miércoles, 2 de enero de 2019

Vox y unas cuantas perogrulladas

Alucino con el escándalo y la hiperventilación que ha provocado en amplios sectores los resultados de las recientes elecciones andaluzas que han hecho entrar de sopetón y con una fuerza inusitada a Vox en el Parlamento Autonómico.

Es verdad que esa irrupción tan fuerte nos ha podido sorprender a todos, pero a poco que te paras a analizarlo te das cuenta de que lo que ha ocurrido no es demasiado distinto de lo que ocurrió con Podemos cuando de súbito entró en el Parlamento Europeo con 5 diputados.

Lo que más ayudó en aquel momento a aquella repentina irrupción fue esa prensa demonizadora que cuanto más intentaba convertir al nuevo partido en un monstruo más contribuía a ensalzarlo a ojos del indignado que estaba hasta los cojones de políticos y de política. Que es poco más o menos lo que ha pasado ahora con los voxeros.

Es mucha la gente que está un poco hasta los huevos de que tanto los políticos como sus medios afines les intenten contar una película que no tiene nada que ver con la que ellos están viviendo y que les hablen de cosas que les importan un pimiento. Cuando eres joven y estás en el paro o tienes un trabajo de mierda a tiempo parcial y te ves obligado a seguir viviendo con tus padres o a compartir piso con otros cinco pringaos como tú, cuando ni puedes plantearte un proyecto de vida solo o en pareja porque es insostenible... ver a políticos y tertulianos hablar durante horas y horas de la exhumación de un señor que murió hace 40 años, o de si al barrio de Cañero, la calle Cruz-Conde o la Avenida de Vallellano hay que cambiarles el nombre, o de si el lenguaje inclusivo (ciudadanos y ciudadanas) es muy importante para luchar contra la desigualdad... pues qué quieres?  La gente cada día está más desconectada de todo ese discurso absurdo que ni le va ni le viene.

Por otra parte desde la izquierda, tanto la vieja como la nueva, se lanzan constantemente proclamas falaces que repiten como mantras y que empiezan a tocar un poco las pelotas de muchos ciudadanos. Pero en éstas aparece Vox con un discurso que pone en evidencia una serie de perogrulladas acerca de esos mensajes. Perogrulladas como éstas:

1. Decir que ante un mismo delito se debe de juzgar igual a una persona que a otra independientemente de su sexo no es ser un machista; más bien al revés es creer verdaderamente en la igualdad entre hombres y mujeres. Decir que si un hombre gay asesina a su marido su crimen debe de ser valorado y juzgado exactamente igual que si un hombre hetero asesina a su mujer no es un comentario machista, es igualitario y feminista a más no poder.

2. Decir que en un país con los índices de paro y de pobreza del nuestro la inmigración hay que regularla no es ser un xenófobo ni un racista. Es tener un mínimo de sentido común.

3. Decir que te importa una mierda si exhuman o no a Franco no significa que seas un peligroso fascista. Significa sencillamente que tienes otras preocupaciones que te interesan bastante más.

4. Decir que el sistema autonómico está mal gestionado, que ha terminado convirtiéndose en un montón de pequeños reinecitos que sólo miran por sus propios intereses pasando por alto el interés común, que la forma de financiación es una mierda con la que no está de acuerdo ninguna Autonomía, que ha dado lugar a unas desigualdades territoriales brutales (que se lo cuenten a los extremeños y sus infraestructuras ferroviarias) o decir que algunas competencias fundamentales como la educación deberían centralizarse para garantizar la igualdad de oportunidades de todos los niños, no es tampoco ser un peligroso franquista que añora los tiempos de la Una, grande y libre. Significa que crees en la igualdad, en que la unión hace la fuerza y en que el que divide vencerá.

5. Decir que la Prisión Permanente Revisable es un buen sistema para mantener bajo control a ciertos delincuentes cuya capacidad de reinserción está puesta en entredicho por sesudos informes penitenciarios de psicólogos y psiquiatras no significa que seas un degenerado partidario de la pena de muerte o de la cárcel como mecanismo de venganza. Significa sencillamente que reconoces una realidad, la de que hay personas que no pueden reinsertarse jamás y que por tanto son un peligro para la sociedad y que ésta tiene todo el derecho a protegerse de esos individuos.

 6.  Decir que el sistema electoral es injusto porque da un poder desproporcionado a partidos nacionalistas con una cantidad muy pequeña de votos, pero muy concentrados, y que debería arbitrarse otro sistema por el que la política nacional no estuviera sujeta a los caprichos y chantajes de esos partidos que sólo miran por el beneficio propio y nada por el interés general tampoco es ser un peligroso fascista.  También es puro sentido común.

7. Decir que la presunción de inocencia es un derecho sagrado y criticar con dureza los juicios paralelos en casos especialmente mediáticos,  y pedir que se respeten las decisiones judiciales tanto cuando nos gustan como cuando no, tampoco significa que estés de parte de asesinos, violadores o pederastas. Significa que crees de verdad en la independencia del poder judicial y en que los jueces tienen el derecho y la obligación de hacer su trabajo sin presiones externas ni sociales ni políticas ni mediáticas.

