viernes, 10 de septiembre de 2021

Al que le toca le toca, tengo una perra muy loca

 Yo me pregunto muchas veces por qué no puedo tener una perra normal.

1. Una perra que no se crea que es un perro. Por ejemplo, una perra que no levante la pata para mear. Porque es que además no levanta la pata exactamente como los perros, sino que hace una pequeña elevación, así como de peíto de monja. Sabéis ese leve levantamiento de nalga que hacen las señoras muy mayores para peerse, como quien no quiere la cosa? Pues así levanta la pata mi perra. Es una semielevación, un quiero y no puedo. Es posible que sea un perro encerrado en el cuerpo de una perra? No creáis que no lo he pensado, que sea una perra trans, que sienta ella esa necesidad de levantar su pata. Aunque realmente no sirva para nada, porque la realidad es que mea para abajo como todas las perras. Pero bueno, ella sabrá. 

2. Una perra que ande derecho y no se vaya cruzando de un lado al otro. Que es que un día me voy a matar tropezando con ella! Nunca he visto un perro más turulato. Parece que vive en una permanente borrachera. He visto beodos al borde del coma etílico andar mucho más derechos. Como no vayas mirándola todo el tiempo es fácil tropezar con ella, incluso pisarla. Va como pollo sin cabeza, ahora pacá ahora pallá. Es imposible ir contemplando el paisaje, pasear requiere una atención constante. En el momento en que te despistas un poco... zas, ya estás encima. Y se pone a chillar como si la estuvieras matando, con lo cual pasas una vergüenza de la hostia porque todo el mundo cree que la maltratas. Es francamente... horrible. Es todo un reto social.

3. Una perra que no se quiera comer a todas las otras perras del mundo. Y que no me tenga echá a pelear con mis vecinas. Una perra con un mínimo de sociabilidad, de amabilidad, de sororidad con sus congéneres. Tengo en el bajo a otra perra, la Caneli, que es su archienemiga. Cada vez que entro en el portal tengo que agarrar la correa lo más corta posible porque se tira para la puerta de la Caneli como una verdadera demente. Conste que la Caneli tampoco se queda corta, porque se pega unos porrazos contra la puerta que pa qué. También tiene que estar bastante loquilla, la verdad. Pero bueno, que eso tampoco me sirve de consuelo.  Que haya otras perras locas no quita que la tuya te duela.

4. Una perra que no chille como una rata cada vez que ve a un gato. Yo siempre pensé que los perros atacaban a los gatos, que los acojonaban.  Pero jamás imaginé que los perros fueran los que se jiñaran vivos.  Tú sabes lo que es ir paseando por la calle y que de repente la perra se ponga histérica a pegar saltos, que intente suicidarse con la correa, que pienses que le va a dar un infarto y se te va a quedar ahí, tal cual... y veas salir de un seto a un cachorrito de gato de no más de medio kilo, que te lo llevarías a casa a comértelo a besos, el gatito tan tranquilo..., y la perra chillando como una puta loca? Por favor, que alguien me diga que sabe de lo que hablo! 

5. Una perra con un cociente intelectual perruno suficientemente aceptable como para que mis hijos no se pasen la vida diciendo: "esta perra es de paguita". A ver, igual es que yo no sé comunicarme con ella. Pero es que no se entera de nada.  Yo no puedo decir como esa gente que te cuenta "mi perro es superlisto, anda que no sabe na!". El otro día un tipo se quedó mirándola y me dijo: "estos perros son muy listos, yo tenía una igual y sabía lo más grande". Y claro, yo qué digo? Que la mía es tonta? Tonta, rara, asocial, cagona, y encima probablemente la pobre está encerrada en un cuerpo que no le corresponde. En fin, tampoco hay que ir dando tantas explicaciones a la gente. Te callas y ya está. Es como si te sale un hijo al que le gusta leer libros de verdad, de papel, de los que no se limpia la pantalla con una toallita. Pues te callas, bajas la cabeza cuando se habla de hijos y ya está. Tampoco lo vas a exponer al escarnio.

Siento que la estoy traicionando al contar todas estas intimidades suyas. Siento que la estoy arrojando a los pies de los caballos al hacer públicas todas sus taras mentales. Pero me consuela saber que este blog en realidad lo leen cinco pringaíllos que tampoco están mucho mejor de la cabeza que mi Bimba. Puede que incluso encuentre aquí cierta empatía.  No sé, tal vez algo de sororidad perruna.

Este post va a estar muy chulo, pues va del bulo del culo

Probablemente estaréis todos enterados de lo que se ha dado en llamar popularmente "el bulo del culo".

