sábado, 1 de septiembre de 2018

Silenciada y amordazada, cautiva y desarmada

Sí, amigos, silenciada y amordazada. Cautiva y desarmada. Y todo por una guarra sin sentimientos ni corazón.

Os cuento:

Los del Twitter me han castigado. Censura total y absoluta. No puedo tuitear ni retuitear ni comentar ni dar likes ni nasti de plasti. Atada de pies y manos me han dejado.

Alguien me ha denunciado y ellos han considerado que he cometido delito de "incitación al odio".  Me han echado de pena 12 horas cara a la pared con los brazos en cruz.

Hijoputas!!!!!!

Con la de barbaridades que me sueltan a mí todos los días! Y nunca he protestado, aquí estoy, callá como una puta.

Y de la gilipollas que me ha denunciado qué me decís? Sé perfectamente quién es porque he tenido que eliminar el tuit por el que me han castigado. Con todo el dolor de mi corazón, porque nunca antes había tenido que hacer algo semejante.

Y vosotros os preguntaréis: pero qué has dicho, locaaaaa?

Pos nada.  Solo le he dicho a una tía que es una guarra. Nada más. Le he dicho guarra y ya está.

Por qué? Pues os pongo en situación:

Una indepe. Se mete en una etiqueta que dice algo así como Riveraquítameeste. Es un hashtag obviamente dedicado a poner a parir a Rivera y Arrimadas por quitar lazos amarillos de las calles.

En éstas que llego yo y pillo a la individua esta y le digo poco más o menos lo siguiente: "pos quítalo tú, so guarra. Si ensucias la calle con plasticuchi asqueroso por lo menos recógelo tú después y tíralo al contenedor de los plásticos, que por cierto también es amarillo".

Esto fue lo que le dije, básicamente.

Y la tía va... y me denunciaaaaaaaa! Os lo podéis creer????  Por decirle guarraaaaa!!!!!! Por decirle que tire su puto plástico al contenedooor!!!!

Que encima es que es guarra de verdad, coño. Ella y todos los que van por ahí poniendo la calle perdida de plástico.

A mí la paranoia que tengan éstos con su independencia y su rollo me importa una mierda, pero oye, lo de los plásticos y lo de emporcar las ciudades con ellos porque les sale de la polla-coño, pos me jode, la verdad. Playas, monumentos, edificios de todo tipo, mobiliario urbano... Ea, porque sí, porque pueden y encima les dejan.

O sea, que estoy yo todo el día protestando por el uso y abuso de plásticos y firmando manifiestos en contra y haciendo llamamientos a la gente para concienciarla y comprando todo el doble de caro para minimizar el plástico en mi vida, y les tengo que reír la gracia a los tarados estos. Y una mierda!!

Bueno, pos eso, que le he dicho guarra a esta tía. Y ella me ha denunciado a los del Twitter. Dice mi hijo que cualquier día de éstos termino en la cárcel. No me extrañaría. Esto ya ha alcanzado un nivel  en el que todo es posible.

Lo curioso es la piel tan fina que tiene la peña esta. Porque ellos pueden emporcar las calles, poner verde a todo el mundo que no piensa como ellos, en twitter y fuera del twitter, y tú le dices guarra a una (y encima no por sus ideas, sino por su asquerosa forma de manifestarlas), y van de inmediato a lloriquear y a pedir que te den un correctivo. Ea, y les hacen caso!! Manda huevos!!

Ya estoy acostumbrada, de todas formas.  Por ejemplo, ya he comentado algunas veces que soy muy participativa en los foros de Eldiario. es. Bueno, pues hay una opción ahí exclusiva de los socios, que es pedir que oculten mensajes. Yo jamás he hecho uso de esa opción, y soy socia. No me gusta censurar a nadie. Si me estás insultando yo todo lo más me voy a cachondear de ti y te voy a torear un rato, pero nunca voy a pedir que oculten tus mensajes. Sin embargo a ellos sencillamente les ofende que te rías de sus gilipolleces y los ridiculices. Y entonces, en lugar de responderte o simplemente  ignorarte, que sería lo normal, lo inteligente,  piden automáticamente que te censuren. Son los reyes de la censura. Muy de izquierdas y muy lo que quieras pero lo que les gusta callar y amordazar a la disidencia.

Bueno, pero no es sólo a mí. Vale, yo soy un poco borde y chulilla, lo admito. Pero ellos piden que oculten mensajes totalmente correctísimos, Estoy harta de meterme a ver mensajes ocultos (por lo menos si eres socio los puedes ver)  y de verdad, es muuuuy fuerte. Censuran cosas que podría haber escrito la mismísima Madre Teresa de Calcuta. Sólo porque un par de socios se han irritado y lo han pedido.

Es verdad que estoy bastante cabreada por que me hayan censurado en un medio en el que soy mil veces más respetuosa con la gente con la que discuto que lo son ellos conmigo. Antes de decirle yo guarra a esta tía por lo de los plásticos me habían puesto a mí a parir sus correligionarios. Por supuesto, de fascista no bajo. Para ellos todo lo que no sea votar indepe o como mucho a Podemos es ser fascista. Toooooodo el mundo es fascista. Todo el que les discuta sus fines o sus medios es fascista. Por tanto, como ir contra el fascismo es un deber inexcusable... contra nosotros, los fascistas, vale todo.

