La única medida que ha tomado el flamante nuevo Consejo de Ministros en su sesión inaugural ha sido la subida de las pensiones un 0'9 %, en relación a la subida del IPC.
Nada que objetar. Era una reclamación del colectivo de pensionistas y además un compromiso electoral del PSOE, así que no se le puede reprochar nada desde el punto de vista político.
Lo que yo quiero es hacer una reflexión sobre la idoneidad de la medida desde el punto de vista económico y social. Ahí va mi cuestionamiento: de verdad la subida de todas las pensiones en un 0'9 % es una medida progresista y justa? Es decir, subirle en igual proporción la pensión a una señora que cobra 2.000 euros y a otra que cobra 600 no es en la práctica aumentar la brecha social entre una y otra?
Ya he dicho en otras ocasiones que soy bastante escéptica sobre la sostenibilidad del sistema de pensiones tal y como está concebido actualmente. No digo que no pueda haber pensiones en el futuro; digo que muy probablemente serán de mucha menor cuantía que las actuales y que tendrán que ser financiadas de otra forma, por una simple cuestión demográfica. Pero bueno, éste es un melón que ningún partido se atreve a abrir. Sólo un Pacto de Estado entre todas las fuerzas políticas en el que se estableciera el no uso de las pensiones como arma arrojadiza haría posible que se llegara a acuerdos realistas al respecto.
Como de momento, con el actual panorama frentista, esto no se ve muy probable a corto o medio plazo, los políticos se limitan a tomar este tipo de decisiones de limitado alcance. Este año, señores pensionistas, les vamos a subir sus pensiones conforme al IPC; el que viene ya veremos.
Pues bien, personalmente esta medida me parece totalmente contraria a la línea ideológica que se le supone a este Gobierno "de izquierdas". Aumentar la diferencia entre las pensiones más altas y las menores no es precisamente la idea que yo tengo de "progresismo".
Ya sé que las personas que cobran pensiones altas han cotizado a lo largo de su vida laboral en mucha mayor cuantía que las que cobran pensiones bajas, muchas de las cuales ni siquiera han cotizado, pues se trata de pensiones no contributivas. Por lo tanto las enormes diferencias entre unas y otras tienen una explicación lógica. Pero desde una ideología progresista a mi modo de ver es inadmisible que esa distancia, en lugar de irse acortando en la búsqueda de una cantidad digna para todas las pensiones, vaya en aumento con estas subidas porcentuales de trazo grueso.
Y quien dice subidas porcentuales dice otro tipo de beneficios asociados a la condición de pensionista. Privilegios tales como la gratuidad de los medicamentos o los bonos especiales para transportes. Creo que con las tecnologías actuales es posible establecer cálculos personalizados de las necesidades de cada individuo para ajustar esos beneficios a la situación económica real. No entiendo la razón por la que una persona que cobra una pensión de más de 2.000 euros tiene la posibilidad de acceder gratis a los medicamentos a causa de su edad, mientras que otra más joven que cobra un salario de 1.000 o menos aún por un contrato a tiempo parcial se los tiene que costear de su bolsillo.
Hace poco estuve escuchando al sociólogo Ignacio Varela, recién llegado a la condición de pensionista, que opinaba sobre este asunto. Decía que en conciencia él no podía hacer uso de esos privilegios por haber cumplido la edad reglamentaria, ya que consideraba que era una persona con los medios suficientes para financiarse sus tratamientos médicos o sus medios de transporte. Que pensaba que ese dinero que el erario público se ahorraba con él debía utilizarse para ayudar a personas que realmente lo necesitaran. Me parece una actitud verdaderamente progresista, además de generosa. Obviamente si hiciera uso de esos beneficios tendría una mayor capacidad de ahorro pero entiende que hay muchas otras personas que precisarían esas ayudas más que él para vivir dignamente, por lo que gustosamente renuncia a ellas.
Su postura me parece elogiable pero no creo que sea el individuo a título particular el que tiene que tomar este tipo de decisiones en función de su mayor o menor conciencia social, sino que para eso están los políticos, para distribuir justamente la riqueza mediante un reparto equitativo de los recursos.
Por ello sería de esperar que este nuevo Gobierno, supuestamente progresista, se planteara tomar medidas realmente tendentes a conseguir ese fin de justicia social en lugar de recurrir al socorrido método de satisfacer las reivindicaciones de los pensionistas o de otros colectivos para tenerlos contentos y calladitos, sin tener en cuenta si sus peticiones realmente se corresponden o no con esos fines.
jueves, 16 de enero de 2020
martes, 14 de enero de 2020
Instituto de la Mujer
No, amigos, tranquilos, no voy a hacer ningún comentario sobre la formación del Gobierno de coalición, ni sobre los vicepresidentes, ni sobre los tropecientos ministros, ni tampoco sobre la polémica designación de la ex Ministra de Justicia Dolores Delgado como nueva Fiscal General del Estado. Poco se puede decir de todo esto que no se haya dicho ya, y seguro que a estas alturas todos tenéis vuestra propia opinión formada, visto lo visto.
Bueno, sólo haré una pequeña apreciación que no puedo evitar: Oleeee la separación de poderes y la independencia de la Fiscalía!!
Ea, ya está. Es que si no lo digo reviento.
Hoy, más que opinar sobre la actualidad, prefiero limitarme a informar. Voy a recoger aquí unos cuantos párrafos entresacados de artículos escritos por la nueva directora del Instituto de la Mujer, la activista y diputada de Unidas Podemos Beatriz Gimeno. Amos allá:
“La heterosexualidad no es la manera natural de vivir la sexualidad, sino que es una herramienta política y social con una función muy concreta que las feministas denunciaron hace décadas: subordinar las mujeres a los hombres".
