Paseo mi mirada somnolienta por las páginas de los digitales. Las noticias del día me aburren soberanamente.
La sentencia del Procès. Cientos de analistas comentando si 13 años son muchos, pocos o según se mire. Declaraciones supersolemnes de los líderes políticos. Un día histórico, dicen. Un coñazo histórico, puntualizo yo.
La eterna campaña electoral. Eso ya no es ni coñazo, entra en otro nivel.
La exhumación de la momia. Uffffffff! Bostezo máximo, mandíbula reventada.
Hoy, por no haber, no hay ni sucesos inquietantes, ni desastres naturales, ni fenómenos climatológicos que denuncien los efectos del temido cambio climático.
Es igual, nada de eso me importa hoy. Mi mente está muy lejos.
Somewhere over the rainbow, way up high.
En ese lugar donde los pájaros azules vuelan y los sueños que te atreves a soñar se hacen realidad.
Y pienso en un pájaro azul. Un pajarito con plumaje de color cielo que acude a la llamada de una voz dulce, cálida, limpia. Una voz también doliente.
Pienso en una casa, en un pequeño pueblecito granadino. Y en ese pájaro azul entrando un poco despistado por la ventana, buscando... esa voz que le llama:
Somewhereeeeee over the rainbowwwwww, blue birds flyyyyyyyyyyyy
Blue bird? Aquí estoy, me llamabas?
Pienso en una mano, en ese pajarito azul posándose en ella.
Pienso en esa voz que sigue cantando:
Oh why, oh why can't I?
Claro que puedes. Tú también puedes ir a ese lugar, más allá del arcoiris, en lo más alto, donde los sueños se hacen realidad y los pájaros azules vuelan.
Y ese pájaro cae en la palma de la mano que lo sujeta. Cierra los ojos, y mientras su corazoncito se para sobre esa mano que lo acoge, su alma emprende el vuelo hacia ese otro lugar, somewhere over the rainbow.
Vuela, pajarito. Vuela, y ve a su encuentro. Ella te está esperando.
Ps. Es maravilloso tener en la familia un hada madrina auténtica, de carne y hueso, que tiene el poder mágico de convocar con su voz a pájaros azules que acuden raudos a sus cantos. Gracias, querida hada madrina, por regalarnos momentos como éste.
lunes, 14 de octubre de 2019
domingo, 6 de octubre de 2019
Querida Helena
Querida Helena:
Por fin solas!!! Tenía tantas cosas que decirte, sabiendo que no podía decírtelas, que es un verdadero alivio hacerlo ahora.
No podía hablar contigo de algo fundamental, de esa muerte que te rondaba. No, porque tú no querías ni oír hablar de ella. Daba igual que las cosas se pusieran realmente feas, que el puto bicho se reprodujera una y otra vez, que los médicos te dijeran que lo tuyo no tenía cura... Todo eso daba lo mismo, tú seguías inasequible al desaliento. Tú pensabas: "que no tengo cura lo dirás tú, ya veremos".
Con tu espíritu guerrillero no creíste ni una palabra de aquello. Pienso que tenías claro que tú no te ibas a morir, que era imposible, que tenía que haber algún error en ese pronóstico negro.
Cuántas veces he intentado imaginarme qué pasaba por tu cabeza! Porque claro, lo de preguntarte directamente era imposible. Tú y yo podíamos hablar de todo, de todo... menos de eso. La claridad, la sinceridad, la brutalidad incluso... podían servir para todos los temas, menos para la muerte. Bueno, menos para tu muerte.
Cómo se puede hablar de la propia muerte con menos de 30 años? No en teoría, en plan virtual, sino de verdad. No sé, tal vez hay gente que lo consigue pero no tú, tú imposible. Porque no querías rendirte, te negabas, no aceptabas meter a la muerte en tus planes. Podías ver cosas que hubieran mosqueado a cualquiera pero tú no las veías, o si las veías hacías como que no las habías visto. Eso junto con la circunstancia favorable de que tal vez sabías poco sobre cómo va esto del cáncer hizo el resto. Pudiste seguir viviendo pensando que lo superarías hasta el último segundo.
En la familia había opiniones para todos los gustos. Si debías saber más, si debías saber menos, si era bueno o no era bueno esto o aquello... Yo variaba de opinión unas 30 veces al día. A ratos pensaba que tal vez sería bueno para poder tomar decisiones sobre tu muerte, y para despedirte en condiciones de tus amigos y de tu familia; otros pensaba que mataría a cualquiera que te dijera algo que te hiciera sospechar mínimamente que te estabas yendo. Por supuesto, pensásemos lo que pensásemos, nadie estaba dispuesto a ser el que te lo dijera. Cómo se le dice a alguien que quiere vivir por encima de todo que se vaya despidiendo de la vida? Quién tiene valor, cojones, ovarios? Uffffff, nadie.
Al final lo que ha pasado es que te has ido sin saber que te estabas yendo. Y a lo hecho pecho, si así ha sido bien está. Confiaste en un final feliz hasta el desgraciado final. Pese al dolor insoportable, pese a que tu cuerpo se había convertido en tu peor enemigo, pese a que no había un puto órgano que funcionara en condiciones. Mirando al frente, planeando futuros tatus, comprando en Amazon como una posesa cosas para tu artesanía... Y nosotros viéndote, y dándote ánimos, y pensando menuda puta mierda de vida. Callados como puertas.
Qué duro quererte tanto, verte agarrada a la vida como una lapa, negando las evidencias, y no poder llorar, ni gritar, ni maldecir. Qué duro ha sido, Helena. Y si lo ha sido para mí, que a fin de cuentas no dejaba de ser una visitante en tu habitación del hospital, cómo no habrá sido para tus padres, que estaban ahí a piñón fijo, compartiendo la terrible tarea de acompañarte en ese viaje inevitable que te esperaba, sin tú saberlo ni quererlo.
Ay, cómo me hubiera gustado poder hablar contigo de todas estas cosas! Pero cuánto me alegro de que no lo hayamos hecho! Ésta es una charla que no podíamos tener más que a posteriori. Me gustaría imaginar lo que tú contestarías. Tal vez "tita, teníais que habérmelo dicho"? No creo. Más bien te veo diciendo "gracias por no decirme nada y dejarme vivir con mis pequeñas ilusiones".
Qué duro, Helena! Todos haciendo planes que pudieran hacerte ilusión. Todos intentando regalarte pequeños instantes de felicidad. Todos!!!
Mi humilde aportación fue este tatu que está grabado en mi brazo izquierdo a modo de brazalete eterno: HELENA CON H.
De repente un día vi la luz. Hosssstia, voy a grabarme a Helena! Tengo que hacerlo yaaaaa! Antes de que se vaya, no a modo de homenaje póstumo, no por favor. Quiero que ella lo vea!
Dicho y hecho, contacté con unos tatuadores y les pedí por favor por favor por favor que me colaran porque necesitaba urgentemente un tatu muy especial. Se portaron genial, me dieron cita para la semana siguiente, lo más pronto que pudieron. Pero yo viví todo ese tiempo en un sinvivir. Entre medias los médicos empezaron a hablarnos de sedación. Ay Diosssss, no llego no llego no llego, que se me va antes de verlo!
Jodeeeeeer, Helena, no te lo puedes imaginar. Sabiendo ya como sabía que te ibas irremediablemente sí o sí, de repente la preocupación era que no te fueras sin ver tu nombre grabado en mí para siempre. Qué pego, no? Llámame egoísta, llámame tarada, llámame lo que te dé la gana... el caso es que yo ya vivía sólo para una cosa: hacerme ese tatu y salir corriendo como una loca al hospital a enseñártelo. Las horas pasaban tan lentas, y yo pidiéndote a gritos silenciosos: Helena espera, Helena espera, Helena espera! Tengo un regalo para ti, un pequeño regalito, pero déjame dártelo.