Palabrita del niño Jesús que llevo muchos años discutiendo con todo tipo de fauna por Internet y que nunca he denunciado a nadie (y me han deseado cánceres, metástasis, muertes horribles y toda clase de desgracias). Me he hecho la pirámide y me he defendido con mis armas dialécticas, mejor o peor, pero jamás he ido a ningún administrador a pedir que silenciaran a nadie.

Yo misma administro este blog y en él me han dicho auténticas burradas de todas las especies, y nunca se me ha ocurrido censurar a nadie ni borrar un mensaje. Si acaso, como mucho, he dejado de responder a gente con la que me parecía que estaba todo dicho. Los he dejado soltar lo que hayan querido y ponerme a caldo y ahí están intactos sus mensajes. No he borrado jamás ninguno, me hayan dicho lo que me hayan dicho. Incluso aunque algunos hayan revelado cosas personales con bastante mala leche y peor gusto.

Y ahora yo le digo guarra a una guarra en un medio en el que cada día hay personas que no solo injurian sino que amenazan a otras sin que se tome ningún tipo de represalia contra ellas... y me escriben un tochaco diciéndome que he infringido las sagradas normas éticas del lugar y que me calle!!!!!!

Y ME LO HACEN JUSTO EL DÍA EN EL QUE... EL TRENDING TOPIC ERA LA ABOLICIÓN DEL CAMBIO HORARIOOOOOO!!!!!!!

Y yo venga a leer opiniones de todos los gustos y colores sin poder decir ni muuuuuuuu! Ni hacer un puto retuiiiiiiiiit!!!!

Cualquier tortura china no llega a este nivel de crueldad. Lo prometo.

Censurada, silenciada, oprimida, amordazada, puteada y herida en mi amor propio... no he tenido más remedio que venir aquí a despotricar y a decirle a la guarra esa que va por ahí reporcachineando las calles de su ciudad que además de cerda es una puta cobarde.

Media España me tiene bloqueada en su cuenta. Y eso que sólo tengo 70 seguidores. Conste que yo nunca he bloqueado a nadie (No hace falta, me bloquean ellos a mí de momento).  Pues qué le costaba a la mema ésa bloquearme y punto pelota? Pero nooooooooo, no te voy a bloquear, no; te voy a denunciar. Por incitación al odio!!!!!

Que sólo le dije guarra, joderrrrrr! Que ni le dije tarada ni subnormal ni imbécil ni carnaza de frenopático!!!!! Que todo eso lo pensaba pero no se lo llegué a decir, coño!!!! Que fui delicada y sutil al máximo, que me limité a afearle su conducta de cochina marrana.

Pues nada, castigada sigo. O no, puede que ya haya recuperado mi libertad de expresión.

Me da igual. Hoy paso de ellos.

Pero nadie ni nada me impedirá decir lo que pienso, sea en el Twitter, sea en este blog, sea en la Conchinchina o sea en el infierno.

TÍAAAAAA, ERES UNA PEDAZO DE GUARRAAAAAAA!

Y ENCIMA CHIVATA Y COBARDEEEEEEEE!

Y ahora vas y me denuncias otra vez.

So guarra!

sábado, 25 de agosto de 2018

Cuando despertó el dinosaurio seguía allí

Enciendo la tele y veo colas inmensas para entrar al Valle de los Caídos. Hasta hace dos meses casi nadie sabía ni que existía ese monumento, y por supuesto nadie lo había visitado, excepto 4 fachas extraviados en la negrura de los tiempos y de su paraíso perdido.

En Twitter miles de entusiastas de este neofranquismo anacrónico celebran con alegría la próxima exhumación del cadáver del viejo dictador. Todos los días la momia es Trending Topic. 40 años después de muerto.

El franquismo está en boca de todos. Cientos de fachas que hace unos meses dormían el sueño eterno han renacido de sus cenizas y se han convertido en las nuevas estrellas emergentes de la tele. No hay programa de actualidad que no dedique un par de horas a hablar del Caudillo y que no tenga su facha de cabecera ensalzando las virtudes del franquismo.

Hace unos años eso hubiera parecido imposible, pero sí amigos, está ocurriendo. No es un mal sueño, es real.

Hay un microrrelato muy famoso de Augusto Monterroso que me encanta. Dice tal que así:

CUANDO DESPERTÓ EL DINOSAURIO SEGUÍA ALLÍ.

Pues sí, ahí seguía. Estaba dormido, parecía muerto. Pero al olor de la mierda removida lo ha despertado.

Gracias, Pedro Sánchez, por devolvernos al NODO y al blanco y negro.

Gracias, Pablo Iglesias y secuaces, por apoyarlo.

Gracias, necrófilos amantes de los huesos y de las cunetas y de toda esa película de dolores impostados, de bisnietos que sufren y lloran lágrimas de sangre por bisabuelos a los que nunca conocieron.

Gracias a todos por haber despertado al dinosaurio dormido.

Buen trabajo. Insuperable.

Efectivamente, el dinosaurio estaba todavía ahí, Pero hasta ahora no se había atrevido a desperezarse y a rugir.

A ver qué hacéis ahora, mentes sabias y privilegiadas, con el monstruo que habéis resucitado.

Tristemente estamos gobernados por subnormales que juegan con fuego.

El problema es que a la hora de la quema, no se queman sólo ellos. Nos quemamos todos.

sábado, 18 de agosto de 2018

Twitter, violaciones, abusos, sexo, amor, y el arroz que se pasa

Estoy desde hace un par de días enchochada con una trifulca por el Twitter. Resulta que alguien colgó una noticia sobre la detención de un hombre de 40 años que había sido pillado por su mujer manteniendo relaciones con su hijastra de 16.

