otra se masca la tragedia todo el tiempo. En realidad la historia va de incomunicación, porque todos ellos están bastante solos y perdidos pero son completamente incapaces de entenderse ni de ayudarse. Salva Robles promete como novelista y espero que después de este vengan muchos más títulos interesantes. Estaremos pendientes.

6. Las despedidas, by Jacobo Bergareche. Vamos in crescendo, esta es la segunda novela de su autor. Es una historia de amor de esas que a mí me encantan porque son intensas y fugaces pero maravillosamente eternas. Dos personas se conocen en el Burning Man, un conocido festival de música que se celebra en verano en pleno desierto de los USA. Un paraíso para pijos, vamos. No conocen sus nombres ni nada de sus vidas, pero durante unos días comparten confidencias, drogas, sexo a mansalva y noches bajo las estrellas. Luego se despiden para no volverse a ver nunca más. El lema de la chica es: las bienvenidas largas y las despedidas cortas. Por cierto, lo comparto plenamente. Tal que si fuera Las Vegas, lo que pasa en el Burning Man se queda en el Burning Man.  Nuestros dos protagonistas se dicen adiós y  siguen con sus vidas guardando un bonito recuerdo de aquellos días de feliz locura. Pero resulta que casualmente, oh sorpresa, veinte años después se cruzan en una terraza en el puerto de Menorca (como buenos pijos que son) y....  Y nada, si queréis enteraros de lo que pasa tendréis que leerlo. Es muy cortito, 166 páginas, te lo ventilas en dos siestas.

7. Los pecados de Marisa Salas, by Clara Sánchez.  Volvemos a territorio patrio. Marisa Salas es una escritora frustrada que publicó su única novela, "Días de sol" hace 30 años. Prácticamente no la leyó nadie, se descatalogó y ahí acabó su carrera literaria. Un buen día está echando un vistazo al último best seller en una librería y se da cuenta de que es exacto a su novela. El joven autor, Luis Isla, ha calcado su obra y la ha convertido en un gran éxito, un tremendo pelotazo. Es el escritor de moda, todo el mundo habla de él, y está vendiendo miles de ejemplares. Desde ese momento Marisa se propone desenmascarar al impostor y reivindicarse al mismo tiempo como escritora, para vengarse de paso de Carolina Cox, su mayor rival, que empezó a publicar a la misma vez que ella pero con resultados muy distintos. Mientras que Carolina se ha convertido en un referente de las letras Marisa ha terminado siendo una profesora de colegio totalmente amargada por el fracaso. Una novela muy divertida, que también se lee en un pispás, y que aunque parezca ligera e inofensiva le da un buen repaso al mundillo editorial.

8. De vuelta a casa, by Kate Morton. Este es de los que enganchan porque tiene misterio y suspense para dar y vender. La protagonista es Jess, una periodista en paro que vive en Londres pero tiene que viajar a su Australia natal porque su abuela Nora ha tenido un accidente. A Jess la ha criado su abuela porque su madre, Polly, la dejó con ella a los diez años. La acción transcurre en dos lugares y dos épocas: los Altos de Adelaida, en Australia Meridional, durante la Navidad de 1959, cuando se produjo una tragedia familiar, y en Sídney el mes de diciembre de 2018, casi sesenta años después, cuando Jess regresa a su casa y empieza a darse cuenta de que en el pasado de su abuela hay algunas cosas un tanto turbias. Y como buena periodista que es se pone a investigar, y ahí sale de todo. Si os queréis enterar tendréis que leerlo. Ya os digo que es de los que te quedas pegada como una lapa, y además de los que al terminarlos y descubrir el desenlace tienes que volver atrás para ver si todo cuadra o la autora se está quedando contigo. El único defecto que le veo es que hace unas descripciones de la flora y la fauna australianas que son para fanáticos de la botánica y la zoología. Yo directamente me las he saltado y a los no forofos del tema les recomiendo que hagan lo mismo y vayan a lo mollar. 

9. Mis años con Martha, by Martin Kordic. Nos vamos a Alemania. Zeljko es un adolescente que pertenece a una familia de inmigrantes croatas. Su madre limpia hospitales y casas, su padre trabaja en la construcción, y él y sus dos hermanos ayudan en lo que pueden. Un día conoce a Martha, una profesora universitaria que tiene contratada a su madre como asistenta. Y ahí su vida cambia por completo. Martha y él inician una relación en principio laboral que luego va evolucionando, y gracias a ella Zeljko tiene acceso a un mundo privilegiado que le era ajeno. Su paso por la universidad le abrirá puertas que estaban cerradas para él, pero el peso de su condición de inmigrante sigue ahí marcando su destino. Una historia de amor diferente, que a muchos puede escandalizar pero que a mí me ha parecido preciosa. Es que me gustan los amores raros, que se salen de la norma. Y aunque pueda sonar a spoiler, hacía tiempo que no me gustaba tanto un final. Esta recomendación va muy especialmente dedicada a mi amiga Nina, croata de pro pero española con acento sudamericano de corazón.

10. Nada es verdad, by Veronica Raimo. Nos vamos a Roma. La madre de Veronica es una neurótica siempre angustiada. "Mi hermano muere muchas veces al año. Es mi madre quien me llama para avisarme de su fallecimiento. Tu hermano no me contesta al teléfono, dice en un susurro". Así comienza esta historia que a ratos es divertida y a ratos trágica. Raimo es una tía rara, que hace un retrato de su familia por el que sus miembros deberían no volver a hablarle en la vida. Por mucho menos que eso a mí hay gente que me ha retirado la palabra. Vamos, que yo soy la madre de Raimo y no querría volver a saber nada de mi hija. Y el padre porque está el hombre muerto y por suerte se ha ahorrado el sofocón. El hermano es también escritor, y además político. Supongo que su carrera como prócer está muerta tras la publicación de esta novela. No porque lo ponga especialmente a parir sino porque algunas de las cosas que cuenta de él no casan demasiado con la integridad moral que se le presupone a un representante público. En fin, recomiendo esta novela porque es una grata lectura y a ratos tiene un humor bastante afín al mío, pero advierto de que deja un regusto amargo. Aunque bien podría suceder que, como reza el título, nada en ella fuera verdad.

11. El jardín olvidado, by Kate Morton. Me gustó mucho el último best seller de Morton y decidí repetir experiencia. Y la verdad es que la señora engancha un montón. Todo empieza a principios del siglo XX en un barco que va hacia Australia en el que una niña pequeña es abandonada. 90 años después una mujer agoniza en un hospital con la única compañía de su nieta. Y vamos dando saltos de 1900 a los años 70 y de ahí a los 2000. Y de Brisbane en Australia a Cornualles en Inglaterra. Las novelas de Morton, por lo que he podido comprobar, son muy internacionales y en ellas hay profusión de viajes transoceánicos, pero también rebosan de misterio y de esos secretos de familia que se van descubriendo muy poquito a poco hasta llegar al broche final, que casi siempre deja con el corazón encogido y la lagrimilla y el moco a puntito de caramelo. Si añades a todo eso paisajes salvajes, acantilados espectaculares, tormentas terroríficas y mucha niebla ya tienes el pack. Y luego unos personajes femeninos muy potentes, mujeres valientes y aguerridas que no se dejan amedrentar por nada ni por nadie. En fin, una especie de "Cumbres borrascosas" 2.0, por supuesto salvando las distancias, porque esta señora escribe novelas de 600 páginas como churros. En fin, para los amantes de secretos del pasado y grandes pasiones esto es todo un arsenal.

12. El ancho mundo, by Pierre Lemaitre. Y aquí tenemos otra historia viajera. Esta transcurre entre París y Saigón con parada en Beirut. Son los miembros de la familia Pelletier, el matrimonio y sus cuatro hijos. Líbano es el país de origen, pero en cuanto pueden todos los vástagos escapan y se distribuyen entre Francia y Vietnam. La acción transcurre en 1948, recién terminada la Guerra Mundial que devastó medio planeta. A mí me ha encantado la mezcla de tramas argumentales porque es bastante surrealista, y hay un poco de todo: guerras, amores, sectas, asesinos en serie, corrupción, opio. En definitiva, un completo.  La novela ha sido aclamada por crítica y público en Francia, y lo merece. Me declaro fan absoluta de Lemaitre y recomiendo su lectura encarecidamente.

13. Arena, by Miguel Ángel Oeste. En mi anterior entrega de recomendaciones os hablé de un libro autobiográfico de este autor, "Vengo de ese miedo", un libro oscuro, asfixiante y claustrofóbico porque la infancia de este hombre fue una auténtica pesadilla. Pues bien, me quedé con mucha curiosidad por conocer algo más de su obra y por eso leí esta novela. Ya conociendo la vida del autor te das cuenta perfectamente de que el protagonista, Bruno, es un trasunto del Miguel Ángel adolescente, porque cuenta poco más o menos lo mismo que en su autobiografía pero en plan ficción. Vamos, que este muchacho ha estado contando sus propios traumas en su obra hasta que al final se decidió a decir abiertamente que esa era su vida. La atmósfera de la novela es igual de agobiante, aunque el estilo es como impresionista, a base de pinceladas narrativas, muy seco, con frases cortas, algunos capítulos son apenas una reflexión.  Como ya sabía su historia esta vez me ha impactado menos, pero me ha dejado con la misma sensación de que la vida puede ser muy dura para algunas personas, que hay infancias que no le desearía una ni a su peor enemigo. Dan muchas ganas de darle un abrazo muy fuerte a Miguel Ángel, de verdad. Al niño que fue, al adolescente que sobrevivió a ese niño y al adulto que ha conseguido llegar a ser, a pesar de todo.

14. El algoritmo del amor : un viaje a las entrañas de Tinder, by Judith Duportail. Y volvemos a los relatos personales. Este concretamente está a medio camino entre el ensayo periodístico y la autobiografía. La autora, tras una ruptura amorosa, decide apuntarse a Tinder y va narrando sus experiencias en la app, pero tras descubrir que el algoritmo presenta a los candidatos en función de una especie de "nota de deseabilidad" de cada miembro decide investigar sobre las entrañas de la exitosa herramienta del amor. Y descubre cosas horrorosas que nunca podría haber sospechado en el mundo real (nótese el tono irónico), cosas como que las mujeres buscan amor mientras que los hombres buscan sexo, que existen niveles varios, que unos juegan en la liga de las estrellas y otros en tercera, que hay gente que siempre está a la expectativa de que aparezca una oferta mejor... En fin, los match y las citas de Judith tienen su gracia pero me parece mucho más interesante lo que cuenta sobre las tripas de la aplicación y sobre el modo en el que se usan los datos que aportan sus usuarios. Nada nuevo bajo el sol pero estos estudios siempre impresionan. No comparto el horror de la autora ante sus descubrimientos, creo que Tinder es una forma como cualquier otra de conocer gente y que hace un buen trabajo para hacer contactar a personas afines, que no tienen otra cosa que hacer que pasar su dedo cómodamente por la pantalla para aceptar o rechazar. Que es como una especie de mercado de la carne? Pues como el mundo real, más o menos. Lo que ha sido de toda la vida de Dios una discoteca pero sin tener que inflarse a copas.

15. La educación física, by Rosario Villajos. Premio Biblioteca Breve 2023. Me he estado pensando mucho si incluir este libro entre mis recomendaciones. Literariamente no tengo pega que ponerle, está muy bien escrito y tiene un buen ritmo narrativo. Lo que me molesta sobremanera es que hace un alarde de victimismo feminista que personalmente me resulta repulsivo. La protagonista, Catalina, es una adolescente que odia profundamente su cuerpo, todo el tiempo. Para ella ser mujer es lo peor que le puede pasar a alguien. Ser mujer implica no poder hacer nada nunca, ser cuestionada constantemente, tener que soportar el deseo permanente de los tíos, estar expuesta a que te violen en cualquier esquina en cualquier momento del día... en fin, es casi mejor nacer cerdo en un matadero que nacer mujer. Dan ganas de entrar en el libro y asesinar a la tía para que deje de sufrir. Y esto en España, que conste, no en Afganistán, aunque sea en la España de los 90. Por supuesto no recomiendo este libro a ningún tío, porque se puede subir por las paredes y le sobrarían los motivos (los personajes masculinos son auténticos monstruos de peli de terror), y tampoco a ninguna tía que piense que este tipo de planteamiento feminista corrosivo es una majadería como la copa de un pino. Pero si lo he terminado incluyendo aquí es porque sé que algunas amigas a las que les mandaré estas recomendaciones probablemente sí que querrían leerlo. Es más, juraría que van a querer leerlo en cuanto vean esta crítica, aunque solo sea "pa darme pal pelo".  En fin, por ellas y solo por ellas este libro está aquí, porque si no yo no se lo recomendaría ni a mi peor enemigo. Le dieron un importante premio en su momento, y solo puedo decir que al ver quiénes son los miembros del jurado, por la parte de ellos que conozco diré que no me extraña. Concuerda ideológicamente hasta la médula con sus preceptos. Pero eso, justo eso, me parece supertriste, porque en según qué mundillo editorial son enormes las probabilidades de que te den un premio con historias de esta cuerda que a mí, como mujer, me resultan aberrantes.