Por si no lo estáis os cuento:

Tenemos a un chaval gay que vive en Malasaña, que tiene ciertas tendencias sadomasos y un día le da por querer vivir su particular "50 sombras de... ". Pues bien, resulta que al muchacho la cosa se le va un poco de las manos y aparece con un tatu hecho a navaja en el culo en el que pone bien alto y bien claro "maricón". En fin, vamos a suponer que el chaval y sus acompañantes igual estaban un poco puestos de alguna sustancia que les hizo perder un tanto el oremus.

Total, que el chico tiene novio, y cuando llega a su casa se da cuenta de que su bonito tatu lo va a ver su novio sí o sí. Y claro, cómo le explicas a tu novio una cosa así? Pues fácil, metiéndole una trola. Qué trola? Pues yo qué sé! Algo como que unos cuantos encapuchados te han acorralado en el portal de tu casa y te han agredido tanto física como verbalmente, y no contentos con eso te han grabado en el culo lo de "maricón". El hecho de que esto ocurriera en un barrio tan transitado como Malasaña,  a las cinco de la tarde de un domingo en un portal en el que no deja de entrar y salir gente a todas horas, pues a él no se le ocurre que pueda ser un inconveniente. Podemos pensar que muy listo tampoco parece que sea, pero démonos cuenta de que lo que menos pensaba ese muchacho en ese momento era en que que la policía se iba a poner a investigar lo suyo a tope, que se iba a enterar toda España y que se iba a convertir en la musa favorita del colectivo LGT... Pobre chaval, qué penilla! Es que cada vez que pienso en él se me parte el alma.

Claro, el novio, al saber lo de la agresión, le dijo de ir a denunciar de inmediato. Por lo visto el muchacho se resistió e intentó quitarle importancia al asunto (ayyyyyyy qué penita de hijo!), pero fue inútil. Estaba destinado a convertirse en icono pop de la lucha contra la homofobia. Con todo el dolor de su corazón fue a poner la denuncia, supongo que esperando que no le hicieran demasiado caso y terminar con la historia cuanto antes mejor. No me digáis que su ingenuidad no es conmovedora. Desde aquí quiero decir que soy muy fan de X, llamémosle así, porque el castigo político, social y probablemente personal que ha recibido no es en absoluto proporcionado con lo que ha sido su "desliz". Las 50 sombras han hecho muchísimo daño, joder! Me encantaría darle un gran abrazo de mamá osa y decirle "ea ea ea"!

Me lo imagino, al principio aterrorizado ante la posibilidad de que su novio se enterara de los cuernos; después más aterrorizado aún ante la policía soltando la gran trola, soportando el interrogatorio sobre los detalles y haciendo de tripas corazón tratando de imaginar algo medianamente creíble; y por último, en el colmo el terror, el estupor, la incredulidad, cuando ve que lo han convertido en bandera de la causa, que el Gobierno interrumpe el Consejo de Ministros para anunciar la inminente creación de una comisión especial contra los delitos de odio a consecuencia de la intolerable agresión en Malasaña!!!!! Ayyyyyy, pobre X, malhadada criaturita! Se puede tener más mala follá? Y nunca mejor dicho.

Poco tardó el buitrerismo político, mediático y chiringuitero en aprovechar la desgracia de X como baluarte de la causa. Recuerda un poco la cosa a aquello de las cartas amenazantes con balas cuando la campaña electoral madrileña, esa carta que blandió una de las candidatas socialistas como paradigma del odio auspiciado por la derecha, cuando luego resultó ser obra de un pobre señor que en su demencia se dedicaba a mandar cartas de ésas a medio mundo. Si había puesto hasta el remite el hombre!

En fin, la cuestión es que el desventurado X ha sido víctima de todo ese buitrerismo ideológico, mediático y político, y hoy en día es un apestado, precisamente por no haber sido realmente agredido. Dudo mucho que haya algún gay más odiado hoy en España, y no precisamente por los homófobos, sino por sus iguales. Si de verdad lo hubieran acorralado, insultado y grabado esa palabra ominosa en su culo contra su voluntad hoy sería un héroe, un mito, un dios. Supongo que a estas alturas, además de querer que se lo trague la tierra, como confesó todo avergonzado a una reportera, tiene que estar machacándose a sí mismo, deseando secretamente haber sido en verdad víctima de algo tan horrible como lo que denunció.

