http://www.elmundo.es/elmundosalud/2013/07/19/noticias/1374225737.html
En una muestra más de esa política tan racional y "poco ideologizada" con la que nos deleita a diario nuestro queridísimo gobierno, la penúltima ocurrencia ha sido la decisión de limitar los tratamientos de fertilidad financiados por la Sanidad Pública a parejas heterosexuales con problemas para concebir, dejando fuera a parejas de lesbianas y a mujeres solteras, que obviamente también tienen cierta dificultad para concebir.
Me encuentro por esos cibermundos de dios a una señora muy señoreada que se ha sometido a estos tratamientos y defiende la medida: "una inseminación en la privada la tienes por 500 euros, y si fuera lesbiana no me andaría con interminables listas de espera mientras se me pasan los años sin poder entrar en el programa"
Ya, bueno, ella si fuera lesbiana lo haría por la privada porque para qué esperar pero como es hetero pues no le sirve la privada, no tiene más remedio que esperar. Que cómo se come esta gilipollez? Ah, pues ni idea.
Esta señora es estéril. Esto significa que su marido no tendría ningún problema en tener hijos con otra mujer. O el estéril es él y ella podría tener descendencia con cualquier otro señor. Realmente son infértiles como pareja pero como individuos al menos uno es perfectamente fértil. En el caso de las lesbianas es lo mismo: ellas podrían tener hijos con otras personas, lo que pasa es que lo que quieren es tener ese hijo juntas. Veis alguna diferencia?
Esta señora y su marido, al igual que una pareja de lesbianas, podrían recurrir a la sanidad privada (que es lo mismo de barata o de cara para todos) o se podrían buscar a alguien que la fecundara a ella por vía natural. O un vientre de alquiler (en el extranjero, claro, porque aquí es ilegal). Pero ella para sí misma no quiere ni oir hablar de estas alternativas; eso sí, para las lesbianas las ve estupendamente. Por qué? Ah, pues otra vez ni idea.
Vale, yo reconozco que soy una insensible total en este tema y no entiendo que la reproducción puede ser algo vital para muchas personas. No lo considero en absoluto algo que tuviera que recoger la Sanidad Pública; por mí lo borraría pero ya. Pero si desde altas instancias políticas se considera que sí lo es, muy bien, que lo financie la Sanidad Pública. Pero que se lo financie a todos los que lo consideran algo esencial en sus vidas y que por hache o por be no pueden llevarlo a cabo sin ayuda. Y eso incluye a una mujer estéril, y también incluye a una pareja de lesbianas que, las dos juntas, son tan estériles como ella. O a una mujer sin pareja que también es estéril porque ella sola consigo misma no puede reproducirse.
En mi opinión la paternidad biológica está la mar de sobrevalorada. Yo creo que la gente que se obsesiona por tener hijos biológicos está enferma, sí, pero de la cabeza. Tal vez lo que necesitarían es un psiquiatra, no sé. Yo tengo 3 hijos pero si no los hubiera podido tener por mí misma me hubiera dado lo mismo adoptarlos. No veo la diferencia. Pero si algo tengo claro es que o se financia públicamente a todo el mundo que padezca esta tara obsesiva o no se le financia el rollo a nadie. Creo que mi postura es clara. La que queda un pelín absurda es la de los que reconocen lo importantísimo que es tener hijos biológicos pero sólo lo reconocen para las parejas heteros. Es tal vez la maternidad menos importante para una pareja de lesbianas o para una mujer soltera?
La misma señora muy señoreada de antes me dice tal que así: "El primer paso para que tu médico de cabecera te envíe a reproducción asistida, es el mantener relaciones sexuales con fin reproductivo, al menos 1 año, y luego estudiar a ambos miembros de la pareja para ver qué falla y quien esta enfermo. No esta en protocolo tratar a nadie así de entrada".
Querida señora, en realidad la exigencia de intentarlo 1 año como mínimo por vía natural antes de recurrir a la fecundación asistida beneficia sobremanera a lesbianas y mujeres solteras porque todas ellas sin duda podrán acreditar que lo han intentado con todas sus fuerzas por sí mismas, puede que hasta a diario y con encomiable entusiasmo, pero que no lo han conseguido. La carencia de espermatozoides es una buena causa para someterse a estos tratamientos, no? Pues en el caso de ellas es más que evidente.
Unos y otras tienen el mismo problema para reproducirse, las mismas ganas de tener un hijo y pagan exactamente igual sus impuestos. Por qué unos sí y otros no? Por qué dos chicas no pueden ir a su médico de cabecera y decirle?
"Mire usted, doctor, somos lesbianas y carecemos de espermatozoides y por mucho que lo hayamos intentado con todo el fervor del mundo no ha aparecido ni un solo espermatozoide que haga realidad nuestro sueño de ser madres". Qué médico podría poner un solo pero a este incontestable argumento?