domingo, 12 de diciembre de 2021

Problemas del primer mundo, te los cuento en dos segundos

Hoy he empezado fatal el día. He sacado a pasear a la Bimba y he aprovechado para tirar unos cuantos cascos de vidrio que tenía guardados. Iba perdida en hondas reflexiones y... maldición! En lugar de tirar los cascos en el contenedor de vidrio los he tirado a los de orgánica!!!! Hosssstia, me cago en el copón!!!! 

O sea, que con disciplina espartana tengo en casa toda la basura perfectamente repartida para echar cada cosa en su contenedor correspondiente, y ahora voy, me despisto y la tiro en el sitio equivocado. Con gusto me hubiera metido dentro del contenedor para sacar los cuatro cascos de los cojones y echarlos en su sitio. En lugar de eso, me he ido rumiando todo el camino sobre mi mala cabeza y las consecuencias de no estar en lo que hay que estar.

Lo cierto es que cuando cometí la ecotropelía iba pensando en un sueño que había tenido. 

Os cuento:

Iba a un concierto con mi tía Pilar (hola tita, para que veas que te tengo presente en mis sueños). Íbamos a Rabanales en el tren, y yo iba comiendo de mi táper, y cuando llegamos le dije a mi tía que se fuera adelantando a coger sitio mientras yo iba al lavabo a limpiarlo y de paso a mear.

Bueno, pues llego a los lavabos y estoy limpiando el táper cuando llega una tía y se pone a mirarme. Al final en lugar de un solo táper resulta que tengo un montón. No doy abasto y el concierto está a punto de empezar. Cuando por fin acabo me entro a mear y venga a bajarme capas de leggins (en invierno llevo siempre doble capa de medias o de leggins, pero en el sueño llevaba por lo menos 20). Y la tía que estaba mirándome empujando la puerta para entrar. 

- Está ocupaoooooo!

- Ay perdón perdón!

Pero nada, la tía sigue empujando.

Y yo con una mano aguantando la puerta, con la otra los leggins y las bragas, intentando mear sin sentarme en la taza y sin ponerme perdida. Y la tía empujando.

- Que está ocupaooooooooo!

- Ay perdón perdón!

Cuando por fin consigo subirme todo el embalaje salgo del baño, me encuentro mis táperes en el lavabo y al lado cuatro cebollas. Sí, lo sé, tengo una cabeza muy loca. Ya me diréis qué hacen cuatro cebollas en un lavabo junto a mis táperes. Vale, estoy como una puta cabra.

Y nada, en ese momento me he despertado superangustiada, mientras estaba intentando meter las cebollas en los táperes, que claro, no me cabían. (Lo siento, tita, te dejé tirada en el concierto) 

Bueno, el caso es que iba paseando a la Bimba y reflexionando sobre el sueño. Está claro que mi conciencia ecológica era la protagonista. Como sabéis yo siempre llevo mi comida en mi táper de cristal porque no me gusta usar envases desechables. Mi principal propósito en el mundo es pasar por él dejando la menor cantidad de desperdicios posibles. Pero claro, en la práctica eso no es cómodo, requiere cierto esfuerzo. Es verdad lo que me pasaba en el sueño. Muchas veces, después de comer, me pongo a lavar mi táper y entra alguien en los lavabos y se queda mirando como preguntándose qué hago lavando en un baño público. Me entran ganas de volverme y gritar:  "Pues no ves que estoy lavando mi táper porque no quiero ir por la vida creando porquería como seguramente haces tú????"

Sería mil veces más cómodo terminar de comer y tirar a la basura un envase de plástico. Sobre todo no tendría que pasar por colocar el bolso en el otro lavabo, el abrigo, los guantes, la bufanda y todo lo que en invierno llevo encima, que parezco un esquimal, y ponerme a frotar y luego a secar. Pero mi compromiso medioambiental me lo impide. 

Eso es como las copas menstruales. Es mucho más sencillo salir y si te tienes que cambiar de tampax o de compresa tirarlo a a la papelera y ponerte otro limpio. Pero claro, yo descubrí la copa menstrual y los pollos que liaba cada vez que tenía que cambiarme la copa en la calle eran para verlos. No entraré en detalles porque es bastante asqueroso. Sólo diré que el día que me quité el útero y los ovarios fui la mujer más feliz del mundo sólo de pensar en no tener que pasar nunca más por aquello.

En fin, que iba pensando en todas estas cosas y en el sentido ecológico de mi sueño, y de repente voy y echo los cuatro cascos al puto contenedor orgánico!!!! Me cago en to mi nasiooooooón! Menos mal que eran sólo botellines, que si llegan a ser botellas de litro soy capaz de meterme de verdad en el contenedor.

Pero es que luego, para terminar de rematar la faena, cuando la Bimba por fin caga (que la hijaputa está estreñida y se tira dos horas de paseo hasta que se decide), le recojo la mierda y... no os lo perdáis!!!! Estaba tan cabreada y abstraída por lo de los cascos de vidrio que... he estado a punto de echar la mierda al de envases e inertes en lugar de a la orgánica!!!! Vamos, que ya estaba con la mano dentro. Menos mal que en un momento de lucidez me he dado cuenta y he sacado la mano rápido, como si me hubiera dado un calambre. Llego a tirar los truños de la Bimba en el contenedor de envases y directamente me tiro delante de un camión.

En fin, como dice mi hija, problemas del primer mundo. Si tuviera que pensar en cómo llevarme un cacho pan a la boca cada día probablemente no tendría estos conflictos vitales.

martes, 7 de diciembre de 2021

Como te lo cuento, hermano, todo es de segunda mano

Hoy estoy muuuuuuuuy contenta.

Me ha parado una chica de mi curro a la entrada:

- Te lo tengo que decir. Me encanta tu ropa. Llevas todos los días cosas superchulas. Qué glamour!

- Ay, muchas gracias. (Me sonrojo levemente)

- Un día tenemos que hablar y me dices dónde encuentras todas esas cosas.

- Claro claro, cuando quieras.

Os podéis imaginar, yo más ancha que larga. Lo cual tampoco es difícil porque soy chiquitilla, la verdad. Lo que pasa es que lo disimulo muy bien con tacones.