Qué duda cabe de que toda esta historia tiene un punto esperpéntico, pero también terrorífico. Fue filtrarse a la prensa la noticia de la agresión (estas cosas siempre se filtran al instante, no se sabe muy bien por quién) y llenarse las redes sociales de gente toda histérica exigiendo condenas inmediatas. Los políticos de izquierdas apareciendo al instante midiéndose el alto, largo y ancho de sus condenas unos con otros. Ya digo, el propio Consejo de Ministros interrumpiendo la reunión para anunciar lo de la Comisión del Odio. Unos y otros acusando de lo ocurrido al discurso de odio de la derecha, especialmente del partido Vox. Acusando a la presidenta madrileña de no salir inmediatamente en defensa de la comunidad lgt... (Cri cri cri, onomatopeyeaba la representante de Más Madrid aludiendo al ominoso silencio de Ayuso respecto a los sucesos de Malasaña). Luego Ayuso, Abascal, Casado y toda la peña derechoide colgó su correspondiente tuit de condena enérgica, pero ya era demasiado tarde. Hoy en día si no pones un tuit de condena en el minuto uno ya eres un tipo sospechoso. Qué digo uno, menos uno! Lo suyo es incluso adelantarse a los acontecimientos y condenar a priori todo lo que pueda suceder en el futuro, por si acaso.

En fin, todo esto me parece tan surrealista que me resulta muy difícil describir una realidad que se parodia a sí misma.

Poca gente habrá en el mundo que le tenga más aversión a la homofobia que yo. Muchos sabéis que el primer gran trauma de mi vida fue el suicidio de mi hermano en los años 80; mi hermano, que era homosexual en unos tiempos en los que era muy difícil serlo. En una época en la que salir del armario suponía enfrentarse a un mundo muy hostil. Mi hermano padeció incomprensión social,  burlas en el colegio, y hasta dentro de nuestra propia familia hubo quien nunca lo supo entender. Al final todo ese cúmulo de cosas lo llevó a una depresión de la que no supo o no pudo salir. 

A lo largo de todos estos años, cada vez que he visto un nuevo avance social para los gays (lgt...) me he dicho muchas veces a mí misma: qué pena que él no hubiera aguantado un poco más y hubiera podido ver todas estas cosas. Llevar una vida normal, salir de la mano con sus novios, presentarlos en casa, besarse en la calle, casarse si quisiera, formar una familia, tener hijos... Mil veces me he cabreado por lo que se ha perdido.   

Y ahora me encuentro a un montón de majaderos diciendo que éste es un país homófobo, que aquí antes se vivía estupendamente siendo gay pero que ahora es una pesadilla. Que viven aterrorizados sin atreverse a salir de sus casas ante el temor de ser atacados por bandas de fanáticos. Pero qué me estás contando?

Somos según todas las encuestas el país del mundo en el que la diversidad sexual está más aceptada socialmente. En el que los homos, trans, bi, etc., tienen más derechos reconocidos, prácticamente los mismos derechos que los heteros. Que habrá gente homófoba? Seguro que sí. Pero mucha menos que en ningún otro sitio, y además se exponen a penas muy duras porque afortunadamente las leyes protegen a los colectivos "marginales". 

Decir que éste es un país homófobo hoy en día es una majadería. La misma que estos asustaviejas se traen con las tías. Ese feminismo rancio según  el cual en este país las mujeres vivimos acojonadas. Si salimos a la calle nos jugamos el pellejo, los hombres nos acosan con su lascivia, nos agreden con sus miradas ávidas de deseo,  vamos cagadas de que nos puedan violar en cualquier momento, en cualquier esquina, en cualquier festejo nacional, local o vecinal. Es una agresión constante, nos están matando, es un terrorismo machista insoportable, los feminicidios se suceden y una no está segura en ninguna parte. No nos dejan vivir!

Pero esta gente de qué coño va?  De qué país están hablando? De dónde sacan todo ese victimismo absurdo, ese catastrofismo, esa visión terrorífica de la realidad?

Afortunadamente no vivimos en un país en el que bandas homófobas organizadas vayan por la calle agrediendo maricones y grabándoles insultos en el culo. Esto, que debería ser un motivo de satisfacción tras saberse que la denuncia del infeliz X era falsa, parece haber sido un tremendo palo para los carroñeros que se arrojaron a devorar con avidez la noticia para alimentar su discurso tremendista. Como dice con tremenda lucidez el amigo youtuber UTBH (Un Tío Blanco Hetero), "En España la demanda de odio es infinitamente mayor que la oferta". 