Creo que si saliéramos a la calle y preguntáramos a la gente su opinión sobre estas cosas habría una aplastante mayoría que estaría de acuerdo con muchas de ellas, si no con todas. Y sin embargo tienen que escuchar constantemente esos mantras insultantes que pretenden que todo el que afirma esas "perogrulladas" es un machista, un fascista o un degenerado ultranacionalista español.

Por eso, aunque a mí, como a todo el mundo, me sorprendió muchísimo el éxito de Vox en Andalucía,  cada vez me extraña menos. Es más, tengo la sensación de que el fenómeno va a ir in crescendo en próximas convocatorias electorales. Probablemente el hecho de que ellos digan abiertamente todas estas cosas con las que buena parte de los votantes de otros partidos están de acuerdo les esté granjeando muchas simpatías.

A pesar de su patriotismo exacerbado, de su ideario religioso bastante rancio, de su declarada apuesta por un modelo de familia tradicional ya superado por la realidad sociológica... a pesar de todo eso mucha gente se siente identificada con buena parte de sus propuestas. Y cada vez habrá más, porque todos los cabreados e indignados de la vida que están hasta las pelotas de que les suelten a diario chorradas probablemente verán en ellos por lo menos a una gente que habla sin complejos y que dice las mismas cosas que ellos piensan pero que casi nunca se atreven a decir.

Personalmente nunca votaría a Vox, aunque tengo que reconocer que me caen mucho mejor que el PP, que piensa sobre casi todo exactamente lo mismo pero que intenta disimularlo todo lo que puede y encima es una fábrica de corruptos de campeonato. Ideológicamente estoy muy alejada de esta gente pero me revienta que intenten meterme miedo por su presencia en las instituciones, como en su día me reventaba el miedo que intentaban meterme con Podemos.

Y además me encanta que haya 5 partidos importantes a nivel nacional a los que votar. Que la gente tenga opciones entre las que elegir, con sus matices y sus peculiaridades. Fueraparte las minoritarias como Pacma o Equo o Falange, que también me encanta que estén ahí, el hecho de que haya nada menos que un pentapartidismo potente, con unas expectativas de voto muy similares, me pone.

Que cada cual vote a quien le venga en gana, pero que el panorama se amplíe al máximo para que todo el que quiera, realmente pueda votar. Y el que no quiera, pues que no vote. Libertad libertad sin ira libertad. Luego ya ellos verán cómo se ponen de acuerdo, que es su obligación.

Y del mismo modo que en su día di la bienvenida a Podemos (y hasta les voté, en qué estaría yo pensando) ahora se la doy a Vox.  Y a los que los voten, que lo hagan abiertamente y sin vergüenza. Aquí lecciones de democracia de unos y de otros pocas, que ya nos vamos conociendo todos. A estas alturas de la película, venga ya!

Ah, y a los voxifóbicos... paciencia. Pos no os queda na que pasar!

miércoles, 19 de diciembre de 2018

Queremos ser libres, no valientes

Andan los perfiles de guasaps de mis amigas llenos de eslóganes de este tipo: Quiero ser libre, no valiente; quiero correr sin miedo y no correr por miedo; nos queremos vivas, libres y sin miedo.

En fin, quién no suscribiría cualquiera de estos bonitos lemas? Nadie. Es evidente que las mujeres queremos ser libres y vivir sin miedo y correr y pasear alegremente sin ningún temor y sin que nos aceche ningún peligro. No sólo las mujeres, también los hombres, los niños, los ancianos... todo el mundo.

Esta reacción popular de indignación viene de un triste suceso que estos días ha conmocionado a la opinión pública: la violación y asesinato de una chica en un pueblo de la sierra de Huelva. Cada cierto tiempo ocurre un hecho violento de este tipo que viene a remover las tripas de todo el mundo y a recordarnos nuestra vulnerabilidad.

Yo entiendo todos estos eslóganes, de verdad. Y también entiendo la indignación de la gente. La propia chica asesinada había tuiteado algo así como que "nos enseñan a nosotras a tener miedo pero no enseñan a los monstruos a no serlo". A ver, entiendo todo esto, pero me gustaría saber, aparte del consabido derecho al pataleo que obviamente tenemos, de qué sirve.

Que las mujeres corremos más riesgos que los hombres es algo que todas sabemos. Además de poder pasarnos las mismas cosas malas que les pueden pasar a los tíos, a eso se añade que nos pueden violar. Por eso de toda la vida tomamos más precauciones, procuramos no volver solas a casa muy tarde, no meternos por sitios solitarios, huimos de la oscuridad... sí, llevamos un plus de miedo por la vida. Y lo llevamos porque sabemos que ese riesgo existe realmente y no queremos que nos pase nada. Que es injusto? Por supuesto. Es una putada que por ser mujer estemos expuestas a más riesgos que los hombres. La cuestión es... qué podemos hacer para evitarlo?

