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martes, 1 de mayo de 2018

Heratos Artemios

Me escribe a mi correo personal un fan cuyo nombre me fascina, Heratos Artemios.

Su email es casi igual de elegante que su nombre:

Eres una rata de la peor calaña, feminazi repugnante. No has podido aguantar las ganas de compartir con tus colegas feminazis mis machistas teorías, ¿verdad, amargada llena de mala leche? Por mucha espuma que eches por la boca, esa PUTA NIÑATA BORRACHA TIENE LO QUE SE MERECE. ¿No querías follar? Pues ahí tienes, sorpresita sanferminera. Pero claro, vosotras, las feminazis, siempre creéis a las pobres víctimas. Estabais allí y visteis como esta pobre damisela fue forzada a tener relaciones sexuales con vuestros cinco odiados cerdos. La diferencia entre vosotras y yo es que yo sí reconozco que esos cinco son unos cerdos, pero vosotras, fascistas de mierda, nunca reconoceréis que esa puerca iba buscando que se la follaran.

Y ahora, rata infecta, puedes volver a copiar esto en tu blog de mierda. Por cierto, escribes de puta pena, indigente intelectual. No se notan nada los libros que te has leído a lo largo de tu feminazi vida. Eres un ser rastrero, miserable y patético. Esto también lo puedes copiar, rata de alcantarilla.

No tardo demasiado en identificar a Heratos como el individuo que bajo pseudónimo me comentó en otra web aquello de la niñata borracha que iba pidiendo guerra.

Su correo me conmueve porque me recuerda mucho (no quisiera herir los sentimientos de Heratos pero creo que un poco de plagio podría haber, la verdad) a ese maravilloso tema de Paquita la del Barrio, Rata de dos patas, que dice tal que así:

Rata inmunda
Animal rastrero
Escoria de la vida
Adefesio mal hecho
Infrahumano
Espectro del infierno
Maldita sabandija
Cuanto daño me has hecho
Alimaña
Culebra ponzoñosa
Desecho de la vida
Te odio y te desprecio
Rata de dos patas
Te estoy hablando a ti
Porque un bicho rastrero
Aun siendo el más maldito
Comparado contigo
Se queda muy chiquito
Maldita sanguijuela
Maldita cucaracha
Que infectas donde picas
Que hieres y que matas
Alimaña
Culebra ponzoñosa
Desecho de la vida
Te odio y te desprecio

Tengo que decir que Heratos tiene unas dotes adivinatorias realmente dignas de consideración. Es increíble cómo él sabía perfectamente que yo iba a venir de inmediato a mi blog a copiar su mensaje. Oye, que ni Rappel.

Y no sólo eso, sino que me da su consentimiento muy amablemente, lo cual le agradezco en el alma porque no me gusta hacer este tipo de cosas sin permiso expreso de la gente. Gracias Heratos.

Me gusta Heratos fundamentalmente por su valentía personal. Normalmente Internet está plagado de mierdecillas cobardicas que sueltan este tipo de cosas a la gente sin decir su nombre, ocultándose bajo pseudónimos absurdos porque se cagan por la patilla de pensar que alguien pueda identificarlos. Yo a ese tipo de haters no les tengo el menor respeto, sinceramente. Oye, para que te odie un personaje cagaíllo y gallina, miserable y ruín (ruiz, que diría Rajoy) que se refugia en el anonimato mejor que no te odie nadie. Por mucha ilusión que me haga tener haters.

A mí me gustan los haterss que se visten por los pies y que le echan huevos a la vida (u ovarios, en su caso), y que si tienen algo que decirte te lo dicen, con gallardía y arrojo, con su nombre y apellidos. Gente sin complejos. Como Heratos, cuyo hermoso nombre dignifica a su propietario y dota a su mensaje de una autoridad moral y de un glamour difíciles de igualar.

Querido Heratos, quiero que sepas que, salvando el pequeño detalle del plagio a Paquita la del Barrio, tu mensaje me parece sinceramente admirable en toda su complejidad. De todo lo que me dices lo que más me ha gustado es lo de "indigente intelectual". Porque además te doy la razón. Yo siempre he dicho aquello de "yo soy pobre pero honrada". Vale, seré intelectualmente pobre, no te digo yo que no, pero de mi honradez no puede dudar nadie. Aunque alguna que otra vez haya hurtado un par de chicles en algún quiosquillo o una barra de labios en los chinos (lo confieso por si alguien tiene algún vídeo o algo) pero de eso hace ya mucho tiempo y hoy en día me tengo por una persona honrada al cien por cien. Montoro te lo puede confirmar si tienes dudas.

