Bueno amigos, otra polémica en la que me he visto envuelta en el Twittex. Esto es un no parar, un sinvivir. Pero como he pillado unos días en los que dispongo de tiempo, de espacio y de ganas voy a compartir mis profundas reflexiones.
Seguramente habréis oído hablar de la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña sobre Dani Alves que revoca la sentencia de culpabilidad que tenía anteriormente por un caso de violación. Y la pregunta es: es un caso de injusticia o de purita estulticia?
Como es un caso muy conocido no hace falta poneros en antecedentes sobre todo el proceso. La cuestión es que este tribunal ha determinado que, si bien no se puede demostrar que Dani Alves diga la verdad (tengamos en cuenta que el tío ha cambiado su versión como 500 veces) tampoco se puede determinar que la diga la denunciante. Y esta es la clave. Es decir, ante la falta de pruebas y la poca fiabilidad del testimonio de la supuesta víctima, in dubio pro reo siempre.
Lo cierto es que tenía bastante curiosidad sobre el tema y como tampoco me gusta opinar sin enterarme bien de las cosas, ante la avalancha de críticas a la sentencia (que si es porque es un tipo rico y famoso, que si la justicia machista, que si blablabla... ) pues me he dicho a mí misma: vamos a las fuentes.
Para empezar, me he informado sobre el Tribunal. A los que piensan que la justicia es machista y heteropatriarcal y facha y blablablá, les doy datos: esta sentencia la ha dictado un tribunal compuesto por tres mujeres y un hombre, la mayoría pertenecientes a la asociación "progre"sista "Juezas y jueces para la democracia", todos, todas y todes muy y mucho entrenados en perspectiva de género. Vamos, igual necesitan muchas más horas de formación, como quince mil horas más, pero entrenados ya venían a esta fiesta.
Bueno, al grano. La cuestión es que la sentencia le da un serio vaparalo a la anterior. Porque, y esto yo no lo sabía, en la sentencia en la que se condenaba a Dani Alves se reconocía verbalmente que el testimonio de la víctima era poco fiable en lo que concierne al tiempo en el que estuvieron en lugares públicos, es decir, que nada de lo que ella cuenta se corresponde con lo que las pruebas demuestran. Que las cámaras de la discoteca que los grabaron todo el tiempo fuera de los baños contradicen lo que la chica afirma que estaba pasando. Tampoco las pruebas forenses de lo que ocurrió en el baño confirman su versión. O sea, nada verificable, y en lo que se puede verificar objetivamente ella miente. Puede ser que ni siquiera mienta, sino que ella lo recuerde así o lo viviera así, pero lo cierto es que las pruebas objetivas desmienten su testimonio.
Y aun así la sentencia que condena a Alves determina que, a pesar de la poca fiabilidad del testimonio de la víctima sobre lo ocurrido fuera de los baños, están dispuestos a creer que dice la verdad sobre lo ocurrido dentro. Y aquí es donde la sentencia actual da el varapalo, porque determina que un testimonio poco fiable lo es para todo, no solo para lo que se puede objetivar sino también para lo que no. Por tanto, si esta chica no dijo la verdad sobre lo que pasó previamente a la presunta agresión no hay por qué creer que sí la dijera para lo que ocurrió después, para lo no verificable.
Lo que la ley determina en casos de violación, que muy a menudo suceden en la intimidad y que a veces consisten en la palabra de uno frente a la de otro, porque no hay más pruebas, es que hay que atenerse a la verosimilitud del relato. Ante la falta de otro tipo de pruebas los jueces solo pueden fiarse de lo que dicen los protagonistas. Por tanto es básico que el testimonio de la víctima sea creíble.
Ya sé que hay quien piensa que el testimonio de una mujer siempre hay que creerlo. Hermana, yo sí te creo. Pero es que por suerte todavía vivimos en un país en el que para condenar a alguien por cualquier delito hacen falta pruebas. No vale el mero testimonio de nadie. Porque si eso valiera cualquiera de nosotros podría joderle la vida a otro simple y llanamente yendo a denunciarle por algo. Y eso en un estado de derecho no puede ocurrir. Repito, afortunadamente.
Por tanto, tres juezas y un juez, casi todos ellos "progres", han determinado que a esta hermana no se la puede creer del todo porque lo que sí ha sido demostrado es que ha mentido en buena parte de su testimonio, vamos, en toda la parte que puede ser contrastada por cámaras de vigilancia. De lo que se deduce que el resto de lo que cuenta puede o no ser verdad pero que no se puede condenar a un tipo a unos cuantos años de prisión por un testimonio poco fidedigno.
Que Dani Alves dio como quinientas versiones de los hechos y su testimonio tampoco es que sea muy de fiar? Efectivamente. Pero la ley concede al condenado la ventaja de poder mentir para exculparse. Por tanto es igual lo que dijera. Que negara conocerla, que luego sí la conocía pero que no follaron, que luego sí follaron pero que fue consentido... Da igual. Él puede decir misa, porque intenta salvarse de varias quemas, empezando porque no quería que su mujer se enterara de que había follado con otra tía, pa más inri la noche de fin de año con ella cuidando de su padre enfermo. Pa matarlo sí, me apunto. Pa encerrarlo en la cárcel por violación no.
Tengo claro que si la muchacha hubiera dado un testimonio medianamente verificable, vamos, que se correspondiera con lo que las cámaras grabaron y con lo que el resto de testigos afirman, a Alves no lo salva ni Dios.
Frente a los que afirman que la justicia es machista, heteropatriarcal y facha, decirles que cada año son condenados por violación en este país cientos de tíos. Por los mismos jueces y los mismos tribunales que otras veces exoneran al denunciado. Y que la diferencia, la gran diferencia, está en las pruebas.
Pero bueno, que si alguien sale declarado inocente en un juicio de estos lleva de todas formas la pena social. Habrá muchos que piensen siempre que cuando el río suena... Y nadie te va a quitar los meses o años que has estado bajo sospecha. En el caso de Dani Alves una carrera profesional destrozada, sus negocios a tomar por culo, sus contratos publicitarios a la mierda... Eso no tiene precio ni indemnización posible si todo es un montaje. O una ida de olla en una mala noche, lo que sea.
Pensad por un momento si ese hombre es inocente quién puede restituir toda esa vida perdida. Pensad que os pudiera pasar a vosotros, o a vuestros hijos. Pensad también qué sería de la justicia si ante una denuncia random lo que hubiera que demostrar es vuestra inocencia. Pensad.