En fin, no es por darme pisto, pero este tipo de anécdotas me pasan con bastante frecuencia. Estoy segura de que habrá mucha gente a la que no le guste mi forma de vestir, pero claro, nunca me lo van a decir.  Probablemente rajarán a mis espaldas, como debe hacer toda persona bien educada a la que no se le ha pedido su opinión. 

Sin embargo sí hay mucha otra gente que me dice que le encanta mi ropa. Yo creo que indiferente indiferente no le deja a nadie, que es justamente lo que yo quiero. No hay cosa que me parezca más triste que ir por la vida de absoluto incógnito, sin llamar la atención ni para bien ni para mal. Camuflada entre la muchedumbre grisácea e invisible. Antes muerta!

Por eso siempre he tenido muchos fans entre el colectivo gay, LGTBetc., como se llama ahora. Porque hay muchos a los que les encanta la ropa divertida, los complementos y todas esas cosas que también me gustan a mí. De hecho creo que estéticamente siempre he sido bastante gay. 

La cosa es que a mi manera, en mi pequeño mundo de provincias, tengo un puntito influencer. De hecho en este nuevo curro ya llevo unas cuantas fans, lo que pasa es que ha sido sobre temas puntuales: "dónde te has comprado esas botas tan chulas? Uy qué poncho más bonito, te lo has hecho tú?"  Hasta una alumna me preguntó el otro día por mis pantalones!!  Pero así, directamente decirme que le encanta mi look en general de momento sólo ha sido esta muchacha.

En fin, que me ha hecho feliz. Yo soy muy fácilmente contentable, cualquier cosilla me alegra la pajarilla. Vamos, dicho más finamente, que soy altamente receptiva al halago. Pero al halago desinteresado, que conste. Que me da mucho repelús la gente que te dice cosas bonitas para conseguir algo. Por eso de toda la vida los tíos que me han entrado a base de piropeo barato con fines erótico-festivos no han tenido mucho éxito conmigo.  A los bordes les ha ido bastante mejor. Pero bueno, el halago espontáneo y auténtico, como el de la chica esta, reconozco que hace que me esponje y me entre mucho gustirrinín. Y la muchacha me ha alegrado el día sólo con esa tontería, fíjate. 

Pero a qué viene todo esto? Bueno, pues no es sólo para darme pisto de influencer, aunque sea en petit comité. Es porque la cosa tiene mucho más mérito del que parece. Porqueeeee... 

Tachán tachán! La mayoría de mi ropa la compro de segunda mano y cuesta menos de... tachán tacháaaaaaaan... DOS EUROOOOOOOOOS!

Palabrita. 

Tengo cosas incluso... de medio euro!! Dos prendas por euro. Lo juro. Lo prometo.  Lo puedo demostrar. Bueno, no porque no dispongo de facturas, pero la fama de mi credibilidad y mi honestidad brutal me precede.

Es más, tengo incluso cosas totalmente gratis. Por ejemplo, tengo unos botines que me regaló mi hija cuando volvió de Amsterdam. Allí la gente compra cosas y al irse las deja en los descansillos de los edificios para que quien quiera las coja. Lo hacen incluso con las bicis. Por lo visto es una costumbre muy europea que no sé yo por qué no se extiende por aquí. Bueno, sí, lo sé, porque aquí la gente es supercutre y lo de la segunda mano como que les parece "cosa de pobres". En fin, en este país somos así de gilipollas y de catetos. Bueno, somos no... son. Qué coño! No me pienso incluir en el cutrerismo generalizado.

La cosa es que mi hija se infló de llevarse cosas, y a su vez cuando se fue de allí dejó otras tantas para la gente que llegara nueva al edificio. Y tengo unas cuantas cosas muy guapas de ese viaje, entre ellas mis botines negros de plataforma,  que te mueres de gonitos. Por suerte la niña ha salido a mí en este aspecto y a las dos nos encantan los mercadillos de segunda mano y los rastrillos.  De vez en cuando nos pegamos un homenaje, por menos de 10 euros salimos cargadas de bolsas y nos lo pasamos como las indias. Luego lo que no nos hemos gastado en ropa nos lo gastamos en cervezas, que hay que levantar la hostelería. Lo comío por lo servío, que se dice por mi tierra.

Yo aprendí mucho en mis tiempos de becaria de una amiga con la que iba siempre a la hora de desayunar al mercaíllo del barrio en el que trabajábamos.  La tía era una auténtica crack buscando en los líos de ropa. Era la reina de los relíos!! Siempre encontraba mogollón de cosas chulas. Y muchas que no le quedaban bien a ella me las pasaba a mí. He tenido hasta hace nada unas botas militares de aquellos tiempos, hablo de hace más de 30 años. Y me costaron 80 pesetas de la época!! Que se dice pronto.

Cuando viajo al extranjero mi plan favorito, aparte de comer como una cerda de la gastronomía local, son los mercadillos. Me compré en Londres en el de Notting Hill unas pedazo de botas que las he tenido hasta hace muy poco también. Mis botas de Six pounds. Estaba tan orgullosa de ellas que cuando las tuve que tirar porque ya la piel se caía a pedazos hasta lloré. No miento, lloré. Los tutes que le he pegado yo a esas botas y las marchas que me he tirado con ellas! Todo el mundo me preguntaba dónde las había comprado.  Eran mi tesoro!! Ay, mis botas de Six pounds! Sniffffff!!

En definitiva, amigos, lo mío es la economía circular. Me compro ropa constantemente, incluso asquerosamente. Peeeeeero... tengo mi conciencia tranquila porque no contamino el medio ambiente, reciclo todo y además hago que rule la mercancía. Porque al igual que yo compro muchísima ropa de segunda mano, también dono la mía constantemente. Si no mis armarios reventarían, al ritmo de nuevas adquisiciones que llevo. Compro y dono, dono y compro. Es verdad que no contribuyo demasiado al negocio de la moda, pero encuentro socialmente muy saludable este constante intercambio de bienes muebles. Lo que hoy es mío mañana puede ser tuyo, y lo tuyo mío, y todo de todos.