Lo de amargada llena de mala leche también lo encuentro bastante acertado. Amargada no sé, de vez en cuando la cruda realidad social y política me amarga un poco, lo confieso, pero mala leche, lo que se dice mala leche, las cosas como son, sí que tengo una poquilla. Ya me gustaría a mí tener ese buen humor y ese derroche de fina ironía que tú destilas por todos los poros pero no me ha dotado la naturaleza de esos dones. Tengo una mala leche antológica y cuando me cabreo puede arder Troya. Ahí me has calao.

Lo demás, lo de fascista de mierda, feminazi, rastrera y miserable, tendrás tú que reconocer que te lo has currado poco. Entre que Paquita la del Barrio te ha hecho la mitad del trabajo y la otra mitad se nota que te la has copiado del Rincón del vago creo que el discurso está muy poco elaborado.  Llamar a alguien facha o feminazi, reconócelo, no está a tu altura. Yo a ti te veo otro nivel, Heratos, creo que puedes hacerlo mucho mejor. Con ese nombre y ese aroma de hombre de verdad tú tienes que trabajarte un poco más estas cosas.

Pero bueno, te perdono, porque cada vez que me sale un hater me hace mucha ilusión y soy capaz de pasar estas menudencias, pequeñas insignificancias sin importancia que no estoy dispuesta a consentir que me amarguen el momento.

Respecto a la puta niñata borracha puerca violada por La Manada, pues en su nombre, en el mío y en el de todas las feminazis fascistas que en el mundo somos, sólo puedo decirte una cosa:  gracias por mostrarte en todo tu esplendor porque saber que tú estás en el mundo da sentido a nuestra lucha.

Agur, guapete.

Ps. Oye, pa otra vez que plagies a alguien pa hacerme un hating, me gusta mucho Antonio Machín. Y Antonio Molina, sobre todo "Soy minero". Pa darte ideas.

sábado, 2 de diciembre de 2017

Mi paga extra

Como algunos de mis fieles lectores sabéis, llevo algunos días de alegre y dicharachera batalla verbal con uno de mis visitantes, que, por decirlo de una manera fina y elegante, tiende bastante a la turboverborrea o diarrea verbal. El tío me larga unos tochos que pa qué, mucho más largos que los míos; además de dos en dos, y como le cuesta ir al grano se extiende en divagaciones de todo tipo que distraen un montón mi atención.

En fin, la cuestión es que al principio no le eché muchas cuentas, pero luego, como el tío es tan plasta y tan porfión, a fuerza de repetirse hasta la saciedad, me percaté de que hacía constantemente alusión a nosequé mosqueo que yo me pillé una vez cuando me quitaron mi paga extra. Y claro, ahí me dije: un momento, paren máquinas!! Qué es esto?? De qué coño me está hablando este tío??

Porque es verdad que yo tengo una memoria de mosquito y que es bastante probable que alguna vez haya escrito algún post sobre algo de lo que luego no me acuerde. No voy a negar que esa posibilidad existe, así que puede ser que en su día, de esto hace ya unos cuantos años, me pillara algún berrinche y me liara a despotricar.

Lo que pasa es que me extraña un montón que me haya pasado con ese tema en particular porque cuando nos quitaron la paga yo recuerdo que la crisis estaba en su máximo apogeo y que mi miedo, más que a perder una paga, era a que terminaran cerrando las Universidades y toda la cosa pública y quedarme en la puta calle. Estaba acojoná perdía. No es coña, una prima mía que es funcionaria en un ayuntamiento no es que se quedara sin extra, es que se quedó cuatro meses sin cobrar absolutamente nada. Gracias a que tenía algunos ahorros pudo sobrevivir, y yo tenía pesadillas por que pudiera pasarme algo así a mí, que ni tenía ahorros ni nada.