16. Una posibilidad entre mil, by Cristina Durán y Miguel A. Giner Bou. Hacía tiempo que no recomendaba una novela gráfica pero ésta me ha gustado tanto que me he decidido a incluirla. Cristina y Miguel cuentan su experiencia tras el nacimiento de su hija Laia, que sufre una hemorragia cerebral en su primer día de vida. La angustia en la unidad de neonatos, las visitas al hospital, la relación con la familia y amigos, las pruebas para comprobar el daño cerebral, las duras sesiones de rehabilitación, sus intentos por integrarla en una vida lo más normal posible, sus pequeños grandes logros, y en definitiva, el amor inmenso de esos padres, que casi todo lo puede. Es un cómic que desprende ternura a raudales. Cristina y Miguel sí son para mí verdaderos héroes, y Laia, con su parálisis cerebral, una lección magistral de superación que invita a la vida. Después de la dosis de victimismo barato del último libro necesitaba algo así, con esa fuerza que transmiten las grandes historias. 

17. Historia de Shuggie Bain, by Douglas Stuart. Nos vamos a Escocia, a los suburbios de Glasgow, tiempos de Thatcher. Shuggie es el menor de los tres hijos de Agnes Bain, un ama de casa alcohólica, narcisista y desengañada de la vida. Cuando es abandonada por su marido entra en barrena y su hijo pequeño se convierte en cuidador de su madre. La infancia de Shuggie es una sucesión de intentos fallidos por salvarla del alcohol, de su instinto autodestructivo y de un destino fatal. En estas condiciones, en un barrio sumido en el paro, la pobreza y la desesperanza, Shuggie va creciendo como un elemento discordante. Un niño redicho, afeminado, víctima de bullying, que sin embargo tiene un objetivo claro en la vida: cuidar de Agnes. La historia está llena de escenas sórdidas pero también de mucha ternura. Su autor recibió por ella el prestigioso Premio Booker, cosa que tiene verdadero mérito teniendo en cuenta que ésta es su primera novela. Luego he sabido que está contando su propia historia, de hecho el libro está dedicado a su madre. Llama la atención el cariño con el que se refiere a ella, porque yo como lectora no termino de sintonizar con esta mujer que, es verdad, no deja de ser víctima de una adicción, pero la realidad es que por su culpa este chiquillo tuvo una infancia asquerosa, aterradora y brutal. En fin, si lo leéis supongo que entenderéis de lo que hablo.

18. Si pudiera volver atrás, by Marc Levy. Cambiamos el chip, cruzamos el charco y nos vamos a New York. Andrew Stilman trabaja en el New York Times, es un tipo exitoso que está a punto de casarse, pero la noche de su despedida de soltero conoce a una mujer con la que se obsesiona. Unos días después sale a correr y es apuñalado por la espalda. Cuando despierta se da cuenta de que ha retrocedido en el tiempo unas semanas y que, por tanto, tiene la oportunidad de cambiar los acontecimientos para evitar llegar al momento en el que es asesinado a orillas del Hudson. Con el reloj pisándole los talones Andrew, con la ayuda de su inefable amigo Simon, intenta averiguar quién tiene motivos para matarle, al mismo tiempo que continúa con una investigación periodística sobre los desaparecidos durante la dictadura argentina. Marc Levy es autor de bestsellers, lo cual se nota bastante, y esta es una novela llena de acción que te tiene en vilo todo el rato. De vez en cuando una lectura ligerita viene la mar de bien, y esta además viene en formato bolsillo, ideal para llevar en la mochila y sacarla en cualquier parte.

19. Marcas de nacimiento, by Nancy Huston. Esta novela curiosamente también va hacia atrás. Empieza por Sol, un niño de 7 años mimado y un tanto sociópata que vive en la California de 2004; sigue en 1982 con su padre, Randall, que también con 7 años se muda con su familia de Nueva York a Haifa, Israel; de ahí nos vamos a la infancia de su madre Sadie, en el Toronto de los años 60; y por fin la historia termina con la abuela Erra en el Múnich de 1945, con la guerra mundial a punto de acabar, Alemania derrotada y un montón de gente vagando por Europa sin rumbo, tras haberlo perdido todo. Por la peculiar estructura de la obra la explicación de muchas cosas no llega hasta haber retrocedido en el tiempo y conocer la historia de la abuela, que es el principio de la saga. Unas marcas de nacimiento situadas estratégicamente en distintas partes del cuerpo actúan como hilo conductor de la narración. Y así vamos pasando por la historia del siglo pasado a través de estos personajes con los que nos vamos familiarizando poco a poco pero en un planteamiento de marcha atrás que resulta muy original. Otra que también engancha un montón.

20. El sonido de un tren en la noche, by Laura Riñón Sirera. Esto es un auténtico culebrón. La protagonista se llama Clementina porque nace con el pelo naranja, para que os hagáis una idea. La historia transcurre mitad en tiempo presente y mitad en pasado. En el presente Clementina se llama Sophie y vive en Estados Unidos, y evidentemente está huyendo de algo que no sabemos qué es hasta prácticamente el final. Como todos los culebrones está llena de avatares trágicos, pero está bien contada. Tiene cierto aire naif y algunos de los personajes son como de cuento, plan realismo mágico, pero se lee bien. No le falta nada del pack feminista completo: hay violencia machista superbrutal, sororidad a tope, personajes femeninos llenos de valentía, los masculinos totalmente desdibujados... En fin, ideal para  una serie de la factoría Netflix.

21. Los niños, by Edith Wharton. Hacía tiempo que tenía ganas de leer algún clásico y Wharton  ha sido mi elección. Esta novela fue publicada en 1928, un auténtico best seller en su época. Y francamente, de un nivel literario muy superior a la mayoría de los títulos que están a la venta hoy en día, no en vano ha sobrevivido a las modas un siglo. Es también tipo culebrón pero nada que ver con el anterior. Martin Boyne es un señor maduro que ha decidido abandonar su vida errante como ingeniero para casarse con la señora Sellars, una amiga de la que siempre ha estado enamorado pero que hasta que se ha quedado viuda era para él un imposible. Ahora se monta en un barco para cruzar el Atlántico y encontrarse con ella en los montes Dolomitas. Pero en el barco coincide con los 7 hermanos Weather, que al mando de la mayor, la joven Judith, viajan hacia Venecia para unirse a sus padres, unos irresponsables de tomo y lomo que se pasan la vida de juerga, living la vida loca, divorciándose y casándose con otras personas y llevando a sus hijos de una casa a otra como trastos. La obsesión de Judith es mantener unidos a todos los hermanos y no permitir que sus padres los separen nunca más, y Boyne se convertirá en su gran aliado para cumplir este objetivo. Pero claro, a la señora Sellars esta implicación de su prometido en la vida de los niños no le va a hacer demasiada gracia. Y hasta aquí puedo contar. Tengo que decir que me ha encantado, me ha tenido en vilo todo el tiempo y pienso que las protagonistas femeninas de esta historia (recordad, 1928) no tienen nada que envidiar a las de nuestros tiempos en cuanto a carácter, sabiduría y decisión. Y el lenguaje es tan sutil, tan elegante, tan sugerente que te transporta a otros tiempos en los que el estilo era un sello de calidad inconfundible.

22. Stoner, by John Williams. Bueno, este es otro clásico, aunque no tan antiguo. Es una edición especial por el 50 aniversario de la publicación de la novela, en 1965. Stoner es la historia de un profesor de universidad. No es una novela en la que pasen muchas cosas, es el simple relato de una vida, con sus acontecimientos cotidianos, sus pequeños dramas, sus grandes descubrimientos. Desde la modesta granja en la que se crio el joven William hasta su muerte, pasando por su llegada a la Universidad de Missouri, el brutal cambio de vida, su pasión por la literatura y la lengua inglesa, más tarde por la enseñanza, el impacto del primer amor, las decepciones que poco a poco van mermando las ilusiones... En fin, lo que es una biografía más o menos normal, sin hechos de gran relevancia, todo contado con la mayor sencillez. Pero de forma que consigue convertir, por ejemplo, una disputa entre miembros de un Departamento en una apasionante, cruenta y heroica batalla campal. Esa forma de narrar ha terminado haciendo de esta novela una obra maestra reconocida unánimemente por la crítica. En palabras de Ian McEwan: "Stoner es un descubrimiento maravilloso para los amantes de la literatura".  Lo suscribo totalmente.

23. El curioso incidente del perro a medianoche, by Mark Haddon. Christopher es un adolescente capaz de recitar los números primos hasta el 7.507, pero al que le cuesta relacionarse con las demás personas. Le gustan las listas, los esquemas y la verdad pero odia el amarillo, el marrón y el contacto físico. Un buen día encuentra muerto violentamente al perro de una vecina y, emulando a su admirado Sherlock  Holmes, decide investigar para hallar al culpable.  Christian va narrando sus pesquisas en primera persona, enumerando los capítulos con números primos. Por el camino disfrutaremos de los peculiares análisis que va haciendo de todo lo que le rodea, de lo que siente, y de su extrañeza ante el comportamiento de las personas "normales". Es un verdadero festival de ingenio, sabiduría y humor. Al mismo tiempo iremos conociendo los secretos de su familia que él mismo va descubriendo. Encontré este libro en uno de esos cajones que en los parques ponen para intercambiar lecturas, y cuando leí la sinopsis no tuve duda ninguna de llevármelo a casa. Al terminarlo sí dudé entre devolverlo a su sitio o incorporarlo a la biblioteca, pero al final me decidí por esto último porque creo sinceramente que tenéis que leerlo, y así sabréis seguro dónde encontrarlo.  

24. La reinvención del amor, by Alix Kates Shulman. Volvemos a los testimonios personales. Shulman es una escritora y activista del feminismo, pero lo que nos cuenta aquí es su experiencia como cuidadora de una persona con daños cerebrales. Un buen día esta mujer está en su casa de la playa con su marido y cuando despierta se lo encuentra tirado en el suelo porque se ha caído del altillo donde tienen el dormitorio. De resultas del accidente Scott padece una serie de secuelas en el cerebro que le impiden hacer una vida normal y le convierten en una persona dependiente. Pues bien, lo que  Alix narra es el proceso por el cual el amor que sentía hacia él, que se basaba fundamentalmente en la admiración, en la igualdad y en la independencia mutua se tiene que transformar sí o sí en otra forma de amor en la que él ya es un ser completamente indefenso, incapaz de dar un paso sin ella, con el brutal cambio que eso supone en la vida de ambos. De pronto ella pasa a ser una especie de madre, tiene que encargarse de todo, y Scott es como un niño que no puede controlar sus emociones ni sus reacciones ni el caos que tiene en la cabeza. Shulman pasa por todas las fases típicas de un shock: negación, desesperación, rabia contra el mundo, autoengaño y finalmente la aceptación de que los daños son irreversibles. Bueno, todo esto ocurre cuando ya tienen 75 años, no creáis que son unos jovencitos, pero la historia es muy conmovedora porque eran una pareja de estas envidiables, ella escritora, él un reputado artista, con una vida social muy intensa, viviendo en pleno centro de New York, y de repente tienen que reinventarse o morir. En fin, una narración de ésas de las que se aprenden cosas importantes.