Los comentarios a la noticia eran todos furibundos: que si violador hijodeputa, que si  cochino abusador, etc. Bueno, lo típico.

Yo como ya sabéis que me gusta llevar la contraria por sistema planteé la posibilidad, que en el titular de la noticia no quedaba claro, de que se tratara de sexo consentido, vamos, que la chica pudiera estar ahí voluntariamente, en cuyo caso, por mucho que la ley establezca que es un abuso, yo personalmente no lo entiendo así.

Inmediatamente se me echan  encima un montón de tías y algún que otro tío. Que si degenerada, que si desaprensiva, que si tal que si cual. Lo típico también. Esto es lo que más me gusta del Twitter, los berrinches tan tontos que se pilla la gente.

En fin, lo más probable es que lleven razón y que se trate de un caso más de abuso sexual de los miles que se dan. pero mientras exista la leve posibilidad de que no sea así, y ya digo que el titular no lo aclara, también es posible pensar que se trate de otra cosa, de sexo consentido o incluso, por qué no, de amor.

Casos hay. Por ejemplo, el actual presidente francés, Macron, se enamoró de su señora, Brigitte, cuando él tenía justo esa edad. Era un adolescente imberbe y granulento, y ella una señora hecha y derecha, casada y con varias hijas de su matrimonio. Y oye, ahí están.

Otro caso que siempre me ha parecido alucinante, no sé si lo recordaréis. Hace bastantes años fue condenada a prisión en Estados Unidos una profesora, también casada y con varios hijos, por haber tenido relaciones sexuales con un alumno de 14 años. Fue condenada a pesar de que el muchacho afirmaba estar locamente enamorado de ella y haber mantenido esas relaciones de forma totalmente voluntaria. El caso es que al cabo de unos años salió en libertad provisional y aunque pesaba una orden de alejamiento del alumno, se apañaron para volver a verse y la señora quedó embarazada. De resultas de este desliz volvió a ser acusada y volvió a entrar en la cárcel por unos cuantos años más. Durante todo ese tiempo siguieron enamorados, siguieron viéndose e incluso ella en la prisión tuvo un par de hijas de él. Cuando por fin salió se fueron a vivir juntos, se casaron y vivieron felices y comieron perdices. Hasta hace poco, que creo que se han divorciado, según leí recientemente en el Pronto.

Es una historia demencial y absurda. Era una sencilla historia de amor. Como dice la copla, cuando el amor llega así de esta manera uno no tiene la culpa. Y además, en mi opinión, el amor no entiende de edades  ni de sexos ni de religiones ni de razas ni de nada. Ocurre y punto. Esa mujer se ha pasado años de su vida en una cárcel, presa junto con un montón de ladronas, asesinas y delincuentes de todo pelaje, sólo por haberse enamorado y por ser correspondida.  No había cometido ningún otro delito.

Es probable que la absurda ley que metió a esa mujer en prisión haya alimentado ese amor durante todo este tiempo, porque a la vista está que no era un sentimiento imbatible. Con los años el tipo habrá conocido a otra más joven, y se ha cansado de su añosa señora. Que no es lo mismo enamorarse a los 14 años de una profesora de 34 que seguir enamorado a los 40 de una de 60. La atracción por las maduritas y por los maduritos tiene su edad, y esa atracción caduca cuando de madurita se pasa a vieja. No me extrañaría que a Macron un día de éstos le pasara lo mismo. Cualquiera que haya visto a su señora cuando él se volvió loquito por ella puede apreciar que no tiene nada que ver con la momia que es ahora, hiperestirada e hiperbotulimizada.

En fin, que esas cosas pasan. No es nada extraño que un adolescente, chico o chica, se enamore de una persona mayor y mantenga relaciones sexuales con ella de forma voluntaria. En mi juventud yo misma lo hice, y tuve amigas que también lo hicieron. No entiendo que una legislación de brocha gorda meta en el mismo saco al degenerado que abusa de una niña o un niño y al que mantiene una relación con el consentimiento y entusiasmo del menor. No estamos hablando de menores impúberes, sino de adolescentes capaces de enamorarse y de decidir follar con quien les dé la real gana.

Por eso me he metido en esta guerrilla tuitera, porque no concibo que la gente meta en un totum revolutum cosas que son radicalmente distintas.

En general me suelo meter en muchos embolados de éstos por puro entretenimiento. Porque creo que el personal está totalmente desnortado y lo que se dice pensar pensar, piensa poco. Mi función como tuitera es básicamente despertar en tanto descerebrado que anda suelto por ahí la sana virtud de la duda.

Esto no tiene mucho que ver pero ya que estoy con el tema de Twitter, también he mantenido estos días otro rifirrafe por el estilo. Os cuento:

Una chica en el First Date se ofende muchísimo porque el chaval con el que está cenando le dice que a las mujeres en el tema de la maternidad se nos pasa el arroz. Cierto es que la muchacha tiene sólo 30 años y aún tiene tiempo para pensárselo pero no es menos cierto que cuanto más tarde en decidirse más entrará en lo que se conoce como embarazo de riesgo. El chico no estaba diciendo ninguna tontería.

Bueno, pues fue decir el chaval lo del arroz pasado y montarse un cirio en Twitter de padre y muy señor mio. Un montón de tías poniéndolo a parir, y nunca mejor dicho.