El día del tatu estaba atacá de los nervios. No veía el momento, las horas se ralentizaron ya a un nivel tortuoso. Iba tan enloquecida en la bici que estuve a punto de morir varias veces, porque no veía ni coches ni camiones ni autobuses ni nada. También pude haber atropellado yo a alguien, porque tampoco veía a las personas. Yo sólo veía una cosa: el momento de llegar a tu habitación del hospital y ponerte el brazo delante de la cara y decirte "mira, Helena". Cuando llegué a casa pensé que por muy poco no había yo muerto antes que tú. Habría tenido gracia la cosa. Iba volando a hacerme un tatu para ti y me mato por el camino. Pero oye, la vida tiene esos giros y otros más raros.
En fin, ésa era mi pequeña aportación a tu felicidad. Por cierto, quiero que sepas que les he dado las gracias a los tatuadores y les he informado de que llegamos a tiempo. También les he mandado una foto del momento en el que nos besamos tú y yo, a la manera en la que se besan las personas que llevan una sonda nasogástrica. Eso sí, con el tatu plastificado en primer plano.
Qué feliz fui en ese momento, Hele! No te lo puedes ni imaginar. A pesar de que mi hermana me miró como si yo estuviera muuuuuuy loca. Pero te vi la carita, te vi sonreír, te escuché decir "gracias tita", y luego cogerme la mano y acariciármela. Me la cogías tú a mí, no yo a ti. Sé que querías decirme todo con ese gesto. Lo sé, Helena, sé que en ese momento supiste lo que significas para mí. Fue un instante mágico, de conexión absoluta contigo. No lo cambio por nada en el mundo.
Tres días después te has ido. Sin saberlo ni quererlo. Yo ya te llevo en mi piel para siempre. Cuido este tatu como oro en paño, porque es casi como cuidarte a ti, querida mía. Lo enseñé con orgullo de tía herida en el alma en el tanatorio. A pelo, me daba igual que me hubieran recomendado no hacerlo. Necesitaba llevarte bien a la vista. A pesar de que... me cago en to lo más grande, tooooodo el mundo que venía a abrazarme ponía sus manos, probablemente no del todo limpias, justo encima. Pensé que tenía que haberme tatuado tu nombre en el culo, que ése no me lo toca casi nadie. Yo venga a apartar manos. Me daba pena porque quería abrazar a todas esas personas, pero coñññño, no me toquéis el tatu, jodeeer!
En fin, Hele, todavía nos queda mucho por hablar a ti y a mí. Pasas a formar parte desde ya de la gente que quiero que pasó al otro lado, y tienes tía pesada para rato. Igual que hablo con mi madre todo el tiempo, ahora repartiré mis intereses, unos días hablaré con ella y otros contigo. O igual os junto, por qué no? También hablo con mi hermano de vez en cuando, os puedo juntar a los tres. Molaría, joder, menudo trío.
Que te quiero no hace falta que te lo diga. Todo el mundo anda por ahí colgando cosas preciosas tuyas en el Facebook. Fliparías, te lo juro. Tus padres y tu hermana tienen para llorar ríos viendo y leyendo todo lo que la gente dice de ti. Hay corazones morados por todas partes. Yo ya lo veo todo en morado.
Hijaputa, te querían hasta las cucarachas. Te quería y te quiere tanta gente! Hay tanto amor en todas esas manifestaciones de tus amigos! Y tantos proyectos pensando en ti! Cómo me gustaría que pudieras verlo!
Pero bueno, ya te lo cuento yo. Tengo muchísimas cosas que contarte. Puedes echarte a temblar, ni te imaginas lo pesada que soy. Como además tengo ese punto asocial y con la gente viva hablo más bien poco, lo dejo casi todo para hablar con vosotros los muertos. La abuela Juani te puede decir lo pesadísima y lo incordio que soy.
Escúchame, y si quieres háblame. Mi madre siempre se ha negado a hablarme pero que sepas que estoy abierta a la posibilidad de escucharos. Me encantaría. Si quieres me puedes hablar en sueños. O bien en forma de esa gata que viene a visitarme en Rabanales de vez en cuando, que se parece un montón a tu Wapa. Puedes hablarme a través de ella. Pero si no quieres hablarme da igual, yo no pararé de darte por culo a ti. No te vas a librar.
Ps. Cuidaremos de tu madre, de tu padre y de Irene. Palabra de tita petarda.
Por fin solas!!! Tenía tantas cosas que decirte, sabiendo que no podía decírtelas, que es un verdadero alivio hacerlo ahora.
No podía hablar contigo de algo fundamental, de esa muerte que te rondaba. No, porque tú no querías ni oír hablar de ella. Daba igual que las cosas se pusieran realmente feas, que el puto bicho se reprodujera una y otra vez, que los médicos te dijeran que lo tuyo no tenía cura... Todo eso daba lo mismo, tú seguías inasequible al desaliento. Tú pensabas: "que no tengo cura lo dirás tú, ya veremos".
Con tu espíritu guerrillero no creíste ni una palabra de aquello. Pienso que tenías claro que tú no te ibas a morir, que era imposible, que tenía que haber algún error en ese pronóstico negro.
Cuántas veces he intentado imaginarme qué pasaba por tu cabeza! Porque claro, lo de preguntarte directamente era imposible. Tú y yo podíamos hablar de todo, de todo... menos de eso. La claridad, la sinceridad, la brutalidad incluso... podían servir para todos los temas, menos para la muerte. Bueno, menos para tu muerte.
Cómo se puede hablar de la propia muerte con menos de 30 años? No en teoría, en plan virtual, sino de verdad. No sé, tal vez hay gente que lo consigue pero no tú, tú imposible. Porque no querías rendirte, te negabas, no aceptabas meter a la muerte en tus planes. Podías ver cosas que hubieran mosqueado a cualquiera pero tú no las veías, o si las veías hacías como que no las habías visto. Eso junto con la circunstancia favorable de que tal vez sabías poco sobre cómo va esto del cáncer hizo el resto. Pudiste seguir viviendo pensando que lo superarías hasta el último segundo.
En la familia había opiniones para todos los gustos. Si debías saber más, si debías saber menos, si era bueno o no era bueno esto o aquello... Yo variaba de opinión unas 30 veces al día. A ratos pensaba que tal vez sería bueno para poder tomar decisiones sobre tu muerte, y para despedirte en condiciones de tus amigos y de tu familia; otros pensaba que mataría a cualquiera que te dijera algo que te hiciera sospechar mínimamente que te estabas yendo. Por supuesto, pensásemos lo que pensásemos, nadie estaba dispuesto a ser el que te lo dijera. Cómo se le dice a alguien que quiere vivir por encima de todo que se vaya despidiendo de la vida? Quién tiene valor, cojones, ovarios? Uffffff, nadie.
Al final lo que ha pasado es que te has ido sin saber que te estabas yendo. Y a lo hecho pecho, si así ha sido bien está. Confiaste en un final feliz hasta el desgraciado final. Pese al dolor insoportable, pese a que tu cuerpo se había convertido en tu peor enemigo, pese a que no había un puto órgano que funcionara en condiciones. Mirando al frente, planeando futuros tatus, comprando en Amazon como una posesa cosas para tu artesanía... Y nosotros viéndote, y dándote ánimos, y pensando menuda puta mierda de vida. Callados como puertas.
Qué duro quererte tanto, verte agarrada a la vida como una lapa, negando las evidencias, y no poder llorar, ni gritar, ni maldecir. Qué duro ha sido, Helena. Y si lo ha sido para mí, que a fin de cuentas no dejaba de ser una visitante en tu habitación del hospital, cómo no habrá sido para tus padres, que estaban ahí a piñón fijo, compartiendo la terrible tarea de acompañarte en ese viaje inevitable que te esperaba, sin tú saberlo ni quererlo.