Recuerdo que en aquellos tiempos mucha gente protestaba en la Universidad por lo de la paga pero precisamente no era yo una de ellos. Cuando a mi alrededor cientos de empresas iban a la ruina, cerraban y los empleados se iban al paro; cuando un montón de amigos míos no podían pegar ojo pensando en cómo dar de comer a sus hijos o pagar sus hipotecas si se quedaban sin trabajo; cuando yo misma tenía pesadillas con eso... a mí lo de la paga extra me parecía pecata minuta total.  Es más, en algunas ocasiones llegué a discutir con compañeros por decir que lo menos malo que nos podía pasar era que nos quitaran una puta paga, teniendo en cuenta lo que teníamos encima. Y que si con eso se contribuía a salir de la situación, pues que nos quitaran no una, sino 20. Y que si había que bajar los sueldos, que se bajaran; cualquier cosa con tal de mantener los empleos de todo el mundo.

Por todo ello, porque sé cuál era mi postura sobre este asunto y porque discutí con mucha gente que me tachaba de mema y conformista por defenderla es por lo que ahora me extraña tanto lo que dice el tipo este de mi berrinche por la paga extra. Pero por otro lado como mi memoria es tan chunga vete tú a saber. O no sé, igual este capullo tiene tan mala memoria como la mía y creyó haber leído que yo despotricaba por perder la paga; o lo soñó; o lo mismo lo leyó en el blog de otra persona y me lo ha encasquetado a mí por to el morro. Así que me he puesto a buscar en mis posts desde el principio de los tiempos, y oye, es que no he encontrado absolutamente nada de eso.

La única solución que me queda es que alguien que tenga las neuronas un poco menos quemás lo recuerde y me remita al enlace en el que yo decía las cosas que este señor dice que yo decía. Más que na porque, de verdad, me preocupa un montón haber escrito algo que encima va totalmente en contra de lo que realmente pensaba.

Así que si alguien lo recuerda, por favor, me lo podría pasaaaaaar? O me voy directamente al neurólogo a que me formatee la cabeza?

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Tengo un "hater"!

Pues sí, me ha salido un auténtico hater en el blog, y quiero gritarlo al mundo.

Estaba francamente deprimida porque en cuatro años que llevo por aquí no me ha salido ni una sola vez un hater.

Ha habido algún que otro amago, alguno que lo ha intentado, que mostraba cierta vocación... pero nada que cuajara.

He tenido que escribir un post en el que insinuaba levemente la posibilidad de un futuro voto por Ciudadanos para que haya aparecido por fin ese ansiado hater.

Como ya le he contestado a él creo que un blog en el que nunca entra nadie deseando cánceres, leucemias, accidentes cerebrovasculares, alopecias, halitosis y desgracias por el estilo es un blog sin nivel ni altura intelectual. Era mi asignatura pendiente, pero por fin lo he conseguido. Está visto que cuando una se propone algo de verdad y pone todo su empeño y su ilusión, el éxito está asegurado.

Mi hater opina que Rivera es un tío muy de derechas muy de derechas y que por eso si se muere entre "extertores" (sic.), mejor que mejor, que le den por culo y por la boca mierda. No me negaréis que el nivel es altísimo y su pureza ideológica impecable. Vale que no es como otros que te encuentras en el twitter deseando además violaciones grupales y cosas así, pero se le acerca mucho. Os copio el fragmento:

Del mierda de rivera ya ni te voy a decir nada, que empiezo con mucha fuerza pero acabo agotado de explicarte evidencias, así que por mi parte, si mañana muere entre extertores, mejor que mejor, que le den por el culo y por la boca mierda. creo que es un hijoputa, mentiroso y miserable hasta el dolor y que es la marca blanca de la derecha, su delfin guapete, con clon incluido por si muriese :).


No os parece encantador? Ni en mis mejores sueños lo podría haber pedido más entregado a su tarea de odiador.

Pero es que además de mi alegría por tener mi propio hater, el tío ha contribuido un montón a aclararme las ideas. Porque la verdad es que yo estaba dudando muchísimo en lo de votar a Rivera, estaba entre Ciudadanos y voto en blanco, pero cuando lo he leído lo he visto claro: tengo que votarlo sí o sí.

Entre el argumentario sociata y podemita que se repite por doquier como un mantra: Rivera es la derecha de la derecha, la derecha del PP, la derecha de Franco, la derecha de Lepen, la derecha de Fuerza Nueva; es franquista, falangista, superfascista y blaspiñarista. Rivera es lo peor de lo peor, lo más facha que ha parío madre desde tiempos inmemoriales. Yo, sinceramente, con esta carta de presentación no tengo más remedio que votarlo. La tentación vive arriba.