Yo, como no podía ser menos, salí de inmediato en su defensa. Y dije que nos guste o no y por muy injusta y machista que nos parezca la naturaleza, la pura verdad es que las mujeres tenemos fecha de caducidad para eso de la maternidad. Y que para colmo la edad ideal a nivel fisiológico para ser madre está entre los 20 y los 30, por mucho que socialmente eso hoy en día sea prácticamente imposible.

Por supuesto hordas de feministas indignadas se me tiran encima. Lo esperaba, es fácil provocarlas. Saltan de inmediato en cuanto se sienten amenazadas, que es todo el tiempo.

Hijas mías de mi vida, pero yo qué queréis que le haga si la naturaleza es así? Que sí, que hoy en día se puede ser madre a los 40, y hasta a los 50 y a los 60. Hay técnicas de reproducción que lo permiten, es verdad, pero eso nunca cambiará el hecho indiscutible de que la naturaleza nos ha diseñado para que nuestra edad más fértil y más adecuada para la preñez sea la veintena. Es machista la naturaleza? Es machista la fisiología humana? Pues lo será, yo qué sé. Vete tú a saber en qué estaría pensando cuando diseñó los mecanismos de reproducción.

Bueno, el caso es que entre unas disquisiciones y otras, entre abusos sexuales y arroces que se pasan, me tienen más entretenida que la mar. Con lo que me gusta a mí una discusión, he dado con el medio idóneo para tirarme todo el tiempo dale que te pego soltando mamporrazos dialécticos por allí y por allá.

En fin, mientras medio país acarrea maletas de un lado a otro y se pasa el verano metido en aviones y coches participando en un éxodo infernal, yo me entretengo discutiendo por el Twitter tumbada tan ricamente en la piscina, con mi cervecita, o bien en mi sofá con el aire acondicionado a to pastilla. Como gato panza arriba, que se suele decir.

Como diría el Fumi de Morata: me lo igualas?


Miedos

Hoy ha sido el aniversario del atentado de Barcelona. Un poco pesado, la verdad.  A todas horas, en todos los medios, en los informativos, venga a repetir las mismas imágenes una y otra vez, los mismos testimonios, declaraciones de políticos, tertulias interminables... muy cansino todo, la verdad.

Pero ha habido algo que sí me ha interesado mucho: escuchar los testimonios de las personas que lo vivieron. Muchas de ellas confiesan tener un montón de miedos desde aquel día. Miedo a las sirenas, de policía o de ambulancias, miedo  a los ruidos, a las furgonetas, a pasear, a los tumultos... Principalmente la secuela que les ha quedado de todo aquello es el miedo.

No me refiero a los que perdieron a alguien en el atentado. Esos, aparte del miedo, tienen otro dolor mucho más grande. Puede que se les junten las dos cosas. Pero sobre todo la gente que presenció los hechos, aunque no perdieran a nadie, sigue sintiendo mucho miedo. Y la mayoría está con psicólogos y tratando como pueden de volver a su vida normal.

Cómo los entiendo! Yo también cargo con una mochila de miedos que te cagas; miedos incomprensibles para el resto de la gente, miedos que podrían acojonar hasta a un tigre de Bengala. Hace muchos años sucedió un acontecimiento que marcó mi vida; aparentemente salí incólume de aquello, pero lo cierto es que no fue así, que me quedaron secuelas profundas, principalmente en forma de miedos. Tengo miedos alucinantes, por  ejemplo, miedos a números (alguna vez he hablado aquí de ello), a fechas, a determinadas situaciones que para mí son de altísimo riesgo aunque para los demás sean de lo más normales...

A ver, no son miedos paralizantes. No me impiden llevar una vida normal, si fuera así no habría tenido más remedio que tratármelos. Son más bien puntuales.  Generalmente no están, pero cuando llegan días señalados afloran y no hay forma de quitármelos.

Hace poco hablé en este blog del victimismo y del repelús que me da como late motiv. Pero confieso que toda esa gente que es oficialmente víctima de algo me da un poco de envidia.  Como son víctimas de algo reconocido todo el mundo las entiende y entiende sus miedos. Que te dan pavor las sirenas? Joder, es que eres víctima. es que has pasado por un trauma que no es para menos, oye. A nadie se le ocurriría hacerles una broma despertándolos de la siesta con una sirena de ambulancia. Habría que estar muy tarado.

Pero... y cuándo no eres víctima de nada?  De nada conocido, claro. Y si tu neurosis procede de algo que te ha ocurrido a ti, que se ha desarrollado de una determinada manera en ti, pero no perteneces a ningún colectivo de víctimas de nada?  Y si tu miedo es tan íntimo, tan intransferible, tan personal, tan tuyo y tan de nadie más que no hay quien lo entienda? Salvo  como una más de tus rarezas. Eres rara, tía, es normal que tengas miedos raros. Eres un especimen interesante.

Esas personas, las víctimas, que hablan de sus miedos públicamente porque saben que todo el mundo las va a entender y se va a solidarizar con ellas, en el fondo, aunque no lo sepan, son bastante afortunadas. Sienten miedos socializables, miedos respetables. La gente empatiza y simpatiza rápidamente con ellos.

Los miedos ocultos y casi inconfesables jamás tendrán ese reconocimiento público ni saldrán en los noticiarios. Ni tampoco los que los padecemos querríamos que aparecieran. Se llevan con bastante vergüenza y opacidad.