Y porque todavía no me he metido en el Wallapop y cosas de ésas. Mi hija sí, pero dice que no quiere que yo entre en ese mundillo de intercambio 6.0 porque con el vicio que tengo podría ser fatal para mí. Yo también pienso que bastante tengo con mis tiendecitas vintageras y con mis mercadillos, no quiero abarcar más terreno del que realmente necesito. Dejo esa parcela de negocio para la juventud.

Bueno, pues nada. Igual ya he hablado de esto alguna vez, son ya tantos años que me olvido. En plan modesto blog, me pasa como a Javier Marías, que después de siglos escribiendo artículos en El País sobre todo lo divino y lo humano, nunca recuerda si ha hablado ya de los temas. Seguro que sí habré hablado de esto antes, pero bueno, da igual, si no me acuerdo yo dudo mucho que se acuerde nadie más.

Para terminar, repito, soy altamente sensible al halago. Y creo que con esto pongo el perfecto punto final a este post. 

Por si alguien quiere comentar algo sobre mis faldas, mis botas, mis bolsos, mis pantalones... siempre estoy abierta a todo tipo de opiniones positivas.

Las negativas, como ya he dicho, creo que es de muy mala educación hacerlas públicas.

sábado, 4 de diciembre de 2021

De calles y plazoletas, de catetos y catetas

He sabido que ha habido lío en el Ayuntamiento de Madrid. Qué raro, no? 

Por lo visto el follón ha sido por poner una calle con el nombre de Almudena Grandes, recientemente fallecida. En principio creo que es una petición más que razonable, dado que Grandes ha sido una gran escritora, emblemática y representativa de toda una generación, y con millones de lectores, yo entre ellos.  Aunque personalmente creo que en los últimos años se había vuelto bastante sectaria, sobre todo en su faceta como articulista, no se le puede negar su valía literaria. Seguro que pasará a la historia de la literatura española con todos los honores.

También entiendo que haya gente que no le tenga mucha simpatía, no ya porque se significara políticamente y dejara muy claras sus preferencias en ese sentido, sino sobre todo porque fue tremendamente dura con "el bando contrario", al que tachaba con frecuencia de fascista, franquista y todos esos epítetos muy y mucho de izquierdas que ya forman parte del imaginario popular. Obviamente si eres votante del PP o de Vox mucha gracia no te debe de hacer que le pongan el nombre de esta señora a una plaza de tu pueblo, cuando has sido insultado por ella con bastante contundencia. Y recordemos que en Madrid hay un montón de peña votante de derechas, que probablemente no se siente demasiado identificada con las opiniones un tanto beligerantes de Almudena. 

En fin, esto de las calles, plazas, parques y avenidas no es nada nuevo. De hecho, aunque ahora se queje mucho la facción zurda de la política madrileña, ellos tampoco se han quedado cortos en esto de los vetos. Así, de entrada, recuerdo cuando se negaron a ponerle el nombre del actor Quique San Francisco a un teatro madrileño de titularidad pública, sólo porque Quique, aparte de ser un reconocido yonki, había mostrado bastante poca simpatía hacia la izquierda gobernante e incluso se había declarado en alguna ocasión admirador de Vox (Oh, cielosssss, pecata maxima!!). Esto me dolió a mí muy especialmente porque siempre he sido muy fan suya y yo gustosamente le pondría su nombre a todos los teatros de España. Desde aquí mi más rendido homenaje como cómico. Besazo, Quique.

También recuerdo el caso del escritor Andrés Trapiello, al que se quiso homenajear poniendo su nombre a una calle y se negaron rotundamente porque consideraban que su visión de la historia de España era "revisionista".  He leído algunas entrevistas con Trapiello y siempre me ha parecido un tipo muy inteligente.  Lo que pasa es que osó discutir el pasado supuestamente "fascista" de algunos personajes que ostentaban nombres en el callejero madrileño. Nunca he entendido la animadversión que despierta en cierta parte de la izquierda, pero bueno, así funciona esto. Los míos, los tuyos, los malos, los buenos.... Ufffff, qué pereza! 

Bueno, queridos amigos, desde aquí propongo un armisticio en Madrid: calle para Almudena Grandes y otra calle para Trapiello.  Con dos cojones!

Hostia, y ahora que caigo, me encantaría también una placita para Antonio Escohotado, recientemente fallecido. Qué coño una placita!! Por lo menos una pedazo de avenida!!

Escohotado es otro gran hombre, autor de una memorable "Historia general de las drogas" que debería pasar por todos los institutos de España, a mi modo de ver. Escohotado fue un tipo muy sabio, que decidió probar todas las drogas de las que escribía para experimentar personalmente y saber de lo que hablaba. Hay que echarle muchos huevos a la cosa para hacer algo así. Sólo por eso yo ya le pondría como mínimo nombre de calle y glorieta. Pero es que además fue un importantísimo filósofo y sociólogo.  Era ferviente partidario de la legalización de las drogas, porque pensaba que era cada persona quien tenía que decidir sobre su vida. Siempre me pareció un tipo sumamente inteligente e interesante, un auténtico apasionado de la libertad del individuo. Daría algo por haberle conocido y haber podido charlar con él largo y distendido. Creo que, al igual que Almudena Grandes, merecería un gran homenaje en la ciudad en la que nació. 

Pero Escohotado, ay señor señor, en los últimos tiempos también había tomado posiciones muy críticas con la izquierda, precisamente por esa tendencia al intervencionismo en la libertad de las personas.  Había criticado muy duramente las dictaduras de todo pelaje, incluidas las comunistas. Y en esta tónica de pensamiento llegó a mostrar ciertas simpatías hacia partidos como PP y Vox, principalmente por su adhesión al liberalismo. Obviamente desde la izquierda no es un personaje cómodo. Pero oye, por qué no hacer un bonito intercambio de cromos y dedicar calles, plazas, avenidas y parques a todos estos personajes de nuestra historia cultural, haciendo un pequeño esfuerzo por obviar si están más o menos de acuerdo con nosotros, con unos y con otros?

Y mira, si tan duro es esto para alguna gente, mejor ponemos a las calles números, como hacen los neoyorkinos. "Oiga, lléveme a la esquina de la sexta con la cuarta". Números hay para vender y regalar. Se pueden numerar miles de calles, millones incluso. 

- Tú dónde vives? 

- Yo en la 2.478. 