Y luego gente superinteligente, impecable argumentalmente y bien formada e informada deseando por ahí violaciones grupales a Arrimadas y muertes "extentóreas" al facha Rivera... a ver quién se resiste a eso.   Es que coño..... me lo están poniendo a huevo!

Recuerdo cuando voté a Iglesias porque estaban todo el día dando la matraca tanto el PP como el PSOE y sus medios afines con Venezuela, con el populismo malo malísimo, con que iban a nacionalizar hasta Inditex.... Uffffff, es que me vi impelida! No puedo negar que prácticamente fui a votarlos a punta de pistola.

Ahora Iglesias es un pobre diablo que ya no da miedo a nadie porque en todas las encuestas va cuesta abajo y sin frenos, con toda la razón, por cierto. El nuevo enemigo número uno es Ciudadanos con Rivera a la cabeza. Le dan todos, por la derecha, por la izquierda, por arriba y por abajo. Y ya la guinda del pastel me la ha puesto el amigo Vencejo, mi flamante hater, al desearle los susodichos "extertores".

Pues nada, ya está mi voto en la urna prácticamente. Mucho tienen que cambiar las tornas para que cambie de opinión.

Lo más conmovedor de mi hater es que le desea todo lo malo a Rivera por ser tan fascista, pero siendo yo casi igual de facha el tío me tiene cariñito y me desea toda la felicidad del mundo:

En cualquier caso, vaya un abrazo para ti, inma, que se pase pronto la gilipollez que te tiene atrapada y que la vida te vaya mu bien ;)

Oleeeeeeee! No me digáis que no es un verdadero encanto. Ni me ha deseado un horrible cáncer de huesos ni una metástasis en el hígado ni siquiera que me salga una espinilla en la punta de la nariz. No me ha deseado nadaaaaaaaa! Sólo que sea muy feliz y que se me pase la gilipollez pronto. No es para comérselo?

Aunque tengo que confesar que yo ya me había hecho la pirámide. Por si acaso.

viernes, 10 de noviembre de 2017

Opinar, ese peligroso deporte de riesgo

Estoy con mis amigas y una vez más sale a relucir el tema de mi blog y de los problemas que me ocasiona con alguna gente. Un tema recurrente que ya he tratado aquí unas cuantas veces pero sobre el que periódicamente tengo que volver sí o sí porque aún hay gente que se lo toma regulín.

Hace tiempo abrí un post sobre una novela, "El libro de la señorita Buncle", la historia de una dama, habitante de un pequeño pueblo, que escribía un libro en el que retrataba más o menos disimuladamente a sus vecinos y aunque lo hacía bajo pseudónimo y nadie sabía a ciencia cierta quién era la autora, se daba cuenta del lío que había organizado y de la animadversión que había generado a su alrededor. En su momento me sentí totalmente identificada con la señorita Buncle y ése era el "late motiv" de aquel post. Por si alguien no lo leyó y quiere hacerlo ahora paso el enlace:

http://arfondoalaizquierda.blogspot.com.es/2016/04/el-libro-de-la-senorita-buncle-by-d-e.html

Prácticamente todos los escritores, tanto los famosos como los amateurs, tienen ese tipo de problemas. Lo contaba perfectamente también Elvira Lindo en aquella carta abierta que dedicó en El País Semanal a una amiga que había dejado de hablarle después de verse claramente reflejada en un personaje de una de sus novelas. En fin, gajes del oficio.

En mi caso no escribo ficción, sólo artículos de opinión. Para más inri lo hago en mi propio blog, en el que diserto y despotrico de todo lo humano y divino: política, asuntos domésticos, cuestiones estéticas, morales, religiosas, etc. Está claro que entrar en él es totalmente voluntario y que nadie pone una pistola en el pecho a nadie.

Evidentemente yo hago esto porque siento esa necesidad de opinar sobre todo y de escribirlo. A ver, qué le vamos a hacer si tengo alma de tertuliana... aunque haya terminado siendo bibliotecaria. Algún desahogo tenía que tener, y este blog es ese desahogo. Incluso muchos de esos tertulianos que van de tele en tele y de radio en radio tienen aparte su propia página para seguir opinando cuando están tranquilamente en su casita, para que os déis cuenta de hasta qué punto engancha esto de opinar y disertar cuando se tiene tendencia al turboverborreo.