Ay, cómo me hubiera gustado poder hablar contigo de todas estas cosas! Pero cuánto me alegro de que no lo hayamos hecho! Ésta es una charla que no podíamos tener más que a posteriori. Me gustaría imaginar lo que tú contestarías. Tal vez "tita, teníais que habérmelo dicho"? No creo. Más bien te veo diciendo "gracias por no decirme nada y dejarme vivir con mis pequeñas ilusiones".
Qué duro, Helena! Todos haciendo planes que pudieran hacerte ilusión. Todos intentando regalarte pequeños instantes de felicidad. Todos!!!
Mi humilde aportación fue este tatu que está grabado en mi brazo izquierdo a modo de brazalete eterno: HELENA CON H.
De repente un día vi la luz. Hosssstia, voy a grabarme a Helena! Tengo que hacerlo yaaaaa! Antes de que se vaya, no a modo de homenaje póstumo, no por favor. Quiero que ella lo vea!
Dicho y hecho, contacté con unos tatuadores y les pedí por favor por favor por favor que me colaran porque necesitaba urgentemente un tatu muy especial. Se portaron genial, me dieron cita para la semana siguiente, lo más pronto que pudieron. Pero yo viví todo ese tiempo en un sinvivir. Entre medias los médicos empezaron a hablarnos de sedación. Ay Diosssss, no llego no llego no llego, que se me va antes de verlo!
Jodeeeeeer, Helena, no te lo puedes imaginar. Sabiendo ya como sabía que te ibas irremediablemente sí o sí, de repente la preocupación era que no te fueras sin ver tu nombre grabado en mí para siempre. Qué pego, no? Llámame egoísta, llámame tarada, llámame lo que te dé la gana... el caso es que yo ya vivía sólo para una cosa: hacerme ese tatu y salir corriendo como una loca al hospital a enseñártelo. Las horas pasaban tan lentas, y yo pidiéndote a gritos silenciosos: Helena espera, Helena espera, Helena espera! Tengo un regalo para ti, un pequeño regalito, pero déjame dártelo.
El día del tatu estaba atacá de los nervios. No veía el momento, las horas se ralentizaron ya a un nivel tortuoso. Iba tan enloquecida en la bici que estuve a punto de morir varias veces, porque no veía ni coches ni camiones ni autobuses ni nada. También pude haber atropellado yo a alguien, porque tampoco veía a las personas. Yo sólo veía una cosa: el momento de llegar a tu habitación del hospital y ponerte el brazo delante de la cara y decirte "mira, Helena". Cuando llegué a casa pensé que por muy poco no había yo muerto antes que tú. Habría tenido gracia la cosa. Iba volando a hacerme un tatu para ti y me mato por el camino. Pero oye, la vida tiene esos giros y otros más raros.
En fin, ésa era mi pequeña aportación a tu felicidad. Por cierto, quiero que sepas que les he dado las gracias a los tatuadores y les he informado de que llegamos a tiempo. También les he mandado una foto del momento en el que nos besamos tú y yo, a la manera en la que se besan las personas que llevan una sonda nasogástrica. Eso sí, con el tatu plastificado en primer plano.
Qué feliz fui en ese momento, Hele! No te lo puedes ni imaginar. A pesar de que mi hermana me miró como si yo estuviera muuuuuuy loca. Pero te vi la carita, te vi sonreír, te escuché decir "gracias tita", y luego cogerme la mano y acariciármela. Me la cogías tú a mí, no yo a ti. Sé que querías decirme todo con ese gesto. Lo sé, Helena, sé que en ese momento supiste lo que significas para mí. Fue un instante mágico, de conexión absoluta contigo. No lo cambio por nada en el mundo.
Tres días después te has ido. Sin saberlo ni quererlo. Yo ya te llevo en mi piel para siempre. Cuido este tatu como oro en paño, porque es casi como cuidarte a ti, querida mía. Lo enseñé con orgullo de tía herida en el alma en el tanatorio. A pelo, me daba igual que me hubieran recomendado no hacerlo. Necesitaba llevarte bien a la vista. A pesar de que... me cago en to lo más grande, tooooodo el mundo que venía a abrazarme ponía sus manos, probablemente no del todo limpias, justo encima. Pensé que tenía que haberme tatuado tu nombre en el culo, que ése no me lo toca casi nadie. Yo venga a apartar manos. Me daba pena porque quería abrazar a todas esas personas, pero coñññño, no me toquéis el tatu, jodeeer!
En fin, Hele, todavía nos queda mucho por hablar a ti y a mí. Pasas a formar parte desde ya de la gente que quiero que pasó al otro lado, y tienes tía pesada para rato. Igual que hablo con mi madre todo el tiempo, ahora repartiré mis intereses, unos días hablaré con ella y otros contigo. O igual os junto, por qué no? También hablo con mi hermano de vez en cuando, os puedo juntar a los tres. Molaría, joder, menudo trío.
Que te quiero no hace falta que te lo diga. Todo el mundo anda por ahí colgando cosas preciosas tuyas en el Facebook. Fliparías, te lo juro. Tus padres y tu hermana tienen para llorar ríos viendo y leyendo todo lo que la gente dice de ti. Hay corazones morados por todas partes. Yo ya lo veo todo en morado.
Hijaputa, te querían hasta las cucarachas. Te quería y te quiere tanta gente! Hay tanto amor en todas esas manifestaciones de tus amigos! Y tantos proyectos pensando en ti! Cómo me gustaría que pudieras verlo!
Pero bueno, ya te lo cuento yo. Tengo muchísimas cosas que contarte. Puedes echarte a temblar, ni te imaginas lo pesada que soy. Como además tengo ese punto asocial y con la gente viva hablo más bien poco, lo dejo casi todo para hablar con vosotros los muertos. La abuela Juani te puede decir lo pesadísima y lo incordio que soy.
Escúchame, y si quieres háblame. Mi madre siempre se ha negado a hablarme pero que sepas que estoy abierta a la posibilidad de escucharos. Me encantaría. Si quieres me puedes hablar en sueños. O bien en forma de esa gata que viene a visitarme en Rabanales de vez en cuando, que se parece un montón a tu Wapa. Puedes hablarme a través de ella. Pero si no quieres hablarme da igual, yo no pararé de darte por culo a ti. No te vas a librar.
Ps. Cuidaremos de tu madre, de tu padre y de Irene. Palabra de tita petarda.
viernes, 27 de septiembre de 2019
Fantasmas
"Podemos escanear la esquela".
Una compañera de trabajo ha muerto y para darla de baja en Personal necesitan algún documento. En el curro dudamos sobre si será preciso el certificado de defunción o con la esquela bastará.
Mientras discutimos el tema pienso en lo fácil que es dejar de ser persona. Ayer esta compañera aún era persona, hoy es una difunta, ha pasado a otra escala. En cuestión de días dejará de estar en la relación del personal de la Universidad, pero también dejará de figurar en el censo de la provincia, y en el registro de su Comunidad de vecinos, y en el de clientes de su banco. Poco a poco será dada de baja de todos aquellos sitios que certificaban que ella era una persona.
Quedará por supuesto en la memoria de los suyos, familia, amigos, vecinos, compañeros de trabajo... De hecho ya está ahí. Hace apenas unos días que dejamos de verla y no sé los demás, pero a mí se me representa constantemente como un fantasma. Me basta con cerrar los ojos para ver su figura pequeñita acercándose a mi mostrador a preguntarme algo. Lo hacía con cierta frecuencia. Aún no me cuesta nada visualizarla, incluso oír su voz, verla caminar (tenía una forma de andar bastante característica); aún su recuerdo está fresco. Con el tiempo se irá diluyendo y cada vez me costará más percibirla con claridad.
En el caso de mi compañera la transición de persona a difunta no ha sido inmediata pero sí bastante rápida; otras veces hay un estadio intermedio, la de moribundo. Los moribundos no dejan de ser personas del todo, pero están a un paso de ser difuntos, se podría decir que tienen un pie a un lado y otro pie al otro lado.