“Es la heterosexualidad la que, verdaderamente, se clava en las vidas y en los cuerpos de las mujeres. Situarse en el espacio físico del lesbianismo puede resultar liberador en tanto que se asume una posición de outsider respecto de la heterosexualidad, en tanto que el cuerpo se siente más libre y respira, en tanto que una puede observar(se) desde fuera, y hacerse más consciente de los mecanismos de opresión que operan sobre nosotras.”
"Relaciones compensadas entre hombre y mujer, serían aquellas en que igual que el hombre penetra a la mujer, la mujer debería penetrar al hombre con un dildo. Eso sería lo justo."
“El feminismo lucha con denuedo para limitar los daños que la heterosexualidad provoca en las mujeres. Olvidar que en la mayor parte de los periodos históricos las mujeres, si hubieran podido elegir, hubieran escogido no mantener relaciones sexuales con los hombres, no vivir con ellos, no relacionarse con ellos, es olvidar algo fundamental en la historia de las mujeres (y de los hombres)”
Podría copiar muchos más fragmentos pero para qué, todos los que he encontrado son poco más o menos por el estilo, y vienen a decir lo mismo una y otra vez con distintas palabras. Aunque estén sacados de contexto repite la idea tantas veces que es imposible no entender su discurso. Que cada cual saque sus propias conclusiones.
Finalmente sólo decir, para quien no lo sepa, que soy una ferviente y entusiasta partidaria de toda la vida de la igualdad de derechos de los homosexuales y demás miembros de lo que hoy en día se conoce como colectivo LGTBI. Por si a alguien le cabe algún tipo de duda.
Bueno, sólo haré una pequeña apreciación que no puedo evitar: Oleeee la separación de poderes y la independencia de la Fiscalía!!
Ea, ya está. Es que si no lo digo reviento.
Hoy, más que opinar sobre la actualidad, prefiero limitarme a informar. Voy a recoger aquí unos cuantos párrafos entresacados de artículos escritos por la nueva directora del Instituto de la Mujer, la activista y diputada de Unidas Podemos Beatriz Gimeno. Amos allá:
“La heterosexualidad no es la manera natural de vivir la sexualidad, sino que es una herramienta política y social con una función muy concreta que las feministas denunciaron hace décadas: subordinar las mujeres a los hombres".
“Es la heterosexualidad la que, verdaderamente, se clava en las vidas y en los cuerpos de las mujeres. Situarse en el espacio físico del lesbianismo puede resultar liberador en tanto que se asume una posición de outsider respecto de la heterosexualidad, en tanto que el cuerpo se siente más libre y respira, en tanto que una puede observar(se) desde fuera, y hacerse más consciente de los mecanismos de opresión que operan sobre nosotras.”
"Relaciones compensadas entre hombre y mujer, serían aquellas en que igual que el hombre penetra a la mujer, la mujer debería penetrar al hombre con un dildo. Eso sería lo justo."
“El feminismo lucha con denuedo para limitar los daños que la heterosexualidad provoca en las mujeres. Olvidar que en la mayor parte de los periodos históricos las mujeres, si hubieran podido elegir, hubieran escogido no mantener relaciones sexuales con los hombres, no vivir con ellos, no relacionarse con ellos, es olvidar algo fundamental en la historia de las mujeres (y de los hombres)”
Podría copiar muchos más fragmentos pero para qué, todos los que he encontrado son poco más o menos por el estilo, y vienen a decir lo mismo una y otra vez con distintas palabras. Aunque estén sacados de contexto repite la idea tantas veces que es imposible no entender su discurso. Que cada cual saque sus propias conclusiones.
Finalmente sólo decir, para quien no lo sepa, que soy una ferviente y entusiasta partidaria de toda la vida de la igualdad de derechos de los homosexuales y demás miembros de lo que hoy en día se conoce como colectivo LGTBI. Por si a alguien le cabe algún tipo de duda.
lunes, 23 de diciembre de 2019
Y más perspectiva de género
Ya hablé la semana pasada de un caso bastante mediático, el de los futbolistas del Arandina condenados a 38 años por agresión sexual a una menor. Sin saber del caso más que lo que había leído en la prensa hice un primer análisis de lo que me parecía la sentencia, pero estaba en mi intención informarme mejor sobre el tema para poder emitir una opinión más formada, o en su caso, desdecirme.
Pues bien, hoy, una vez leídos los cuarenta y tantos folios de la sentencia y oídos clandestinamente los famosos audios que han circulado por ahí (creo que oírlos solamente hoy por hoy no es delito, de momento), llego a las siguientes conclusiones:
1. En la sentencia se han descartado, dando por no válidas, absolutamente todas las pruebas aportadas por la defensa, incluidos los audios en los que la menor confiesa abiertamente a sus amigas que está dispuesta a inventarse cualquier cosa para joder a los chicos si a ellos se les ocurre irse de la lengua y contar lo ocurrido. Como es delito difundirlos me he limitado a decir someramente lo que en la propia sentencia se recoge. Por tanto, la prueba fundamental en la que se basa la condena es el testimonio de la menor, a pesar de haber incurrido en numerosas contradicciones. Sin embargo ese testimonio, ese solo testimonio, es suficiente para considerar culpables a los chicos de un delito de agresión sexual cada uno más dos de cooperación necesaria en las agresiones de los otros. Total, 38 años de condena por cabeza. Sin una sola prueba más. Con dos cojones!!