En fin, que es algo que no podemos evitar. Y está claro que no se puede contentar a todo el mundo. Estoy convencida de que hay mucha gente que lee este blog que se siente molesta o defraudada conmigo por mis opiniones políticas o literarias o de lo que sea pero es que esas opiniones son las que son, y de eso se trata, de contarlas, argumentarlas y defenderlas apasionadamente. Y si para alguien son insoportablemente molestas e incluso ofensivas la única solución es que no las lea.

Por otra parte, no dejan de ser opiniones personales, no sentencias, vamos que las opiniones son como el culo, que cada cual tiene el suyo, y tampoco hay que tomarse las mías como algo irrefutable o como palabra divina. Ya sé que si escribiera bajo pseudónimo como la señorita Buncle sería una muchacha bastante más popular entre mis conocidos pero es que en los tiempos que corren en los que mucha gente se esconde en el anonimato para soltar auténticas burradas por las redes, yo prefiero  escribir con mi nombre y apellidos, pase lo que pase y me exponga a lo que me exponga. Hoy en día opinar ha llegado a ser un peligrosísimo deporte de riesgo porque hay muchísima gente que incluso querría meter en la cárcel a quien piensa distinto a él. O verle muerto, que haberlos haylos, que hay mucho loco por ahí.

Aunque parezca una tontería, el tema estético es de los que más soliviantan al personal. Salió a relucir en esta reunión de amigas un reciente post mío sobre la poca propensión de mis compañeras de trabajo al maquillaje y por algunos de sus gustos en el vestir y en el peinado, un post que por lo visto fue bastante controvertido, y a mí eso precisamente es lo que me mola; crear polémica es el principal objetivo de este blog, y cuando lo consigo olé mi pipa. Hombre, lo suyo sería que la controversia ocurriera en el mismo blog pero ya he perdido la esperanza de que la gente se registre aquí y los debates le den vidilla a mis posts. Me conformo con saber que fuera de aquí la gente discute sobre lo que escribo. Menos es nada.

Hoy voy a dar la matraca precisamente con el tema de la indumentaria, y si levanto ampollas mejor que mejor. En este aspecto mis gustos son claros y ampliamente conocidos, y mis fobias también.

Ésta es una ciudad muy provinciana en la que la mayoría de la gente se viste de forma terriblemente aburrida, sin gracia, sin arriesgar nada. La inmensa mayoría preferiría morir antes de ponerse algo que llamara mínimamente la atención. La consigna generalizada es "discreción absoluta, que no me miren dos veces por nada del mundo". Penoso, de verdad. Te vas a una gran urbe, Madrid, Barcelona, Bruselas, Londres, cualquier capital europea, y ves a todo tipo de gente con los looks más variados, pero aquí cualquier cosa que te pongas que se salga de lo "normal" es objeto de pasmo o directamente de espanto. Por ejemplo, si te haces un pequeño tatu (yo me lo he hecho recientemente, hablo por tanto con conocimiento de causa) algunos te dicen que estás loca perdida, tal que si te hubieras tatuado el cuerpo entero, globos oculares incluídos. En esta ciudad a poco que te pongas algo diferente te conviertes en una excéntrica, una rarita, una friki o directamente un espantajo.

Vuelvo a repetir que para gustos colores, y que ésta es solo una opinión, la mía, pero tengo que decir que mi experiencia vital me confirma que las personas que se visten con absoluta discreción y que nunca se salen de lo estrictamente correcto son así en su vida: correctas, discretas, convencionales y en general... poco interesantes. Y a la viceversa, la gente que viste de forma original y divertida suele ser igualmente original y divertida y tener muy poco miedo a lo que piensen los demás, que a mi juicio es una de las cualidades más positivas que puede tener una persona. Me provoca también bastante aversión la gente que siempre está pendiente de lo que piensan los otros. No sé cómo se puede vivir así, la verdad. Yo creo que es por eso por lo que la gran mayoría nunca se pone nada que pueda destacar mínimamente. Ya sabéis, la consigna: NO LLAMAR LA ATENCIÓN.