Parece que hay gente más interesada en que haya realmente ese odio, que salgan de todas partes grupos de salvajes dispuestos a ir por ahí apalizando gays, que dispuesta a aceptar que vivimos en un país bastante aceptable en términos de tolerancia a la diversidad. Por supuesto que no podemos permitir pasos atrás, en eso estamos todos de acuerdo. Pero hombre, de ahí a dibujar un panorama aterrador, poco más o menos como si esto fuera Afganistán, una pesadilla para los gays, para las lesbianas, para los trans... Joder, si mi hermano hubiera podido ver este país hoy! Si remotamente se lo hubiera podido imaginar, estoy segura de que hoy seguiría vivo. Habría flipado. 

En fin, volvemos al principio. A X, al poco afortunado aprendiz de las "50 sombras"; el que iba un poco puesto y en pleno calentón dejó que le grabaran cositas sin acordarse de que luego le tendría que enseñar el culo a su novio; el que para no tener que contar la sencilla verdad de unos cuernos terminó convirtiéndose primero en falso ídolo de masas y luego en paradigma de la vergüenza y el oprobio. El que ahora sólo quiere que se lo trague la tierra, desaparecer, hacer chas y esfumarse.

Sólo espero que su novio le haya perdonado. Y que sus amigos y su familia le cuiden y le den todo ese calor que va a necesitar para compensar el hielo social que sin duda sentirá sobre su nuca. El desprecio, la condena, las miradas de asco por no haber sido realmente apalizado en su pequeño portal de Malasaña. 

Ánimo, X. Todo esto pasará, ya lo verás. Si crees que tú estás tarado, ellos lo están mucho más. Venga, un abracito!

Ps. Ya si eso otro día os hablo de las Devermut y su denuncia falsa por lesbofobia al pub de Conil, que también tiene su puntito. Hermana, yo sí te creo.

lunes, 6 de septiembre de 2021

Castigada en Twitter

Este finde Twitter me ha castigado sin poder escribir ni retuitear ni dar likes ni nada.

Os cuento, a ver qué os parece.

Ya os he comentado alguna vez que ahora mismo hay una guerra abierta entre la marea fucsia y la marea azul, que todos los días son Trending Topic. Las unas son las partidarias de Rociíto y las otras son sus detractoras y al mismo tiempo simpatizantes de la familia Flores Moreno, o sea, de los hijos de Rociíto.  Yo no pertenezco a ninguna de ellas propiamente pero sí es verdad que me identifico mucho más con los defensores de los hijos, porque aparte de que me molestan enormemente los juicios paralelos televisivos, es que las tías de la marea fucsia son una panda de locas de mucho cuidao, que consideran machistas abominables a todos los que pongan en duda mínimamente el relato de su ídola. Por no hablar de que utilizan un lenguaje paralelo como de secta demencial: "el ser", "el padre impío", "la niña poseída"... en fin, de verdad, están muuuu locas.

Pues bien, resulta que estoy hablando con una de la marea fucsia y le paso un enlace de un youtuber que se llama Lapidario en el que se recogen un montón de barbaridades que muchas locas de éstas, fans de su madre, le escriben a la pobre Rocío Flores. La verdad es que es terrorífico cómo están las cabezas. Por si tenéis interés os paso el enlace:

https://www.youtube.com/watch?v=qEYgoYUfoBk

En fin, muchas salvajadas. La cuestión es que le paso la página a esta señora y le pregunto qué le parece que gracias al docudrama de Rociíto a su hija le estén lloviendo este tipo de cerdadas por parte de las seguidoras de su madre. Y la tía me contesta algo así como que barbaridades se dicen en todas partes y que a llorar a la llorería. Me viene a justificar todos esos insultos e incluso deseos de muerte y barbaridades así con el argumento de que en Twitter eso es más o menos normal.

Entonces yo le contesto lo siguiente:

"No, no todo el mundo va por Twitter llamando a la gente morsa, foca o diciéndole "ojalá te mueras", y me parece muy triste intentar justificar esa sarta de burradas con un argumento tan pobre".

Bueno, pues no os lo perdáis! Éste es el tuit por el que me han castigado.

Supongo que tienen un algoritmo que detecta palabras prohibidas, y al captar lo de "morsa, foca, ojalá te mueras", da por sentado que yo le estoy diciendo eso a alguien. 

Me dan la opción de que alegue o de que sencillamente borre el tuit, avisándome de que la alegación puede tardar días en resolverse. Bueno, vale, borro el tuit y me dejo de complicaciones.

Y escribo otro tuit en el que no haya lugar a confusiones algorítmicas:

"No, no todo el mundo va por twitter insultando brutalmente a la gente ni deseándole la muerte ni desgracias de distinto pelaje, y me parece muy triste intentar justificar esa sarta de burradas con un argumento tan pobre".