2. El Tribunal da veracidad absoluta a los hechos narrados por la menor a sus padres y en cambio no da ninguna a los hechos contados previamente a sus amigas de forma muy diferente. Estos últimos los atribuye a la inmadurez de la muchacha. A sus amigas les había contado que había mantenido relaciones voluntariamente con los cuatro chicos jactándose de ello mientras que, cuando sus padres se enteran de los hechos, les cuenta que ha sido víctima de una violación. El Tribunal considera que esta última versión es la verdadera puesto que la confianza de la menor con los padres es mayor que la que tiene con sus amigas.
Esta parte me ha dejado verdaderamente loca, porque es la primera adolescente de la que tengo noticia que le cuenta la verdad de sus relaciones con los chicos a sus padres y que a quien cuenta trolas es a sus amigas. Mis conocimientos sobre la adolescencia han sufrido un vuelco de 180 grados, dado que cuando yo pasé esa etapa las cosas eran exactamente al revés. La información que los padres tenían de nuestras aventuras sexuales era prácticamente nula en relación a la que tenían nuestras compañeras de farra.
En definitiva, que el Tribunal, por el sencillo sistema de descartar todas las pruebas exculpatorias presentadas por la defensa y de admitir sin lugar a dudas la declaración de la menor, ha conseguido dictar una preciosa sentencia con perspectiva de género ideal de la muerte que a las forofas del Hermanayosítecreo les ha entusiasmado.
Conste que yo también creo a la muchacha, eh? Pero claro, no precisamente en la versión "paterna". Ha contado las suficientes variantes de los hechos como para que por cojones alguna tenga que ser la verdadera.
Os acordáis de "Doce hombres sin piedad", aquella pedazo de película que en su día fue referente de la progresía mundial? También en España se hizo una adaptación teatral magnífica para el espacio televisivo "Estudio 1". José Bódalo, José María Rodero, Luis Prendes, Ismael Merlo.... La recordáis? Qué maravilla!!
En la versión cinematográfica el protagonista era Henry Fonda, impecable en su papel de miembro del jurado que conseguía durante dos horas de deliberación convencer uno por uno a los restantes miembros de que no podían condenar a un muchacho acusado de asesinato, basándose en el principio de la duda razonable. Poco a poco iba desmontando las certezas de cada compañero hasta que conseguía rendir hasta a los más recalcitrantes. Fue una obra muy impactante en su momento.
Pues bien, hoy en día la duda razonable sencillamente no existe, no puede existir... siempre que la presunta víctima sea de sexo femenino. El "Hermana, yo sí te creo" es el nuevo lema impuesto por la obligada perspectiva de género. Da igual que la persona sea una mentirosa redomada, o una desquiciada, da lo mismo que su testimonio sea más o menos fiable. Siempre tiene que ser creída aunque haya pruebas más que contundentes en contra de su testimonio. Cualquier duda razonable será tachada de machismo heteropatriarcal y rechazada de inmediato con espanto. 40 años de reclusión? Y los que haga falta. Si una tía dice que has hecho algo es que lo has hecho y punto. Date por muerto.
Hoy Henry Fonda, si hubiera planteado alguna duda razonable en este caso, habría sido tachado sin el menor rubor de defensor de violadores y pederastas. Como he sido tachada yo misma y amenazada con denuncias varias y años de presidio por múltiples usuarios de las redes sociales. Yo y cualquiera que se atreva a discutir esta o cualquier otra sentencia con "perspectiva de género".
- Estás denunciada por defender a pederastas.
- Búscate un abogado.
Lo juro. Hay miles de personas en las redes, guardianes de las esencias morales, a la caza y captura del disidente para delatarlo a la autoridad pertinente. Una especie de policía de las buenas costumbres que recuerda a tiempos pretéritos que yo creía superados. El mero hecho de hablar se convierte en deporte de riesgo. Sin ir más lejos, ahora mismo al escribir esto me la estoy jugando.
Mis hijos se cabrean conmigo.
- Pero mamá, por qué te metes en estos berenjenales?
- Pues por dos cosas. Primero porque cualquier día podéis ser vosotros los que seáis denunciados falsamente por una tía y por más que gritéis vuestra inocencia nadie os creerá. Y segundo, porque todavía creo en la libertad.
Pues bien, hoy, una vez leídos los cuarenta y tantos folios de la sentencia y oídos clandestinamente los famosos audios que han circulado por ahí (creo que oírlos solamente hoy por hoy no es delito, de momento), llego a las siguientes conclusiones:
1. En la sentencia se han descartado, dando por no válidas, absolutamente todas las pruebas aportadas por la defensa, incluidos los audios en los que la menor confiesa abiertamente a sus amigas que está dispuesta a inventarse cualquier cosa para joder a los chicos si a ellos se les ocurre irse de la lengua y contar lo ocurrido. Como es delito difundirlos me he limitado a decir someramente lo que en la propia sentencia se recoge. Por tanto, la prueba fundamental en la que se basa la condena es el testimonio de la menor, a pesar de haber incurrido en numerosas contradicciones. Sin embargo ese testimonio, ese solo testimonio, es suficiente para considerar culpables a los chicos de un delito de agresión sexual cada uno más dos de cooperación necesaria en las agresiones de los otros. Total, 38 años de condena por cabeza. Sin una sola prueba más. Con dos cojones!!
2. El Tribunal da veracidad absoluta a los hechos narrados por la menor a sus padres y en cambio no da ninguna a los hechos contados previamente a sus amigas de forma muy diferente. Estos últimos los atribuye a la inmadurez de la muchacha. A sus amigas les había contado que había mantenido relaciones voluntariamente con los cuatro chicos jactándose de ello mientras que, cuando sus padres se enteran de los hechos, les cuenta que ha sido víctima de una violación. El Tribunal considera que esta última versión es la verdadera puesto que la confianza de la menor con los padres es mayor que la que tiene con sus amigas.