Por mucho que nos indignemos y protestemos y digamos que queremos salir a correr sin miedo (por cierto, todo esto surgió del bulo de que la chica asesinada había salido a correr por el campo, cosa que luego se ha demostrado incierta, pero en fin, eso es lo de menos), por mucho que chillemos y pataleemos, está en nuestra mano o en la de alguien evitar que nos podamos cruzar con un tarado que nos ataque, nos viole y nos mate?

Hay quien aprovecha estas cosas para clamar por políticas más contundentes contra la violencia de género, pero a mí me gustaría saber qué clase de política de género es capaz de evitar que sucedan estas cosas, que afortunadamente pasan muy pocas veces, aunque por la repercusión mediática que tienen da la sensación de que ocurren todos los días. Vamos, que si vives cerca de un chiflado de éstos o tienes la desgracia de cruzarte con él en algún momento de tu vida, quién puede librarte de su ataque? Quién podría haber evitado lo que le pasó a esta muchacha?

Y del mismo modo quién podría haber evitado lo que le pasó a Diana Quer, que fue interceptada una noche camino de su casa? O a la niña Mari Luz Cortés, que tuvo la desgracia de cruzarse con un pederasta en su camino a una tienda de chuches? En estos últimos casos sí habría habido una forma de evitarlo, porque tanto un asesino como el otro eran reincidentes, ya habían actuado antes y de hecho estaban libres por  sendos errores judiciales. Pero en cualquier caso si es la primera vez que alguien comete un delito de este tipo es prácticamente imposible evitarlo.

Porque amigos, el mal existe, está ahí, es inevitable. Todos estamos de acuerdo en que es importante educar a los niños desde la más tierna infancia en valores de igualdad y de respeto, y eso no lo puede discutir nadie. Pero ninguna educación del mundo podrá evitar que haya una serie de sujetos enfermos o malvados o lo que sean que se sientan impulsados a agredir sexualmente a mujeres o a niños y que no sepan o puedan controlar esos impulsos. No existe el riesgo 0 ni va a existir nunca.

Ya he dicho otras veces que soy partidaria de la Prisión Permanente Revisable para este tipo de delincuentes, fundamentalmente violadores y pederastas reincidentes y difícilmente reinsertables. Puede que su primer delito no sea evitable pero los siguientes sí lo son, y creo que la sociedad tiene derecho a protegerse de esta clase de personas que, nos guste o no, existen. Pero ni la PPR ni miles de leyes contra la violencia de género ni nada podrá garantizar nunca ese riesgo 0 por el que claman todos esos eslóganes.

Por eso si tu padre o tu madre te dicen que no salgas a correr sola a las 11 de la noche no tienes que tomarlo como un comentario machista heteropatriarcal, sino como una advertencia de puro sentido común. Por eso hay muchas mujeres que prefieren correr en grupo y no son ni menos libres ni menos valientes. Son simplemente cautas.

Del mismo modo que no te montarías en un coche conducido por un borracho; del mismo modo que si tienes un vecino que tira cosas por la ventana no pasarías por debajo; del mismo modo que huyes de situaciones incómodas o violentas... igualmente no eres ni menos mujer ni menos libre si huyes del peligro. Huir del peligro es inherente al ser humano, y no pasa nada.

Los eslóganes son muy bonitos y están muy bien. Y por supuesto nadie te puede impedir si quieres salir a correr por un parque a las 3 de la madrugada que lo hagas. Si quieres enfrentarte a tus miedos y crees que no hacerlo coarta tu libertad, adelante, hazlo.

Pero preferiría que no fueras ni mi hija ni mi sobrina ni mi hermana ni mi amiga. Si fueras mi hija, mi sobrina, mi hermana o mi amiga me gustaría que no fueras por la vida de aguerrida adalid del feminismo y que salieras a correr por sitios luminosos a las 7 de la tarde, y si no puede ser, que al menos fueras acompañada.

Me gustaría que gritaras todos los eslóganes que te diera la gana pero que a la hora de la verdad hicieras lo que las tías venimos haciendo de toda la vida de Dios, o sea, andar con siete mil ojos por la calle, no meternos por sitios oscuros y solitarios y no fiarnos ni de nuestra sombra.

Yo te prefiero un poquito menos valiente pero sana y salva. Vale?

sábado, 15 de diciembre de 2018

Mi cara no me suena

No me di cuenta de que me había cambiado la cara hasta que volví a casa.

Es verdad que en el hospital me miraba en el espejo del baño y me veía la cara extraña, me encontraba un parecido inusitado con una amiga mía, muy delgada, pero pensaba que era por la iluminación. O también podía ser una ilusión óptica, producto de tantos días de reclusión, de dolor y de insomnio.

Los selfies me los hacía con gafas de sol así que tampoco me servían de referencia. Porque con media cara tapada por las gafas tampoco el cambio era ostensible. No fue hasta que no me miré en el espejo de mi baño en casa que no me di cuenta de la transformación. Que después se vio confirmada en selfies posteriores, ya despojada de gafas y otros artefactos de camuflaje.