Pues bien, mando mi tuit reelaborado, y de momento me sale otro mensaje en el que me dicen que estoy castigada ya todo el día por este nuevo tuit, y esta vez ni me dan oportunidad de borrarlo ni nada. Supongo que ya me consideran reincidente, porque he intentado responder de nuevo, así que no tengo ni el beneficio de la retractación.

Qué os parece? Todas esas depravadas soltando auténticas marranadas a la chica esta y voy yo y critico esta práctica lamentable y a la que castigan es a míiiiiiiiiii!

Estoy de algoritmos imbéciles hasta el coño.  De interactuar con máquinas que no se enteran de nada. A ver cómo le explicas tú al algoritmo de los cojones que no estás diciendo lo que él cree que estás diciendo, sino que estás reprochando a la gente que sí lo dice de verdad.

En fin, me he tirado todo el finde despotricando de Twitter, jurando y perjurando que me piro de un sitio tan lleno de gilipollas y gestionado por una máquina borderline.

Luego, cuando me han avisado de que ya podía volver a tuitear resulta que ya tenía un montón de respuestas de otra mucha gente que a su vez requerían respuesta inmediata por mi parte.

Total, que otra vez estoy ahí discutiendo con piradas de la secta fucsiana. No tengo palabra ni dignidad ni honor ni nada. No hace falta que me lo digáis, lo sé.

De hecho escribo este post en plan autoflagelo.

miércoles, 1 de septiembre de 2021

Afganistán

A estas alturas supongo que el que más y el que menos está al tanto de la gran cagada con la que ha terminado la prolongada intervención occidental en Afganistán. Tras 21 años de ocupación, miles y miles y miles de millones invertidos en el intento de crear una especie de alternativa de sociedad medianamente "democrática", ingentes esfuerzos en formar un ejército, organizar instituciones, regular una legislación mínimamente civilizada... al final los talibán han recuperado el poder y todo el mundo ha tenido que salir de allí cagando leches. Este fracaso sin paliativos tendría que hacer que nos planteáramos muy seriamente hasta qué punto es posible intervenir en culturas tan diferentes e intentar inocular la democracia en países no preparados como si fuera una vacuna.

Por lo pronto lo que más parece horrorizar al mundo occidental de todo este desaguisado es el tema de las mujeres afganas. No es ningún secreto en qué condiciones vivían durante el dominio talibán y hay pocas esperanzas de que su situación pase a ser mucho mejor ahora que han recuperado el poder. Surge en nuestros civilizados países un afán desesperado por "salvar" a las mujeres afganas. Como si esa situación de opresión insoportable fuera exclusiva de ellas. Nos olvidamos de las iraníes, las saudíes, las sirias... Los países del mundo en los que las mujeres están oprimidas son incontables.  La cuestión que debemos plantearnos es: estamos en condiciones de salvar a todas esas mujeres cuyos países se rigen por la sharía y en los que se violan sistemáticamente los derechos humanos, no sólo de las mujeres, también de homosexuales, niños, etc.? Por si todo esto fuera poco tenemos las delirantes declaraciones de la aún más delirante ministra de Igualdad acerca de la opresión heteropatriarcal que sufrimos las féminas tanto en Afganistán como en nuestros países. En fin, esta mujer siempre me deja sin palabras.

Pero cucha, al Islam ni tocarlo! El problema de fondo aquí es el puto heteropatriarcado de los cojones. El hecho de que haya países que se rigen por el derecho islámico, en los que las leyes vienen determinadas por unos principios religiosos que se remontan a siglos atrás, en los que los tribunales de justicia son tribunales islámicos... eso no es ningún problema. Eso hay que respetarlo porque hay que ser tolerantes con el multiculturalismo, las costumbres de los pueblos y la diversidad de formas de entender el mundo, oye. El heteropatriarcado, ése es el culpable de todo. 