Cuesta mucho hablar de ellos porque además te convierten en alguien muy vulnerable. Hay quien podría intentar convertirlos en un juego. "Te dan miedo los aviones? Pero hombre, si esto es sólo un helicóptero, jajajajajajaja!!!! "

El ser humano funciona así, es fácil torturar a un miedoso. Puede ser hasta divertido. A menudo son objeto de chanzas, de cachondeo, pero fundamentalmente de incomprensión. Otras veces son causa de fastidio o incordio, un coñazo. Joer con los putos miedos del petardo este!

En fin, no es agradable tener miedo, y menos aún lo es que ese miedo haga gracia o que sea tomado como una rareza sobre la que hacer coñas. No, no mola nada.

Palabrita.

miércoles, 15 de agosto de 2018

Agosto 2018

Un año más, tal día como hoy, tal puente como éste, me vuelvo a regocijar mirando en los noticiarios las imágenes de playas y piscinas empetadas; festivales de música en los que cientos de miles de personas se hacinan al ritmo de sones variopintos; carreteras llenas de coches; aeropuertos y estaciones de tren con larguísimas colas de personas ávidas de viajes y aventuras que llenen sus vidas de algo que por lo visto les debe de faltar.

Un año más vuelvo a sentirme ajena a esta rara especie a la que por cosas del destino pertenezco pero con la que no me identifico casi en nada. Nunca comprenderé qué busca toda esa gente en esa vorágine de migraciones humanas masivas. Por qué lo hacen? Qué extraño impulso les mueve? Qué les impide pasar sus vacaciones, si tienen la suerte de poder disfrutar de ellas, simplemente dejando pasar el tiempo relajadamente, escuchando el trino de los pajaritos, haciendo esas cosas que el resto del año no pueden hacer porque sus trabajos y sus ritmos estresantes de vida se lo impiden? No sé, leyendo, haciendo deporte, paseando, jugando con sus niños, charlando con sus parejas y sus amigos, viendo sus películas y series favoritas... en una palabra, viviendo.

La gente se pasa la vida quejándose de que no tiene tiempo para esto y para lo otro, y cuando resulta que por fin consiguen ese tiempo lo gastan en huir de todas esas cosas y apuntarse a éxodos sin fin junto con otros millones de personas que hacen exactamente lo mismo. Para ir a lugares donde sólo encontrarán ruido, bullicio, masificación y suciedad. Porque donde hay mucha gente hay mucha mierda, eso es ley de vida.

Entre tanto yo observo con curiosidad de entomóloga estos comportamientos, mientras disfruto enormemente de la  tranquilidad y del silencio de mi ciudad desierta. Sí, es verdad que todos los años escribo casi el mismo post, pero es que todos los años sigo asombrándome de la estupidez humana como si acabara de venir de otro mundo y la acabara de descubrir.

Todas esas imágenes que veo en la tele y que a mí me provocan pavor y estupor son las que ansían para sí las personas e incluso están dispuestas a pagar lo que les pidan (y tengo entendido que eso de veranear no es barato) por pasar unos días en esos infiernos dantescos!!

A su vez las hordas de turistas convierten las ciudades y los pueblos, las playas y las montañas, en lugares inhóspitos para los propios habitantes de esos lugares. De ahí el reciente fenómeno de la turismofobia, que no me explico cómo ha tardado tanto en aparecer. Siempre he pensado que tiene que ser un horror vivir en un pueblito idílico de la costa o de la montaña y que de repente durante dos meses tu hogar se llene de gente que busca ávidamente diversión sin respetar horarios ni costumbres lugareñas ni nada de nada. Y ya no quiero ni hablar de ciudades emblemáticas en las que el turismo ha hecho casi imposible la vida diaria de sus habitantes. Sitios como Venecia, Roma, Barcelona, París, Mallorca, Ibiza...

Tengo la suerte de vivir en una ciudad en la que el proceso es inverso. Aunque recibimos muchos visitantes de fuera durante el año, por lo general en temporada veraniega la gente huye hacia lugares más frescos. Y el resto del tiempo tampoco es para morirse del susto el número de visitantes.

Pero sé que si mi residencia habitual estuviera en uno de esos sitios no podría soportar la presencia masiva de turistas. Por ejemplo, si viviera en la costa haría lo posible por escaparme por lo menos por lo menos los dos meses peores. No sé, me pediría permisos sin sueldo en el trabajo y probablemente me refugiaría en algún pueblecillo solitario de ésos que no pisan ni los grajos. Me conformaría para pasar el calor con tener un patio pequeñito y una buena manguera para regarme cuando tuviera calor. Y por las noches miraría las estrellas sin que millones de luces artificiales me las hicieran invisibles. Eso sí, me llevaría muchos libros y daría enormes paseos con mi perra cada mañana y cada atardecer. Y disfrutaríamos las dos como dos monas. De hecho, ahora que lo pienso, más o menos es lo que hacemos.

Ya sé que soy rarita, lo sé. Lo he confesado nada más empezar, que me siento ajena a esta especie y a sus comportamientos. Probablemente no debo de ser de aquí, igual soy hija de extraterrestres y me dejaron aquí abandonada y alguien me recogió porque le dí pena. O igual soy un gato y me han echado una maldición para parecer humana pero sigo siendo gato por dentro.  También he pensado en la posibilidad de padecer algún tipo de trastorno del comportamiento, del espectro Asperger o autista o algo así, aunque nunca nadie me lo haya diagnosticado.