Era una cara completamente distinta a aquélla con la que salí de casa. No era capaz de reconocerla como mía. No era una transformación brutal como la metamorfosis de Kafka, no me había vuelto un arácnido de repente, pero evidentemente ésa no era yo.

Todo había empezado unos 13 días antes. Había ingresado en el hospital para una operación en principio sencilla, una histerectomía, algo rutinario para cualquier profesional de la ginecología. La cosa no revestía gravedad y todo parecía ir bien; a los 3 días la evolución era favorable y recibí el alta. Bueno, pues si esto fue un viernes por la mañana, el sábado por la noche estaba en Urgencias con 39 de fiebre y me volvieron a ingresar.

A partir de ahí todo fue un sindiós. Empezaron a hacerme pruebas y vieron que el intestino no me funcionaba. Íleo paralítico, el nombre acojona, eh?  De repente dejé de ser persona para convertirme en ente susceptible de ser sometido a toda clase de guarradas médicas. Me dejaron de dar comida y me enchufaron alimentación intravenosa. Me pusieron una sonda nasogástrica, un tubo que sale por la nariz y que llega hasta el estómago. Sólo diré que no lo recomiendo para ir de fiesta.  Las venas se me colapsaban constantemente y había que cerrar unas vías para abrir otras. Era una pupa viva toda yo. Y finalmente, tras unos días de pruebas varias, extracciones de sangre diarias, transfusiones y puteo máximo me dijeron que tenía que volver al quirófano. Por lo visto en un TAC se había detectado un coágulo de sangre importante en la cavidad esa enorme que había quedado hueca y sospechaban que me estaba provocando infección y la parálisis del íleo.

Para que os hagáis una idea de mi fobia a los quirófanos os diré que lo primero que metí en mi bolsa para el hospital fue mi testamento vital junto con un paquete de cutters. Esto lo llevo por si me despierto de la anestesia dentro de una caja. Siempre he pedido a mi familia que si me meten en una caja lo hagan con un cutter o una navaja o algún instrumento cortante, por si me despierto dentro poder tomar una medida expeditiva e inmediata, o sea, rebanarme el pescuezo. Ése es el nivel de canguelo que yo llevo a los quirófanos, ya os podéis imaginar. Pues vale, no querías café? Toma tres tazas.

Antes de volver a entrar al quirófano me despedí de nuevo del mundo, mandé mensajes de amor eterno a mis seres queridos que no estaban presentes y recordé a mi familia dónde estaban mi testamento vital y los cutters. Y con ese ánimo entré a la nueva intervención.

Sorprendentemente para mí desperté. Parece que salir había salido, pero cómo?  Pues con unos cuantos más de tubos que con los que entré. Si ya llevaba una vía abierta en un brazo para la medicación y otra en el otro brazo para la alimentación intravenosa, más la sonda nasogástrica, ahora salí con todo eso más la consabida sonda en la vejiga y unos drenajes que salían de mi vientre a derecha e izquierda con sus correspondientes bolsitos de recogida de desechos. Un verdadero árbol de Navidad, sólo que en lugar de bolas me colgaban tubos y miasmas.

Si no hubiera estado tan jodida puede que me hubiera reído cuando mi médica me dijo tal que así:

- Hoy no pero mañana en cuanto te quiten la sonda de la vejiga te tienes que empezar a mover.

Cómo, hija, cómo? Cómo puede una moverse de esa guisa?

Pues oye, aunque parezca mentira... se puede. Se necesita ayuda pero se puede. Una puede llevar los bolsitos del drenaje en las manos casi con la misma gracia que si llevara unas carteras de Louis Vuitton. También al mismo tiempo se puede sujetar la sonda que sale de la nariz y llevar la bolsa de recogida de desechos metida en una bolsa algo menos repulsiva y más fashion. Y luego todos los cables de medicinas y papilla intravenosa colgados en uno de esos soportes que se usan en los hospitales para moverse. Es un poco lioso porque tienes que tener cuidado de no enredarte con los tubos y de que éstos no se enreden entre sí. Es complicado y requiere gran habilidad.

La ducha es otro pollo, pero no os preocupéis, os ahorraré detalles. En realidad todo, cualquier cosa que hagas en esa situación, es un mundo. Es verdad que luego cuando te van quitando cables poco a poco da mucha alegría. Pero es una alegría muy contenida porque nunca sabes si no te van a tener que enchufar todo otra vez.

No negaré que hubo noches, ayyyyy esas noches eternas de insomnio en los hospitales, en las que deseé morir.  Mientras las lágrimas corrían por mis mejillas pedía íntimamente a gritos silenciosos que me dejaran en paz, que no me metieran más cosas, que me dejaran morir tranquila. Bendita eutanasia!