En cualquier caso mi reflexión gira en torno a la volatilidad de nuestra condición de personas. La fragilidad acojonante de esa condición. Hoy estamos en un montón de documentos como entes vivos y activos, y mañana, paro cardíaco mediante, dejamos de estar, dejamos de ser, dejamos de existir, y pasamos a convertirnos en pasado. Fantasmas del pasado. Todos, tú, yo, el otro y el de la moto.
Bastará un certificado de defunción, o una esquela escaneada. Et voilà! Hago chas y aparezco al otro lado.
Adiós, compañera, bon voyage. En algún momento, no sé si pronto o tarde, yo también pasaré ese trance y alguien mandará mi esquela a los de Personal para que me borren del registro de empleados. Y alguien recogerá mis cosas, las que he ido acumulando a lo largo de años y años de trabajo. Y alguien se encargará de quitar mi nombre del directorio.
Quedará mi letra en los libros de registro. Y mi firma en los documentos que catalogué. Y los códigos que apunté en cada ejemplar que pasó por mis manos, en las tesis, los TFGs, las novelas... Y tal vez mi imagen en algunas cuantas fotos de grupo. Y puede que mi espectro se pasee por entre estas estanterías, pasillos y habitáculos que fueron testigos de mi vida profesional.
Seré... otro fantasma del pasado.
Una compañera de trabajo ha muerto y para darla de baja en Personal necesitan algún documento. En el curro dudamos sobre si será preciso el certificado de defunción o con la esquela bastará.
Mientras discutimos el tema pienso en lo fácil que es dejar de ser persona. Ayer esta compañera aún era persona, hoy es una difunta, ha pasado a otra escala. En cuestión de días dejará de estar en la relación del personal de la Universidad, pero también dejará de figurar en el censo de la provincia, y en el registro de su Comunidad de vecinos, y en el de clientes de su banco. Poco a poco será dada de baja de todos aquellos sitios que certificaban que ella era una persona.
Quedará por supuesto en la memoria de los suyos, familia, amigos, vecinos, compañeros de trabajo... De hecho ya está ahí. Hace apenas unos días que dejamos de verla y no sé los demás, pero a mí se me representa constantemente como un fantasma. Me basta con cerrar los ojos para ver su figura pequeñita acercándose a mi mostrador a preguntarme algo. Lo hacía con cierta frecuencia. Aún no me cuesta nada visualizarla, incluso oír su voz, verla caminar (tenía una forma de andar bastante característica); aún su recuerdo está fresco. Con el tiempo se irá diluyendo y cada vez me costará más percibirla con claridad.
En el caso de mi compañera la transición de persona a difunta no ha sido inmediata pero sí bastante rápida; otras veces hay un estadio intermedio, la de moribundo. Los moribundos no dejan de ser personas del todo, pero están a un paso de ser difuntos, se podría decir que tienen un pie a un lado y otro pie al otro lado.
En cualquier caso mi reflexión gira en torno a la volatilidad de nuestra condición de personas. La fragilidad acojonante de esa condición. Hoy estamos en un montón de documentos como entes vivos y activos, y mañana, paro cardíaco mediante, dejamos de estar, dejamos de ser, dejamos de existir, y pasamos a convertirnos en pasado. Fantasmas del pasado. Todos, tú, yo, el otro y el de la moto.
Bastará un certificado de defunción, o una esquela escaneada. Et voilà! Hago chas y aparezco al otro lado.
Adiós, compañera, bon voyage. En algún momento, no sé si pronto o tarde, yo también pasaré ese trance y alguien mandará mi esquela a los de Personal para que me borren del registro de empleados. Y alguien recogerá mis cosas, las que he ido acumulando a lo largo de años y años de trabajo. Y alguien se encargará de quitar mi nombre del directorio.
Quedará mi letra en los libros de registro. Y mi firma en los documentos que catalogué. Y los códigos que apunté en cada ejemplar que pasó por mis manos, en las tesis, los TFGs, las novelas... Y tal vez mi imagen en algunas cuantas fotos de grupo. Y puede que mi espectro se pasee por entre estas estanterías, pasillos y habitáculos que fueron testigos de mi vida profesional.
Seré... otro fantasma del pasado.
jueves, 5 de septiembre de 2019
Machismo gordofóbico
Navegando en el blog "Micromachismos" de eldiario. es me encuentro un artículo titulado:
Estoy gorda y los hombres tienen sexo conmigo pero no quieren que nadie lo sepa.
Ahí es nada.
https://www.eldiario.es/micromachismos/gorda-comentarios-Solo-resultas-desagradable_6_937966202.html
Por si no tenéis ganas de leerlo entero, os cuento. La muchacha que escribe el post viene a decir que está bastante gorda pero que liga un montón por el Tinder, que queda con tíos, que folla con ellos pero que ninguno dice de repetir. Y esto, según ella, porque está gorda. De lo que deduce que los tíos son unos machistas gordofóbicos de cuidao porque pal chiquichiquichiquichiqui están muy dispuestos pero luego para salir con ella de paseo y presentársela a sus familias y amigos ya no, porque está gorda.
Como en eldiario.es ya no puedo escribir desde que empezó a perseguirme la tarada aquella... pues me tengo que desfogar aquí, qué le vamos a hacer?
A ver, bonita. Yo no quiero ser cruel pero es que a veces me lo ponéis muy difícil. Tú eres mujer y gorda y dices que hay muchos tíos que quieren follar contigo. Bueno, pues imagínate que fueras un tío gordo. Cuántas tías crees que están dispuestas a follar con un gordo?
Que hay gordofobia? Por supuesto. Muchísima. Los gordos no lo tiene fácil en la vida. No me refiero a los que tienen un poquito de sobrepeso, no. De ésos está el mundo lleno y llevan una vida más o menos normal. Igual no ligan tanto como los cachas y las tías buenas pero tienen su público y nadie los mira por la calle ni los señala ni nada. Yo me refiero a los obesos, que es como se define a sí misma esta muchacha : "gorda de que mido 1'65 y mi peso tiene tres cifras".
Hija mía, los obesos lo tienen difícil en la vida en general, tengan el sexo que tengan. Yo diría incluso que para el tema de follar las obesas lo tienen bastante mejor porque a fin de cuentas los tíos a la hora de meter la churra tampoco se ponen muy delicados, y con que tengas tetas y coño les basta. No a todos pero sí a muchos. No es de extrañar que tengas éxito en el Tinder; la noticia sería que fueras tía y que no te entrara nadie en esa aplicación. De hecho algunos de los comentarios al post lo dejan claro, que el Tinder es un mercado en el que siendo mujer lo tienes todo ganado. Para follar, claro. Para buscarse una pareja en serio igual no es el sitio más indicado. Pero ni para una gorda ni para una flaca ni para Miss España.
Cualquier muchacho obeso que esté harto de que no lo mire ninguna muchacha y que si se mete en Tinder no le pinche ni su abuela le podría explicar a esta chica lo que es la crueldad de la vida.
Estoy harta de decirlo pero es que nunca es suficiente. Esto de atribuirlo todo al machismo debe de ser taaaaaan consolador! Pero coño, que no cuela.
Sois muy petardas, joder! Si es muy fácil. Cada vez que penséis en eso que se llama "micromachismos" solo tenéis que hacer un sencillo ejercicio mental: imaginad la misma situación en un hombre. Si la cosa varía sustancialmente vale, es posible que lo sea, no hay problema. Pero por Diosssss, si resulta que con un pene entre las piernas la cosa tampoco cambia mucho, o incluso puede llegar a ser peor... jodeeeeeer, no intentéis colar la gamba!
Ps. Por cierto, sería interesante saber qué clase de tíos elige esta muchacha en el Tinder. Porque si afirma que la desprecian por su gordura probablemente ninguno de ellos es gordo. Igual le gustan más los cachas y los obesos no le hacen demasiada gracia. A ver si al final la gordofóbica podría ser ella.