La cuestión es que, independientemente de ser un tanto asocial, que ciertamente lo soy, está comprobado que puedo relacionarme más o menos con otras personas, pero a lo que no llego ni en mis peores pesadillas es a poder entender esa loca obsesión humana por desplazarse hacia lugares masificados en los que por fuerza el hacinamiento tiene que resultar... cuanto menos molesto, no digo ya insoportable como me parece a mí.

En fin, hasta aquí mi post de perplejidad agosteña de cada verano. Me reafirmo en que sigo siendo la misma de siempre; soy la que fui y la que siempre seré. No tengo remedio ni existe la menor posibilidad de adaptarme a este mundo absurdo.

Y ya desde que la especie empezó a evolucionar hacia la vida en Instagram y los dos millones de "likes" como principal estímulo existencial.. Sólo espero que los alienígenas que me dejaron aquí tirada vengan algún día a recogerme.

Y mi nave pa cuándo?


domingo, 29 de julio de 2018

Hasta el coño de víctimas

Últimamente por el Twitter me ponen a parir todas las víctimas de algo. Da igual, de lo que sea, víctimas del franquismo, del machismo, del terrorismo, de las sectas, del cáncer, de las suegras... Ayer sin ir más lejos batí mi propio récord: me bloquearon... cuatro!!!!!!!  Que se dice pronto, tú. Por supuesto, no sin antes ponerme a caer de veinte burros. Y pa remate de la pera alguien quiso que yo supiera que me había metido en su grupo de...  "Gentuza y bazofia". Toma yaaaaaa!

Esto significa nivelazo en Twitter, que conste. Sobre todo si tienes 70 seguidores como yo. La proporción es realmente escalofriante pa la poca fama que tengo en el lugar.

Pero vamos, la cosa tiene su explicación. En general la acusación que se me hace es de "falta de empatía" con las víctimas. Y tengo que reconocer que llevan toda la razón. Tengo nula empatía hacia nadie que vaya de víctima por la vida. Verdadero.

A ver, me explico. No tengo nada contra las víctimas de cualquier cosa, bastante desgracia tienen. Yo misma he sido víctima de algunas cosas, y mi familia ni te cuento: enfermedades devastadoras, accidentes de todo tipo... Por ser, hasta he sido víctima de mi propia gilipollez. Tela de veces además.

Lo que quiero decir es que yo no tengo nada contra la gente que ha padecido alguna desgracia, faltaría más; a mí lo que me jode de verdad es la gente que hace del victimismo su modo de vida y su razón de ser y que se siente tan orgullosa de su condición de víctima que ésa es su bandera y su tarjeta de presentación. NO LOS SOPORTOOOOOOO!

Y claro, que si falta de empatía que si tal que si cual. Les doy toda la razón, es cierto, no lo puedo negar.

Por el contrario admiro muchísimo a personas que han vivido acontecimientos trágicos y que no sólo los han superado sino que han sacado fuerza de ellos y huyen del victimismo como de la peste. Gente como Irene Villa o Eduardo Madina, a quienes en su día ETA estuvo a punto de joderles la vida, de hecho, se la jodió bastante, pero ambos dos han conseguido revertir todo lo que les pasó, y se han creado otra vida en la que no son víctimas, sino que destacan por otras cosas, y hasta les fastidia que en todas las entrevistas terminen preguntándoles por esa condición. En el caso de Irene Villa la tía no sólo ha conseguido llevar una vida totalmente normal sin sus piernas, sino que es una deportista de élite, escritora, coach, empresaria... Es mi ídola, una mujer a la que admiro profundamente por su resiliencia, por su fuerza, por su carisma y por su saber vivir.

En el lado contrario está la gente a la que en un momento de su vida le pasó algo y ya no saben más que hablar de eso y vivir de eso. Unos cuantos ejemplos:

1. Mi marido me maltrató. Vale, de eso hace 10 años pero yo tengo que soltarlo en todo momento y ocasión que se presente. Soy "mujer maltratada", o mejor aún, "víctima de violencia de género", y siempre lo seré. Por tanto trátame con el respeto y consideración que merece mi condición. Faltaría más!

2. Mi abuelo fue asesinado en la guerra y arrojado a una cuneta.  Exijo reconocimiento social, que se levanten todas las cunetas del país hasta encontrar algún restillo compatible con mi ADN y una reparación económica y moral por todo el dolor que me ha causado no tener abuelo.

3. Soy víctima de ETA. Además de todas las reparaciones, reconocimientos, condenas expresas y demás, exijo que el gobierno me consulte su política penitenciaria y no tome ninguna decisión sin contar conmigo y con mi asociación, y además como se pongan farrucos y hagan algo que no nos gusta nos tiramos a la calle apoyados por la oposición y montamos la de dios. Y eso es lo que hay,

4. Mi hija fue violada y asesinada. Como padre de víctima exijo por supuesto justicia pero que además se me consulte a la  hora de considerar cambios en el código penal y que al asesino de mi hija se le aplique la pena máxima, a ser posible la permanente revisable, sin atenuantes de ningún tipo y sin beneficios penitenciarios. No aceptaré cualquier otra cosa y ligaré mi vida para siempre al partido que apoye mis reivindicaciones. Aunque no esté de acuerdo con él en ninguna otra cosa, porque todo lo demás me da igual

Y así todo, y así todos.