En fin, por qué cuento todo esto? Pues porque las cosas se olvidan pero yo no quiero olvidar, yo quiero dejar constancia de todo ese sufrimiento, que no haya sido en balde, que forme parte de mi vida. La vida es lo bueno pero también lo malo, y sólo a través de lo malo se puede reconocer y apreciar lo bueno. Y éstos han sido algunos de los peores momentos de la mía y no podían dejar de estar presentes en este blog.

Aún no he salido completamente de este trance, y no las tengo todas conmigo. Ni siquiera sé cómo terminará esta historia porque aún pienso que en cualquier momento la pesadilla puede volver a empezar. Sigo con medicación, sigo con secuelas y sigo con dolor. Y sigo sin esos 5 kilos que perdí en 13 días. No está mal, eh? Pocas dietas pueden garantizar esos resultados.

Y también sigo sin reconocer mi cara en el espejo. Sé que esa cara desconocida que me mira no es sólo el resultado de los 5 kilos perdidos, es algo más. Es el reflejo de un intenso sufrimiento. Sólo perdiendo peso no salen ojeras ni te cambia la mirada. Sobre todo es eso lo que ha cambiado, los ojos. Es como si hubieran salido de un pozo muy profundo, y al ver la luz se hubieran asustado y quisieran esconderse, hundirse en sus cuencas. Aunque sonría, los ojos tienen esa expresión que a veces vemos en la tele en las personas que han salido de algún infierno personal. Pues mi mirada ahora es así, doliente, un poco asustadiza, como de animal herido. Como la de los perrillos maltratados, que están muertos de miedo.

Si todo evoluciona como debería de aquí a poco volveré a ser yo, y recuperaré el peso perdido y muy probablemente mi cara de siempre retornará. Pero ahí quedan esos selfies, esos ojos hundidos, y este testimonio doloroso y sincero. No quiero olvidarlo. Ni quiero olvidar que la vida también era esto.

Amigos, he vuelto.

jueves, 15 de noviembre de 2018

Todo empezó con una rueda de prensa inolvidable

Todo empezó con una rueda de prensa inolvidable.

Periodista: Señora Calvo, cómo explica usted el cambio de opinión del Presidente Sánchez con respecto al delito de rebelión en el juicio del Procès?

Carmen Calvo: Qué cambio de opinión? El Presidente no ha cambiado de opinión en ningún momento.

Periodista: Si quiere se lo leo. En mayo de este año el Presidente dijo que lo que había ocurrido en Cataluña era clarísimamente un delito de rebelión.

C.C.: En mayo dice usted? En mayo Pedro Sánchez no era Presidente. Yo hablo del Presidente del Gobierno.

Periodista (tras un leve momento de estupor e incredulidad): Quiere decir que Pedro Sánchez tiene opiniones diferentes según hable como oposición o como Presidente?

Carmen Calvo en ese instante se limitó a mirar despreciativamente al periodista y a cambiar de tema dejando al tipo pasmado, con la mandíbula descolgada, a la par que a las miles de personas que luego pudieron escuchar en diferido la entrevista.

Hablando de diferidos, creo que desde el finiquito en diferido de Cospedal, alias Doña Finiquito, con los consiguientes memes y sketches a que dio lugar, no se había visto más poca vergüenza y descaro en una rueda de prensa en un intento de explicar a los ciudadanos lo inexplicable.

Lo curioso de esta gente es que ni siquiera se sonroja cuando sueltan estas cosas. Las dicen sin el menor rubor, sin mover una pestaña, sin despeinarse un solo pelo.

No es que yo sintiera mucho respeto antes de esto por Carmen Calvo, más o menos el mismo que me inspira Cospedal desde el principio de los tiempos, siempre me ha parecido una tía falsa y demagoga a más no poder, pero cuando ya se evidencia de esta manera el cinismo y la poca vergüenza de una persona, el poco respeto que se pudiera haber ganado desaparece ipso facto.

Desde entonces la respuesta ominosa de Calvo se ha convertido en un clásico y todos los medios la usan como comodín en las múltiples ocasiones en las que se encuentran ante un cambio descarado de postura del Gobierno o del Presidente. De repente hemos descubierto que Sánchez es uno y varios, como la Santísima Trinidad, ese misterio que tanto nos costaba comprender a los niños de mi generación, aquello de Dios es uno y trino, que tampoco sabíamos muy bien qué coño era eso de trino. Bueno, pues con Sánchez la cuestión se clarifica. Aunque parezca una misma persona es un trampantojo; el de hace unos meses y el actual en realidad son personas distintas que por tanto pueden defender posturas contrapuestas sin que esto suponga incoherencia alguna ni falta de credibilidad.

Esto explicaría muchas cosas. Por ejemplo por qué Sánchez consideraba que si Rajoy no era capaz de aprobar unos Presupuestos tenía la obligación moral de irse y convocar elecciones pero que ahora no lo considere necesario si él no consigue apoyos para los suyos, que parece ser que no los va a conseguir. Es más, que le parezca perfectamente lícito prorrogar de nuevo los Presupuestos aquellos de Rajoy que tanto le costó en su día aprobar y que para Sánchez y su socio Iglesias eran los más antisociales de la historia. Vamos, lo peor de lo peor en Presupuestos.