25. Las hermanas Grimes, by Richard Yates. Este libro fue publicado en los años 70. "Pocos hombres, desde Flaubert, han mostrado tanta compasión por aquellas mujeres cuyas vidas son un infierno", dice Kurt Vonnegut sobre Yates. Y tengo que suscribir de pe a pa sus palabras, porque esta historia va de unas mujeres muy desgraciadas. Sarah y Emily Grimes están abocadas a la infelicidad, de hecho así empieza la novela: "Ninguna de las hermanas Grimes estaba destinada a ser feliz". Mientras Sarah se refugia en el matrimonio y en su familia, Emily va saltando de hombre en hombre siempre a la busca de algo que no encuentra. Pero aunque las hermanas sean muy distintas tienen algo en común: son totalmente dependientes de los tíos. Sarah de su marido y Emily de una interminable lista de amores frustrados, pero ninguna de ellas es capaz de afrontar la idea de la soledad. Por suerte en el medio siglo que ha pasado desde la publicación de esta novela las cosas han cambiado bastante y hoy en día muchas mujeres se apuntan encantadas a la soltería voluntaria y no están dispuestas a cambiarla por cualquier cosa. Aunque tengo que decir que todavía en mi entorno encuentro a demasiadas Grimes dispuestas a soportar lo que les echen con tal de ir a bodas, bautizos y comuniones del brazo de algún maromo. En fin, una lectura interesante, de las que hacen reflexionar. 

Bueno, y con esto termino mi lista de recomendaciones por este año. Todos estos libros se pueden encontrar en la Biblioteca de Ciencias de la Educación. Y por supuesto también están a la venta y os los podéis comprar.

Como sabéis que soy forofa de la numerología me congratula la coincidencia (un poco buscada, lo confieso) de culminar este post el 25 de junio de 2025 con 25 títulos que, espero, sean de vuestro interés.

Y ya solo desearos un feliz verano, felices lecturas y lo que queda de este año numerológicamente tan bonito lleno de momentos igualmente felices, si puede ser siempre acompañados por un buen libro mucho mejor.

lunes, 3 de julio de 2023

Lecturas recomendadas brevemente comentadas (2023)

Queridos amigos, como cada año aquí van mis recomendaciones literarias para este verano. Ya sabéis que todos estos libros pueden encontrarse en nuestra Biblioteca Universitaria.  Sin más dilación vamos allá:

1. Propios y extraños, by Anne Tyler.  Empezamos por los USA. Dos familias coinciden una noche en el aeropuerto de Baltimore. Ambas esperan impacientes la llegada de sus hijas adoptadas en Corea. Unos son americanos de pura cepa y los otros americanos de origen iraní. A partir de ese día un lazo de amistad se crea en torno a las dos familias, pero a lo largo de los años las diferencias culturales abrirán brechas en esa relación. Una historia sobre el desarraigo y las tradiciones, pero sobre todo sobre la superación de esas barreras invisibles que a menudo separan a las personas. Muy entrañable y con un sentido del humor bastante fino que me ha encantado. Me apunto a Tyler para más lecturas.

2. Cuatro hermanas, by Jetta Carleton. Esta novela se publicó en 1962 y es la única escrita por esta autora. Una especie de joya literaria del siglo pasado. Unas "Mujercitas" del siglo XX en Misuri, plena América profunda. La mayor, Jessica; la obediente y disciplinada Leonie; la rebelde Mathy y la benjamina Mary Jo crecen y se hacen adultas a medio camino entre la ciudad y la granja de sus padres. Una de esas historias que te transportan a otra época y te tienen embebida de principio a fin. Y que cuando se acaban te dejan indefectiblemente con el moquillo colgando. La novela está publicada por "Libros del Asteroide", una editorial que casi nunca defrauda.

3. A media luz, by Joyce Carol Oates. Regreso a esta fascinante escritora norteamericana, especialista en personajes superintensos y en relaciones humanas de extrema complejidad. Todo empieza con Adam Berendt, un hombre que muere mientras intenta salvar a unos niños de un ahogamiento. A partir de ahí la autora nos introduce en un mundo de relaciones sociales y amorosas que oscilan entre lo turbio y lo surrealista. Las emociones que el difunto despierta entre sus amistades tanto en vida como después de muerto llenan la novela de acciones y reacciones exacerbadas. Me ha encantado la estructura de la novela, son seis historias distintas que sólo tienen en común el entorno, la ciudad de Salthill-on-Hudson. Se puede leer de corrido, tal cual, o cada historia por separado. Cada capítulo corresponde a un personaje, aunque todos están interrelacionados. Si lees todos los capítulos 2 de cada parte, un suponer, te enteras de la historia de Camille Hoffmann, que para mí es la mejor de todas. Y así con cada personaje. Eterna candidata al Nobel, si sigo leyendo la obra de Oates a este ritmo, para cuando se lo den ya me la habré leído entera. Y espero que más pronto que tarde se lo concedan porque es una magnífica narradora.

4. El día de mañana, by Ignacio Martínez de Pisón. Otro de mis escritores fetiche. Sinceramente, y aunque algunos crean que estoy desbarrando, no creo que tenga mucho que envidiar a Oates, quitando que nadie se ha fijado en él para el Nobel. Ni siquiera para el Príncipe de Asturias ni para el Nacional de Literatura. Lástima, porque los merece todos como el que más.  He paseado mucho por Barcelona con Pisón, en la Barcelona de posguerra, en la del desarrollo de los 60-70, en la de la transición, y en la actual. Creo que Pisón es uno de esos autores que te hacen sentir parte de una ciudad, muy al estilo de Mendoza. En esta ocasión vamos tras la pista de Justo Gil, un personaje de las cloacas barcelonesas, al que iremos conociendo a través de una serie de secundarios que al mismo tiempo que nos van relatando sus propias vidas nos van adentrando en la Barcelona que va de los 60 hasta casi los 80, todo a través de su relación con ese oscuro protagonista que es el chivato Gil.  Un plus: para los amantes de los palíndromos esta novela es una joya. Palindromistas del mundo, no os la podéis perder. Podría decirlo más finamente con toda probabilidad, pero creo que Martínez de Pisón es la hostia. No dejéis de leer cualquier libro con su firma que os caiga entre las manos. Y no, no me paga comisión.

5. Antes de morirme, by Jenny Downham. Yo este libro no se lo recomendaría a todo el mundo pero lo he leído, me ha gustado y por ello creo que es de justicia consignarlo entre mis recomendaciones. He llorado muchísimo leyéndolo, como ya sabía que iba a pasar antes de empezarlo. Va de una chica de 16 años que va a morir y lo sabe. Lleva 4 años luchando contra la leucemia pero ha llegado el momento en el que ha sido desahuciada y va relatando sus últimos meses de vida. Hay mucho dolor y mucha rabia en esa chica con las hormonas revueltas, ávida de vida, deseosa de pasar por un montón de experiencias que sabe que nunca vivirá y muy cabreada con el mundo. Tessa elabora una lista de diez cosas que quiere hacer antes de morir y básicamente la novela es el relato de esa gran putada.  También me ha parecido un precioso homenaje a la vida. Ya digo, no es para todo el mundo, pero tengo que reconocer el valor literario de la autora, que se estrena como novelista con esta obra.  Y bueno, eso, que el que no tenga ganas de llorar se salte sin contemplaciones esta propuesta.

6. Mejillones para cenar, by Birgit Vanderbeke. Nos vamos a Alemania. Una familia espera al padre para cenar. Pasan los minutos y las horas y éste no llega. Mientras lo esperan se sientan a la mesa, descorchan una botella de vino y... resulta que la modélica familia que al principio parecía ser no era tan modélica. Con un lenguaje sencillo, casi infantil, la narradora va revelando poco a poco la verdadera realidad que se esconde bajo la apariencia de un hogar perfectamente respetable. Una novela muy cortita, poco más de cien páginas, se lee en nada, pero es bastante sustanciosa e impactante. Vanderbeke ha sido para mí un gran descubrimiento.

7. Mi querido Sebastián, by Olga Guirao. Barcelona, años 50. Guillermo India está secretamente enamorado de su amigo Sebastián, pero son los años que son y eso es pecado mortal. El enamoramiento queda en eso, en algo más o menos platónico. Guillermo termina casándose, un matrimonio fugaz del que nace una hija, Elena, de la que el padre se desentiende olímpicamente sin el menor atisbo de vergüenza. Años más tarde padre e hija se reencuentran y surge entre ellos un sentimiento no menos prohibido que el que en su día sintió por Sebastián. Esta novela supuso el debut de Guirao en la narrativa y para mí ha sido otro gran descubrimiento. No conocía a esta escritora pero me ha gustado mucho su estilo. Por supuesto me la apunto también para próximas lecturas.

8. Cuando éramos mayores, by Anne Tyler.  Volvemos a Tyler y a los USA. Ésta es una historia sobre nuevas oportunidades. Habéis sentido alguna vez que estáis viviendo una vida que no es la que os correspondía, la que habíais planeado? Como que en algún momento algo se cruzó en vuestro camino y lo cambió todo. Y si esa otra vida pudiera recuperarse o retomarse ya en plena madurez? Bueno, como planteamiento de una novela no está mal. Y Anne Tyler es una verdadera experta en relaciones personales y familiares, como ya ha demostrado en novelas anteriores. Nuestra protagonista, Rebecca, descubre, pasada la cincuentena, que la vida que en un momento dado eligió no es la que le hubiera gustado vivir, y un buen día, movida por la nostalgia de lo que pudo haber sido y no fue, decide retomar aquella otra que abandonó. La vida real frente a la vida imaginaria.  Sigue fascinándome cómo escribe esta mujer. No sé si os dije que también es la autora de "El  turista accidental", la novela en la que se basa aquella maravillosa película de Lawrence Kasdan, con William Hurt de protagonista. Garantía de calidad.

9. La felicidad de Emma, by Claudia Schreiber. Nos vamos a Alemania. Ésta es una pequeña delicatessen. Como el subtítulo muy acertadamente indica es una tragicómica historia de amor. Emma es una granjera solitaria que vive dedicada a sus cerditos y sus gallinas. Su principal objetivo en la vida es que sus animales tengan una vida feliz hasta que llegue el duro momento de sacrificarlos y convertirlos en filetes y salchichas. Max es un urbanita igualmente solitario que acaba de ser diagnosticado de cáncer. No ha visto un cerdo en su vida. De manera accidental estas dos personas cruzan sus caminos, y, cosas de la vida, encuentran en el otro el complemento ideal que siempre les había faltado. Una historia llena de ternura y humor con la que, aviso, muy probablemente terminarás llorando. 

10. La vida en titulares, by Catherine O'Flynn. Estamos en Inglaterra, concretamente en Birmingham. Frank es un presentador de televisión de noticias locales. Su personalidad está muy marcada por la memoria de su padre arquitecto y de los edificios que diseñó en la ciudad, que actualmente están siendo demolidos. Su madre es una depresiva crónica. Frank tiene una muy especial "afición": las personas que mueren en completa soledad, de las que él da noticia en su programa. Les lleva flores, asiste a sus funerales, intenta de algún modo ocuparse de ellas después de muertas. Michael es su último difunto solitario, pero cuando se pone a investigar sobre su vida descubre una misteriosa relación entre él y Phil, antiguo amigo y compañero en la televisión, que también murió en extrañas circunstancias. Me parece muy interesante la reflexión que hace la autora sobre el mundo de los medios, sobre la muerte, sobre la soledad, pero por encima de todo sobre la decrepitud. Una proeza de ingeniería literaria, describe esta novela "The Times". Ahí lo dejo.

11. Amy e Isabelle, by Elizabeth Strout. Cruzamos el charco y nos vamos a América, años 60. Amy es una estudiante de secundaria que se enamora de su profesor de matemáticas. A partir del momento en el que su madre, Isabelle, descubre la historia todo cambiará entre ellas. En el pequeño pueblo de Nueva Inglaterra en el que viven será difícil reconstruir la relación entre madre e hija.  Poco a poco iremos conociendo también fragmentos del pasado de Isabelle que explicarían muchas cosas de su extraña personalidad. Una historia que creo que gustará especialmente a mujeres. Pero bueno, si eres hombre y te atreves a adentrarte en un universo casi exclusivamente femenino, adelante.