Estoy gorda y los hombres tienen sexo conmigo pero no quieren que nadie lo sepa.
Ahí es nada.
https://www.eldiario.es/micromachismos/gorda-comentarios-Solo-resultas-desagradable_6_937966202.html
Por si no tenéis ganas de leerlo entero, os cuento. La muchacha que escribe el post viene a decir que está bastante gorda pero que liga un montón por el Tinder, que queda con tíos, que folla con ellos pero que ninguno dice de repetir. Y esto, según ella, porque está gorda. De lo que deduce que los tíos son unos machistas gordofóbicos de cuidao porque pal chiquichiquichiquichiqui están muy dispuestos pero luego para salir con ella de paseo y presentársela a sus familias y amigos ya no, porque está gorda.
Como en eldiario.es ya no puedo escribir desde que empezó a perseguirme la tarada aquella... pues me tengo que desfogar aquí, qué le vamos a hacer?
A ver, bonita. Yo no quiero ser cruel pero es que a veces me lo ponéis muy difícil. Tú eres mujer y gorda y dices que hay muchos tíos que quieren follar contigo. Bueno, pues imagínate que fueras un tío gordo. Cuántas tías crees que están dispuestas a follar con un gordo?
Que hay gordofobia? Por supuesto. Muchísima. Los gordos no lo tiene fácil en la vida. No me refiero a los que tienen un poquito de sobrepeso, no. De ésos está el mundo lleno y llevan una vida más o menos normal. Igual no ligan tanto como los cachas y las tías buenas pero tienen su público y nadie los mira por la calle ni los señala ni nada. Yo me refiero a los obesos, que es como se define a sí misma esta muchacha : "gorda de que mido 1'65 y mi peso tiene tres cifras".
Hija mía, los obesos lo tienen difícil en la vida en general, tengan el sexo que tengan. Yo diría incluso que para el tema de follar las obesas lo tienen bastante mejor porque a fin de cuentas los tíos a la hora de meter la churra tampoco se ponen muy delicados, y con que tengas tetas y coño les basta. No a todos pero sí a muchos. No es de extrañar que tengas éxito en el Tinder; la noticia sería que fueras tía y que no te entrara nadie en esa aplicación. De hecho algunos de los comentarios al post lo dejan claro, que el Tinder es un mercado en el que siendo mujer lo tienes todo ganado. Para follar, claro. Para buscarse una pareja en serio igual no es el sitio más indicado. Pero ni para una gorda ni para una flaca ni para Miss España.
Cualquier muchacho obeso que esté harto de que no lo mire ninguna muchacha y que si se mete en Tinder no le pinche ni su abuela le podría explicar a esta chica lo que es la crueldad de la vida.
Estoy harta de decirlo pero es que nunca es suficiente. Esto de atribuirlo todo al machismo debe de ser taaaaaan consolador! Pero coño, que no cuela.
Sois muy petardas, joder! Si es muy fácil. Cada vez que penséis en eso que se llama "micromachismos" solo tenéis que hacer un sencillo ejercicio mental: imaginad la misma situación en un hombre. Si la cosa varía sustancialmente vale, es posible que lo sea, no hay problema. Pero por Diosssss, si resulta que con un pene entre las piernas la cosa tampoco cambia mucho, o incluso puede llegar a ser peor... jodeeeeeer, no intentéis colar la gamba!
Ps. Por cierto, sería interesante saber qué clase de tíos elige esta muchacha en el Tinder. Porque si afirma que la desprecian por su gordura probablemente ninguno de ellos es gordo. Igual le gustan más los cachas y los obesos no le hacen demasiada gracia. A ver si al final la gordofóbica podría ser ella.
viernes, 30 de agosto de 2019
Formación de género
Leo en la sección de "Igualdad" de eldiario.es el siguiente titular:
Palabrita, amigos.
Yo estas cosas no tengo ovarios de inventármelas.
Continúo leyendo:
Según los organizadores del evento todas las personas que participan en el festival reciben información sobre la existencia de un protocolo de género y un Punto Lila, habilitado por la organización para prevenir, abordar y visibilizar las agresiones machistas y LGTBIfóbicas.
... una asistente de su concierto se acercó al Punto Lila "para manifestar que el contenido de las letras del grupo estaba hiriendo su sensibilidad". Así que después de la actuación, la comisión de género de BioRitme solicitó encontrarse con los miembros de SFDK para "comunicarles los hechos y trasladarles la necesidad de la formación previa".
Según la organización "en ese momento, los managers del grupo cuestionaron, ridiculizaron y deslegitimaron la comisión de género del festival", y añaden que "se negaron a que la comisión pudiese hablar con los artistas del grupo".
Punto Lila.
El nombre le va que ni pintado, vamos.
Me estoy imaginando a la asistente ofendida acudiendo roja de indignación al Punto Lila para manifestar que el grupo estaba hiriendo su sensibilidad. Me la imagino con sus amigas:
- Ahora mismito voy al Punto Lila a protestar. Esto no se puede consentir! Quiero que expulsen a este grupo del festival inmediatamente!!! Y con un comunicado de repulsa!!!
- Pero Mari, por favor, no te estás pasando un pelín, hija? No te pongas así, si quieres pasamos de este concierto y nos vamos a otro.
- Ni pensarlo! Esto no puede quedar así!!!!! Al heteropatriarcado machista ni agua! Si no queréis venir conmigo iré yo sola, no me hace falta nadie más! Ahí os quedáis, machistas!
También me estoy imaginando la carita del grupo cuando la "Comisión de género" del festival fue a trasladarle la necesidad de una formación previa en materia de género.
- Tío, que dicen éstos que tenemos que hacer un cursillo de género para cantar en el festival.
- Un cursillo de qué?
- De género.
- De qué género? Del género subnormal? Pero esta peña de dónde ha salido?
- Pues de un sitio que se llama Punto Lila.
- Y qué quieren que hagamos?
- Pues de entrada tenemos que reconocer que vivimos en un sistema cisheteropatriarcal.
- Un sistema cisqué?
- Cisheteropatriarcal.
- Y eso qué coño es?
- Yo qué sé, a mí qué me cuentas? Lo reconocemos, salimos, cantamos y punto.
- Yo voy a reconocer una polla.
- Pues nada, ya no cantamos más en este festival. Punto pelota.
Me imagino todas estas cosas y me sube como un ruborcillo por el pecho hacia la cara, algo así como un sofoco menopáusico pero en versión vergüenza ajena.
Me pongo en situación de los padres de la chica lila que va al Punto Lila, esos padres horrorizados con el monstruo que han creado.
Padres que muy probablemente en sus años mozos acudieran a conciertos en aquellos tiempos subversivos, de gente como Alaska, Loquillo, Semen Up... en los que se cantaban letras como:
CÓMO PUDISTE HACERME ESTO A MÍ, YO QUE TE HUBIESE QUERIDO HASTA EL FIN, SÉ QUE TE ARREPENTIRÁS
o
QUE NO LA ENCUENTRE JAMÁAAAAAS, SÉ QUE LA MATAREEEEEEEEÉ
o
LO ESTÁS HACIENDO MUY BIEN, MUY BIEEEEEEEN, LO ESTÁS HACIENDO MUY BIEN MUY BIEN MUY BIEEEEEN
Los imagino escuchando a su hija contarles lo ofendida que se sintió en el festival cuando ese grupo de cerdos machistas cantaron esas letras tan asquerosas, repulsivas y humillantes para las mujeres. Mamá, no te puedes ni imaginar las barbaridades que decían. Soy incapaz de repetirlas, me sentiría cómplice de tanta iniquidad cisheteropatriarcal.