Conste que entiendo a unos más que a otros. Vamos a ver, lo de los abuelos de las cunetas en mi listado de empatías está en el puesto último. Por aquello que ya dije una vez en otro post sobre el victimismo, que 80 años son 80 años y que el tiempo todo lo cura, hasta las cosas más dolorosas. Yo misma puedo hablar por propia experiencia. Por tanto no puedo considerar igual el dolor de una persona a la que le acaban de matar a un hijo que al que le mataron en la guerra hace 80 años al abuelo, al que ni siquiera ha llegado a conocer. Ni de coña, vamos.

Aclarado este punto, tengo que decir que éste se ha convertido en un país de víctimas. Aquí todo el mundo es víctima de algo, y si no lo es se lo inventa o se apunta a lo que sea.  Y si por mano del demonio se te ocurre ir por la vida sin reivindicarte como víctima, no eres nadie, serás ninguneado por activa y por pasiva. Ya mismo en cualquier impreso para pedir lo que sea, además de los datos personales de toda la vida pedirán la filiación victimista. Usted de qué es víctima?

El tema va por rachas. Hubo un tiempo en el que el terrorismo se llevaba la palma, pero es verdad que la disolución de ETA ha sido un varapalo muy gordo para este tipo de victimismo. Ahora están un poco revueltos con el tema del acercamiento de presos pero la pura verdad es que poca gente les hace caso, y los medios les dan la cobertura justa. Es un victimismo a extinguir, lo que pasa es que tiene que pegar los últimos coletazos.

Ahora están mucho más de moda las víctimas de violencia de género o machista o como cada cual las quiera llamar; y en los últimos tiempos, desde el advenimiento del nuevo gobierno socialista, las víctimas del franquismo. Bueno, y se me olvidaban los más cachondos, las víctimas de la opresiva represión del Estado español en Cataluña.

Y de verdad, como te encuentres con alguna de ellas en Twitter, préparate para horas y horas de adoctrinamiento en victimismo avanzado. El más mínimo intento que hagas de intentar salir del bucle de esa condición es motivo de irritación máxima, y por supuesto de calificativos de todo tipo, muy pocos de ellos bonitos y edificantes, la verdad. Te tienes que hacer la pirámide antes de entrar.

Mayoritariamente ya digo que la cosa va de falta de empatía, pero también caen otros clásicos  como insensibilidad, frialdad, facherismo, algún que otro cambio de sexo (esto sobre todo me pasa con las víctimas de género, que me adjudican nabo cada dos por tres,)... en fin, un ramillete de perlas bastante repetitivo. Tampoco se puede decir que yo sea muy original porque repito prácticamente lo mismo todo el tiempo, pero a ellos y ellas les da cuartelillo suficiente para horas y horas de apasionado e incendiario discurso en pro de sus víctimas favoritas.

En fin, entiendo que cada cual puede aferrarse a la vida con lo que buenamente pueda, pero de verdad, es necesario agarrarse a lo más malo que te ha pasado?

Estoy completamente segura de que hay miles de personas a las que sus abuelos los mataron en la guerra pero que no han convertido eso en un drama vital. De hecho yo no tengo ni idea de cómo murieron mis bisabuelos, igual alguno murió en la guerra. Sé que uno de mis abuelos, al que no conocí porque murió yo siendo muy pequeña, hizo la mili en África. Lo digo por si alguno de esos forofos de la memoria histórica quiere saber algo de mis antepasados.

Y lo mismo con lo de la violencia de género (Dioooooos, ese nombre es tan horrible!). Seguro que hay miles de tías que han tenido experiencias horrorosas con alguna de sus parejas pero cuando eso se ha acabado han hecho borrón y cuenta nueva y han rehecho su vida y no han convertido ese episodio en lo más representativo de sus vidas. Pasan página y punto. Pero otras son totalmente incapaces. No me refiero, por supuesto, a los casos de asesinato, que por fortuna son los menos, eso ya es otra historia. Me refiero a todas esas tías que han convertido un episodio determinado en sus vidas en el que padecieron malos tratos en su late motiv.

Y ya para qué vamos a hablar de todas esas supuestas feministas que tratan a todas esas mujeres como si fueran niñas pequeñas, o inválidas, como a personas dependientes e incapaces de asumir su responsabilidad.

En mi opinión, el hecho de haber soportado auténticas barbaridades en una vida en pareja tiene que deberse a algo, eso tiene que analizarse y que tratarse. Por qué ha ocurrido? Cómo ha sido? No vale con decir que es que el tipo que las maltrataba era un cabrón. Es posible, pero por qué has soportado a veces durante años a ese cabrón? Qué grado de dependencia has adquirido y por qué?

La conversación con mis amigas tuiteras viene a ser más o menos la siguiente:

- Pero señora, algo habrá tenido que ver la actitud de la persona que ha aguantado años y años malos tratos, no?

- Qué falta de empatía y qué falta de consideración por las víctimas!

- Pero oiga, usted no tiene curiosidad por saber qué pasa en la mente de una persona para aguantar eso?

- No es culpa de ellas, es culpa del cabrón que las pega! Lo que faltaba, que alguien venga a echarles la culpa a ellas!

- Vamos a ver, señora, que si yo me hubiera tirado años soportando el maltrato de un señor al menos me gustaría saber qué ha fallado en mí para haberlo hecho, sobre todo para no volverlo a repetir en el futuro.

- A ellas no les pasa nada! Los enfermos son ellos! Ellas son personas normales! No son culpables de nada!!!!!

Y todo así.

Y luego te bloquean por indeseable o bien te apuntan en su grupo personal de "Gentuza y bazofia".  A ver, que ser gentuza y bazofia para según quién puede ser un piropazo del copón. Y yo con estas cosas me siento bastante halagada.