12. Lugar seguro, by Isaac Rosa. Premio Biblioteca Breve 2022. Nos volvemos a España, siglo XXI. Segismundo García (mucho nombre para tan poco apellido) ha tenido una gran idea empresarial: la construcción de bunkers low-cost, lugares seguros asequibles a todos los bolsillos. El concepto es claro: los pobres quieren acceder a los lujos de los ricos, y uno de los mayores lujos es el de la seguridad, tener un sitio en el que protegerte en caso de catástrofe de cualquier tipo. Ése será su negocio. Pasamos un día entero dentro de la cabeza de Segismundo, siendo testigos privilegiados de un monólogo interior, especialmente dirigido a su padre, otro "genio" de los negocios que ha desconectado del mundo a causa de una demencia senil, y en ese monólogo íntimo descubrimos los anhelos, miserias y esperanzas de este tipo desengañado del mundo que sigue soñando con que un pelotazo sea el ascensor social definitivo que lo catapulte al universo de los ricos, si no a él al menos a su hijo, otro elemento digno de estudio. Isaac Rosa, como siempre, en su línea de ácida crítica social con toques de humor negro. Y también como siempre, subyugante a la par que inquietante. Las novelas de Rosa, sin excepción, no son... "lugar seguro".  Bueno, vale, me he marcado un "Matías Prats". A ver si no va a poder hacer una un chistecillo.

13.  Reunión en el restaurante Nostalgia, by Anne Tyler. Después de varias lecturas vacuas que me es imposible recomendar vuelvo a mis favoritos. Ésta es mi tercera novela este año de Anne Tyler, una apuesta que nunca falla. Os sitúo: Baltimore, de los años 40 a los 70. Ésta es la historia de una familia, Pearl y sus tres hijos, Cody, Ezra y Jenny. Pearl es abandonada por su marido y se ve obligada a criar a sus hijos ella sola en unos tiempos muy difíciles. La visión de cada uno de ellos sobre su madre es radicalmente distinta. Ezra la adora mientras que Cody siente un profundo odio hacia ella y unos celos enfermizos hacia su hermano menor.  Como ya he dicho otras veces, Tyler es una auténtica experta en melodramas familiares, en adentrarse en conflictos más o menos soterrados y en analizar el alma humana. Por eso nunca defrauda y siempre engancha con estas historias sencillas en las que es fácil ver un poco retratadas a nuestras propias familias. El título de la novela hace referencia al restaurante de Ezra, que es algo así como el centro neurálgico en el que transcurren la mayoría de las broncas entre Pearl y sus hijos. Para los que creáis que tenéis familias raras os diré que en ésta no hay reunión en la que no salte el conflicto en un momento u otro.  Y no precisamente por los cuñaos.   

14. Purgatorio, by Jon Sistiaga. El conocido periodista vasco, que durante años trabajó como reportero de guerra, debuta en la novela con este retrato creo que bastante exacto de lo que fue el terrorismo de ETA, y de lo que actualmente aún subyace en torno a la banda. Toca todos los palos: el fanatismo terrorista, el dolor de las víctimas, las torturas policiales, el perdón, el arrepentimiento, la traición, la extorsión, el fracaso de esos más de 300 casos aún no resueltos...  La historia parte de un terrorista arrepentido al que nunca consiguieron acusar y llevar a juicio, pese a las torturas que padeció durante los interrogatorios. Ahora, 35 años después, decide entregarse, confesar su crimen, y sobre todo tratar de compensar de algún modo a la hija de su única víctima, a la que le destrozó la vida. De paso delatar a sus ex compañeros de banda que siguen danzando impunemente por ahí y conseguir también la confesión como torturador del policía que le interrogó y casi lo mató a golpes.  Merece la pena leerla, además de por su valor testimonial, por el nivel de suspense, que no decae ni un momento. Y sobre, todo, quedan en la memoria esos más de 300 asesinatos sin resolver que nunca deberíamos olvidar.

15. Todo el bien y todo el mal, by Care Santos. Reina Gené es una mujer de éxito, tiene prácticamente todo lo que una podría desear en este mundo. Un día recibe una noticia que vuelve su vida del revés. Toda la acción transcurre en una jornada en la que Reina queda atrapada por una tormenta en el aeropuerto de Bucarest. Su ansiedad por no poder volver a casa, sus recuerdos, sus pensamientos más negros, harán que conozcamos a la verdadera Reina que se oculta tras esa mujer aparentemente de vida impecable. Ésta es una novela que atrapa desde el minuto uno, a pesar de que a mí el personaje protagonista me ha caído como el culo desde ese mismo minuto. Es una tía que cae mal, a pesar de lo cual puede una sentirse identificada plenamente en muchos de sus dilemas vitales. He leído otras cosas de Care Santos que no me han gustado lo bastante como para recomendarlas, creo que ésta es la primera vez que incluyo una de sus novelas en mis listados. Espero que no sea la última. Por lo visto ésta sería la primera de una trilogía, así que quedo a la espera.

16. Yo, gorda, by Meritxell Bosch. Voy a hacer una excepción y me atrevo por primera vez a recomendar una novela gráfica. Vamos, un cómic. Porque me ha encantado la forma en la que la protagonista, que es la misma autora, dibuja (nunca mejor dicho) sus conflictos con su cuerpo. Una niña que fue gorda, que creció siendo gorda y que llegó a la edad adulta intentando aceptar su imagen corporal, a duras penas. Sus conflictos con la comida, su falta de autoestima, la difícil relación con sus padres... Creo que muchos de vosotros, también los chicos aunque principalmente las chicas, os podéis sentir identificados con Meritxell. Esto sí que se lee en un ratillo (yo de hecho me lo leí en una hora en que se me fue la conexión de Internet y no podía trabajar).  También hay una bonita historia de amor, para los románticos empedernidos. Este libro me parece un regalo precioso para personas que sepáis que tienen problemas de autoaceptación. Ah, y no descarto volver de vez en cuando a la novela gráfica porque me parece un gran hallazgo.

17. Mucha talla, by Wendy Shanker. Pues ya puesta, seguimos con el tema. Ésta es también la autobiografía de una chica gorda. El subtítulo es el siguiente: "las aventuras de una mujer feliz con unos kilos de más". Va en la misma tónica que el cómic de Meritxell, aunque no se lee tan rápido. Pero no creáis, es un libro muy ameno, divertido y lleno de ingenio. El sentido del humor de Shanker, su forma de reírse de sí misma y de sus complejos, y su conclusión final de que va a aceptarse como es, a vivir la vida a tope y a dejar de machacarse creo que es muy edificante.  

18. Una cocina a prueba de ratones, by Saira Shah. Cuando Anna y Tobias tienen a su primera hija sienten que flotan de felicidad, pero la alegría les dura bien poco. A los pocos minutos la niña padece un ataque, los médicos le empiezan a hacer pruebas y la conclusión es que padece una parálisis cerebral profunda, que será dependiente toda la vida y que probablemente no podrá ni levantarse de la cama.  Esta brutal noticia les pilla mientras hacían planes para comprar una casa en la campiña francesa y vivir felizmente en ella por los siglos de los siglos. Esta novela tiene tintes autobiográficos puesto que en ella Saira Shah cuenta retazos de su propia experiencia vital con su hija Ailsa, paralítica cerebral al igual que la hija de la protagonista. Una historia que toca hasta lo más hondo, sobre el amor, la maternidad y en definitiva el sentido de la vida. Como atractivo adicional, los amantes de la buena cocina disfrutarán un montón con las lecciones de gastronomía, horticultura y dietética de la protagonista. 

19. La habitación, by Emma Donoghue. Jack es un niño de cinco años que vive en la Habitación. Jamás ha salido de ella y todo su mundo se encuentra entre esas paredes. Mamá lo mete a dormir en el Armario por las noches por si viene el Viejo Nick.  Ella lleva encerrada en esa habitación siete años, pero ha construido para su hijo un espacio seguro lleno de vida, situaciones apasionantes y diversión. Lo que ve por la Tele es el espacio exterior, algo tan ajeno a Jack como para nosotros podría ser la vida en otro planeta. La escritora se basó en un caso real, no sé si os acordaréis de esa chica austríaca que estuvo 25 años encerrada por su padre en un sótano, violada sistemáticamente, criando a siete hijos-hermanos que tuvo durante aquellos años. Del libro se hizo una magnífica película que vi hace tiempo y de la que escribí una crítica en mi blog de cine. Os copio el enlace, por si os interesa, pero aviso de que hay espoiler. http://malostiemposparalalrica.blogspot.com/2016/05/la-habitacion-room-by-lenny-abrahamson.html

20. Cicatriz, by Sara Mesa. Si mi recomendación anterior tenía un claro tinte claustrofóbico, aquí entramos en otra sensación también bastante desagradable: el agobio. La protagonista, Sonia, conoce a Knut en un foro literario de internet. Él la va seduciendo a base de hacerle regalos de gran valor que obtiene mediante el robo, como reconoce sin pudor. Lo que al principio resulta ser una relación intrigante, con cierto misterioso atractivo, con el tiempo comienza a convertirse en algo angustioso. Knut resulta ser, aparte de un tipo extravagante, extrañamente original y alejado de todo convencionalismo social, bastante obsesivo. Las idas y venidas en la relación, los intentos de Sonia de alejarse y las constantes recaídas muestran una historia de mutua dependencia que, al menos para mí, ha resultado un tanto asfixiante.  Las novelas de Sara Mesa, salvo alguna excepción, suelen ser muy desasosegantes. Los personajes tienen unos comportamientos muy extremos, yo diría que patológicos. No es una lectura cómoda pero sí da mucho que pensar. Esta mujer siempre sorprende, sortea todos los límites y te hace plantearte un montón de cosas. Así que a quien le guste este tipo de literatura que se adentra en lo más oscuro del ser humano, aquí tiene un buen ejemplar. Y lo mejor es cuando lo terminas y agarras rápido el próximo para que se te pase la paranoia. 

21. Hijos de la fábula, by Fernando Aramburu. Cambiamos totalmente de tercio, de la angustia máxima a la risa. Joseba y Asier se hacen militantes de ETA y se van al sur de Francia, a una granja de pollos, a esperar instrucciones. Allí se enteran de que la banda ha declarado el alto al fuego definitivo. Se quedan colgadísimos, sin saber qué hacer, pero en un alarde de entusiasmo revolucionario independentista deciden seguir ellos por su cuenta con la lucha armada creando otra organización y haciendo historia al conseguir la liberación de Euskal Herria. La novela es un cachondeo nivel Dios.  Las conversaciones de los protagonistas, para que os hagáis una idea, serían una mezcla de las de Don Quijote y Sancho Panza, Epi y Blas, o Faemino y Cansado. Aramburu usa en la narración un lenguaje muy sencillo, a base de oraciones simples, cortas, sin apenas subordinadas, todo como muy esquemático, vamos, haciendo honor a las escasas luces de los protagonistas. Las andanzas de nuestros aprendices de terroristas también tienen ciertas reminiscencias de la novela picaresca española, y aunque os pueda sorprender, son tan tarugos que a pesar de tratarse del tema que se trata, se les coge hasta cariño. De todas formas, aunque la recomiendo porque es una lectura amena, divertida y que seguro que os va a gustar, advierto que no tiene nada que ver con "Patria" ni con "Los vencejos", que para mí son palabras mayores.

22. La bibliotecaria de Auschwitz, by Salva Rubio y Loreto Aroca. Novela gráfica basada en la novela escrita de Antonio Iturbe. Lo dije y lo cumplo, vuelvo a recomendar otro cómic. Porque me ha encantado, porque creo que da una visión de lo que fue el Holocausto totalmente veraz y porque me parece una forma perfecta de acercarse a un drama tan terrible. Además en este mundo en el que la imagen prima sobre cualquier otro modo de comunicación, estos dibujos brutalmente impactantes lo dicen todo sin apenas necesidad de palabras. Y aunque este post vaya de lectura no me puedo resistir al formato visual cuando tiene estos niveles de calidad. Lo que cuenta está basado en hechos reales, la bibliotecaria de Auschwitz existió realmente y por supuesto esta historia no podía pasar desapercibida para una enamorada de la lectura como yo. Si tenéis adolescentes en casa y queréis mostrarles lo que fue el Holocausto no se me ocurre un libro mejor que éste.