Esta parte me ha dejado verdaderamente loca, porque es la primera adolescente de la que tengo noticia que le cuenta la verdad de sus relaciones con los chicos a sus padres y que a quien cuenta trolas es a sus amigas. Mis conocimientos sobre la adolescencia han sufrido un vuelco de 180 grados, dado que cuando yo pasé esa etapa las cosas eran exactamente al revés. La información que los padres tenían de nuestras aventuras sexuales era prácticamente nula en relación a la que tenían nuestras compañeras de farra.
En definitiva, que el Tribunal, por el sencillo sistema de descartar todas las pruebas exculpatorias presentadas por la defensa y de admitir sin lugar a dudas la declaración de la menor, ha conseguido dictar una preciosa sentencia con perspectiva de género ideal de la muerte que a las forofas del Hermanayosítecreo les ha entusiasmado.
Conste que yo también creo a la muchacha, eh? Pero claro, no precisamente en la versión "paterna". Ha contado las suficientes variantes de los hechos como para que por cojones alguna tenga que ser la verdadera.
Os acordáis de "Doce hombres sin piedad", aquella pedazo de película que en su día fue referente de la progresía mundial? También en España se hizo una adaptación teatral magnífica para el espacio televisivo "Estudio 1". José Bódalo, José María Rodero, Luis Prendes, Ismael Merlo.... La recordáis? Qué maravilla!!
En la versión cinematográfica el protagonista era Henry Fonda, impecable en su papel de miembro del jurado que conseguía durante dos horas de deliberación convencer uno por uno a los restantes miembros de que no podían condenar a un muchacho acusado de asesinato, basándose en el principio de la duda razonable. Poco a poco iba desmontando las certezas de cada compañero hasta que conseguía rendir hasta a los más recalcitrantes. Fue una obra muy impactante en su momento.
Pues bien, hoy en día la duda razonable sencillamente no existe, no puede existir... siempre que la presunta víctima sea de sexo femenino. El "Hermana, yo sí te creo" es el nuevo lema impuesto por la obligada perspectiva de género. Da igual que la persona sea una mentirosa redomada, o una desquiciada, da lo mismo que su testimonio sea más o menos fiable. Siempre tiene que ser creída aunque haya pruebas más que contundentes en contra de su testimonio. Cualquier duda razonable será tachada de machismo heteropatriarcal y rechazada de inmediato con espanto. 40 años de reclusión? Y los que haga falta. Si una tía dice que has hecho algo es que lo has hecho y punto. Date por muerto.
Hoy Henry Fonda, si hubiera planteado alguna duda razonable en este caso, habría sido tachado sin el menor rubor de defensor de violadores y pederastas. Como he sido tachada yo misma y amenazada con denuncias varias y años de presidio por múltiples usuarios de las redes sociales. Yo y cualquiera que se atreva a discutir esta o cualquier otra sentencia con "perspectiva de género".
- Estás denunciada por defender a pederastas.
- Búscate un abogado.
Lo juro. Hay miles de personas en las redes, guardianes de las esencias morales, a la caza y captura del disidente para delatarlo a la autoridad pertinente. Una especie de policía de las buenas costumbres que recuerda a tiempos pretéritos que yo creía superados. El mero hecho de hablar se convierte en deporte de riesgo. Sin ir más lejos, ahora mismo al escribir esto me la estoy jugando.
Mis hijos se cabrean conmigo.
- Pero mamá, por qué te metes en estos berenjenales?
- Pues por dos cosas. Primero porque cualquier día podéis ser vosotros los que seáis denunciados falsamente por una tía y por más que gritéis vuestra inocencia nadie os creerá. Y segundo, porque todavía creo en la libertad.
viernes, 13 de diciembre de 2019
Más perspectiva de género
A raiz de mi último post mantengo esta conversación por guasap con una amiga, que espero que no se moleste por transcribir nuestra charla privada, que me parece muy interesante e ilustrativa.
Como es anónima sólo ella sabe quién es:
Anónima: Yo opino que por mucho que quiera la tía si es menor ni mirarla, pero claro, eso es imposible pa los tíos.
Yo: Eso es una gilipollez. Yo cuando tenía 14 años me follé a medio Muriano. Era un zorrón total, y además encantada de serlo.
Anónima: PUTAAAAAAAA!!!!!!!
Yo: Totalmente.
Anónima: Jajajajajajaja (Con emojis)
Yo: Hoy encerrarían a 40 años a todos esos tipos. Pobrecillos!
Anónima: Por eso comprendes tan bien.
Yo: La que nace lechona muere cochina. Y yo sigo siendo un zorrón.
Anónima: Hay tantas diferencias que es complicado.
Yo: No puedo con tanto puritanismo. Hace 30 años yo hacía cosas que hoy son delito y pecado mortal.
Anónima: Pero tú no decías na, lo hacías y punto.
Yo: Qué coño! Se lo contaba a todas mis amigas, que eran igual de zorras que yo. Qué tiempos aquéllos!!!!
Anónima: Ya pero ni se te pasaba por la cabeza la palabra violación, ahora es distinto todo.
(Hasta aquí la charla, Ahora sigo por mi cuenta.)
Y tan distinto, amiga anónima, y tan distinto!
Recuerdo que por aquella época había una canción de Las Vulpes cantidad de transgresora. Se llamaba "Me gusta ser una zorra". Pues bien, yo, que era una rebelde sin causa y una provocadora sin remisión que pretendía matar a mis padres a sofocones, cantaba a voz en grito aquello siempre que podía:
ME GUSTA SER UNA ZORRAAAAAAA
ME GUSTA SER UNA ZORRAAAAAAA
Mis padres los pobres no ganaban para disgustos. La verdad es que tenían el cielo ganado conmigo. Me miraban con horror porque ellos eran muy católicos y les había salido la hija aquella que cantaba esas cosas, y no sabían si hostiarme, matarme o qué.