- Pos entonces muy cerquita de mí, yo vivo en la 4.524. 

- Hostia, casi al lado!

O ya puestos, yo que soy de letras y de buen comer, por qué no nombres de alimentos? Calle del tomate, calle del pepino, calle del pollo frito, calle de los espaguetis a la boloñesa. Incluso se podrían denominar los barrios por tipos de alimentos: barrio de la verdura, barrio de la pasta, barrio de la comida basura (este nombre podría ser ideal para suburbios abyectos), barrio japo (éste ideal para pijos).

O mira, para no complicarnos, nombres de temas de actualidad: calle del pasaporte Covid, calle de la distancia de seguridad, calle del volcán Cumbrevieja, calle del ADN de Pepe Navarro... Por qué no? Sería otra forma de hacer historia.

En serio, amigos, tan difícil es ponernos de acuerdo para homenajear a las personas relevantes que forman parte de la cultura y de la historia de nuestro país, de nuestras ciudades? Así somos de catetos y de gilipollas?

Vale, no hace falta que respondáis. Era una pregunta retórica.


miércoles, 24 de noviembre de 2021

Corredera, Rociito, y el famoso premiecito

Os cuento la última mamarrachada feminista: el Ministerio de Igualdad le ha concedido un premio a la directora del docudrama de Rociito y a la presentadora del espacio, Carlota Corredera, por la inestimable contribución de ambas a la lucha contra la violencia de género.

Simultáneamente la cadena en la que se emitió esa docuserie, en la que tanto la protagonista como todos los colaboradores y "expertos" que la estuvieron analizando, se saltaron a la torera totalmente la presunción de inocencia del ex marido de la susodicha Rociito... pues simultáneamente en esa cadena se ha empezado a emitir otra serie documental, ésta sí una auténtica serie documental, un verdadero trabajo de investigación, sobre el caso de Dolores Vázquez, una mujer que estuvo en prisión muchos meses por un asesinato que no había cometido y que previamente había sido juzgada y condenada por los medios de comunicación en uno de esos juicios paralelos a los que tan acostumbrados nos tienen. Y entre esos medios muy especialmente por la propia cadena que ahora emite el documental. Por si alguien no lo ha visto y está interesado en el caso de Dolores dejo aquí enlace a la crítica que hice en mi otro blog y en la web de Filmaffinity.

https://malostiemposparalalrica.blogspot.com/2021/11/dolores-la-verdad-sobre-el-caso.html

Antonio David Flores (en lo sucesivo AD) estuvo contratado por la Fábrica de la tele, productora del docudrama, durante dos años. Se le estuvieron renovando los contratos mientras se grababa la serie y en la cadena todo el mundo sabía que tenían sentado en el plató a un "maltratador". Pero les interesaba ir cebando el producto,  y lo dejaron allí hasta el día del estreno, en el que lo expulsaron en vivo y en directo para regocijo de la amada audiencia.

Un juzgado de lo laboral ya ha dictaminado que es despido improcedente y ha condenado a la productora a pagar una buena indemnización. Pero eso no es lo más importante. Lo principal es que en la justificación razonada de la sentencia se habla de las prácticas perversas de la productora, de cómo pretendieron humillar al trabajador sometiéndole a un juicio paralelo por unos delitos gravísimos que la justicia había sobreseído tras años de analizar las pruebas presentadas por ambas partes. Un juicio paralelo muy parecido al que en su día fue sometida Dolores Vázquez por un asesinato que no había cometido, únicamente porque a la prensa no le gustó su cara y la tía caía mal. Como cae mal AD por haber vivido durante años de contar sus miserias conyugales en programas de telebasura. Lo que no da derecho a nadie a condenarlo por delitos que no ha cometido.

Por eso estoy tan implicada en este asunto. Porque desde el día que vi de lo que iba la famosa docuserie y cómo de repente aquello se convertía en una especie de causa feminista, con la llamada en directo de la ministra del ramo, convirtiendo a Rociito en la adalid de la violencia de género, en la representación viva de las mujeres maltratadas... el asco fue tan tremendo que no tuve más remedio que posicionarme.

Unos meses después el propio Ministerio de Igualdad premia ese juicio paralelo, premia a ese programa de telebasura en el que se condena a un hombre que ya había sido exonerado por la justicia de ese delito gravísimo, castigando de paso a toda su familia y sometiéndola a un acoso mediático y en redes sociales totalmente insoportable. 

En estos meses se ha comparado en programas de esa productora a su ex empleado AD con José Bretón o con el padre de las niñas asesinadas en Tenerife.  Se le ha acusado del peor de los crímenes contra sus propios hijos, y también se ha comparado a Rociito con esas madres de niños asesinados. Hasta ese punto de demencia han llegado. 

Se ha tachado de negacionistas y cómplices de violencia vicaria a todos los que han puesto en duda todo este despropósito.  Periodistas díscolos, youtubers como Albert Doménech o Lapidario... que han criticado con dureza las prácticas periodísticas éticamente reprobables de la cadena, son objeto de ataques furibundos por parte de la propia cadena y de los partidarios de Rociito.

Y ahora va el Ministerio de Igualdad y le da un premio a esta gente por su contribución a la lucha contra la violencia de género. Cuando ellos mismos han generado más violencia mediática de la que son capaces de gestionar. Todos los días son TT en Twitter, no os podéis ni imaginar el nivel de polarización y de violencia verbal que todo esto ha generado.

Amigos, esto no es ninguna tontería, no es un caso de telebasura sí o no... Esto ha traspasado límites políticos, esto es un ataque directo a la justicia y a la presunción de inocencia. No valen los golpes de pecho con el caso de Dolores Vázquez y luego hacer exactamente lo mismo con otras personas ante la mirada bovina de la sociedad, que todo se lo traga y todo le resbala. Total, como el tío es un capullo que lleva toda la vida haciendo el imbécil en Telecirco...

Claro, como Dolores Vázquez era una tía muy antipática con mirada de asesina que jamás lloraba ante las cámaras y que rehuía la mirada de los periodistas...