23. La familia, by Sara Mesa. Volvemos a los inquietantes mundos de Sara. Una familia, padre, madre y tres hijos, más una sobrina adoptada. Una familia en la que aparentemente "no hay secretos". A través de la narración de los distintos miembros y de alguna vecina, Sara Mesa va diseccionando los entresijos de este grupo de personas que viven bajo un mismo techo pero que se encuentran a años luz unos de los otros. Una historia casi de terror en la que la figura autoritaria, intransigente y moralizadora del padre marca profundamente tanto a la madre como a cada uno de los hijos. Como de costumbre Sara nos atrapa por completo en un mundo cargado de tensiones, claroscuros y emociones turbias. Tan claustrofóbica como sus anteriores novelas, e igualmente apasionante. 

24. Escrito en el agua, by Paula Hawkins. Va tocando ya un thriller, no? Un poquito de suspense, de emoción, de entretenimiento sin más. No sé si os acordáis de una novela que recomendé hace tiempo, "La chica del tren", de la que luego se hizo una peli bastante famosa protagonizada por Emily Blunt. Bueno, pues se trata de la misma autora. En esta ocasión la trama va de una serie de muertes de mujeres ocurridas en un paraje paradisíaco llamado "La poza de las ahogadas". Ya nada más el nombre pone un poco de los nervios, no? Tenemos a unas cuantas muchachas muertas, unas cuantas familias bastante taradas en un pueblo perdido de la Gran Bretaña, y un policía un tanto rarito. Y con estos mimbres Hawkins se monta una historia de ésas que empiezas a leerla y ya tienes que ir cargando con el libro a todas partes porque no lo puedes soltar. Ideal para lectura veraniega, para noches insomnes de calor o para tardes de hamaca. También tengo que decir que, dentro de su intrascendencia, tiene su poquita carga moralizante. Y hasta aquí puedo contar.

25. La fotografía, by Penelope Lively. Glyn encuentra por casualidad una fotografía antigua de su difunta esposa. En la foto está cogida de la mano de otro hombre en un gesto furtivo que sólo ha captado el fotógrafo. A partir de ese momento emprende una investigación para conocer esa vida oculta de su mujer, de la que no tenía ni idea.  Iremos conociendo a distintos personajes que se relacionaron con Kath y a través de ellos poco a poco sabremos los secretos que Glyn jamás sospechó, siempre absorto en su trabajo de historiador del paisaje. Una novela muy visual, cinematográfica y caleidoscópica. El personaje de Kath se va construyendo a través de un montón de perspectivas, como si fuera un paisaje más de los que su marido ha estudiado a lo largo de su carrera. A pesar de estar muerta es la protagonista indiscutible de la novela. Una especie de Rebeca del siglo XXI. La difunta que llena todos los espacios, que se aparece constantemente a los demás personajes y que es el centro de la trama. Me ha encantado el estilo, la historia y lo bien hilado que está el argumento.

26. Pura pasión, by Annie Ernaux. Éste es un librito muy corto, apenas 75 páginas, que se lee en un rato. Creo que es el primero que recomiendo de la autora, flamante Nobel de Literatura 2022. Ernaux siempre escribe sobre sí misma, su obra es casi un diario íntimo de distintos episodios de su vida. Sus relaciones con sus padres, con sus hijos, su trabajo, un aborto al que se sometió en su juventud, amores varios... En esta ocasión cuenta una pasión desbordada que vivió pasada la cincuentena con un hombre bastante más joven que ella, una pasión que la enajena por completo, algo que la misma escritora confiesa que nunca pensó que le podría pasar y que le provoca incluso bastante vergüenza. Como en el resto de su obra se somete a un desnudo integral, sin concesiones, sin compasión, con una crudeza impactante. Os dejo el comienzo: "Desde el mes de septiembre del año pasado no he hecho más que esperar a un hombre".  Fuerte, eh? Pues si queréis saber más tendréis que leerla.

27. En la boca del lobo, by Elvira Lindo. Julieta y su madre llegan a un pueblo llamado La Sabina a pasar las vacaciones de verano. La relación entre madre e hija es complicada, por algo que ha ocurrido, algo terrible que Julieta no es capaz de verbalizar. La niña, con 11 años, lleva una carga insoportable encima, y su forma de defenderse de ese trauma es hablar con Emma, un personaje que encuentra en el bosque, una especie de fantasma que sólo ella puede ver y que se convierte en su amiga invisible, una madre imaginaria en la que encuentra el calor, la comprensión y el cariño que no halla en la suya propia. Mientras la madre desea fervientemente que el verano termine para volver a su vida en la ciudad, para Julieta el pueblo es un refugio del que no querría salir jamás. Con una mezcla de fábula, cuento de terror y realismo mágico Elvira Lindo relata una historia que, por desgracia, es mucho más frecuente de lo que pensamos. Me ha gustado mucho, aunque no sé si esa parte "mágica" será del agrado de todo el mundo.

Y bueno, amigos, con esto doy por finalizadas mis recomendaciones de este año. No os podréis quejar, van 27 y hay para todos los gustos. 

Me he dado cuenta de que el 95% de mis lecturas son de mujeres. No, si al final va a tener razón mi amiga la que dice que las mujeres casi siempre leemos cosas de mujeres. Voy a tener que hacerme un plan de lecturas cremallera, a ver si el año que viene me sale la lista un poco más paritaria.

Os deseo a todos unas muy felices vacaciones, y que nunca nos falte un buen libro al lado de la toalla, sobre la mesilla de noche o debajo del chopo.

miércoles, 27 de abril de 2022

La ratoncilla Pastora y su sabia profesora

Ayer fue un día muy especial y me gustaría contaros el porqué.

Esta semana, con motivo del Día del Libro, estamos celebrando en la biblioteca una serie de actos culturales. Pues bien, ayer tocó la presentación de un libro. Fue un acto muy bonito y emotivo, y cuando os cuente la historia entenderéis por qué fue tan especial.

Vino una autora nacida en Jaén pero afincada en Córdoba, Ana Cuevas, a presentarnos su obra "Poemas para pequeños ratones de biblioteca". Como su propio nombre indica, se trata de un poemario y va dirigido a un público infantil, aunque yo creo que puede valer igualmente para cualquiera que alguna vez haya sido niño, vamos, para todos.

Ana no es una escritora "profesional", en el sentido de que no vive de escribir. Ella misma se define como "un ama de casa a la que le gusta escribir".  También ella solita se ha autoeditado este poemario, que está dedicado a dos personas: una niña llamada Pastora y una maestra llamada Ana, como nuestra autora. Ambas murieron de cáncer. 

La niña era un pequeño ratoncito de biblioteca, una lectora empedernida que dejó huella en su colegio por su madurez y por su gran afición a los libros. Como ratoncilla que yo misma fui en mi niñez me he sentido totalmente identificada con esa pequeña que adoraba leer y que ya nunca podrá disfrutar de todos los libros que alguien escribió para gente como ella.

La segunda parte está dedicada a la maestra Ana, que también dejó una impronta tremenda en la escuela. Por lo que cuenta nuestra autora, era una maestra inusualmente creativa y estaba totalmente involucrada con sus alumnos. No sé si esto es o no frecuente en los colegios pero al parecer cogía a un grupo en preescolar y ya estaba con ellos hasta que pasaban a la escuela secundaria. Siempre estaba inventando actividades divertidas y originales.  Por ejemplo, hay un poema dedicado a un recetario de cocina que elaboraron los niños con ayuda de su maestra. Durante la presentación me imaginaba a esos chiquillos yendo al cole cada día felices y contentos, como quien va a una fiesta. Con una profesora que es casi un hada madrina. El público que asistió al acto estaba formado mayoritariamente por alumnos de Magisterio y estaban flipando.  Me gustaría pensar que algún día ellos serán unos buenos maestros, como lo fue Ana. Quizás hasta les cuenten a sus alumnos esta historia.

Como he dicho, tanto Pastora como Ana fallecieron. Ambas muertes podían haberse quedado en lo que muchas otras, dos tragedias familiares que sumen en el dolor de la pérdida a las respectivas familias. Pero no fue así porque nuestra escritora se cruzó en su camino. Ella formaba parte del AMPA de aquella escuela, y como sus otros compañeros, tanto profesores como alumnos, padres y resto del personal, se sintió muy afectada por las historias de la niña lectora y de la maestra Ana. Y ese dolor que sentía ella misma y que veía en el ambiente la inspiró para empezar a escribir poemas dedicados a las dos. Todas las informaciones que le llegaban, las anécdotas de sus vidas, ella las canalizaba hacia la creación, y así fue como poco a poco fue elaborando este poemario. Cuando lo supo, el director de la escuela le propuso un proyecto en el que los niños de cada clase, a partir de esos poemas, harían su particular homenaje a Pastora y la profesora.  Y así fue, nos estuvo enseñando esos trabajos durante la presentación, en un vídeo con la canción de Silvio Rodríguez "Mi unicornio azul", y no hay palabras para describir las sensaciones del momento. Junto a estos trabajos mostraba dibujos realizados por la propia ratoncilla Pastora, también un autorretrato muy gracioso de la maestra Ana... en fin, cosas que ellas habían hecho y que aparecen como ilustraciones en el poemario.

Si a estas alturas os habéis pillado de la historia os gustará saber que en la biblioteca del colegio hay una placa dedicada a la profesora Ana, y una parte preciosa, decorada con motivos infantiles hechos por los niños, que han llamado "El rincón de Pastora". También se plantaron árboles en nombre de las dos, y la memoria de ambas está muy presente en la vida del centro.

Todo esto nos lo estuvo contando Ana, mientras nos iba leyendo y explicando sus poemas. Como habréis podido imaginar, nuestra autora es una persona muy muy especial, que desprende una calidez y una ternura de ésas que te dan muchas ganas de pegarle un achuchón. Consiguió crear un ambiente mágico y también consiguió que más de dos agotaran sus reservas de klinex. Concretamente ésta que suscribe, aunque me consta que no fui la única. La propia Ana en varias ocasiones se rompió y no pudo seguir leyendo, por lo que algunos de sus poemas los terminaron de leer los chicos. También la profesora de Literatura leyó una preciosa "Nana gitana" con reminiscencias lorquianas que, sinceramente, no tiene nada que envidiar a nuestros grandes poetas.

Yo supe de la historia de este libro hace tiempo, porque Ana es amiga de mi hija, y ella me la había contado. Luego, durante el confinamiento, cuando decidió autoeditarse unos cuantos ejemplares, le regaló uno a Julia. Y cuando lo trajo a casa y lo leí pensé que ese poemario debía estar en las estanterías de una biblioteca. Así que le pregunté si estaría dispuesta a donar algunos ejemplares y Ana se mostró encantada. Es una persona tan humilde y con tan pocas pretensiones que ni se le había pasado por la cabeza la posibilidad de que su obra pudiera leerse más allá de su círculo de familia y amigos, o de los ejemplares que había regalado a las familias de Pastora y de la maestra Ana. Así que hablé con varias compañeras bibliotecarias y aceptaron encantadas la donación, con lo cual tenemos dos ejemplares en la Universidad, en Ciencias de la Educación y en la Biblioteca General, y otro más en la Biblioteca Provincial. Nuestra poetisa no se lo podía creer. Estaba feliz como una perdiz.

Como no se podía creer tampoco cuando le propusimos la idea de hacer esta presentación. Nerviosa y emocionada vino con algunos familiares y amigos y cuando vio el aforo completo se puso más nerviosa todavía. También vinieron los hijos de la maestra Ana, que estarían superorgullosos de su madre, porque no es para menos. A pesar de los nervios y de que era su "primera vez", lo hizo genial, como si no hubiera hecho otra cosa en el mundo, y consiguió, como ya he dicho, crear ese ambiente lleno de complicidad. Nos implicó a todos en la historia, hizo que conociéramos y nos enamorásemos de las dos protagonistas de sus poemas, las volvió a inmortalizar una vez más, nos llegó al alma, y al final del acto fue muy emocionante que un chaval levantara la mano para darle las gracias por lo que nos había hecho sentir y para animarla a seguir escribiendo, a no rendirse y a regalarnos muchos más libros como éste.

Yo quería dedicarle este pequeño homenaje a ella desde mi modesto blog. Si por mí fuera habría ejemplares de este poemario en todas las librerías y en todas las bibliotecas infantiles de España. Qué digo de España? Del mundo! Sí, creo que ese mundo sería mucho mejor si en cada casa cada noche un padre o una madre le leyera a sus hijos uno de esos poemas. A los niños les suele gustar mucho la poesía porque tiene una musicalidad y un ritmo que les llama la atención. Quién no ha flipado de pequeño con Gloria Fuertes y aquellas rimas suyas tan sencillas pero tan llenas de encanto?