Imagino también a las feministas de aquellos años, que lucharon por la igualdad, por una serie de derechos que entonces no teníamos pero ansiábamos tener, por el sueño de que algún día cada mujer pudiera decidir libremente su presente, su futuro, su vida.... Me las imagino viendo por un agujerito a la muchacha esta en el Punto Lila.
Y pienso: PERO QUÉ MIERDA HEMOS HECHOOOOOOOO?????
Un festival no volverá a contratar a los raperos SFDK por cuestionar a su comisión de género
La organización del festival barcelonés BioRitme afirma que no volverá a contratar al grupo sevillano de hip hop por haberse negado a realizar la formación de género exigida
Según la organización, los mánagers del grupo "cuestionaron, ridiculizaron y deslegitimaron la comisión de género del festival"
Palabrita, amigos.
Yo estas cosas no tengo ovarios de inventármelas.
Continúo leyendo:
Según los organizadores del evento todas las personas que participan en el festival reciben información sobre la existencia de un protocolo de género y un Punto Lila, habilitado por la organización para prevenir, abordar y visibilizar las agresiones machistas y LGTBIfóbicas.
... una asistente de su concierto se acercó al Punto Lila "para manifestar que el contenido de las letras del grupo estaba hiriendo su sensibilidad". Así que después de la actuación, la comisión de género de BioRitme solicitó encontrarse con los miembros de SFDK para "comunicarles los hechos y trasladarles la necesidad de la formación previa".
Según la organización "en ese momento, los managers del grupo cuestionaron, ridiculizaron y deslegitimaron la comisión de género del festival", y añaden que "se negaron a que la comisión pudiese hablar con los artistas del grupo".
Punto Lila.
El nombre le va que ni pintado, vamos.
Me estoy imaginando a la asistente ofendida acudiendo roja de indignación al Punto Lila para manifestar que el grupo estaba hiriendo su sensibilidad. Me la imagino con sus amigas:
- Ahora mismito voy al Punto Lila a protestar. Esto no se puede consentir! Quiero que expulsen a este grupo del festival inmediatamente!!! Y con un comunicado de repulsa!!!
- Pero Mari, por favor, no te estás pasando un pelín, hija? No te pongas así, si quieres pasamos de este concierto y nos vamos a otro.
- Ni pensarlo! Esto no puede quedar así!!!!! Al heteropatriarcado machista ni agua! Si no queréis venir conmigo iré yo sola, no me hace falta nadie más! Ahí os quedáis, machistas!
También me estoy imaginando la carita del grupo cuando la "Comisión de género" del festival fue a trasladarle la necesidad de una formación previa en materia de género.
- Tío, que dicen éstos que tenemos que hacer un cursillo de género para cantar en el festival.
- Un cursillo de qué?
- De género.
- De qué género? Del género subnormal? Pero esta peña de dónde ha salido?
- Pues de un sitio que se llama Punto Lila.
- Y qué quieren que hagamos?
- Pues de entrada tenemos que reconocer que vivimos en un sistema cisheteropatriarcal.
- Un sistema cisqué?
- Cisheteropatriarcal.
- Y eso qué coño es?
- Yo qué sé, a mí qué me cuentas? Lo reconocemos, salimos, cantamos y punto.
- Yo voy a reconocer una polla.
- Pues nada, ya no cantamos más en este festival. Punto pelota.
Me imagino todas estas cosas y me sube como un ruborcillo por el pecho hacia la cara, algo así como un sofoco menopáusico pero en versión vergüenza ajena.
Me pongo en situación de los padres de la chica lila que va al Punto Lila, esos padres horrorizados con el monstruo que han creado.
Padres que muy probablemente en sus años mozos acudieran a conciertos en aquellos tiempos subversivos, de gente como Alaska, Loquillo, Semen Up... en los que se cantaban letras como:
CÓMO PUDISTE HACERME ESTO A MÍ, YO QUE TE HUBIESE QUERIDO HASTA EL FIN, SÉ QUE TE ARREPENTIRÁS
o
QUE NO LA ENCUENTRE JAMÁAAAAAS, SÉ QUE LA MATAREEEEEEEEÉ
o
LO ESTÁS HACIENDO MUY BIEN, MUY BIEEEEEEEN, LO ESTÁS HACIENDO MUY BIEN MUY BIEN MUY BIEEEEEN
Los imagino escuchando a su hija contarles lo ofendida que se sintió en el festival cuando ese grupo de cerdos machistas cantaron esas letras tan asquerosas, repulsivas y humillantes para las mujeres. Mamá, no te puedes ni imaginar las barbaridades que decían. Soy incapaz de repetirlas, me sentiría cómplice de tanta iniquidad cisheteropatriarcal.
Imagino también a las feministas de aquellos años, que lucharon por la igualdad, por una serie de derechos que entonces no teníamos pero ansiábamos tener, por el sueño de que algún día cada mujer pudiera decidir libremente su presente, su futuro, su vida.... Me las imagino viendo por un agujerito a la muchacha esta en el Punto Lila.
Y pienso: PERO QUÉ MIERDA HEMOS HECHOOOOOOOO?????
jueves, 29 de agosto de 2019
Plácido
Plácido Domingo ha sido acusado por nueve mujeres de haber abusado sexualmente de ellas hace aproximadamente unos 30 años. Las denuncias son anónimas, salvo una que ha dado la cara y ha contado públicamente su experiencia. Relata la denunciante que el cantante le propuso que se fuera a su casa con él y que eso la hizo sentir muy incómoda. Finalmente se fue, y al parecer mantuvo relaciones con el señor Domingo en varias ocasiones, pero en realidad ella no quería mantener esas relaciones. La señora muestra a la cámara varias fotos con el tenor, tomadas años después de los supuestos abusos. Fotos de ella con su hija y con Plácido, fotos de ellos solos... vamos, que la incomodidad que dice sentir por haber mantenido relaciones sexuales con el cantante no le impidió seguir manteniendo un trato cordial en lo sucesivo, hasta que ahora, 30 años después ha decidido denunciar públicamente los hechos.
Domingo ha negado las acusaciones, ha afirmado que le duele pensar que alguna mujer se haya podido sentir molesta por alguna actitud suya, y hace una reflexión sobre comportamientos que en el pasado eran perfectamente admisibles y que hoy en día no lo son, lo que ha venido a significar para algunos el reconocimiento tácito de su culpabilidad.
Bastantes compañeros, hombres y mujeres, que han trabajado con el cantante han salido en su defensa, alegando que siempre ha sido una persona sumamente educada con todo el mundo y que no le consideran capaz de abusar de nadie. Sí que afirman tener conocimiento de una vida un tanto dispersa en el terreno amoroso pero no dudan de que todas las relaciones que hubiera podido mantener hayan sido consensuadas de mutuo acuerdo.
Yo no puedo afirmar una cosa ni la otra porque no estaba allí y considero que en estas cosas sólo las personas implicadas saben de verdad lo que pasó. Sí que me llama la atención la rapidez con la que mucha gente, que tampoco estaba allí ni puede saber a ciencia cierta quién dice la verdad, se ha apresurado a condenar al cantante sin concederle ni la más mínima oportunidad a la presunción de inocencia. Hay incluso orquestas que de inmediato han corrido a cancelar los contratos que tenían acordados con el tenor en tanto no se investiguen las denuncias y se determine su no culpabilidad.
Ya, ya sé que movimientos como el "Me too" han contribuido poco al respeto a la presunción de inocencia, pese a sonados planchazos como el que afectó al actor estadounidense Morgan Freeman, que también fue acusado de abusos por varias mujeres aunque posteriormente se supo que todo había sido orquestado por una periodista sin escrúpulos que había comprado las declaraciones de esas mujeres para montar una causa contra el artista. Freeman salió exculpado del asunto pero con todo y con eso una acusación tan grave no deja indemne a nadie, y siempre habrá quien siga perpetuando la sospecha bajo el lema "Cuando el río suena...". Algo parecido le sucedió a Kevin Spacey, que fue prácticamente condenado por toda Norteamérica y sus contratos de trabajo cancelados ipso facto, tras conocerse la acusación de un joven que afirmaba que el actor le había tocado el pene. Finalmente la causa se fue al traste porque el denunciante se negó a testificar por miedo a "incriminarse a sí mismo". Total, un fiasco, pero la carrera del actor ya había sido destrozada por completo, y su buen nombre arrastrado hasta la saciedad.