Hombre, reconozco que yo también alguna vez pierdo mi habitual contención verbal y se me ha escapado algún que otro "subnormal" o "pirada" y cosas así. Pero es que me lo ponen muy difícil, de verdad. Es que están fatal, palabrita.

Hay días en las que una piensa: si éste es el nivel en este país, joder, soy Dioooooooossss!

Cualquier día que esté un poco aburrida me pongo a crear una religión.


jueves, 26 de julio de 2018

Cine cine cine cine, más cine por favor

Últimamente me acuerdo mucho de dos películas que en su momento me impresionaron un montón y que han marcado profundamente mi filosofía vital. Probablemente muchos las hayáis visto, pero para los que no, voy a hacer una breve sinopsis y algún comentario sobre ellas.

La jauría humana, by Arthur Penn (1966). Un hombre acusado injustamente de asesinato (Robert Redford) se escapa de la cárcel y vuelve a su pueblo. Los vecinos emprenden una cacería contra él. Sólo el sheriff (Marlon Brando) mantiene la cordura e intenta protegerle de la jauría.

Es un magnífico ejemplo de lo que puede llegar a ser la degradación moral de un pueblo y el embrutecimiento colectivo cuando la masa se deja llevar por las emociones y olvida la razón. Sólo la integridad y la honestidad del sheriff intentan evitar el linchamiento. Impresiona el  ambiente opresivo y asfixiante, los gestos crispados de los personajes, la atmósfera tensa y sofocante.

La desesperación ante la situación se hace patente en estas palabras del sheriff:  "Acabo de encerrar a un hombre que no ha hecho nada, sólo para que no lo linchen. No me gusta este trabajo. No quiero que mis hijos crezcan en una sociedad como ésta..."


A mí tampoco me gustaría pero es una realidad. La jauría humana no es otra cosa que la masa, esa nebulosa siniestra tras la que se oculta el individuo con sus frustraciones personales y sociales, en la que puede esconderse y arroparse y que sirve de coartada para todo. Líbranos, señor, de ser masa o de hacernos masa.

Pero bueno, de esta película y de lo que significa la jauría he hablado largamente en los últimos tiempos a raíz de las manifestaciones masivas de protesta por la sentencia del juicio a La Manada. Por eso hoy voy a ceñirme un poco más a la segunda película de la que quería hablar:

Doce hombres sin piedad, by Sidney Lumet (1958). Los doce miembros de un jurado deben decidir sobre el asesinato de un adolescente. En principio todos menos uno (Henry Fonda)  lo consideran culpable, pero este único jurado que vota en contra empieza a plantear "dudas razonables" a cada uno de los otros hasta que poco a poco va consiguiendo que cambien las tornas y terminen declarando inocente al muchacho.

La duda razonable, esa máxima de todo Estado de derecho garantista según la cual no se puede condenar a una persona si el conjunto de las pruebas aportadas no permiten crear una certeza de su culpabilidad más allá de toda duda. O dicho en términos jurídicos: In dubio pro reo.

Otro principio, aparte del de "presunción de inocencia" que cada vez más se salta a la torera desde esa justicia callejera popular y populista que tan en boga está estos días. La gente no acepta la duda razonable, por muy razonable que ésta sea. Aún más, si dudas estás ofendiendo a la víctima. Estás poniendo en entredicho su versión de los hechos. No se puede dudar. Ni siquiera se puede preguntar sobre determinados asuntos porque también es ofensivo, por mucho que no termines de ver claras las cosas.

Ignoro cómo se puede juzgar un hecho sin hacer preguntas determinantes. Ignoro por qué se considera ofensivo interrogar exhaustivamente a la víctima cuando la obligación de los jueces  es buscar por todos los medios a su alcance la verdad o lo más aproximado a ella. Y a la verdad sólo puede llegarse a través del testimonio de las personas implicadas. Si no es preguntando de qué otra forma pueden unos jueces conocer unos hechos y juzgarlos?

Hoy en día "Doce hombres sin piedad", que en su día fue una película revolucionaria y emblemática de la izquierda, sería considerada una aberración por parte de todas esas personas que no se permiten ni permiten a un tribunal manifestar la menor duda sobre lo que ellas consideran una verdad inmutable que no necesita demostración ni prueba alguna. Según muchas de esas personas el mero hecho de que una persona, concretamente una mujer (con los hombres no vale este principio), denuncie unos hechos implica necesariamente la verdad de esos hechos, una verdad indiscutible, es decir, no se puede dudar de ella ni interrogar sobre ella a la denunciante porque eso podría suponer una ofensa y tal vez un trauma irreparables.

Interrogando a las víctimas lo único que se consigue es disuadirlas de denunciar, lo que significa que la única alternativa posible es dar por cierto lo que estas personas digan y no indagar en unos hechos que podrían reavivar el sufrimiento de la víctima. Por tanto, adiós a la duda razonable, a la presunción de inocencia y a todo lo que no sea una condena inmediata y sin paliativos.

Por eso, antes de cerrar este post no puedo dejar de expresar un deseo íntimo en forma de canción:

CINE CINE CINE CINEEEEEE
MÁS CINE POR FAVOOOOOOOOOR
QUE TODA LA VIDA ES CINE
QUE TODA LA VIDA ES CINE
Y LOS SUEÑOOOOOOS
SUEÑOS SOOOOOOOOOOOON