Por eso ya me gustaría a mí poder hacer algo para difundir este precioso libro, pero bueno, ya sabéis que tampoco es que yo sea la bloguera más leída de España. Mi única esperanza es que esto lo pueda leer alguien que conozca a alguien que conozca a otro alguien que conozca a otro alguien que edite libros. Ya sé que es una esperanza bastante peregrina, pero... qué cuesta soñar? Es gratis y además se lo pasa una muy bien.

Ana, te digo como el chaval de ayer. Sigue escribiendo, no dejes de hacerlo nunca. Estoy segura de que tarde o temprano llegarás a mucha más gente, sinceramente porque no concibo un mundo en el que Paquirrín escriba un libro y la gente lo compre mientras que tus poemas permanecen ocultos al gran público.

Muchas gracias por la maravillosa presentación que hiciste, por todas las emociones que despertaste en nosotros, y por darnos a conocer a esos dos ángeles que son la ratoncilla Pastora y su sabia profesora.

Va por ti y por ellas dos.

sábado, 12 de marzo de 2022

Recomiendo "Los vencejos" sólo a gente sin complejos

Como sabéis cada año elaboro un listado de mis libros favoritos leídos en ese período y lo cuelgo antes del verano para hacer mis recomendaciones. Pero de vez en cuando doy con un libro que me impresiona especialmente y que creo que merece post aparte, y es el caso de "Los vencejos", de Fernando Aramburu.

Para empezar diré que no es un libro apto para todo el mundo. Los amantes de la corrección política, los fácilmente escandalizables, los temerosos de enfrentarse a los abismos del alma humana o los que tienen la muerte o el suicidio como tabúes de los que prefieren pensar poco y hablar aún menos no deben ni de acercarse a este libro. Porque el ejercicio de honestidad brutal que hace el protagonista, ese desnudo integral de los claroscuros de su personalidad, no creo que pueda ser del gusto de toda esa gente que he citado.

A mí, sin embargo, me ha encantado. Hacía mucho que un libro no me impresionaba tanto. Os cuento un poco el argumento, procurando espoilear lo mínimo. 

Toni es un profesor de instituto, de Filosofía. Cincuentón y cansado de la vida. Vive con su perra Pepa y su muñeca erótica Tina, en la que se vacía seminalmente y a la que ha dotado de una especie de alma humana, porque la tiene sentada en su sofá todo el tiempo vestida y perfumada como a él le gustaría tener a una mujer. Por tanto, feministas 6.0 absteneos, porque no os va a gustar ni medio pelo. Ya digo que este libro es para gente sin ningún tipo de cortapisa ni prejuicio moral.  Además Toni no tiene precisamente muy buena opinión de las mujeres. Bueno, más o menos como la que vosotras tenéis de los hombres en general: calvócratas, machirulos y demás piropeo. La antipatía sería mutua.

El mejor amigo de Toni es Patachula, otro que también convive con una muñeca de última generación. De hecho al comprarla le regaló Tina a Toni.  Nuestro protagonista además odia a su ex mujer, Amalia, locutora de radio, con la que ha tenido un matrimonio que roza la tortura por ambas partes. Como ya he dicho antes, de paso, odia a todas las mujeres del mundo. Tiene un hijo, Nikita, que roza también el borderlinealismo nini. Y una ex novia inquietante, Águeda.  No hay nada que realmente le interese en la vida, ni siquiera su trabajo. Es un profesor de Filosofía que está hasta los cojones de los adolescentes a los que da clases, de sus compañeros, de la directora del instituto y del sistema educativo. La política le decepcionó hace años y pasa de ella. Le importa todo una mierda y está cansado de vivir.

Por eso Toni ha decidido suicidarse. Ha fijado una fecha para morir, y hasta entonces ha empezado a escribir una especie de diario en el que cada día cuenta algo, bien de su vida presente, bien de su pasado. No está deprimido ni sufre ni nada de eso. Sencillamente la vida ya no le aporta nada, cree que todo lo bueno que pudo tener ya ha pasado y no está dispuesto a malvivir el resto de los días que el destino buenamente le haya concedido. No se siente atado a nada ni a nadie, y quiere ser él quien tome la decisión de cuándo y cómo morir. Simplemente eso.

Yo me siento totalmente identificada con esa filosofía de Toni. Siempre he pensado que las personas deberíamos elegir libremente el momento y el modo de nuestra muerte. Dejar esto al azar me parece terrible. De hecho hay un momento en la novela muy interesante. Hay un perro que muere (no es Pepa, por cierto), un perro viejo que está hecho polvo, que ya ni anda ni come ni quiere relacionarse, y su dueña, sabedora de que está retirándose para morir, lo lleva al veterinario para que le ponga una inyección letal. Nuestro protagonista, ante este hecho, hace una reflexión que comparto al cien por cien. Qué compasivos somos con nuestras mascotas cuando van a morir y qué poco lo somos con las personas! Llevamos a nuestros perros moribundos a que les inyecten algo, previa anestesia, para que no sufran. Los acompañamos en su final, los acariciamos hasta el último segundo, llevamos sus mantitas, sus juguetes, para que mueran rodeados de las cosas que les gustan y para que no se sientan solos en ese último instante de consciencia. 

En cambio las personas apuramos el cáliz del dolor  y del sufrimiento hasta el final. Fui testigo de las muertes de mis padres, y el encarnizamiento terapéutico con ellos fue brutal. Se podían haber ahorrado perfectamente las últimas semanas de sus vidas, pero no. Les medicaban constante y absurdamente con antibióticos para evitar infecciones, les hacían transfusiones de sangre si tenían anemia. Yo veía horrorizada todo eso, porque sabía que iban a morir igualmente, que sólo les estaban alargando la vida unos días, sin necesidad, para nada.  Joder, quién fuera perro en esos terribles momentos! 

Yo entonces era muy joven, hoy no lo hubiera consentido. Me habría enfrentado a aquellos médicos desalmados y para empezar les habría preguntado si hubiesen querido eso para sus padres. Sé la respuesta.

Por supuesto, tengo hecho un testamento vital en el que amenazo con volver y aparecerme en sueños a todo el que no respete mi deseo de morir dignamente. Aunque lo que realmente me gustaría es hacer como Toni, que la vida me diera la oportunidad de elegir mi momento y mi lugar.

Eso que dicen de que lo ideal es una muerte súbita de ésas que no te enteras, que te acuestas y ya no te despiertas, no me convence nada. Vale, sí, no sufres, eso es verdad. Pero es que yo quiero tener la oportunidad de despedirme, de mirar a las personas que quiero por última vez, decirles lo que necesito decirles, ajustar mis cuentas con la vida. Ya sé que esto no se puede elegir, pero no quiero una puta muerte súbita que deje en bragas todo lo que aún tengo que decir y que hacer. Que si me toca me toca, pero no es lo que quiero para mí, por muy bueno que digan que es. (Verás, fijo que me muero así, yo soy de ésas que lo nombro y me toca).

Tampoco quiero una agonía interminable, por supuesto. Lo que me gustaría es saber cuando llegue el momento retirarme voluntariamente, con dignidad, no sin antes haberme despedido de mis seres queridos, mirarlos por última vez, sabiendo que es la última, tanto ellos como yo, y elegir yo la forma de morir que me evite cualquier sufrimiento.  Es mucho pedir?

El suicidio forma parte de mi vida, desde muy joven. Muchos sabéis que mi hermano se suicidó, no había cumplido los 20. Eso ha marcado mi historia y la de mi familia para siempre. Durante años estuve muy cabreada con él por habernos hecho lo que nos hizo. No me importaba una mierda lo que se había hecho él. Me daba hasta vergüenza decirlo, era algo estigmatizante e innombrable. Los años y el conocimiento de lo que es la salud mental, y sobre todo la insalud, han hecho que lo vea todo desde otra perspectiva muy distinta. Hoy sé que mi hermano vivía en un pozo en el que no había luz ni perspectiva inmediata de salir, y que eso no era vida ni era nada.  También sé que si hubiera aguantado un poco hoy podría ser una persona feliz y totalmente integrada en la sociedad. Pero en aquel momento a él el futuro le importaba una mierda, sólo veía una terrible oscuridad, una cadena perpetua. Realmente no pudo hacer otra cosa. Hoy lo entiendo perfectamente y me encantaría poder decírselo. Te lo digo desde aquí, hermano, te entiendo y te quiero. 

Bueno, volvamos al libro, que se me ha ido la pinza. Son tantas las emociones que Aramburu ha despertado en mí que salto de una cosa a otra casi como nuestro protagonista. Están las terribles muertes de mis padres, aún jóvenes para morir, la muerte de mi hermano, la de Helena, la del Manolo... La muerte forma tan parte de mi vida que esta historia me ha tocado hasta las higadillas.

Últimamente, con esto de la guerra de Ucrania, pienso mucho en qué haría yo si pasara aquí algo así. No es imposible, así que no está de más ir pensando en el asunto. Yo, ya lo he dicho muchas veces, me di por muerta ya hace bastantes años, cuando lo del cáncer, así que no me asusta pensar en esto. Me doy por amortizada totalmente. He tenido una vida buena en general, me lo he pasado muy bien y ha habido muchos momentos memorables. Hay bastantes personas a las que quiero mucho y sé que ellas me quieren a mí. Si me voy esta misma noche creo que es de justicia decir que estoy agradecida a la vida por todo lo que me ha dado.  Por eso tengo claro que si mañana esto se convierte en una prolongación de Ucrania yo no me movería de mi casa. Aquí me quedo y si tengo que morir, que sea en mi hogar, rodeada de todo lo que quiero. Movería Roma con Santiago para que mis hijos huyeran a un lugar seguro, porque tienen un futuro por delante y tienen derecho a vivirlo. Yo sobre todo tengo un pasado y un presente, y la verdad, no me veo de refugiada vagando por el mundo con una maleta, pasando frío y calamidades. Me quedo en casa, y que sea lo que tenga que ser.  Rodeada de mis cosas y de mis recuerdos, con mi perra, mi pequeña Bimba, esperando el momento. Sería bonito esperarlo juntas, yo con una botella de buen verdejo y ella con sus chuches favoritas. Brindando por nuestra amistad mientras las bombas caen a nuestro alrededor.

En fin, éste no es mi post candidato al premio internacional "Alegría de la huerta", pero quizás sea uno de los más personales e íntimos que he escrito últimamente. Se lo debo a Aramburu y a lo que me ha dado que pensar este libro suyo. Si ya "Patria" me encantó, éste me ha tocado hasta el tuétano. Cómo bucea este hombre en los entresijos del alma humana! De hecho, en un pasaje del libro, Toni habla de ese alma como una especie de cloaca o vertedero en el que está toda nuestra mierda, por supuesto junto con todo lo bueno.

Ésa es otra, cómo borda Aramburu a sus personajes. Ya lo apuntó en "Patria". Todas esas aristas, esas cosas que sólo somos capaces de confesarnos a nosotros mismos pero que jamás diríamos a los demás. Qué duro sería un desnudo integral de nuestras emociones! Sería imposible para la convivencia. Por eso la honestidad brutal de Toni, pintándose a sí mismo y a los demás sin un ápice de compasión ni vergüenza me ha llegado tan adentro. En realidad de quien me he enamorado hasta la médula es de Aramburu, porque alguien que me hace llorar de emoción como él lo hace, sólo merece mi rendición absoluta. 

Ps. He recordado ahora que leí el pasaje de la muerte del perro esta semana en la cafetería de la Facultad. A solas, viendo amanecer al fondo, lloré como una magdalena. Por suerte, no había nadie más. Estaba tan hecha polvo que tuve que quedarme allí sentada un buen rato, porque no era capaz de ir a la biblioteca y enfrentarme a gente que estaba en estado normal. Yo estaba viviendo un luto por ese perrito muerto, el nudo en la garganta no me hubiera permitido hablar con gente que, por supuesto, estaba en otra onda. Fue bastante duro entrar a trabajar en esas condiciones, aunque lo alargué el mayor tiempo posible. Lloré por ese perrito como en su día lloré por mi Manolo, y buena parte de ese llanto venía de esos recuerdos.