Algunas personas me han comentado su extrañeza por mi activismo en Twitter en defensa de la Marea Azul. Pues bien, aquí está la respuesta. Yo no defiendo a AD ni a su familia ni pertenezco a esa marea ni a ninguna otra. Yo defiendo la presunción de inocencia y ataco los juicios paralelos, las jaurías humanas que se consideran con derecho a lapidar a quienes consideran culpables sin más pruebas que las presentadas en platós de televisión. En platós de telemierda.

Eso sí, jamás han mencionado en ninguno de sus programas el caso de Carlota Prado. Una concursante de Gran Hermano que fue violada en vivo y en directo por su novio ante las cámaras mientras estaba inconsciente por intoxicación etílica. "Sólo sí es sí, hermana, yo sí te creo". Y después de cometidos los abusos, la encerraron en una habitación llamada "Confesionario" y un tipo al que conocen como "El Super" le mostró las imágenes. Sola, horrorizada, sin ningún tipo de apoyo psicológico profesional, tuvo que ver cómo mientras estaba completamente grogui su novio había abusado de ella ante miles de personas que estaban viendo esas imágenes. La muchacha, como un animal enjaulado, daba vueltas por la sala, gritando, llorando y aporreando las paredes, pidiendo que la dejaran salir. La respuesta del Super fue que se tranquilizara y que esa historia no podía salir de allí, sería un secreto entre ella y la productora. Con el tiempo Carlota denunció a su ex novio y a la Fábrica y esas imágenes fueron filtradas a la prensa, probablemente por su abogado. Pero de eso no oiréis hablar ni media palabra en esa cadena adalid del feminismo, ni se lo oiréis jamás a la premiadísima Carlota Corredera, cuyo marido estaba entre los cámaras que visualizaron en directo los abusos a Carlota Prado. Nadie sabe nada, nadie recuerda nada.

Querido Ministerio de Igualdad, seguid dando premios a esta gentuza. Seguid usando vuestro poder y nuestro dinero, esos 520 millones de presupuesto que tendréis en 2022, para dar vuestro beneplácito a este tipo de prácticas de mierda.

Mamarrachas!

domingo, 14 de noviembre de 2021

Sí, soy friki mogollón, no oculto mi condición

Como muchos sabéis, soy una auténtica friki de la Navidad.  Personalmente no me importaría que durara todo el año, o por lo menos todos los meses que no son de verano. Para mí lo ideal sería que fuera Navidad de octubre a abril. Aunque yo voy más allá, porque desde la pandemia las luces de la terraza las dejo puestas todo el año, verano incluido. Es verdad que más que una casa navideña la mía parece el puticlub del barrio, pero bueno, a mí me gusta, que es lo que importa. Y considero que le da mucha vidilla a la calle. Creo que también os conté que mi ejemplo ha sido felizmente secundado por otros vecinos del barrio.

Sé que hay gente que no lo entiende y que me criticará pero como comprenderéis a estas alturas, como buena friki que soy, me importa cero coma cero. Incluso mi hijo me cuenta que soy objeto de comentarios entre su equipo de fútbol, que entrena justo en el campo de enfrente.

- Quién será el colgao de las luces?

- Mi madre.

Mucho preguntar quién será el colgao, pero fijo que si algún día no enciendo las luces se me deprimen y no marcan ni medio gol.

A mí me pasó algo así el año pasado. Todas las noches al sacar a la Bimba hacía un recorrido turístico por mis casas iluminadas favoritas, y de repente pasé por una de las más emblemáticas, una auténtica feria de luz y de color, y... ploffffff! Esa noche no estaba encendida. A la noche siguiente pasé por allí otra vez con el corazón encogido, y tampoco. La cosa duró unas cuantas noches, y prometo que pensé que se había muerto alguien en la familia y me entró una pena horrible. Pasaba por allí y les daba mi más sentido pésame íntimo, deseando que no hubiera sido algo demasiado doloroso. Y un día por fin volvieron a encender las luces, y oye, casi lloré de emoción. Siento que estoy ligada a esa familia de alguna manera.

Bueno, y frente a mi casa hay otros vecinos que también pusieron un montón de luces y las mantuvieron casi hasta febrero. Yo esperaba que tuvieran la intención de no quitarlas nunca, como yo, pero no. Sentí una profunda decepción cuando a finales de enero se apagaron. Todavía no las han vuelto a poner, por cierto.

Pero en mi mismo edificio somos dos los que las tenemos puestas permanentemente. No conozco a la otra persona, no sé quién es porque aquí vive mucha gente y yo no conozco nada más que a los de mi bloque, y tampoco a todos. Como sabéis soy superasocial y no voy nunca a las reuniones de la Comunidad. Además, para más inri, soy muy despistada. Una vez incluso ocurrió que le dije a un profe que vino a la biblio que me sonaba un poco su cara y me dijo que claro, que éramos vecinos y todos los días nos saludábamos al pasear a los perros. La verdad es que pasé un poco de vergüenza, de la poca que me queda.

En fin, la cuestión es que no sé quién es el vecino de mi edificio que enciende también sus luces cada noche, pero que siento una unión emocional intensa con él o ella, sea quien sea. Yo creo que debe de ser otra tía, no veo yo que haya muchos tíos que tengan este tipo de frikismo, la verdad. 

Esto ya lo he contado también otras veces. Yo en Navidad voy dando las gracias por dentro a toda la gente que ilumina su casa. Es como un regalo que nos hacen a los paseantes. Es por eso por lo que yo las tengo perennes. Quiero hacer ese regalo a todo el mundo. Quien lo sepa valorar bien; y quien no... mira, tampoco creo que le moleste.

Otra cosa que me hace muchísima ilusión es cuando empiezan a poner pelis navideñas en la tele. Y por eso estoy escribiendo esto hoy. Porque ya están aquíiiiiiiiiiiiiiii!!!!!!!! Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!

Me embarga la emoción. Sí, amigos, esas pelis supercutres navideñas tan denostadas por alguna gente, que además las repiten todos los años, que siempre son las mismas, y aunque hagan alguna nueva la historia es siempre igual... no lo puedo remediar, me encantan!!!! Esa proliferación lumínica de las pelis navideñas, sobre todo las americanas (aunque últimamente también se han puesto las pilas, y nunca mejor dicho, algunas escandinavas que no se quedan nada cortas) es que me pone loquísima. Es como una especie de competición luminosa, a ver quién desbarra más. En muchas de esas pelis ponen decoración navideña hasta en el baño. Me superorgasmo!!