Bueno, a estas alturas está claro que tendremos Sánchez hasta el día último de la legislatura. Con o sin Presupuestos, con o sin apoyos parlamentarios, con o sin actividad legislativa. Este tipo es un superviviente nato, su principal valía está en su resistencia contra viento y marea y todo lo que no sea resistir le importa un pimiento. Resistir y tener el BOE en sus manos es vencer.

Por si fuera poco lo del uno y trino, lo del desdoblamiento de personalidad del Sánchez de antes de la moción y el de después, ahora tenemos una nueva variante: el Sánchez público y el Sánchez privado. Y así es perfectamente posible que el Presidente diga en el Parlamento que sin ningún género de dudas va a llevar sus Presupuestos al Parlamento para aprobarlos y al mismo tiempo fuentes de La Moncloa (o sea, de Sánchez) digan en privado que no van a arriesgarse a llevar los Presupuestos al Parlamento para chamuscarse innecesariamente con el rechazo mayoritario de la Cámara. Vamos, que tampoco pasa nada si prometes en sede parlamentaria  una cosa que no tienes la menor intención de hacer y además mandas a tus esbirros a que así se lo hagan saber a la prensa. Es el cinismo y la poca vergüenza elevados a la enésima potencia.

Hubo un tiempo en el que la credibilidad y la honestidad de los políticos era algo importante, algo que la gente valoraba a la hora de votar. Hoy ya no lo es. Todo el mundo sabe que los políticos mienten como bellacos, mienten más que hablan, los hemos visto pasar por juicios, comisiones de investigación, ruedas de prensa vergonzantes como las de Cospedal o Calvo,  dando explicaciones públicas que harían sonrojarse a una cabra... Ya nadie cree en la palabra de un político. El problema es cuando lo de las mentiras y constantes contradicciones se convierte en algo incluso caricaturesco, como ocurre con Sánchez. Ya no es que su palabra no valga un céntimo, es que hay incluso cachondeos al respecto y la gente en los medios y en las redes hace apuestas sobre el tiempo que va a tardar en desdecirse de  cada una de sus declaraciones. Nadie da ni un chavo por sus palabras.

Pero todo esta da igual. Sánchez es inteligente y sabe que la gente no le tomará nada de esto en cuenta. La mentira no pasa factura, que se lo digan al PP. Sánchez sabe que bastarán unos cuantos golpes de efecto a base de decretos para que sus votantes olviden que tiene menos palabra que el mudito de Blancanieves y que está dispuesto a cualquier cosa con tal de mantenerse en el poder, sea mentir una y otra vez, sea aliarse con su peor enemigo (véase las negociaciones y pactos secretos con el PP para nombrar a los vocales del CGPJ, ese mamoneo que ambos partidos llevan 40 años practicando para repartirse y controlar a los jueces a su antojo)  o sea lo que sea. Da igual, todo vale. La gente perdonará y olvidará y esos decretazos, que cuando los hacían los otros eran indecentes y hurtaban al Parlamento su labor de fiscalizar al Gobierno, le salvarán. Lo dicen todas las encuestas y desde ya lo digo yo sin temor a equivocarme.

Pero bueno, al menos este post quedará aquí. En plan Memoria Histórica. En plan denuncia de cómo un mentiroso patológico con cara de ángel y espíritu de cínico sinvergüenza puede embaucar a cientos de miles de personas con su deshonestidad brutal.

No es ni mucho menos el primer caso en la historia, ni de España ni de la humanidad, pero es el que  más despierta mi estupor. Siendo para mí Aznar el presidente más impresentable, chulo y desvergonzado de la democracia, tengo que decir que éste ha conseguido superarlo. Al menos al otro se le veía en la cara, no engañaba a nadie, su pétrea faz era el puro espejo de su negra y granítica alma. Éste ni eso.

martes, 30 de octubre de 2018

Palabras gruesas

Escribe Vargas Llosa un interesante artículo este finde en El País titulado "Hispanidad, mala palabra?".  Se puede estar más o menos de acuerdo con él pero es una exposición bastante respetuosa con otras opiniones, aunque la suya es que el concepto de "hispanidad" debe ser reivindicado en su aspecto positivo de concordia cultural y lingüística entre España y los países de Latinoamérica.

Copio el enlace por si alguien está interesado en leerlo completo:

https://elpais.com/elpais/2018/10/25/opinion/1540480036_431820.html

Para quien no se anime a leerlo completo le cuelgo un par de párrafos para que se haga una idea:

La Hispanidad es un concepto muy ancho, por supuesto, y aunque sin duda los conquistadores se cobijan en él, y también los inquisidores, y los dictadorzuelos de toda índole que ensucian nuestra historia, en él están presentes los mejores pensadores y poetas y luchadores por las buenas causas —la libertad, la más importante de ellas— que hemos tenido en España y en América, y los héroes civiles y anónimos que dedicaron su vida a ideales que siguen siendo actuales y admirables. Sería aberrante creer que España es sólo Franco; también lo son los millones de demócratas que sufrieron por serlo persecución, cárcel y fusilamiento, o un exilio de muchos años.