Ps2. Ah, otra cosa. Como sabéis yo tengo ya casi todo previsto con respecto a mi muerte.  Pero si al final no consigo poder elegir yo mi día y mi lugar, y la cosa me pilla de improviso, sólo quiero que recordéis que no quiero funerales, que sólo quiero fiestas en mi honor, en las que corra lo que a cada cual más le guste: pasteles,  alcohol, drogas, videojuegos... Libros?? Ahí lo dejo.

lunes, 28 de junio de 2021

Lecturas recomendadas brevemente comentadas (2021)

Queridos amigos, como cada año aquí van mis recomendaciones literarias para este verano:

1. La bibliotecaria, by Salley Vickers. Empezamos con un homenaje a mi gremio. Inglaterra, 1958. La joven Sylvia Blackwell consigue un puesto en la biblioteca infantil de un pequeño pueblo. Allí encontrará el calor de algunos vecinos y de sus pequeños lectores pero también tendrá que enfrentarse a la incomprensión y la mezquindad de muchos de los lugareños. También conocerá el amor y sus sinsabores. Una novela a medio camino entre lo folletinesco y lo costumbrista. Vickers nos traslada a la Inglaterra rural de posguerra, a sus casitas con jardín, a las contradicciones morales de sus habitantes y al maravilloso mundo de los libros infantiles. Eso sí, tiene un toquecillo rosáceo que si no te gusta ese tipo de literatura mejor que pases.

2. El amor que te mereces, by Daria Bignardi. Alma y Antonia son madre e hija. Alma tiene una historia familiar trágica que Antonia intenta desentrañar, ahora que ella misma está a punto de ser madre también. Para ello viajará a Ferrara, la ciudad natal de Alma, donde descubrirá los secretos de familia que han marcado la vida de su madre. Advierto que es una historia un poco moñas y a ratos pelín flowerpower, pero tiene su intriga, y además la autora aprovecha para mostrarnos la ciudad de Ferrara, donde ella misma nació. Vamos, que de paso que lees haces un poquito de turismo. Qué más quieres?

3. El jardín vallado, by Catherine Dunne. Nos vamos a Irlanda. Ésta es otra relación maternofilial, pero totalmente distinta a la anterior. Alice es la madre y Beth la hija.  Alice se está muriendo y Beth viene a cuidarla en sus últimos días. Su relación siempre ha sido conflictiva y llena de malentendidos. Unas cartas que Alice ha estado escribiendo para sus hijos desde que comprendió que su muerte estaba cercana serán el camino de la reconciliación. Este relato intimista tiene un ritmo pausado, no suceden muchas cosas, sencillamente se nutre de los recuerdos de los personajes principales. Con la cercanía de la muerte el pasado cobra nueva dimensión, todo se relativiza, y cosas que en su momento tuvieron mucha importancia de repente se convierten en nimiedades.  De esto trata básicamente esta novela. Me ha gustado mucho el estilo elegante de esta escritora irlandesa. 

4. Las lealtades, by Delphine de Vigan. Ésta es una historia dura, incluso brutal, diría yo. En 200 páginas exactas experimentamos una intensa angustia vital. Helene es una profesora que sufrió malos tratos en su infancia. Ahora cree que uno de sus alumnos, Theo, los está padeciendo también. Ella percibe claramente un inmenso sufrimiento en ese niño de 12 años y lo identifica con el suyo de niña. La realidad es que Theo vive una tragedia personal diferente. Sus padres están separados y no se relacionan entre sí. Cada semana Theo se traslada de casa. En la de su madre sólo respira un odio inmenso hacia su padre; ella no quiere saber nada de esa otra semana que su hijo pasa en terreno enemigo. Por su parte, el padre padece una terrible depresión que le impide prácticamente salir de la cama. Theo tiene que bregar con esa dura realidad y busca escape en el alcohol, el único refugio que encuentra para olvidar a ratos esa pesada carga que, como un niño que es, es incapaz de sobrellevar. Es también una historia de angustiosos silencios que pueden tener consecuencias dramáticas. Muy muy dura, no apta para mentes delicadas y/o aprensivas.  Pero también terroríficamente lúcida. Una gran novela, difícil de olvidar.

5. Formas de estar lejos, by Edurne Portela. Y siguiendo con historias duras, ésta tampoco se queda corta. Supongo que la intención de Portela era la de abordar la novela como un caso de violencia machista.  Lo que pasa es que yo más que un tema propiamente de machismo creo que aquí hay algo más complejo. Veo una relación tóxica en la que desde el principio se establecen unos lazos de dependencia mutua enfermizos. A lo largo de la novela Matty se va mostrando como un tipo incapaz de dominar su ira y su frustración, mientras que Alicia se va empequeñeciendo cada vez más, abrumada por el control que su marido ejerce sobre ella pero incapaz de poner fin a la relación.  Una historia en la que la incomunicación y la soledad compartida arrasan con una pareja que estaba destinada al fracaso desde el minuto 0. Altamente recomendable y bastante reveladora de cómo puede el amor terminar convirtiéndose en algo perverso y terrorífico.

6. Un asunto demasiado familiar, by Rosa Ribas. Mateo tiene una agencia de detectives en un barrio de Barcelona. Toda la familia trabaja en la empresa, y los casos que investigan se entremezclan a menudo con lo personal. Pero no creáis que es una novela negra, aunque sí hay misterios que resolver. En realidad la trama va más de las relaciones familiares y amorosas de los Hernández, de la madre, que está como una cabra, la tía más cabra todavía, la hermana desaparecida, los secretos que todos guardan, sus frustraciones, sus filias y sus fobias. Mucho menos terrorífico e impactante que los dos anteriores, aunque también ahonda bastante en las contradicciones y tormentos del alma humana. 

7. Oculto sendero, by Elena Fortún. No sé si conocéis a Fortún. Es la creadora de un famoso personaje de la literatura infantil española, la niña Celia. Bueno, la conozcáis o no, esto es una biografía novelada de la propia autora. Para que os hagáis a la idea, Elena fue una mujer homosexual nacida en 1885 y muerta en 1952. Desde pequeña supo que era una niña diferente, la típica marimacho que no encajaba demasiado bien en lo que se esperaba de una señorita bien educada de la burguesía madrileña. Creativa, sensible, con tendencia al dramatismo y con una imaginación desbordada, tuvo que enfrentarse a sí misma y a la sociedad de su época, nada benévola con los que se salían de la norma. Un relato casi de terror sobre lo que es ser y sentirse bicho raro en una sociedad machista y conservadora que no acepta la diversidad. Da mucha alegría pensar en todo lo que hemos avanzado y, sobre todo, en la suerte que hemos tenido al nacer en estos tiempos. Para que luego digan que cualquier tiempo pasado fue mejor.

8. La primera mano que sostuvo la mía, by Maggie O'Farrell. Nos vamos a Londres. Ésta es la historia de Lexie, una chica de pueblo que se traslada al Londres de los años 50, al ambiente bohemio del Soho. Pero también es la historia de Elina, una muchacha finlandesa que vive en el Londres actual y que acaba de tener un hijo, tras un parto difícil y bastante traumático. Las vidas de ambas se van deslizando por las páginas de este libro de Maggie O'Farrell, lleno de emociones, de sentimiento trágico de la vida y de extrañas coincidencias. El vínculo que las une no lo sabremos hasta casi el final de la novela, y creo que sorprenderá a más de uno. Reconozco que lloré bastante con el desenlace, y yo no soy muy de llorar. Pero es que va justamente de eso, de las primeras manos que sostienen la nuestra. Imposible no echar alguna lagrimilla.

9. En ausencia de Blanca, by Antonio Muñoz Molina. Volvemos a España, concretamente a Jaén. Ésta es la historia de una fascinación. Mario es un gris funcionario de provincias enamorado hasta la médula de una mujer, la suya propia, Blanca. Por decirlo sutilmente Blanca es una petarda de mucho cuidado pero ejerce un encantamiento sobre su marido que sólo puede explicarse por la propia grisura del muchacho, que es bastante simploncillo e inexperto y, por tanto, fácilmente encandilable. Es una novela muy cortita, se lee en un pispás, pero se presta a la reflexión sobre el amor y su funcionamiento.  Por qué nos enamoramos o no nos enamoramos de una persona, cuál es la clave, en qué momento se produce ese click en nuestro cerebro. En fin, l'amour, ese gran misterio!

10. La perra, by Pilar Quintana. Nos vamos a Colombia. Una mujer madura, Damaris, adopta a una perrita y la cuida como si fuera la hija que no pudo tener. Empecé a leer esta novela justo el día del aniversario de la muerte de mi perrito Manolo, y me ha removido muchas cosas. El amor que se puede llegar a sentir por un animal, los sentimientos encontrados hacia él, lo indefensos que se encuentran frente a los humanos... En fin, es una novela triste, amarga y dura. Eso sí, muy cortita también, se lee en un ratillo. El final es impactante. Y dan muchas muchas muchas ganas de abrazar a tu perrito, si lo tienes.

11. Fin de temporada, by Ignacio Martínez de Pisón. En 1977 Juan y Rosa van camino de Portugal para que ella se someta a un aborto. Se retoma el relato muchos años después, en un camping de la Costa Dorada. Ésta es la historia de un amor maternofilial, el de Rosa y su hijo Iván, un amor de esos de tú para mí y yo para ti. Un amor que oscila entre lo idílico, lo dañino y lo decididamente enfermizo. En el transcurso de la novela la relación va dando unos giros bastante sorprendentes. Le pondría una pega: que se regodea demasiado en las descripciones. A ratos podría servir de guía de turismo, tanto de la costa catalana como de la Extremadura profunda.  De todas formas, aunque sea una buena historia, hay otras novelas de este autor que me han gustado más. Pero oye, para gustos, colores. Yo la recomiendo y ya vosotros decidís.

12. La trenza, by Laetitia Colombani. Tres mujeres: Smita, Giulia y Sarah. Tres países: India, Italia y Canadá. Tres vidas entrelazadas como cabos de una trenza. La suerte o la desgracia de nacer en un país, en una época, en una determinada familia... marcarán para siempre nuestro destino. Colombani nos va contando la historia de estas tres mujeres y sólo al final descubriremos la relación entre ellas. Un lazo que provoca en el lector una sensación agridulce. Por un lado vemos de qué modo nuestras vidas tienen un vínculo con las de otras personas de lugares muy lejanos a las que nunca conoceremos; pero por otro lado comprobaremos también hasta qué punto el mundo es injusto, cruel e implacable y cómo al final los países ricos siempre sacan beneficio de la pobreza, el analfabetismo y la desesperación de los desheredados del planeta. Un relato conmovedor que no puede dejar indiferente a nadie.

13. Un amor, by Sara Mesa. Nat llega a una aldea de la España profunda y se instala en una casita alquilada. Desde el principio tiene problemas con el casero, hasta el punto de que llega a obsesionarse enfermizamente con él. A partir de ahí establece una serie de relaciones con distintos personajes del pueblo que pondrán a prueba sus límites morales. A pesar de que cuesta entender a veces las motivaciones de la protagonista es inevitable no sentir cierta empatía hacia ella, o al menos piedad por sus múltiples desdichas. Una novela un tanto claustrofóbica que sin embargo atrapa intensamente desde la primera página. Mesa me ha parecido una autora muy interesante de la que pienso leer más cosas.

14. Infelices, by Javier Peña.  Santiago de Compostela. Un grupo de amigos se conocen en la Universidad y crean un grupo que llamarán Círculo de Viena, en homenaje al famoso círculo de intelectuales. Con el tiempo cada uno evoluciona de manera diferente. Hans es asesor político, Moritz escritor, y Rudolph periodista especializado en criminología. Está también Karl, una mujer con una hija superdotada que está relacionada con los tres. Y por último, hay una chica con cáncer. Sus historias se van cruzando a lo largo de la novela, pero si tienen algo en común es que todos ellos están más o menos insatisfechos con sus vidas. Una novela muy inteligente, muy bien escrita y bastante original en su estructura. Algunos capítulos se podrían leer como cuentos independientes, pero todos tienen un sentido dentro de la historia global. Me apunto también a Peña para seguir leyéndolo en el futuro.