Una de mis series favoritas del mundo es "Las chicas Gilmore". Y es justamente por eso, porque está ambientada en un pueblecito permanentemente iluminado todo el año como si fuera Navidad. Los árboles, el parque, los bares, las casas... Stars Hollow es el pueblo de mis sueños. Nunca entenderé por qué no se extiende esa filosofía estética por el mundo entero. Las ciudades cada vez son más feas y están peor iluminadas. Sólo están hipermegailuminados los edificios importantes, pero luego los barrios, las calles no céntricas, parecen agujeros negros. Por eso agradezco tanto a la gente que desde su hogar dulce hogar decide lanzar un mensaje de luz al mundo.

En fin, voy concluyendo mi chapa navideña de todos los años.  Que comienza mi época favorita y desde aquí le doy la bienvenida una vez más. Que agradezco, como siempre, ese esfuerzo económico y creativo que la gente hace para alegrarnos la vida a todos, a pesar de que en estos tiempos de negrura energética la factura puede salir por los dos ojos de la cara. Más mérito aún tiene. Y lanzo el mismo mensaje de siempre: menos derroche de iluminaciones mastodónticas de los ayuntamientos, que sólo responden a intereses comerciales, y más luces de hogar, auténticas y cálidas. Un pequeño esfuerzo de cada persona puede dar mucha más luz a la ciudad que las millones de bombillas que nuestros próceres cuelgan a cascoporro con el único fin de que nos dejemos en las tiendas del centro hasta las higadillas.

Queridos todos, feliz prenavidad! Y porfiiiiiiii, iluminad vuestras casaaaaaaaas, coññññoooooo!

Ah, se me olvidaba! Que podéis minimizar el gasto porque hay un montón de luces de balcón que van con batería solar. Yo tengo varias y algunas son bastante eficientes y aguantan toda la noche. Durante el día se cargan y por la noche te montan la fiesta gratis.

No tenéis excusaaaaaaaa! Vengaaaaaaa, ya estáis tardando!

sábado, 13 de noviembre de 2021

Otra vez me la ha jugado ese estilista pirado

Os acordáis hace un montón de años de mi post del estilista?  Sí, mi experiencia con aquel peluquero con pretensiones artísticas que me destrozó la vida un aciago día. Los más antiguos del lugar fijo que sí lo recordáis.

En fin, para quien no sepa la historia, la resumo brevemente. Que fui a la peluquería del tío este, el artista, con el fin de echarme un ahuecador para darle un poco de volumen al pelo y el tío me puso la cabeza a lo afro como si fuera Diana Ross. Y cuando se me cayeron lagrimones como puños me dijo que no me preocupara, que eso tenía arreglo, me recogió el pelo con ganchillos y salí de allí con el peinado de Betty Missiego cuando fue a Eurovisión. Mis hijos se descojonaron de mí al llegar a casa, me tuve que lavar el pelo 20 veces para conseguir bajar un poco aquella cosa y me tiré meses arrastrando las terribles consecuencias del ahuecador de los cojones.

Pos bueno, lógicamente no había vuelto a ir nunca más a ese peluquero. Pero últimamente me había quedado sin opciones. Le había hecho una 3'14 a todas las peluquerías del barrio por distintos motivos. Al que dejé de ir porque me invitó a ir de dómina a sus sesiones sadomaso, a otra que abandoné por su homofobia galopante... al final me pasaba la vida cruzando de acera todo el tiempo para no pasar por delante de todas las peluquerías a las que no pensaba volver. Y por eso, como ya habían pasado tantos años desde el triste episodio del ahuecador-permanente, decidí darle otra oportunidad a este pollo. 

Craso error. Nunca se debe caer dos veces en la misma piedra estilística.

Esta vez no quería hacerme nada aparentemente peligroso. Sólo unas sencillas mechitas. Concretamente unas balayage con efecto contouring.  No os preocupéis, chicos heteros no peluqueros, no tenéis por qué saber lo que son.

En fin, que al no ser nada especialmente complicado pensé que no había muchas posibilidades de masacre peluqueril, nada similar a lo de Betty Missiego.

Pero empezamos mal desde el principio.

-  Te enseño la foto de lo que quiero?

- No, no, no, no. Antes de foto ni nada quiero estudiar tu pelo.

Ya estamos! Ya estamos con los estudios y los estilismos. Qué mal rollo me está dando! Este tío no puede limitarse a ver la puta foto y hacerme las putas mechas?

- La verdad es que mi pelo tiene poco que estudiar. Soy pelopobre de nacimiento, es fino y ratonil.  No es lo mejor que tengo, las cosas como son. Sólo quiero darle un poco de vidilla con las mechas. 

- Venga ya, chica! No es ratonil, es... como pelito de bebé.

Hijolagranputa! Pelito de bebé???? Pelito de bebeeeeeeé a los 56 añooooooos???? Quién coño quiere tener pelito de bebé si no es un bebé???? 

Sé que me lo dijo en tono consolador, que el muchacho no llevaba mala intención. Pero es que no, que no hay feeling entre nosotros. Que no es el peluquero adecuado para mí y para mi filosofía de la vida. Pelito de bebé, por favooooooor! Es como si le dices a un tío bajito que no es bajito, que sólo tiene "estatura de bebé".

Bueno, que empezamos así y yo ya me eché en oración,  pese a mi ateísmo militante. 

La cosa es que el tío me echa las supuestas mechas, me tiene un montón de rato ahí criando balayage, y luego me lava la cabeza, me lía la toalla, y me planta ante el espejo para proceder al desnudo capilar.

- Tú no te asustes y espérate a verte peinada del todo.

- Vale. Señor, en tus manos me pongo.

Me quita la toalla y... fue como revivir el momento Diana Ross de 20 años atrás. Ese lagrimón que pugna por escapar, pero... no. Me ha dicho que me espere a ver el resultado final. Es verdad que parezco rubia platino, pero probablemente sólo sea un efecto óptico que cuando me seque el pelo pasará como un mal sueño.

Pues no. 

Me seca el pelo. Me lo peina. Me dice lo monísima que estoy, lo juvenil. Qué cambio, dónde va a parar!