Hoy en día directamente todas las puritanas guardianas de las esencias feministas directamente me lapidarían en plaza pública. Y a las Vulpes ni te cuento. Probablemente las denunciarían en algún juzgado de violencia de género y terminarían con Valtonyc y con Puigdemont en algún sitio por ahí.
Qué coño! No podrían terminar en ninguna parte porque el puritanismo de género es global. Todavía Valtonyc y Puigdemont tienen sitios donde refugiarse pero Las Vulpes y la Inma adolescente de los 80 dónde coño iban a ser acogidas? En unos sitios por la polla el género y en otros por la polla el Islam, a ver dónde nos íbamos a meter.
De verdad, me reafirmo mil veces en lo que le decía a mi amiga anónima. Estoy hasta el coño de puritanismo, venga de la religión que venga. Me da igual el Islam que el Radfem. No puedo con los fundamentalismos de ninguna especie (iba a decir género, pero he rectificado a tiempo).
Ps. Quiero puntualizar, por si alguien me conoce de aquella época adolescente, que follar en realidad no follaba porque yo había estado en un colegio de monjas y lo de la virginidad lo llevaba muy a rajatabla. Pero vamos, excepto follar todo lo demás que se os pueda ocurrir sí que lo hacía. Y era feliz haciéndolo. Y lo hacía con tíos mayores de edad, algunos bastante mayores. Vamos, que sí, que era un zorrón de cuidao.
Ps2. También quiero puntualizar que ahora ya no soy tan zorra. Vamos, casi nada, la verdad. Pero por favor, no se lo digáis a nadie porque me sigue encantando ir de zorra por la vida. ME GUSTA SER UNA ZORRAAAAAAAA!!!!!!
Como es anónima sólo ella sabe quién es:
Anónima: Yo opino que por mucho que quiera la tía si es menor ni mirarla, pero claro, eso es imposible pa los tíos.
Yo: Eso es una gilipollez. Yo cuando tenía 14 años me follé a medio Muriano. Era un zorrón total, y además encantada de serlo.
Anónima: PUTAAAAAAAA!!!!!!!
Yo: Totalmente.
Anónima: Jajajajajajaja (Con emojis)
Yo: Hoy encerrarían a 40 años a todos esos tipos. Pobrecillos!
Anónima: Por eso comprendes tan bien.
Yo: La que nace lechona muere cochina. Y yo sigo siendo un zorrón.
Anónima: Hay tantas diferencias que es complicado.
Yo: No puedo con tanto puritanismo. Hace 30 años yo hacía cosas que hoy son delito y pecado mortal.
Anónima: Pero tú no decías na, lo hacías y punto.
Yo: Qué coño! Se lo contaba a todas mis amigas, que eran igual de zorras que yo. Qué tiempos aquéllos!!!!
Anónima: Ya pero ni se te pasaba por la cabeza la palabra violación, ahora es distinto todo.
(Hasta aquí la charla, Ahora sigo por mi cuenta.)
Y tan distinto, amiga anónima, y tan distinto!
Recuerdo que por aquella época había una canción de Las Vulpes cantidad de transgresora. Se llamaba "Me gusta ser una zorra". Pues bien, yo, que era una rebelde sin causa y una provocadora sin remisión que pretendía matar a mis padres a sofocones, cantaba a voz en grito aquello siempre que podía:
ME GUSTA SER UNA ZORRAAAAAAA
ME GUSTA SER UNA ZORRAAAAAAA
Mis padres los pobres no ganaban para disgustos. La verdad es que tenían el cielo ganado conmigo. Me miraban con horror porque ellos eran muy católicos y les había salido la hija aquella que cantaba esas cosas, y no sabían si hostiarme, matarme o qué.
Hoy en día directamente todas las puritanas guardianas de las esencias feministas directamente me lapidarían en plaza pública. Y a las Vulpes ni te cuento. Probablemente las denunciarían en algún juzgado de violencia de género y terminarían con Valtonyc y con Puigdemont en algún sitio por ahí.
Qué coño! No podrían terminar en ninguna parte porque el puritanismo de género es global. Todavía Valtonyc y Puigdemont tienen sitios donde refugiarse pero Las Vulpes y la Inma adolescente de los 80 dónde coño iban a ser acogidas? En unos sitios por la polla el género y en otros por la polla el Islam, a ver dónde nos íbamos a meter.
De verdad, me reafirmo mil veces en lo que le decía a mi amiga anónima. Estoy hasta el coño de puritanismo, venga de la religión que venga. Me da igual el Islam que el Radfem. No puedo con los fundamentalismos de ninguna especie (iba a decir género, pero he rectificado a tiempo).
Ps. Quiero puntualizar, por si alguien me conoce de aquella época adolescente, que follar en realidad no follaba porque yo había estado en un colegio de monjas y lo de la virginidad lo llevaba muy a rajatabla. Pero vamos, excepto follar todo lo demás que se os pueda ocurrir sí que lo hacía. Y era feliz haciéndolo. Y lo hacía con tíos mayores de edad, algunos bastante mayores. Vamos, que sí, que era un zorrón de cuidao.
Ps2. También quiero puntualizar que ahora ya no soy tan zorra. Vamos, casi nada, la verdad. Pero por favor, no se lo digáis a nadie porque me sigue encantando ir de zorra por la vida. ME GUSTA SER UNA ZORRAAAAAAAA!!!!!!
Perspectiva de género
Andan las feministas encantadas con la sentencia que ha condenado a 38 años de cárcel a los jugadores de la Arandina por la violación de una menor de 16 años. 38 años. 14 por cada violación y 24 más por colaboración necesaria en las otras dos. Dicen que es una sentencia con "perspectiva de género".