Tengo que darle la razón a mi amiga la cordobifóbica en que ésta es una ciudad pacata y cateta a más no poder. La gente tiene pánico a señalarse. Se gasta un dineral en ropa absolutamente neutra, que no dice nada y sólo provoca indiferencia, ni fu ni fa ni chicha ni limoná. Cero glamour. Lo mismo daría si llevaran un saco patatas, haría el mismo efecto. Yo creo que a muchos incluso no les importaría llevar uniforme porque así no se complicarían la vida y además estarían perfectamente camuflados entre la muchedumbre. La verdad es que ya lo están, aunque no lo sepan. Y encima consideran una excentricidad cosas tan simples como comprar ropa de segunda mano, mucho más si te ha costado dos duros. Un uso, por cierto, muy común en las ciudades europeas más cosmopolitas, donde los mercadillos y tiendas de segunda mano son muy corrientes y están siempre llenos de gente, pero que en un sitio tan cutre como éste nunca triunfará.

En definitiva, en cuestión de moda una ciudad soporíferamente aburrida, gris, sosa, "esaboría", en la que cosas como llevar los calcetines o las uñas de distintos colores son sinónimo de extravagancia. No te digo ya si te pones el pelo morado o verde. Muérete de pena.

Yo tengo perfectamente asumida mi condición de rarita, incluso la llevo "con orgullo y satisfacción", y por eso precisamente, desde mi posición de friki confesa me puedo permitir criticar la pacatería generalizada. Y si alguien se siente aludido y/o molesto lo tiene fácil, siempre se puede pasar al lado oscuro. Si quiere hasta le puedo prestar alguna cosilla de ésas raritas de dos euros que me compro, que yo soy muy de compartir.

Y por supuesto... bienvenidos al club.

viernes, 12 de agosto de 2016

Ayyyyyy, que la niña se nos ha despendolaooooo!

Últimamente todos los posts que abro vienen de otro anterior; se ve que me autoinspiro que te cagas.

Ando en el post de al lado, el de "Olé tus huevos, Rivera", discutiendo con un lector del blog sobre la nueva postura de Albert Rivera de apoyar la investidura de Rajoy, y los dos hemos ido exponiendo nuestros argumentos y defendiendo nuestras posturas en un tono más o menos jocoso, de cachondeo, con fina ironía y tal, pero creo que manteniendo unas formas más o menos educadas y respetuosas... hasta que hemos llegado a ese espinoso punto en el que los tíos entran en modo "nenita".

Este modo tiene muchas versiones, pero todas en lo básico son iguales. Te digo que eres mu mona y mu graciosilla a la par que te digo que eres muuuuuu tonta. Y como te he dicho mona pos te das con un canto en los dientes, que encima te he piropeao y to.  Te podrás quejar, bonita!!!!

A casi todas las tías nos suena este estilillo masculino porque es raro no haberlo padecido alguna vez.  O muchas. No suele fallar. Siempre en alguna conversación, en cuanto los argumentos ya han sido expuestos y se empieza a entrar en bucle, no falla el tío que suelta la gamba, que viene a decir poco más o menos lo siguiente: qué bonito tu vestido y qué mona vas, y qué piernas más bonitas tienes, pero... eres tonnnnnnnnta, tía! No te enteras de nada, te timan, te manipulan, te dejas llevar por las hormonas, por la regla, por aquello, por esto y por lo otro. No como yo, que sé de lo que hablo naturalmente, y por eso hablo con propiedad.

Y esto siempre se acompaña, invariablemente, de algún vocativo del tipo nenita, chiquita, bonita, monina, guapetona, preciosa, princesita, corazón,... y en fin, toda la retahíla de apelativos supuestamente cariñosos que solo esconden un desprecio sin límites hacia un interlocutor que obviamente no consideras a tu altura.

Yo me he tirado años discutiendo en foros por Internet, y en la vida real también con mucha gente, y de verdad, es que es infalible. Siempre hay uno que lo hace más tarde o más temprano.

Si los tíos supieran lo que pensamos las tías cada vez que nos sueltan algo así, fijo que se morderían la lengua antes de hacerlo. Concretamente en mi caso entro automáticamente en modo "out", me evado, deja de interesarme la conversación, me doy media vuelta y me piro. No es que me cabree ni nada; es que me aburre soberanamente ese tono paternalista y perdonavidas. Que no, mira, que paso.