Yo callada como una puerta. Esto es un deja vù.

- Parece que estás muy callada.

- Estoy rubia.

- Estás guapísima de rubia. Ideal.

- No, yo no quiero ser rubia. Una vez me puse rubia y fue un error. No quiero ser rubia. Quiero mechas.

- Igual es que tu pelo coge mucho el color. Y claro, si no conoces bien un pelo no sabes cómo se agarra y...

- Pero esto tiene arreglo, no?

- Claro claro.

- Pues arréglalo, por favor. Yo no quiero ser rubia.

Empezamos el proceso de nuevo. Ahora lo que hace es echarme un tinte para oscurecerme el desaguisado.

Yo ya no quiero ni mirarlo. Llevo dos horas allí. Han pasado unas cuatro tías por sus manos y todas se han ido aparentemente felices, y yo estoy allí, 20 años después, cagándome en to mi nación por haberle dado esa segunda oportunidad. Por qué coño tengo que ser tan puntillosa con las peluqueras homófobas?

- Esta vez creo que ya sí.

- Bueno, vamos a ver.

Al quitarme la toalla siento cierto alivio. El rubio nórdico de antes ha desaparecido.  Gracias Dios, o lo que coño seas. Queda el mechón del contouring que enmarca la cara, rubio casi blanco, pero es relativamente mirable. Parezco Cruella de Vil, pero bueno, ya irá creciendo y convirtiéndose en mecha californiana por sí sola.

Sonrío agradecida y le enseño la foto para que me peine como yo quiero. Unas ondas casi imperceptibles. Un toquecito de nada con el ondulador.

Una polla como una olla!!!!!!!!! 

El tío empieza a hacer las ondas y a los dos minutos estaba perfecta. Pero noooooo, él no podía dejarme así. Se entusiasma, se vuelve muy loquísimo, y se pone a pujarme el pelo. Lo estoy viendo, estoy viendo que me va a hacer otro Diana Ross!!!! Venga espuma, venga a meterme los dedos y a pujarme la cabeza, y dale, y toma! 

Y yo paralizada por completo. Sin poder articular palabra. Pero tío, por favor, si lo estabas haciendo muy bien! Si estaba perfecto con esas onditas pequeñas... qué coño me estás haciendoooooooo????

Puesssssss... cómo os lo digo? Os acordáis de los peinados aquellos de los 70 que llevaban como 20 litros de laca para poner las cabezas en plan gigantes y cabezudos? Cabezas que duplicaban el tamaño del cuerpo, cabezas enorrrrmeeeees. Auténticos cascos cartagineses. Pues así. Era el peinado de mi madre el día de mi comunión!!!! Palabritaaaaaa!!!!

El estilista y su hermana deshaciéndose en halagos.

- Pero nena, qué guapíiiiiiiiisima estáaaaaaas! Por favoooooor! Hemos tardado un poco pero al final el resultado es espectacular! Te gusta, verdaaaaaad?

- Sí sí, me encanta. Genial genial!

- Eso es lo que yo quiero. Que tú te vayas contenta y yo entonces también estoy contento.

- Muy contenta, contentísima. Oye, me cobras? Que con todo este lío se me ha hecho tarde y tengo mucha prisa.

20 años. 20 años, y he caído como una pardilla dos veces en el mismo pedrusco!!!!

Lo bueno es que esta vez no hizo falta lavarme el pelo mil veces para arreglar el estropicio. Sólo tuve que cepillarme enérgicamente durante 20 minutos para volver al milenio actual.

A ver, el color ahí está. Pero después de verme a mí misma horrorosamente rubia Abba puedo darme con un canto en los dientes con el arreglo posterior. Mucho peor fue el peinado final, que me transportó en minutos 40 años atrás y me echó encima otros tantos.

Me lo dijo mi hijo sin contemplaciones:

- Mamá, pareces mi abuela.

- Hijoputa.

Por suerte un buen cepillo hace milagros. Rebajado el pujamiento recuperé al mismo tiempo mi edad y mi salud mental.

Y me juré a mí misma, y hoy, aquí y ahora lo vuelvo a jurar, que nunca nunca nunca nunca jamás volveré a darle otra oportunidad a ese puto estilista pirado que ve un bote de laca y se vuelve loco!

Antes muerta que volver a entrar ahí.

3'14 for ever.

viernes, 12 de noviembre de 2021

Aunque parezca infumable, es mi vicio inconfesable

Pues sí, amigos. Tengo un vicio secreto inconfesable. O por lo menos muy difícilmente confesable. 

Pero últimamente estoy un poco por la labor de confesar lo inconfesable. Será porque me estoy haciendo vieja y a los viejos siempre se ha dicho que les importa una puta mierda lo que piensen de ellos. La cuestión es que paso cada vez más de ocultar mis pequeños "pecadillos".

Así que allá voy, y que salga el sol por Antequera: 

Yo confieso que... 

SOY SUPERFAN DE LA CRÓNICA ROSA DE FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS.

Ea, pos ya está dicho.

Sí, amigos. Me encantaaaaaaaa! Me lo paso como los indios con la crónica rosa. 

Es verdad que no siempre puedo escucharla entera. Si trabajo de tarde no tengo problema pero cuando trabajo de mañana me pego un pequeño desmarque para desayunar mientras escucho un ratito de mi crónica social, y me parto el culo de la risa.

Que síiiiiiiiiií, que ya lo sé, que Federico es muy facha. Todos lo sabemos, no es ningún secreto. Pero es que hay fachas sin gracia y fachas graciosos, y él es muuuuuuuy gracioso. 

Los motes que le pone a la gente, por ejemplo, son bueniiiiiísimos. Mi favorito es Echeminga (de Echenique y su coplilla "chúpame la minga, Dominga") No me digáis que no es genial. O la Fábrica de la Trola, que es un hallazgo personal suyo que se ha extendido por las redes. Como muchos de sus inventos, que al final triunfan porque el tío, oye, se lo curra. No en vano estudió Filología y maneja las figuras literarias como él solo.

A ver, también es verdad que es superplasta, un poco estilo abuelo Porretas. Todos los días dice las mismas cosas, es muuuuuuuy pesado... pero coño, las dice de una forma que hace gracia. Se lía a mezclar temas y te hace un mix que lo flipas. Por ejemplo, un clásico ya porque lo repite a diario: lo de Rociito y la victoria de Ayuso en Madrid. 