El 12 de octubre celebra, no los años oscuros y la pesada tradición de censura, represiones, guerras civiles y oscurantismo, sino que la España de hoy día haya dejado atrás todo aquello y ojalá que sea para siempre. No hay razón alguna para avergonzarse de lo que representa la palabra Hispanidad, la que, dicho sea de paso, ahora rima con libertad.

Éste es más o menos el tono de todo el texto. Bueno, pues tendríais que ver la cantidad de gente que lo ha puesto de fascista para arriba por las redes. Fascista. Ese palabro que circula constantemente ahora por todas partes para referirse a cualquiera que opine diferente a uno o que pìense, por ejemplo,  que la transición española no se hizo tan rematadamente mal como algunos pretenden.

Unos cuantos días antes de esto en el Parlamento español Pablo Casado espeta, o más bien esputa, al Presidente Sánchez que es un golpista. Golpista. Por intentar negociar los presupuestos con los independentistas catalanes.

Éstos son sólo dos ejemplos, pero hay muchos más: terroristas, nazis, etc.  Constantemente se hace un uso frívolo e irresponsable de palabras de significados muy graves, despojándolas así de la fuerte carga semántica que tienen.

No sé si la gente será consciente de ese efecto. De cómo decirle fascista o golpista a cualquiera tiene como consecuencia la devaluación semántica del concepto. Si Vargas Llosa es fascista por reivindicar un lazo cultural con América Latina o por ser un entusiasta del liberalismo ecónomico qué sentido tiene utilizar ese término para referirse a Mussolini, por ejemplo?? O si hablamos de Pedro Sánchez como un golpista entonces qué fue Tejero??

De todas formas es predicar en el desierto. Por mucho que le hagas notar esto a la gente el uso de palabras fuertes se ha generalizado y está tan extendido que ya a estas alturas es inútil intentar ponerle coto. Que no me gusta lo que dices? Eres un fascista. O peor todavía, un nazi. Que Bildu te aprueba los presupuestos o te apoya en cualquier ley? Eres un terrorista. Para qué nos vamos a andar con tontas sutilezas?

En fin, palabras gruesas para mentes flacas. Es lo que hay.

viernes, 19 de octubre de 2018

El frasco de las ofensas

Bueno, pues ya estamos en campaña y empieza el desfile de ofensas y ofendidos por todas partes.


Leo en Eldiario.es el siguiente titular:

La crítica de Tejerina a los alumnos andaluces incendia a todos los partidos en campaña electoral, incluido el PP 


Y ya en el cuerpo de la noticia:


Todos los candidatos andaluces en campaña, incluido el líder del PP andaluz, Juanma Moreno, rechazan las palabras de la exministra y le exigen respeto.

Tejerina, que actualmente ocupa la vicesecretaría de Acción Social del PP, ha denunciado esta mañana la brecha educativa que separa a las comunidades del norte y las del sur, un hecho descrito en estudios comparativos internacionales, como el informe PISA. Sin embargo, la exministra ha cabreado a los suyos en Andalucía y al resto de partidos al focalizar sus críticas sobre el alumnado. "En Andalucía te dicen que lo que sabe un niño de diez años es lo que sabe un niño de ocho en Castilla y León", ha subrayado, tras aseverar que el nivel educativo de los jóvenes castellanoleoneses  está dos cursos escolares por encima del de los andaluces.

Por supuesto desde el minuto 0 la Presidenta de la Junta se ha envuelto en la bandera andaluza y ha clamado indignada:


 "¿Pero es que no se va a cansar nunca el PP de despreciar a Andalucía? Ya no les pido que hablen bien de los andaluces; lo único que les exijo es que no nos sigan insultando".

Ya estamos con los pegos. Ya sale a la palestra el victimismo autonómico, el orgullo patrio y la apelación a las ofensas interminables a los andaluces. No vamos a ser nosotros menos que los catalanes y sus agravios ancestrales, vamoooos!!!!

Cada día soporto menos el victimismo y la manipulación. Lo que ha dicho esa señora lo ha dicho mil veces mucha gente dentro de Andalucía. No sólo por parte de la derecha; lo ha dicho la propia Teresa Rodríguez, líder de Podemos, y mucha otra gente de izquierdas. Que el nivel de conocimientos de los alumnos andaluces es menor que el de otras comunidades es vox populi y debería preocuparnos muchísimo a todos en lugar de andarnos con tantos golpes de pecho por unas declaraciones que no dicen nada que no sepa todo el mundo.

Lo que dijo García Tejerina no es ninguna ofensa a los niños andaluces, y yo como madre no me siento en absoluto concernida ni ofendida. Tejerina está hablando del sistema educativo andaluz que en todos los informes sale a la cola de España, y eso es un hecho indiscutible.