En general cuando a las tías nos entra alguien así pueden ocurrir varias cosas, según el tipo de relación de que se trate:

- Si es un pretendiente sus posibilidades, mayores o menores, en ese mismo momento se vuelven nulas.  (Hablo de tías con dignidad y algo de amor propio, claro; luego por supuesto las hay que aguantan to lo que les echen, que les peguen, les escupan y lo que caiga. Pero vamos, eso es otro mundo y otro cantar)

- Si es un amigo, pos ya no quedas más con él y punto pelota. Bye bye, fue bello mientras duró.

- Si es un compañero de trabajo o tu jefe? Pues a partir de entonces el trato justo y meramente profesional. Ni una risita, ni un chistecito, ni una mijilla de calor humano, ni la menor conversación sobre algo personal. Simple y llanamente "González, dónde está la grapadora?"

- Si es un tío de tu familia, tu padre, tu suegro, tu hermano, tu cuñao.... Pues te tienes que joder porque la familia es la familia pero en cuanto lo ves tomarse la segunda copa en las reuniones familiares sales corriendo con la primera excusa que se te ocurra y te despides cariñosamente, pero rauda y veloz.

- Si es un entrevistado a una periodista que le ha hecho una pregunta incómoda (que se dan bastantes casos, por cierto), lo suyo sería que todos se levantaran ipso facto y dejaran al tío con la palabra en la boca. Pero no suele suceder, normalmente se quedan y la tía se la traga enterita. Los periodistas son así, no se largan ni aunque les hablen desde un plasma.

- Si es un tío con el que estás discutiendo en un blog o en un foro te largas de inmediato y a continuación abres otro post en el que te expandes tan ricamente y cuentas con todo lujo de detalles lo que te tocan las pelotas esos tíos y esos comentarios. Que es justamente lo que yo estoy haciendo.

A mí, de verdad, me da igual que me digas tontalculo, subnormal, gilipollas, perrajudía, puta, arrastrá, mamonaza... lo que quieras, tengo cintura pa to eso y pa más. Pero hombre, como me lo digas a lo papichulo, en plan condescendiente, como quien le está echando to la paciencia del mundo... Ay la niña que no se enteraaaaa! Y encima añadas nenita, corazón, preciosa, mi niña, guapetona, ricura, qué bonita eres... directamente y sin contemplaciones te lo digo:

VETE A TOMÁ POR CULO!!!!!!!

Hala! Y qué a gusto me he quedao!!!!

Ps. Vencejo, he leído a posteriori tu acto de contrición y tus disculpas, y por supuesto las acepto. Pero ese tono está ahí, y canta mucho. Casi seguro que lo usas sin darte cuenta, me apuesto la cabeza. Te lo digo sobre todo por si no te lo han hecho notar antes nunca, que a las tías, a la inmensa mayoría, por lo menos a las que yo conozco, no nos gusta que nos hablen así. Discutir lo que quieras, cachondeo to el que quieras, pero paternalismos los justos. Porque la que más y la que menos ya estamos hasta el coño de papitos.

Ps2. Martínez, simplemente gracias. Sé que si te ha hecho gracia el tono de Vencejo ha sido porque creías que había cierta connivencia entre nosotros, pero en ese aspecto no tengo connivencia ni con mi padre. Podría ser el amor de mi vida y si me habla de esa manera lo mando a la mierda de momento. Hay cosas que a los 50 tacos una tía no puede ni debe tolerar jamás. Bueno, ni a los 50 ni a ninguno, pero por desgracia muchas veces hasta que te haces vieja y sabia se toleran.

domingo, 4 de marzo de 2012

Mi blog y mis lectores

Cualquiera diría que este blog no lo visita nadie más que yo. A que lo parece? Con frecuencia tengo la sensación de escribir para mí misma, que es casi como hablar con una misma. Bien es verdad que me lo tomo con resignación cristiana, ya que mi objetivo fundamental al escribir en este espacio blogosférico es el de recopilar mis reflexiones escritas sobre todo tipo de temas, además de tonterías, chascarrillos varios, intentonas literarias y demás engendros de mi temperamento creativo y protestón.

Pero oye tú, últimamente esta percepción mía ha cambiado. He tenido varios encuentros entrañables con amigos a los que hace tiempo no veía, y resulta que he descubierto que.... este blog lo lee gente!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Lo prometo, palabrita del niño Jesús, que no me lo invento. Gente real, con nombre y apellidos, con ojos y nariz y boca, personas humanas y hasta puede que alguna que otra animal o vegetal, ya que se me escapa el número real de lectores que tengo así como su condición.