Los hechos son los siguientes: la chica acude al domicilio compartido por los futbolistas. De lo que ocurre allí hay dos versiones: la de la niña y la de ellos. Ella afirma que fue violada y ellos que no. Su palabra contra la de ellos, no hay más testigos de lo ocurrido.
El pueblo de Aranda se lanza a la calle, una parte para defender a la niña y otra para defender a los futbolistas. Se filtran mensajes de la niña a sus amigas vacilando de haberse tirado a los muchachos. Se filtran mensajes en los que afirma que de violación nada de nada, pero esas pruebas no son admitidas por el Tribunal. Parece que no son significativas de nada. Es decir, que yo pongo una denuncia por violación y voy contando lo ocurrido por el Facebook y eso no es un detalle importante para el Tribunal. Interesante, no os parece?
La sentencia condenatoria se fundamenta única y exclusivamente en la declaración de la muchacha, que a pesar de haberse contradicho en varias ocasiones, le parece harto fidedigna a los miembros del Tribunal, tan fidedigna que ninguna de las pruebas en contra le parecen dignas de crédito, tan fidedigna que ha merecido una sentencia de 40 años para los acusados.
Si la hubieran matado y se hubieran deshecho del cadáver probablemente habrían salido absueltos. Porque para condenar por asesinato a una persona hacen falta pruebas, pruebas contundentes del delito, no cuatro pruebas circunstanciales. De hecho es que a cualquier jurado se le exige que justifique con pruebas una sentencia condenatoria, y en caso contrario se le devuelve la sentencia hasta que lo haga.
Hace poco condenaron a 8 años o así a un tipo por matar de una paliza en un bar a otro que llevaba unos tirantes con la bandera de España. Homicidio. 8 años. Y el señor de la banderita ya no podrá volver a ponerse tirantes jamás porque está difunto. 8 años. Y a éstos les cae 38 por una "violación". Lo pongo entre comillas porque sinceramente tengo serias dudas de que lo que le ocurrió a esa adolescente pueda calificarse como tal, y tengo esas dudas porque jamás he conocido a nadie a quien hayan violado y se vanaglorie de ello por las redes sociales, pero bueno, que cada cual piense lo que quiera al respecto. El pensamiento es libre. Todavía.
En fin, en cualquier caso, fuera o no violación, yo no sé a qué punto hemos llegado para que se pueda condenar a más años a una persona por este delito que por el de asesinato. José Bretón fue condenado a 40 años, 20 por cada uno de sus dos niños asesinados y quemados en la finca familiar. 2 niños muertos, 40 años. Los mismos que a éstos por la "violación" de la niña que luego se lo contó entre jajas y jijis por el guasap a sus amigas.
Al final terminaré votando a Vox. Me estoy resistiendo porque son muy carcas, muy meapilas, muy brutos y me dan un montón de repelús, pero al final los terminaré votando. Estoy hasta el coño de la puta "perspectiva de género" hasta para decirte cómo tienes que cagar, si esto sigue así palabrita que los termino votando.
Los hechos son los siguientes: la chica acude al domicilio compartido por los futbolistas. De lo que ocurre allí hay dos versiones: la de la niña y la de ellos. Ella afirma que fue violada y ellos que no. Su palabra contra la de ellos, no hay más testigos de lo ocurrido.
El pueblo de Aranda se lanza a la calle, una parte para defender a la niña y otra para defender a los futbolistas. Se filtran mensajes de la niña a sus amigas vacilando de haberse tirado a los muchachos. Se filtran mensajes en los que afirma que de violación nada de nada, pero esas pruebas no son admitidas por el Tribunal. Parece que no son significativas de nada. Es decir, que yo pongo una denuncia por violación y voy contando lo ocurrido por el Facebook y eso no es un detalle importante para el Tribunal. Interesante, no os parece?
La sentencia condenatoria se fundamenta única y exclusivamente en la declaración de la muchacha, que a pesar de haberse contradicho en varias ocasiones, le parece harto fidedigna a los miembros del Tribunal, tan fidedigna que ninguna de las pruebas en contra le parecen dignas de crédito, tan fidedigna que ha merecido una sentencia de 40 años para los acusados.
Si la hubieran matado y se hubieran deshecho del cadáver probablemente habrían salido absueltos. Porque para condenar por asesinato a una persona hacen falta pruebas, pruebas contundentes del delito, no cuatro pruebas circunstanciales. De hecho es que a cualquier jurado se le exige que justifique con pruebas una sentencia condenatoria, y en caso contrario se le devuelve la sentencia hasta que lo haga.
Hace poco condenaron a 8 años o así a un tipo por matar de una paliza en un bar a otro que llevaba unos tirantes con la bandera de España. Homicidio. 8 años. Y el señor de la banderita ya no podrá volver a ponerse tirantes jamás porque está difunto. 8 años. Y a éstos les cae 38 por una "violación". Lo pongo entre comillas porque sinceramente tengo serias dudas de que lo que le ocurrió a esa adolescente pueda calificarse como tal, y tengo esas dudas porque jamás he conocido a nadie a quien hayan violado y se vanaglorie de ello por las redes sociales, pero bueno, que cada cual piense lo que quiera al respecto. El pensamiento es libre. Todavía.
En fin, en cualquier caso, fuera o no violación, yo no sé a qué punto hemos llegado para que se pueda condenar a más años a una persona por este delito que por el de asesinato. José Bretón fue condenado a 40 años, 20 por cada uno de sus dos niños asesinados y quemados en la finca familiar. 2 niños muertos, 40 años. Los mismos que a éstos por la "violación" de la niña que luego se lo contó entre jajas y jijis por el guasap a sus amigas.