Y luego está el espinoso asunto de los refugiados. Ya he hablado de este tema en otras ocasiones. Claro que cualquier persona de bien quiere salvar a cuanta más gente posible de ese desastre. Pero podríamos hacerlo con un poquito de sentido común, por favor? Podríamos analizar seriamente a cuántos refugiados estamos en condiciones de acoger en cada país? En qué condiciones? Quiénes tendrían prioridad? Cómo se selecciona a quién sí y a quién no? Podríamos dejarnos un ratito de demagogias para enfrentarnos a la realidad de un país en crisis, con muchísima gente que no tiene trabajo, ni vivienda, ni futuro? En el que los servicios sociales no dan abasto. Colas del hambre, pensiones en riesgo, pobreza energética tutiplén... Estamos en condiciones de garantizar una vida digna a esas personas a las que nos traemos? Un trabajo, una vivienda, una integración. O nos los traemos sin más, y ya si eso los dejamos que se busquen la vida? Presiento que nada de esto es tan sencillo como decir "venga, que donde caben 500 caben 500.000, qué coño"! Y presiento también graves conflictos sociales que no sabemos por dónde pueden salir ni en qué manos con pocos escrúpulos pueden terminar. 

En fin, parece que todos tenemos muchas ganas de arreglar el mundo, pero en algún momento alguien va a poner el dedo en la llaga? El problema somos nosotros o son los regímenes radicales, totalitarios y fanáticos en los que se desarrollan estos sistemas? Cómo pueden convivir nuestros países, con sus más y sus menos en cuanto a calidad democrática, pero democrática a fin de cuentas, con esos otros regímenes basados en leyes medievales, incapaces de reconocer ni uno solo de los derechos universales por los que se rigen nuestras sociedades? Creo que ésta es la primera cuestión que tenemos que resolver. En este planeta coexisten sociedades plurales, abiertas y basadas en los derechos humanos y sociedades que no sólo no viven bajo esos principios, sino que pretenden acabar con ellos y expandir su particular modo de entender el mundo, bajo los designios de una religión concreta que para ellos es la única y verdadera.  Cómo pensamos afrontar esta realidad? Desde el respeto y el tratamiento de tú a tú? Desde la confrontación irreconciliable? La respuesta a esta pregunta es la que determinará el futuro de la humanidad. Vamos a dejarnos de tonterías, de flowerpolladas y de flipes y a poner las cartas sobre la mesa.

sábado, 21 de agosto de 2021

Allen versus Farrow

He estado viendo esta serie documental sobre Mia Farrow y Woody Allen y he hecho mi crítica correspondiente en mi blog "Malos tiempos para la crítica". Pero como el tema me parece muy interesante, aparte de lo puramente cinematográfico, he decidido traer aquí mi crítica:

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1. Esta serie es básicamente el intento de crear un relato que se contraponga al de Woody Allen. Y es totalmente lícito. Farrow está en su derecho de hacerlo, pero que quede claro que todo lo que se va a exponer en él son testimonios completamente sesgados para perjudicar al director.  En este aspecto tengo que decir que los directores Ziering y Dick han hecho un excelente trabajo de manipulación documental.

Todo empieza con una serie de insinuaciones sobre el gusto de Allen por las jovencitas. Algo que no es un secreto para nadie. Sus películas están llenas de historias de hombres maduros que se sienten atraídos por chicas muy jóvenes. Lo cual, que se sepa, hoy por hoy no es un delito. Le pueden preguntar a Farrow, que se casó a los 21 años con Frank Sinatra, que a la sazón contaba con 51. 

Si ése es el principal argumento, lo que sale en las películas de Allen, que yo recuerde jamás ha salido una relación pederasta. Con chicas jóvenes muchas, con niñas ninguna. Demuestra eso algo? A mi entender no, ni para bien ni para mal. Lo que salga en sus películas no es una prueba incriminatoria contra nadie.

2. Otro punto importante. Allen jamás ha sido acusado de pederastia por nadie más. Los únicos hechos tuvieron lugar supuestamente en una casa llena de niños y de niñeras. Alguien conoce el caso de algún pederasta que sólo haya abusado de un menor, estando rodeado de niños de todas las edades y colores?

Que liarte con la hija veinteañera de tu mujer no es para darte palmas, eso es verdad. Pero de ahí a ser un pederasta va un gran trecho.

Allen y Soon-Yi llevan 25 años juntos. No fue un polvo, no fue un capricho, no fue esa abyecta relación que Farrow y sus amiguitas testigos pretenden.

3. La vida maravillosa que Farrow pretende que llevaba su familia ha sido desmentida por varios de sus hijos adoptivos, no sólo por Soon-Yi. También por Moses, su hijo psiquiatra, que ha avalado en varias ocasiones las tesis de la hija perdida. Para quien esté interesado he aquí una carta pública de Moses explicando los hechos. Una carta completamente demoledora para Farrow:

https://cinefilosoficial.com/2021/03/23/el-testimonio-de-moses-farrow-en-defensa-de-woody-allen/

Por no hablar de los tres hijos de Mia muertos en su juventud, una por sobredosis y los otros por suicidio. Para ser una madre adoptiva tan ideal no parece que a algunos de sus hijos les hayan salido las cosas demasiado bien.