Nada de esto ha sido óbice para que de nuevo hordas de mujeres indignadas alrededor del mundo se hayan abalanzado sobre el tenor español dispuestas a condenarlo por unos hechos que en absoluto han sido probados; que además, de haber sucedido, ocurrieron hace más de 30 años; y que han sido rebatidos por buena parte de los compañeros de trabajo del señor Domingo. No importa, a estas alturas el Yosítecreo cuando habla una mujer, diga lo que diga, está por encima de todo lo demás, incluida la fama, el prestigio y la honra de una persona.
Ya lo he dicho antes muchas veces. Flaco favor le están haciendo a la causa feminista estos movimientos que conceden absoluta credibilidad a cualquier testimonio inculpatorio de una mujer frente a la nula credibilidad a los de defensa de un hombre. Esto tiene implicaciones muy graves. Cualquier mujer, por motivos espúreos tales como venganza, despecho u odio hacia un hombre, puede decir lo que le venga en gana y destrozar la vida de ese hombre sin que haya una sola prueba contra él, excepto el mero testimonio de la denunciante. Y con el beneplácito, el aplauso y el entusiasmo generalizado del feminismo militante, que atacará sin piedad a ese señor hasta que no quede ni un ápice de su buen nombre sobre la faz de la tierra. Es muy peligroso continuar por este camino.
Yo ya digo que no tengo ni idea de lo que pasó. Queda claro por la mayoría de testimonios que Plácido Domingo tiene fama de ser un hombre mujeriego, seductor y consecuentemente infiel a su esposa. Como tantos en el ambiente de la farándula. Pero esto, por suerte, en esta sociedad no convierte a nadie en delincuente. Ese tipo de hombre ha existido, existe y existirá siempre y en todo caso se le podrá llamar rijoso, salido, viejo verde o lo que sea, pero no abusador. No si las personas con las que ha mantenido relaciones han accedido a ellas por voluntad propia, sea inducidas por la fama del caballero, por su poder, por su dinero o por lo que sea. No me cabe la menor duda de que un artista de renombre como él ha tenido que tener a sus pies, dispuestas a cualquier cosa, a cientos de mujeres, como suele ocurrir con muchas personas de esas características. Si ha forzado a algunas de ellas a actos que no querían cometer será la ley la que tendrá que determinarlo, y mientras no lo haga nadie puede vilipendiarle ni exigir que pague por algo que está lejos de estar demostrado.
A ver si nos vamos enterando de que en un estado de derecho las personas no tienen que demostrar su inocencia, cosa por otra parte bastante complicada, si no imposible. Son los que acusan los que tienen que demostrar la culpabilidad del acusado. De verdad entendemos todos bien este sencillo principio?
Domingo ha negado las acusaciones, ha afirmado que le duele pensar que alguna mujer se haya podido sentir molesta por alguna actitud suya, y hace una reflexión sobre comportamientos que en el pasado eran perfectamente admisibles y que hoy en día no lo son, lo que ha venido a significar para algunos el reconocimiento tácito de su culpabilidad.
Bastantes compañeros, hombres y mujeres, que han trabajado con el cantante han salido en su defensa, alegando que siempre ha sido una persona sumamente educada con todo el mundo y que no le consideran capaz de abusar de nadie. Sí que afirman tener conocimiento de una vida un tanto dispersa en el terreno amoroso pero no dudan de que todas las relaciones que hubiera podido mantener hayan sido consensuadas de mutuo acuerdo.
Yo no puedo afirmar una cosa ni la otra porque no estaba allí y considero que en estas cosas sólo las personas implicadas saben de verdad lo que pasó. Sí que me llama la atención la rapidez con la que mucha gente, que tampoco estaba allí ni puede saber a ciencia cierta quién dice la verdad, se ha apresurado a condenar al cantante sin concederle ni la más mínima oportunidad a la presunción de inocencia. Hay incluso orquestas que de inmediato han corrido a cancelar los contratos que tenían acordados con el tenor en tanto no se investiguen las denuncias y se determine su no culpabilidad.
Ya, ya sé que movimientos como el "Me too" han contribuido poco al respeto a la presunción de inocencia, pese a sonados planchazos como el que afectó al actor estadounidense Morgan Freeman, que también fue acusado de abusos por varias mujeres aunque posteriormente se supo que todo había sido orquestado por una periodista sin escrúpulos que había comprado las declaraciones de esas mujeres para montar una causa contra el artista. Freeman salió exculpado del asunto pero con todo y con eso una acusación tan grave no deja indemne a nadie, y siempre habrá quien siga perpetuando la sospecha bajo el lema "Cuando el río suena...". Algo parecido le sucedió a Kevin Spacey, que fue prácticamente condenado por toda Norteamérica y sus contratos de trabajo cancelados ipso facto, tras conocerse la acusación de un joven que afirmaba que el actor le había tocado el pene. Finalmente la causa se fue al traste porque el denunciante se negó a testificar por miedo a "incriminarse a sí mismo". Total, un fiasco, pero la carrera del actor ya había sido destrozada por completo, y su buen nombre arrastrado hasta la saciedad.
Nada de esto ha sido óbice para que de nuevo hordas de mujeres indignadas alrededor del mundo se hayan abalanzado sobre el tenor español dispuestas a condenarlo por unos hechos que en absoluto han sido probados; que además, de haber sucedido, ocurrieron hace más de 30 años; y que han sido rebatidos por buena parte de los compañeros de trabajo del señor Domingo. No importa, a estas alturas el Yosítecreo cuando habla una mujer, diga lo que diga, está por encima de todo lo demás, incluida la fama, el prestigio y la honra de una persona.
Ya lo he dicho antes muchas veces. Flaco favor le están haciendo a la causa feminista estos movimientos que conceden absoluta credibilidad a cualquier testimonio inculpatorio de una mujer frente a la nula credibilidad a los de defensa de un hombre. Esto tiene implicaciones muy graves. Cualquier mujer, por motivos espúreos tales como venganza, despecho u odio hacia un hombre, puede decir lo que le venga en gana y destrozar la vida de ese hombre sin que haya una sola prueba contra él, excepto el mero testimonio de la denunciante. Y con el beneplácito, el aplauso y el entusiasmo generalizado del feminismo militante, que atacará sin piedad a ese señor hasta que no quede ni un ápice de su buen nombre sobre la faz de la tierra. Es muy peligroso continuar por este camino.
Yo ya digo que no tengo ni idea de lo que pasó. Queda claro por la mayoría de testimonios que Plácido Domingo tiene fama de ser un hombre mujeriego, seductor y consecuentemente infiel a su esposa. Como tantos en el ambiente de la farándula. Pero esto, por suerte, en esta sociedad no convierte a nadie en delincuente. Ese tipo de hombre ha existido, existe y existirá siempre y en todo caso se le podrá llamar rijoso, salido, viejo verde o lo que sea, pero no abusador. No si las personas con las que ha mantenido relaciones han accedido a ellas por voluntad propia, sea inducidas por la fama del caballero, por su poder, por su dinero o por lo que sea. No me cabe la menor duda de que un artista de renombre como él ha tenido que tener a sus pies, dispuestas a cualquier cosa, a cientos de mujeres, como suele ocurrir con muchas personas de esas características. Si ha forzado a algunas de ellas a actos que no querían cometer será la ley la que tendrá que determinarlo, y mientras no lo haga nadie puede vilipendiarle ni exigir que pague por algo que está lejos de estar demostrado.