Más o menos él relaciona las dos cosas de la siguiente manera:

"Lo peor fue cuando entró la ministra de "Igual da" a la docucosa. Entre la ministra, la Fábrica de la Trola, la comisaria política Carlota, y Jorgeja convirtieron aquello en una comisaría política comunista. Y todo fue porque estaban en campaña, para destruir a Ayuso, y fíjate que Jorgeja fue al mitin con Gabilondo y hundió a Gabilondo, y Ayuso barrió. Eso es lo que consiguieron con la docuserie, cargarse a Gabilondo y que Ayuso sacara unos resultados como nunca nadie había sacado antes. Jorgeja, con lo que tú has sido y mira para lo que has quedado!"

Traduzco para los no iniciados:

Lo peor fue cuando llamó la ministra Montero a la tele para solidarizarse con Rociito y llamar maltratador a su ex. Entre Montero, la Fábrica de la Tele, Carlota Corredera y Jorge Javier Vázquez y su feminismo selectivo combinado con socialcomunismo hundieron la candidatura de Gabilondo y consiguieron que a Ayuso la votaran en masa miles de madrileños.

Éste es su mantra diario, y lo puede soltar en cualquier ocasión de la sección rosa. Lo cierto es que es uno de mis momentos favoritos del día, cuando Federico acusa a Jorgeja de comunista y de haber ido contra Ayuso con la coartada de la documierda de Rociito. No me canso nunca de escucharlo. De verdad, que cualquiera que me vea por las mañanas descojonándome sola debe de pensar que estoy como una puta chota. Y seguramente lo estaré, pero es que me hace muchísima gracia. Este señor, con esa vocecilla de gnomo, y esas hechuras igualmente un poco gnómicas, diciendo esas cosas... es bocatto di cardinale para una viciosa del cachondeo maligno como yo. 

Cuando escucho que empieza a decir "eso es como cuando Jorgeja quiso cargarse a Ayuso en Madrid..." ya es que pongo la antena, las orejitas como soplillos, y de verdad, nunca me defrauda, siempre le echa pedazo de bronca a Jorgeja por aquello. No se lo perdona, no se lo perdonará jamás. Porque él era muy fan de Sálvame, era un auténtico "Salvamer", pero desde aquel aciago día que lo vio compartiendo mitin con Gabilondo le echó la cruz.

Aunque lo que más me gusta de Federico es la crónica rosa, reconozco que también me río mucho oyéndolo despotricar de política. Cuando me despierto de madrugada me encanta poner su discurso mañanero de las 6. Es mi favorito de entre todos los reyes de las mañanas radiofónicas. No tiene rival. Es el único que no lleva guion escrito, que despotrica según le va saliendo.  Se nota mucho porque se enrolla como una persiana y va pegando saltos de un tema a otro como si estuviera beodo en la barra de una tasca. Según va hablando se va acordando de esto y de aquello y al final hace uno de esos mix como el de Rociito y Ayuso. Y te mezcla al Pollo Carvajal con el juez Garzón y el juez Pedraz, amigo de Garzón, que ahora sale con Esther Doña, la viuda del Marqués de Griñón,  el papá de Tamara y exmarido de la Preysler y blablablabla... Y así puede terminar perfectamente hablando del Papa. 

Los findes por la mañana también me gusta escuchar a otro de su cadena, que es del mismo pelaje: Luis del Pino se llama el  artista. Que haciendo honor a su nombre planta unos pedazo de pinos exabrúpticos que te mueres. Éste no tiene vocecilla de gnomo pero es un poco gangosillo, parece que siempre esté resfriado. El tío empieza saludando a la audiencia y diciendo que se tomen un cafelito a su salud. Y ya a partir de ahí es un no parar. En 60 minutos sacude estopa a diestro y siniestro.  Le pasa como al jefe Federico, que va saltando de un tema a otro, improvisa, se lía, va palante, patrás, rebobina... y yo algunas veces me adormilo escuchándolo y sueño con él y todo. Hemos vivido grandes aventuras en mis sueños, aunque él lo ignore.

Son unos cracks. Porque a pesar de que son superfachas le pegan unas palizas al PP que lo crujen. O sea, mucha gente que nunca escucha esta cadena piensa que se meten continuamente con el Gobierno, y a ratos es verdad. El mantra socialcomunista está ahí, es una constante. Pero en realidad la mayor parte del tiempo lo que hacen es meterse con el PP; con todo el PP menos con Ayuso, que es su musa. Federico además necesita nombrarla cada cuatro palabras; por eso la saca a relucir también en la crónica rosa, no es por otra cosa. Pero a Casado... al pobre Casado lo ponen a caldo tooooodos los días, pero todos todos. Bueno, y a Rajoy y a Soraya ya es odio mortal. Lo que le gusta recordar lo del bolsito de Soraya en el sillón de Rajoy el día de la moción de censura mientras él se pillaba una cogorza en el bar de enfrente! No se lo perdona. Tengo el convencimiento de que si le dieran a elegir entre Sánchez y Rajoy tanto Federico como Del Pino preferirían mil veces a Sánchez. 

En fin, que me enrollo yo también como un Losantos cualquiera. La cuestión es que la crónica rosa es la hostia de divertida. Además los colaboradores le hacen la pirula constantemente. Cuando empieza a irse por los cerros de Ayuso le devuelven al tema en cuestión que estén tratando con la máxima discreción. 

"Ejem ejem! Bueno, Federico, como íbamos diciendo... "

Los he visto algunas veces en Youtube, que retransmiten las tertulias, y las caritas que ponen cuando Federico empieza a soltar lo de Rociito, Ayuso, Gabilondo y Jorgeja, son un verdadero poema. En plan:

"Hossstia, ya ha entrao en trance! Hay que sacarlo del bucle"

En fin, confesado está mi pequeño vicio. Que por otra parte tampoco hace daño a nadie; es un entretenimiento incluso saludable, porque me río un montón, ejercito bastante los músculos faciales, desayuno con alegría, y luego estoy de buen humor todo el día.

Oye, quién da más?