4. Woody contó en sus memorias todo lo vivido, Farrow cuenta su versión en este documental. Son relatos contrapuestos. 

A mí lo único que me vale es lo que la justicia ha determinado, y es que Allen nunca abusó de Dylan. Y que nadie me hable de poder, dinero o influencias porque el mayor productor de Hollywood está en la cárcel condenado a un montón de años por abusos. 

Es imposible que Allen tuviera más influencias que él.

5. Y por último, lo principal. Me da igual si eres fan o no de Woody Allen. La presunción de inocencia existe y hoy por hoy ante la justicia, tras haberse presentado cientos y cientos y cientos de documentos, ese hombre es inocente. No sólo no se ha logrado probar su culpabilidad sino que existen centenares de pruebas de que la auténtica víctima aquí podría haber sido él.

Malos tiempos para la verdad cuando es tan sencillo levantar un bulo, una calumnia, una injuria, y alimentarlos sin limites, pero para quien esté interesado todos esos documentos son a estas alturas de dominio público.

Aunque de todos ellos yo me quedaría sencillamente con el durísimo testimonio de Moses. Ahí está todo.

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Ya cada cual que se forme su propia opinión.


jueves, 19 de agosto de 2021

El sueño de una noche de verano de 2021: el guapo y el puto móvil

Estoy en un bar con un tío superguapo con el que he salido. Uno de esos tíos que miran babeando casi todas las tías y también buena parte de público masculino. Para que os hagáis una idea, Pedro Sánchez a su lado es El Fary. 

Alto, elegante, ojazos, sonrisa magnética, prestancia absoluta... En fin, megaguapérrimo. Y encima el tío invitándome todo el rato. 

Yo sin dar crédito, claro, pensando cómo un tío tan buenorro ha querido salir con una tía como yo, que no estoy mal pero que, las cosas como son, juego en otra división. No soy Sara Carbonero ni Beyoncé ni Jennifer López.

- Quieres otra?

- Venga!

- Otra ronda por aquí!

En esto que la camarera viene a servirnos y le dice a una chica que no deje allí tirado el vestido que se ha quitado. Al oír la palabra "vestido" miro atrás y veo uno encima de unas cajas. La camarera me informa de que es para una especie de mercaíllo. Al oír la palabra "mercaíllo" me olvido ipso facto del guapo y corro rauda a echarle un vistazo al vestido. El muchacho, claro, se mosquea un poco. Yo intento justificarme ante ese dios del amor.

- Es que yo soy muy de mercaíllo. Me gusta mucho comprar ropa usada.

Mientras valoro si me compro o no el vestido, cuando vuelvo a mirar el guapo ha desaparecido. Me pongo a buscarlo desesperada por el bar y no está. 

Joder, encima que ligo con un tío así, voy y lo dejo tirado para comprarme un vestido. Y además le digo que soy carnaza de mercaíllo! Es pa matarme! 

Salgo a la calle y tampoco está por allí, así que supongo que se ha ido y como estamos en el quinto coño llamo a un taxi. Y mientras espero, mira tú por dónde, me encuentro allí sentada en un peñasco a una amiga mía. 

- Coño, tú qué haces aquí?

- Yo esperando a mi sobrina. Y tú?

- Yo que he quedao con un tío que te mueres de güenorro, pero me he puesto a mirar un vestido y se me ha pirao. Los tíos no aguantan nada, coñoooo! 

Ella me dice que igual me ha dejado algún mensaje en el móvil antes de irse. Yo no había caído pero miro el móvil y efectivamente tengo un montón de mensajes suyos. 

Lo dejo para después porque me pongo a charlar con mi amiga. Pero cuando voy a leer los mensajes del guapérrimo resulta que no encuentro el móvil.

Momento pánico, os podéis imaginar. Me pongo loquísima buscando el móvil.

- Tía, hazme una llamada perdida!

Mi amiga me llama y efectivamente el móvil suena, pero no sé dónde. Sigo rebuscando en el bolso, pero nada. Así que le digo que vuelva a llamarme, y mi amiga me dice que pasa, que a ver si me creo que va a tirarse todo el rato llamándome.

Como ella no quiere me dedico a recorrer las mesas y a pedirle a todo el mundo que me haga llamadas perdidas para encontrar el puto móvil. Pero resulta que una se ha quedado sin batería, la otra me enseña su móvil roto hecho pedazos, un grupo de señoras me miran sospechosamente y esconden sus aparatos, por si se los robo.