Al final terminaré votando a Vox. Me estoy resistiendo porque son muy carcas, muy meapilas, muy brutos y me dan un montón de repelús, pero al final los terminaré votando. Estoy hasta el coño de la puta "perspectiva de género" hasta para decirte cómo tienes que cagar, si esto sigue así palabrita que los termino votando.
viernes, 25 de octubre de 2019
Una foto
Tengo delante la foto. Tu cara enmarcada en esas rastas color arcoiris que son como plumas; tu sonrisa limpia, franca, sin mácula. Miras al futuro llena de esperanza; no hay ni una sombra en el horizonte. La vida es bella, tu vida es bella, tú eres bella.
Cómo ibas a saber mientras sonreías para esa foto lo que estaba por venir? Cómo habrías podido saberlo? Cómo habrías podido tener esa cara de inmensa felicidad si lo hubieras sabido? Bendita ignorancia!
Miro esa foto. No sé de qué fecha es pero sí sé que es de antes de que apareciera el dolor, ni mucho menos la sombra de la muerte. Es de cuando la vida entera se desplegaba ante ti ofreciéndote una gama maravillosa de posibilidades. De cuando un simple dolor de cabeza era lo más parecido al horror que podías imaginar. De cuando todos esos colores en la cabeza iluminaban tus días y nada hacía presagiar que eso fuera a tener fin.
Miro esa foto y siento que es imposible que haya pasado lo que ha pasado. Que hayas sufrido lo que has sufrido. Que te hayas ido como te has ido.
Miro esa foto y siento que nada de lo que diga puede expresar mi rabia, mi indignación, mi cabreo infinito. Esa chica que me mira no sabe que para ella no existe más futuro que la enfermedad, el dolor y la muerte. Pero yo, que ahora sí lo sé, quisiera gritar, avisarte del peligro, convertir tus rastas en alas para escapar:
CORREEEEEE CORREEEEEE CORREEEEEEEEEE!
Llego tarde. Ya no puedes correr. Te has ido.
Cómo ibas a saber mientras sonreías para esa foto lo que estaba por venir? Cómo habrías podido saberlo? Cómo habrías podido tener esa cara de inmensa felicidad si lo hubieras sabido? Bendita ignorancia!
Miro esa foto. No sé de qué fecha es pero sí sé que es de antes de que apareciera el dolor, ni mucho menos la sombra de la muerte. Es de cuando la vida entera se desplegaba ante ti ofreciéndote una gama maravillosa de posibilidades. De cuando un simple dolor de cabeza era lo más parecido al horror que podías imaginar. De cuando todos esos colores en la cabeza iluminaban tus días y nada hacía presagiar que eso fuera a tener fin.
Miro esa foto y siento que es imposible que haya pasado lo que ha pasado. Que hayas sufrido lo que has sufrido. Que te hayas ido como te has ido.
Miro esa foto y siento que nada de lo que diga puede expresar mi rabia, mi indignación, mi cabreo infinito. Esa chica que me mira no sabe que para ella no existe más futuro que la enfermedad, el dolor y la muerte. Pero yo, que ahora sí lo sé, quisiera gritar, avisarte del peligro, convertir tus rastas en alas para escapar:
CORREEEEEE CORREEEEEE CORREEEEEEEEEE!
Llego tarde. Ya no puedes correr. Te has ido.
lunes, 21 de octubre de 2019
Filicidios y filicidas
Noticia: una mujer asesina a su hijo de 7 años poco antes de serle retirada la custodia del menor.
De inmediato los medios, las tertulias, los lectores en general se lanzan a buscar explicaciones. Al parecer padecía una depresión, se estaba medicando, tenía miedo de perder la custodia y la casa y quedarse en la calle... pobre mujer, necesitaba ayuda y los servicios sociales no supieron dársela.
Habla el padre de la difunta criatura. Había denunciado varias veces a la mujer por maltrato. El niño le había mandado audios en los que decía tener miedo de su madre. Nadie le hizo caso, nadie tomó ninguna medida, nadie protegió a ese chiquillo de la locura materna.
Este caso me ha hecho reflexionar sobre la diferencia de trato que da la sociedad a los filicidios, que es como se llama a esto de matar a los hijos, dependiendo de que el asesino sea el padre o la madre.
En este caso no cabe para el agravio comparativo la excusa de las cifras, puesto que ambos sexos están muy a la par. Puede que incluso haya más casos de niños asesinados por sus madres que por sus padres. Tened en cuenta que aquí se contabilizan también los bebés que son arrojados al nacer a un contenedor o a cualquier otro sitio, un delito que pertenece casi exclusivamente al universo femenino.
La realidad es que cuando una mujer mata a su hijo necesitamos buscar una explicación a un hecho tan atroz, pero que cuando es un hombre el que lo hace automáticamente la sociedad sólo da una respuesta: violencia machista. El machismo lo explicaría todo cuando es un hombre el que comete alguna barbaridad a una pareja o a sus propios hijos.
Estaremos de acuerdo en que matar a los hijos es un hecho antinatural. Los padres y las madres son los encargados de proteger a su prole, de manera instintiva cualquier padre o madre intenta salvaguardar a sus hijos de todos los peligros que pudieran acecharle. El machismo en sí mismo no puede explicar este tipo de sucesos.
Ya lo he comentado en otras ocasiones: mi padre era un tipo machista, todos los hombres de su generación lo eran. Sin embargo no tenían por costumbre matar a sus mujeres y mucho menos a sus hijos. Todo lo más nos soltaban una hostia de vez en cuando o los más bestias nos arreaban un correazo. Ellas nos tiraban la zapatilla. Pero no lo hacían con ánimo de matarnos, sino más bien al revés, con el encomiable propósito de educarnos para que en la vida no nos matara el primero que llegara. Vale, no sería la mejor forma pero los pobres no daban para más.