15. Cara de pan, by Sara Mesa. Como ya advertí, regreso a Sara. Esta mujer nos enfrenta siempre a espinosos límites sociales, morales y psicológicos. Aquí tenemos una relación extraña, diríamos a priori que poco apropiada, entre una chica de 13 años y un señor en la cincuentena. Casi y el Viejo son nuestros protagonistas. Casi, una adolescente que pasa de ir al instituto porque se siente ajena a ese mundo, y el Viejo, un tipo peculiar, aficionado a la ornitología y fanático de Nina Simone, en el que la chica encuentra cierta afinidad a primera vista difícil de entender. La relación entre ellos sólo puede concebirse en la más absoluta clandestinidad, como una forma de refugio de un mundo hostil a ambos. Hay mucha ternura en esta historia pero también una gran dureza. La vida puede ser muy difícil para las personas que se salen de "la norma". Si es vuestro caso en algún sentido es muy probable que os sintáis un poquito identificados con estos entrañables personajes.

Y hasta aquí por este año. Felices vacaciones y que ustedes lo lean bien. 

viernes, 12 de julio de 2019

Lecturas recomendadas 2019

Queridos amigos, como ya es tradición veraniega aquí va un listado con breve crítica de los libros que he leído a lo largo del año y que me han gustado lo bastante como para recomendar. Como veréis hay para todos los gustos y de géneros variados. Tenéis donde elegir:

1. El cuento de la criada, by Margaret Atwood.  Comenzamos con la famosísima y alabadísima novela en la que se basa la no menos famosísima y alabadísima serie de televisión del mismo título. Una distopía que curiosamente fue escrita en 1984, título de otra de las grandes distopías de la literatura, la de George Orwell. Considerada un símbolo del feminismo, la narradora nos habla de un país, Gilead, en el que, tras una serie de atentados terroristas, con la coartada de preservar la seguridad y proteger a la población, se empiezan a recortar derechos y libertades. Os suena de algo, no? Las mujeres son el colectivo más afectado porque además esta sociedad tiene un serio problema demográfico y las autoridades deciden crear la figura de las "Criadas", una especie de vientres de alquiler que serán fccundados por sementales de las élites sociales para garantizar el imprescindible relevo generacional. Como en todas las distopías, una sociedad basada en el control de las vidas de los ciudadanos hasta en sus facetas más íntimas. Aterradora y asfixiante. Como la serie.

2. Cumbres borrascosas, by Emily Brontë. Después de leer "Todo ese fuego", la novela biográfica sobre las hermanas Brontë de Ángeles Caso, me quedé con muchas ganas de leer alguna de sus obras inolvidables. La única que he pillado en la biblio traducida es ésta, una traducción mala no, lo siguiente, pero que más o menos se puede leer aunque vaya una retraduciendo la traducción todo el tiempo. Ahora que sé la vida que llevaron las hermanas, cómo era su rutina de escritoras, qué hay detrás de las grandes pasiones que describieron en sus libros, la lectura de la novela es mucho más interesante. Vi hace muchos años la película y ahora, con la historia aún fresca en mi cabeza, me gustaría volverla a ver. Cati y Heathcliff, Merle Oberon y Lawrence Olivier, ese amor turbio, enfermizo, obsesivo, devastador, en un paisaje agreste y duro de la Inglaterra profunda y puritana... qué maravilla! Pon de vez en cuando un clásico en tu vida. Emily, qué gran escritora y qué gran mujer! Eso sí, a poder ser pillad una traducción al español actual y no al castellano antiguo.

3. Los buenos amigos, by Use Lahoz. Ya recomendé en otra entrega "La estación perdida" de Lahoz, una novela que me encantó y que me dejó con ganas de leer más de este hombre. Ésta es mi segunda novela suya, la última que ha escrito hasta el momento, que yo sepa. Si la otra me gustó, ésta creo que puedo decir que es absolutamente redonda. Además, tiene la particularidad de que en cada novela va recuperando personajes de las anteriores, los invita como secundarios. Por ejemplo,  Santiago Cádiar, el de "La estación perdida" hace un par de "cameos" aquí.  Los protagonistas de esta historia son Sixto Baladia y Vicente Cástaras, dos chicos huérfanos, que se hacen íntimos amigos en un orfanato barcelonés allá por los años 60. La aparición de la novicia Lucía trastocará el curso de esta amistad y será determinante en las vidas de los dos amigos. Una novela que en ningún momento pierde intensidad, con una intriga permanente, que engancha como enganchaban los culebrones radiofónicos de los años 60. Yo he captado algún despistecillo en las secuencias temporales entre ambas historias, pero aparte de eso es sencillamente perfecta. Hay por ahí quien compara a Lahoz con Balzac. No puedo opinar porque no lo he leído pero si se parece un poco pasa a ser de mis clásicos pendientes. Y por supuesto, voy a procurar leer absolutamente todo lo que escriba este pedazo de escritor.

4. Con el traje de los domingos, by Bernice Rubens. Viajamos a la Inglaterra de los años 70. Estamos ante un thriller psicológico con un cierto toque de sátira social y con el travestismo como telón de fondo. El protagonista, George Verrey Smith, es un profesor egocéntrico y misántropo que tiene la costumbre de encerrarse los domingos en su estudio, perfectamente maquillado y vestido de mujer, a hacer el crucigrama del periódico. Su esposa Joy, lejos de condenar este pasatiempo, es la que le surte de indumentaria femenina. Le va pasando sus propios vestidos a la par que lo castiga con el látigo de la indiferencia. Mientras Verrey Smith confiesa a los lectores que una vez mató a un hombre se ve envuelto en otro crimen que le obligará a replantearse su vida y a transformarse en la "viuda" Emily Price. Con todo, lo más interesante de la novela no es tanto la resolución del crimen sino la tensión psicológica que enfrenta la doble identidad de George-Emily, plasmada en la existencia de dos voces narrativas que recogen la constante lucha interior del protagonista consigo mismo. Amena e interesante.

5. Tiene que ser aquí, by Maggie O'Farrell. De esta escritora irlandesa ya recomendé  en su día otra novela: "La extraña desaparición de Esme Lennox".  Me gustan las historias que cuenta y me gusta cómo las cuenta. En esta ocasión nos relata la vida de Daniel y Claudette, una pareja que parece llevar una vida idílica en un lugar apartado de la costa irlandesa, con sus hijos y con un amor aparentemente inquebrantable que será puesto a prueba por diversas circunstancias del pasado y del presente. La autora va contando la historia a través de distintos personajes: el propio Daniel, Claudette, los hijos de ambos, los amigos... Y va saltando del pasado al presente y viceversa hasta que poco a poco se va conformando el puzzle de sus vidas. Muy bien escrita, además engancha un montón.

6. Los tiempos del odio, by Rosa Montero. Volvemos a las aventuras de Bruna Husky, la detective replicante tecnohumana de combate creada por Montero que nos traslada a un planeta Tierra del futuro. En esta nueva entrega Bruna tendrá que hacer frente a una organización terrorista que ha secuestrado a una serie de rehenes entre los cuales está su amigo-novio, el inspector Paul Lizard. Montero vuelve a aprovechar para hacer a través de la ciencia-ficción una fuerte crítica de la sociedad actual, situando en ese mundo futuro buena parte de los conflictos y dilemas de nuestros tiempos y tomando claro partido por el espíritu democrático frente a populismos de uno y otro signo. Tengo que reconocer que esta novela ya al final me ha cansado un poco. Tanto viaje interespacial, tanto ciborg y tanta tecnología futurista me han agotado. Pero tengo la sensación de que ésta es ya la última entrega de las aventuras de la rep Bruna y no me la quería perder. Como todas las novelas de Rosa es de lectura fácil.

7. Los Baldrich, by Use Lahoz.  Primera novela de Use Lahoz pero tercera para mí. Me traslado con él a la Barcelona de posguerra y llego hasta la de los Juegos Olímpicos.  Seguimos las peripecias de Jenaro Baldrich, el patriarca de una familia de la burguesía catalana que ha hecho fortuna al calor del desarrollo industrial de la posguerra. Los Baldrich de un modo u otro seguirán presentes en el resto de novelas de Use, lo que da una idea de su apego hacia estos personajes.  Su estilo narrativo, que aúna el paisaje urbano y el humano, atrapa al lector con constantes guiños, y le hace moverse cómodamente entre la historia colectiva y la individual. Vemos crecer Barcelona al ritmo de nuestros protagonistas. Ya lo he dicho otras veces pero lo repito: Use Lahoz cuenta las cosas como los autores de folletines decimonónicos, o como los de radionovelas. Te engancha, te mete en su mundo, y ya sólo quieres saber qué va a pasar con cada uno de los personajes. Y no quieres que se acabe, Para mí no hay mayor piropo para una novela.

8. El año en que me enamoré de todas, by Use Lahoz. Sí, vale, estoy un poco enganchada a este escritor y me he propuesto leer todas sus novelas. Aquí Use cambia totalmente de registro. Nada de novela histórica, sagas familiares y rollo folletinesco.  La acción transcurre en el Madrid actual, adonde llega el joven francés Sylvain Saury con la intención de recuperar a su exnovia Heike. En realidad es una comedia romántica, nada que ver con su obra anterior. Personalmente me gusta más el Lahoz de folletín histórico, aquí lo encuentro pelín cursi, moñas, afectado, y además los personajes no han llegado a emocionarme como en sus otras obras, pero por si os sirve de estímulo fue Premio Primavera de Novela 2013, que es un premiazo.

9. Tú no eres como otras madres, by Angelika Schrobsdorff. La autora reconstruye en esta obra la historia real de su madre, Else, una muchacha judía nacida en Berlín que pronto se rebelará contra las estrictas normas que impone su cultura y se sumergirá en el ambiente artístico y bohemio de la ciudad. Una mujer adelantada a su tiempo, con un gran carisma y ansiosa de vivir a tope. Con Else pasearemos y bailaremos por el Berlín de los felices 20, sufriremos las consecuencias de la Gran Crisis y entraremos casi sin danos cuenta en el Tercer Reich.  La frívola, alocada e irresponsable Else sufrirá por su condición de judía en la Alemania nazi y se verá obligada a exiliarse a Bulgaria, donde conoce las penalidades, la miseria y el miedo, cosas que hasta entonces le habían sido ajenas. Las complejas relaciones entre Else y sus hijos, especialmente Angelika, llenan las páginas de este libro que toca hasta la última tecla del lector.  Imposible no conmoverse.

10. Hombres, by Angelika Schrobsdorff.  Tan pillada me quedé con la historia de la madre de Angelika que quise seguir con la biografía de la propia autora. Nuestra protagonista aquí se transmuta en Eveline, y tengo que decir que he disfrutado mucho leyéndola porque por una vez leo una autobiografía femenina en la que la mujer no sólo no tira de victimismo en absoluto sino que se describe como una auténtica hija de puta depredadora de hombres sin el menor pudor. Por fin una tía que reconoce haber usado a los hombres en su beneficio y haberlos manipulado para obtener todos sus caprichos. Egoísta, calculadora, enamoradiza, superficial, infiel, pagada de sí misma, implacable con los errores ajenos... vaya, que la autora se pinta a sí misma como un "regalito" de mujer. La verdad es que hace gala de una honestidad brutal. Tampoco los hombres quedan demasiado bien: posesivos, celosos, medio imbéciles, básicos, de pensamiento omnifálico... En fin, interesante si consigues superar el hartazgo que provoca el desmesurado ego de Schrobsdorff. No sé si será espoiler decir que al final la protagonista consigue caer un pelín menos mal.

11. Lo que me queda por vivir, by Elvira Lindo. No sé hasta qué punto esta novela es una especie de autobiografía de Lindo referida a una etapa oscura de su vida, cuando se vio sola con un hijo pequeño en Madrid tras una tormentosa separación del padre del chico. Como dato, la imagen de la portada es obra de su hijo Miguel y el libro está también dedicado a él. La propia Lindo ha afirmado que la mujer protagonista se parece mucho a la que ella fue y el niño al que fue su hijo. En todo caso es una historia que suena a verdadera, aunque para mi gusto está escrita con un tono excesivamente victimista. Si bien en su favor tengo que decir que la misma narradora reconoce haberse convertido en víctima por voluntad propia, vamos, que tiene bastante asumido que todo lo que le pasa es por culpa de su estupidez  emocional. En definitiva, una novela sobre el desamor, las contradicciones humanas y, principalmente, sobre esa relación tan especial que se establece entre madres perdidas e hijos que intentan proteger a esas madres de sí mismas. El final es de llorar un montón, por lo menos yo.