Cuando vuelvo con mi amiga, me cuenta que en ese rato que he estado enloquecida buscando inútilmente mi móvil ella ha conocido al hombre de su vida.  

- Ya, pero por favor por favor por favor, hazme una perdidaaaaaa!

A mi amiga se le escapan unas lagrimillas.

- Pero qué te pasaaaaaa?

- Nunca me hacéis caso cuando os cuento mis cosas. Yo siempre os escucho a vosotras y cuando a mí me pasa algo nunca os importa. Te he ido a contar lo del hombre de mi vida y tú me dices que te haga una llamada perdida.

- Eso no es verdad. Te he escuchado siempre. Nos hemos pasado horas y horas y horas hablando de tus cosas!  Lo que pasa es que me has pillado que primero se me pierde el guapo y luego el móvil y me he quedado loquísima.   

Parece que se tranquiliza un poco, se le va pasando, la animo:

- Venga, ya está, cuéntame lo del hombre de tu vida.

- Pues resulta que estaba yo...

- Espera espera espera! No te enfades. pero antes de empezar... me puedes hacer una perdida? Porfiiiiiiii!!!!!!!!!

jueves, 12 de agosto de 2021

Soy, aunque te descoloques, de mírame y no me toques

Yo de toda la vida he sido muy de "mírame y no me toques".

A ver, me explico. Que siempre me ha gustado mucho que me miren y muy poquito que me toquen. Vamos, que tengo un puntito exhibicionista importante, pero que soy poco propensa al sobeo, al toqueteo y el besuqueo de proximidad.

A mí mandar besos por guasap me encanta, pero en vivo y en directo... Ayssssss, me da mucho repelús. En este aspecto la pandemia me ha venido genial, lo reconozco, porque invita poco al roce. Yo en esta crisis sanitaria estoy disfrutando mucho de las medidas de seguridad impuestas por las autoridades; es más, no me importaría que se quedaran para siempre, no lo voy a ocultar.

En fin, a lo que voy: que una amiga de una amiga de una amiga me ha contado que otra amiga hace trabajitos como dómina. Por lo visto tiene clientes que van y le limpian la casa mientras ella hace punto de cruz y de vez en cuando les insulta y les da un azotillo en el culete.

Joder, qué chollo! Ese curro es ideal para una "mírame y no me toques" como yo! Además, mi casa necesita tanta limpieza! Por no hablar de los arreglos. Las puertas se caen a pedazos, la cocina necesita un completo de arriba abajo, los armarios llevan siglos sin arreglarse. Y esa manita de pintura que llevan esperando las paredes desde hace 15 años que me mudé?

Yo el punto de cruz concretamente no lo trabajo, pero puedo perfectamente leer o hacer crucigramas o incluso escribir en mi blog mientras le hago a alguien el favor de dejar que me arregle la casa. No me importa dejarme mirar mientras me hace los arreglillos caseros, ya digo que mi punto exhibicionista está ahí. Puedo incluso hacerlo en bikini o con lencería fina. Mientras no me toquen yo no tengo problema.

Tampoco le hago ascos a lo de dar azotitos en el culo, o donde encarte. No pongo obstáculos si de vez en cuando tengo que dejar de hacer lo que esté haciendo para dar una palicilla. Mi única línea roja es la distancia de seguridad, digamos a un metro mínimo. Pero me apunto a toda clase de puteos de ésos que les gustan a los masocas. Puedo pinzarles los pezones, las orejas, los huevos, meterles la cabeza en bolsas del Piedra, ponerles un collar de pinchos en el cuello... Mientras a mí no me duela, si a ellos les duele y les gusta, yo encantada.

Lo veo como un intercambio interesante. Por ejemplo, pintura del salón a cambio de unos 25 latigazos con fusta de cuero y mucha mala leche. O bien para fetichistas, paseo a la cocina en ropa interior con contoneo de culo a cambio de... limpieza de horno, nevera y extractor de humos. Para simples mirones podría hacer una oferta de dejarme observar mientras me depilo las cejas, me pinto las uñas y me pongo una mascarilla de aguacate en la cara.... ese pack a cambio de limpiar las rayitas de los azulejos del baño, revisar la fontanería y echar silicona en las juntas de la bañera.

No sé, igual me estoy pasando un poco de generosa, no? Cómo lo veis? Y si sacara abonos? Y ofertas de temporada? Le veis futuro a este negocio?

Ps. También puedo dejar que me hagan la pedicura los fetichistas de pies. Pero con guantes. Y nunca por menos de un barnizado completo de puertas.