Los padres machistas querían a sus hijos más o menos lo mismo que los padres no machistas. Y si alguno de nuestros machistas padres tenía la desgracia de perder un hijo las pasaba tan putas como si lo perdiera un padre no machista. Se les destrozaba la vida igual. Palabrita, lo he visto de cerca y puedo dar fe.
Todo esto viene a que me sorprende mucho que casi nadie caiga en la cuenta de este trato desigual en relación al filicidio. Sesudos estudios sobre violencia de género indagan en la tremenda maldad que el heteropatriarcado ha inoculado en los varones que impulsa a algunos a atentar contra su propia sangre sólo para hacer daño a sus parejas. Sin embargo no hay ninguno que intente ahondar en la psicología de esos asesinos. Claro, si ya tenemos el socorrido machismo como causa razonable que sirva para explicarlo todo para qué nos vamos a complicar estudiando las posibles casuísticas?
Las mujeres gozamos de una mirada algo más benévola. No es que se vea socialmente bien ni mucho menos que una mujer asesine a sus hijos. Pero de alguna forma intentaremos buscar alguna justificación para ello: estaba muy mal, había sido maltratada y no quería que sus hijos sufrieran, la medicación la había vuelto loca... Cosas que por lo visto si tienes un pene entre las piernas no te pueden suceder. Porque en ese caso sencillamente todos los desmanes que cometas serán atribuídos ipso facto a que eres un puto machista.
En fin, son reflexiones que me hago cuando leo noticias de éstas. Yo constato un hecho, ya que cada cual piense lo que quiera al respecto.
De inmediato los medios, las tertulias, los lectores en general se lanzan a buscar explicaciones. Al parecer padecía una depresión, se estaba medicando, tenía miedo de perder la custodia y la casa y quedarse en la calle... pobre mujer, necesitaba ayuda y los servicios sociales no supieron dársela.
Habla el padre de la difunta criatura. Había denunciado varias veces a la mujer por maltrato. El niño le había mandado audios en los que decía tener miedo de su madre. Nadie le hizo caso, nadie tomó ninguna medida, nadie protegió a ese chiquillo de la locura materna.
Este caso me ha hecho reflexionar sobre la diferencia de trato que da la sociedad a los filicidios, que es como se llama a esto de matar a los hijos, dependiendo de que el asesino sea el padre o la madre.
En este caso no cabe para el agravio comparativo la excusa de las cifras, puesto que ambos sexos están muy a la par. Puede que incluso haya más casos de niños asesinados por sus madres que por sus padres. Tened en cuenta que aquí se contabilizan también los bebés que son arrojados al nacer a un contenedor o a cualquier otro sitio, un delito que pertenece casi exclusivamente al universo femenino.
La realidad es que cuando una mujer mata a su hijo necesitamos buscar una explicación a un hecho tan atroz, pero que cuando es un hombre el que lo hace automáticamente la sociedad sólo da una respuesta: violencia machista. El machismo lo explicaría todo cuando es un hombre el que comete alguna barbaridad a una pareja o a sus propios hijos.
Estaremos de acuerdo en que matar a los hijos es un hecho antinatural. Los padres y las madres son los encargados de proteger a su prole, de manera instintiva cualquier padre o madre intenta salvaguardar a sus hijos de todos los peligros que pudieran acecharle. El machismo en sí mismo no puede explicar este tipo de sucesos.
Ya lo he comentado en otras ocasiones: mi padre era un tipo machista, todos los hombres de su generación lo eran. Sin embargo no tenían por costumbre matar a sus mujeres y mucho menos a sus hijos. Todo lo más nos soltaban una hostia de vez en cuando o los más bestias nos arreaban un correazo. Ellas nos tiraban la zapatilla. Pero no lo hacían con ánimo de matarnos, sino más bien al revés, con el encomiable propósito de educarnos para que en la vida no nos matara el primero que llegara. Vale, no sería la mejor forma pero los pobres no daban para más.
Los padres machistas querían a sus hijos más o menos lo mismo que los padres no machistas. Y si alguno de nuestros machistas padres tenía la desgracia de perder un hijo las pasaba tan putas como si lo perdiera un padre no machista. Se les destrozaba la vida igual. Palabrita, lo he visto de cerca y puedo dar fe.
Todo esto viene a que me sorprende mucho que casi nadie caiga en la cuenta de este trato desigual en relación al filicidio. Sesudos estudios sobre violencia de género indagan en la tremenda maldad que el heteropatriarcado ha inoculado en los varones que impulsa a algunos a atentar contra su propia sangre sólo para hacer daño a sus parejas. Sin embargo no hay ninguno que intente ahondar en la psicología de esos asesinos. Claro, si ya tenemos el socorrido machismo como causa razonable que sirva para explicarlo todo para qué nos vamos a complicar estudiando las posibles casuísticas?
Las mujeres gozamos de una mirada algo más benévola. No es que se vea socialmente bien ni mucho menos que una mujer asesine a sus hijos. Pero de alguna forma intentaremos buscar alguna justificación para ello: estaba muy mal, había sido maltratada y no quería que sus hijos sufrieran, la medicación la había vuelto loca... Cosas que por lo visto si tienes un pene entre las piernas no te pueden suceder. Porque en ese caso sencillamente todos los desmanes que cometas serán atribuídos ipso facto a que eres un puto machista.
En fin, son reflexiones que me hago cuando leo noticias de éstas. Yo constato un hecho, ya que cada cual piense lo que quiera al respecto.
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