Y esto me ha impresionado grandemente, porque me carga de responsabilidad. Al no escribir ya para nadie me parece que debería esmerarme e intentar satisfacer a mi público, por escaso y fantasmal que éste sea. Y aunque todo el que me ha confesado que lee el blog me asegura que le encanta tanto su contenido como su continente y me han manifestado pocas críticas negativas, yo ya me he planteado que el nivel de autoexigencia inevitablemente tiene que subir.

Porque no es igual escribir para una sola que escribir para cinco o seis personas que, quién sabe, algún día con el transcurrir de los años se podrían convertir en 15 o 16. Me parece que eso, de alguna manera, me compromete. Yo para estas cosas soy muy ecuánime; me da igual tener un seguidor que 15 millones, lo tengo que satisfacer igual. Porque puede que sea sólo uno, pero que valga él solo más que, por ejemplo, los 80 millones de seguidores que tiene en twitter Gutti cuando le dice a su novia Romina Belluscio lo mucho que la quiere o que está pensando pedirla en matrimonio. Es más, algo me dice que mis escasos seguidores merecen mucho más mi esfuerzo que los 80 millones de Gutti.

Otra historia es la misteriosa mudez de mis seguidores, un asunto que trato con frecuencia con mi querida compañera y jefa Esperanza, también víctima (aunque en su caso involuntaria) de este sepulcral silencio blogosférico. Ella, por razones estrictamente profesionales, lleva un blog literario, algo así como un club de lectura, creado por la biblioteca y que tiene un público, al menos visible, casi tan escaso como el mío. En esto somos almas gemelas y las dos nos lamentamos mutuamente de nuestra desgracia. Aunque desde mi punto de vista (el que no se consuela es porque no quiere) lo suyo es mil veces peor porque su blog está mucho más publicitado y además cuenta con el beneplácito y el impulso de una institución como la Universidad. Pero vamos, ni por ésas. Es incluso probable que haya más gente que lo lea que el mío, pero ni ella ni yo entendemos el misterioso mecanismo por el cual las personas que leen un blog son invadidas por esa timidez exagerada que las impulsa a ocultar su presencia. Miedo a la red, que todo lo guarda para siempre jamás? Miedo a la palabra escrita, que puede ser usada en nuestra contra? Miedo a decir digo donde luego diré diego?

Es un verdadero enigma. En mi caso sé que existe un leve handicap, handicap que todo el mundo sobrepasa sin problemas para abrirse un correo pero que se hace un mundo para participar en un blog, que a fin de cuentas no es algo de extrema necesidad. El obstáculo es el famoso stop llamado "Alta de usuario", esas palabras que tanto pavor causan a muchas personas no especialmente dadas al uso de la red. Aunque curiosamente la mayoría tienen facebook o twitter e inevitablemente han tenido que pasar por el proceso para participar en estas redes sociales. Debe de haberles costado muchísimo o haber sido un proceso muy desagradable cuando tanta aversión les da repetirlo.

En el caso de Espe y su club de lectura ni eso. En su blog no hace falta darse de alta para participar; sólo poner un nombre (que no tiene que ser el real, para aquéllos que tienen miedo de manifestar sus opiniones literarias en un espacio tan abierto) y una dirección de correo a la que jamás les escribirá nadie. La pregunta es: por qué la mayoría de personas que visitan el club no participan en él? Si te lees un texto colgado para opinar sobre él, por qué luego no dices nada? Aunque sea un breve pero entusiasta "Me gusta". O mismamente un "No me gusta", no nos vamos a poner delicados.

Bueno, en fin, espero que esto no haya sonado a queja, sino a reflexión. Es algo que me llama mucho la atención, tal vez por ser yo una persona muy participativa y con un alto nivel de actividad en la red, o como diría un viejo amigo mío, con muy poco miedo y muy poca vergüenza.

Sólo agradeceros a los que me leéis, que ya sé que existís y eso me reconforta, y animaros a que algún día os animéis, valga la redundancia, a haceros visibles. De todas formas, aunque no lo hagáis nunca y aunque escribir para mí es y siempre ha sido una necesidad vital que no puedo ni quiero reprimir, que sepáis que me gusta saber que estáis por ahí y que de vez en cuando sacáis un ratillo para mí. Un abrazo a todos.