Que nuestro sistema tiene cosas buenas? Por supuesto, y justo es reconocérselo. La gratuidad de los libros de texto, por ejemplo. O la clara apuesta de la Junta por la enseñanza pública, por la escuela mixta, por la integración. Eso son cosas positivas, pero no es menos cierto que los resultados de la práctica totalidad de los informes son lamentables y algo deberíamos plantearnos al respecto.


Pero bueno, esto les ha venido a algunos como anillo al dedo para sacar el frasco de las esencias de las ofensas imperdonables. Y luego están los memos que se apuntan a todas estas burdas estrategias de campaña. La gente está siempre dispuestísima para la indignación. En fin, más de lo mismo de siempre.

Haríamos bien en utilizar estos rifirrafes políticos para abrir un debate importante: qué es lo que falla en las escuelas andaluzas? Cuál es la causa de esa diferencia de conocimientos entre nuestros niños y los de otras Comunidades? Incluso podríamos plantearnos si no sería deseable una homogeneización educativa, que en todas las Comunidades los planes de estudios fueran los mismos. Por qué no? Eso sería garantizar el acceso a la educación en condiciones de igualdad para todos los niños españoles.

En fin, habría mucho que hablar y que revisar. Pero en lugar de eso muchos prefieren levantar altivamente la cabeza, tirar de orgullo nacional y mostrarse indignados e iracundos y aprovechar la coyuntura para arremeter contra el contrincante político intentando sacar partido de unas palabras pretendidamente ofensivas.

En fin, como ciudadana y como andaluza yo sí que me indigno cuando intentan manipularme a favor o en contra de algo con argumentos espurios y fraudulentos. Ya sé que es mucho pedir a nuestros políticos que no nos traten de imbéciles y que nos concedan algo de respeto intelectual,
pero por favoooor, llegar a estos extremos de indigencia dialéctica es insultante.

Eso sí que es ofensivo de verdad, la constatación de que nos toman constantemente por gilipollas sin criterio.

viernes, 5 de octubre de 2018

La reforma pa cuándo?

Leo en Eldiario.es que Albert Rivera propone una reforma en la ley electoral.  Su propuesta es elevar el umbral de votos al 3% en todo el territorio nacional para evitar que los nacionalistas "condicionen gobiernos" con su sobrerrepresentación en el Congreso.

Me parece una propuesta encomiable porque comparto por completo el fin que persigue, aunque yo realmente no creo que el problema esté en la ley electoral; veo mucho más práctico modificar la Constitución para terminar con la circunscripción única. El verdadero quid de la cuestión está en el reparto de escaños.

El sistema electoral actual perjudica claramente a los partidos pequeños que tienen muy disperso el voto por todo el Estado. Si son partidos pequeños con voto muy concentrado en ciertas provincias (los separatistas) tienen una sobrerrepresentación y salen muy beneficiados. Un ejemplo:

Elecciones generales 2016

PNV 286.215 votos / 5 diputados

PACMA 284.848 votos / 0 diputados

Si alguien ve justo este sistema electoral, tiene un concepto de la justicia muy "sui generis"

Los partidos nacionalistas están claramente sobrerrepresentados, y lo peor es que usan esa representación para extorsionar a los distintos gobiernos exigiendo unas condiciones muchas veces inasumibles para seguir apoyándolos.

Esos partidos además no están interesados en el bien común sino en el de su pequeño territorio, es natural, ésa es su idiosincrasia. Pero justo por eso no es de recibo que sean decisivos para hacer políticas que nos afectan a todos los demás.

A ver, qué le importa a uno del PNV o a uno de ERC lo que me pase a mí, andaluza? Una mierda. Ellos van a lo suyo y punto. Y sin embargo esa gente puede tomar decisiones por mí. Por ejemplo, puede decidir sobre los presupuestos, es decir, sobre el reparto del dinero. Y claro, ellos van a presionar para beneficiar a los suyos.

Los nacionalistas, por supuesto, están que trinan. Sólo de pensar que pudieran perder el inmenso poder que tienen ahora con sus escasos votos se ponen de los nervios.

Que les den por culo. Ya va siendo hora de que terminemos con esa aberración y que quien tome las decisiones en nuestro nombre busque lo mejor para todos, no sólo para una pequeña parte, y sin presiones ni chantajes.

Sé que va a ser muy difícil conseguirlo porque ellos se defenderán con uñas y dientes y tratarán de impedirlo con todas sus fuerzas, y porque además ni PP ni PSOE parecen tener demasiadas ganas de modificar una sola coma del sistema electoral que siempre les ha beneficiado, y con Podemos no hay que contar porque sus confluencias se les echarían encima ipso facto, por no hablar de su compadreo constante con los indepes de todo pelaje.

Total, que de momento es casi un imposible, como tantas otras cosas, pero cuanto mayor sea la presión popular más tendrán que replantearse los partidos su postura. Les cueste lo que les cueste.

De momento ya es algo que el debate se haya planteado y que los partidos no tengan más remedio que retratarse. Yo desde luego cada vez lo tengo más claro.