A ver si nos vamos enterando de que en un estado de derecho las personas no tienen que demostrar su inocencia, cosa por otra parte bastante complicada, si no imposible. Son los que acusan los que tienen que demostrar la culpabilidad del acusado. De verdad entendemos todos bien este sencillo principio?
jueves, 15 de agosto de 2019
Ese puto 3%
En mi familia tenemos una enfermedad hereditaria crónica: la mala suerte.
Sí, amigos, pertenecemos a ese tipo de gente que estamos en primera línea cuando se habla de ese reducido 3 % testimonial a la hora de sortear cualquier desgracia.
No sé, incluso para las cosas más pegosas. Por ejemplo, una operación tonta, de apendicitis, de anginas, de vegetaciones... Siempre está ahi ese raro 3 % al que le pasa algo: puntos infectados, complicaciones inesperadas, intolerancias al acero quirúrgico... yo qué sé. Somos los putos amos de las contingencias adversas. Da igual, sea lo que sea, ahí estamos nosotros siempre, al pie del cañón, para rellenar las estadísticas y hacer bulto en ese 3 % de desgraciados. Para que os hagáis una idea, nosotros no operamos a nuestros niños de fimosis. Por qué? Pues porque es muy probable que se queden sin su pequeño pene!!! Así de claro. Así somos y así os lo estoy contando.
Ya a estas alturas te lo tomas con sentido del humor, en plan cachondeo. Bueno, qué le vamos a hacer? Eso sí, procuras rehuir al máximo los quirófanos para no tentar demasiado a la suerte. Pero si no hay más remedio ya contamos con nuestro margen de riesgo multiplicado.
Tanto es así que nuestro umbral del dolor a la hora de recibir malas noticias está francamente alto. A nosotros no nos acojona cualquier cosa, no. Tiene que ser algo muuyyyyyy gordo para que nos inmutemos y nos permitamos un leve pestañeo.
No, no reaccionamos en mi familia igual que en las demás ante las malas noticias. Somos gente curtida en estas lides. Que te dicen que te puedes quedar ciega? Ceguera a la vista? Bah, pos vaya mierda! Y eso es todo? Pero si llevo toda la vida medio cegata, a mí me vas a acojonar con eso! Venga yaaaaa!!!! Juaaassssss!!!!!
Sí, amigos, así de duros somos. Somos los Clint Eastwood de las malas noticias; las recibimos con cara de póker y los médicos flipan con nuestra gallardía y savoir faire. Vamos, que lloran ellos y nosotros tenemos que consolarlos, no os digo más.
Pero también digo otra cosa. Vale, que sí, que asumimos el pertenecer a ese 3% (que no, no tiene nada que ver con ese otro 3% que se llevaba la Generalitat de Cataluña por cada concesión de obra pública). No, nuestro 3% es bastante más mierda.
PERO........... COÑOOOOO, YA ESTÁ BIENNNN!
Ya ni resiliencia, ni manuales de resistencia, ni pollas en vinagre. Que esa puta pandilla de tuertos que nos está mirando sólo a nosotros, en exclusiva, que nos dejen en paz, que miren a otros, que ya vale, que estamos hasta el coño de ellos.
Igual entre nuestros antepasados hubo un gran cabrón que se cargó a un montón de gente y ahora sus descendientes lo tenemos que pagar. Supongamos que existiera algún tipo de justicia natural universal que regulara este tipo de cosas (mis tías lo llaman Dios y rezan constantemente para intentar calmarlo)... Vale, yo a ese juez supremo universal le digo lo siguiente:
ES QUE NO PUDISTE JODERLE LA VIDA A ÉEEEEEEL??? QUÉ COÑO TE HEMOS HECHO NOSOTROOOOOOOOS, CABRÓOOOOOON???????
Tranquilos, amigos, es un simple desahogo. Ya sé que no existe Dios ni justicia universal ni karma ni nada. Sólo estoy muy cabreada. Están tocando a todo lo que más quiero y eso me está dando un subidón de mala leche muuuuy gordo.
Lo siento titas, pero...
ME CAGO EN DIOS Y EN SU PUTA MADREEEEEE!!!!!!!!
Sin acritud, de verdad. No os lo toméis a mal.
Sí, amigos, pertenecemos a ese tipo de gente que estamos en primera línea cuando se habla de ese reducido 3 % testimonial a la hora de sortear cualquier desgracia.
No sé, incluso para las cosas más pegosas. Por ejemplo, una operación tonta, de apendicitis, de anginas, de vegetaciones... Siempre está ahi ese raro 3 % al que le pasa algo: puntos infectados, complicaciones inesperadas, intolerancias al acero quirúrgico... yo qué sé. Somos los putos amos de las contingencias adversas. Da igual, sea lo que sea, ahí estamos nosotros siempre, al pie del cañón, para rellenar las estadísticas y hacer bulto en ese 3 % de desgraciados. Para que os hagáis una idea, nosotros no operamos a nuestros niños de fimosis. Por qué? Pues porque es muy probable que se queden sin su pequeño pene!!! Así de claro. Así somos y así os lo estoy contando.
Ya a estas alturas te lo tomas con sentido del humor, en plan cachondeo. Bueno, qué le vamos a hacer? Eso sí, procuras rehuir al máximo los quirófanos para no tentar demasiado a la suerte. Pero si no hay más remedio ya contamos con nuestro margen de riesgo multiplicado.
Tanto es así que nuestro umbral del dolor a la hora de recibir malas noticias está francamente alto. A nosotros no nos acojona cualquier cosa, no. Tiene que ser algo muuyyyyyy gordo para que nos inmutemos y nos permitamos un leve pestañeo.
No, no reaccionamos en mi familia igual que en las demás ante las malas noticias. Somos gente curtida en estas lides. Que te dicen que te puedes quedar ciega? Ceguera a la vista? Bah, pos vaya mierda! Y eso es todo? Pero si llevo toda la vida medio cegata, a mí me vas a acojonar con eso! Venga yaaaaa!!!! Juaaassssss!!!!!
Sí, amigos, así de duros somos. Somos los Clint Eastwood de las malas noticias; las recibimos con cara de póker y los médicos flipan con nuestra gallardía y savoir faire. Vamos, que lloran ellos y nosotros tenemos que consolarlos, no os digo más.
Pero también digo otra cosa. Vale, que sí, que asumimos el pertenecer a ese 3% (que no, no tiene nada que ver con ese otro 3% que se llevaba la Generalitat de Cataluña por cada concesión de obra pública). No, nuestro 3% es bastante más mierda.
PERO........... COÑOOOOO, YA ESTÁ BIENNNN!
Ya ni resiliencia, ni manuales de resistencia, ni pollas en vinagre. Que esa puta pandilla de tuertos que nos está mirando sólo a nosotros, en exclusiva, que nos dejen en paz, que miren a otros, que ya vale, que estamos hasta el coño de ellos.
Igual entre nuestros antepasados hubo un gran cabrón que se cargó a un montón de gente y ahora sus descendientes lo tenemos que pagar. Supongamos que existiera algún tipo de justicia natural universal que regulara este tipo de cosas (mis tías lo llaman Dios y rezan constantemente para intentar calmarlo)... Vale, yo a ese juez supremo universal le digo lo siguiente:
ES QUE NO PUDISTE JODERLE LA VIDA A ÉEEEEEEL??? QUÉ COÑO TE HEMOS HECHO NOSOTROOOOOOOOS, CABRÓOOOOOON???????
Tranquilos, amigos, es un simple desahogo. Ya sé que no existe Dios ni justicia universal ni karma ni nada. Sólo estoy muy cabreada. Están tocando a todo lo que más quiero y eso me está dando un subidón de mala leche muuuuy gordo.
Lo siento titas, pero...
ME CAGO EN DIOS Y EN SU PUTA MADREEEEEE!!!!!!!!
Sin acritud, de verdad. No os lo toméis a mal.
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