First Date, 04-04-18
Entra una señora en el restaurante y la recibe el presentador, Carlos Sobera.
Sobera: A ver, a ti cómo te gustan los hombres?
Mujer: A mí negros.
Sobera: Jajajajajaja, entonces yo no te valgo, no?
Mujer: No, no me gustan los blancos, sólo los negros.
Risas y gesto comprensivo del presentador.
De inmediato me meto en Twitter para ver los comentarios, sin duda escandalizados, pero... oh, sorpresa!!!! Nada de nada. Los tuiteros comentan otros aspectos de la cita: los pelos de la tía, su ropa, etc., pero nadie menciona nada sobre su particular "preferencia".
Entonces yo me planteo qué habría pasado pasado si la tía hubiese dicho lo mismo pero al revés: "No me gustan los negros, me gustan sólo los blancos".
Escribo un twit: Que te gusten sólo los negros no es igual de racista que si te gustan sólo los blancos?
El twit tiene bastante éxito, a mi nivel, claro: veintitantos corazones y unos cuantos retuits, además de varias respuestas. La mayoría coincide en mi apreciación, otros me contestan que ni lo uno ni lo otro sería racismo porque el racismo implica odio, no gustos estéticos.
Estoy de acuerdo, yo tampoco creo que decir que no te gustan los negros físicamente sea una afirmación racista, porque para mí es como si dices que no te gustan los rubios o los pelirrojos, una cuestión de simples gustos estéticos. Pero ésa no es la cuestión; la cuestión es que si la tía hubiese dicho la frase al revés la gente sí que lo hubiera interpretado como un comentario racista; por cosas mucho menos gordas se ha montado la de Dios en Twitter. La red hubiera ardido, como se suele decir.
Sin ir más lejos un rato antes, en el Ven a cenar conmigo varios invitados a la cena de esa noche, cocinada por una chica de ascendencia china, comentaban con ostensible gesto de asco que no les gustaba la comida china, y esto desató una oleada de tuits aludiendo al supuesto racismo de los comensales. Para que os hagáis una idea del nivel de estolidez de Twitter.
Por eso me consta que de haber dicho la señora del First que sólo le gustaban los hombres blancos se hubiera montado tremendo pollo, una lapidación en toda regla. Sin embargo al ser sus gustos justamente los contrarios no sólo nadie se escandalizó sino que me temo que más de dos lo consideró un gusto guay, molón y hasta juraría que encomiable.
Estas reflexiones me llevaron a una conclusión. Bueno, la misma a la que llegué ya hace mil años y que no hace otra cosa que reforzar mi natural tendencia a la misantropía: la gente es aberrantemente mema.
Y no he podido evitar la tentación de venir a comentarlo aquí.
Perdonad, pero si no lo digo reviento.
Mi hija me dice que cada día me parezco más a Javier Marías, el gran Pitufo Gruñón de las letras hispanas.
Pero es que no puedo con tanta gilipolleeeeeeeeez!!
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miércoles, 4 de abril de 2018
lunes, 7 de diciembre de 2015
Islamófoba y rumanófoba... a mucha honra (2ª parte)
Abro este nuevo post como continuación del anterior del mismo título, a raíz de los comentarios de un lector que me han parecido lo suficientemente interesantes como para abrir un debate en torno a este asunto.
El amigo Daniel tenía tantas cosas que decirme que no le cabían en una sola respuesta, así que la ha mandado en privado a mi correo personal. Podía haber optado por dividir su discurso y haberme contestado por partes en el blog pero bueno, lo ha hecho así y yo he decidido responderle públicamente en este nuevo post, editando de paso sus argumentos, que me parecen bastante interesantes en general. Espero que no se lo tome a mal. Vamos allá:
1. Hablas de la típica rumana que saca del contenedor no se qué no se cuanto. Yendo a vivencias personales (como tú vas) te puedo decir que el 90% de la gente que veo revolver en la basura de mi ciudad (en los cubos de basura de por la noche) son españoles de pura cepa. No por ello digo “ahí está el TÍPICO ESPAÑOL revolviendo en la basura”, y mucho menos tengo los cojonazos de quejarme porque deje tirada la basura que no coja o no se coma. Porque sí, he visto a españoles comerse hasta peras podridas de la basura, y te estoy hablando de un buen barrio de una ciudad capital. Es más, he visto españoles tirados en medio de la calle durmiendo con un frío de narices y no me quejo porque huelan mal o porque sea ingrato (como tú dices). Y ya no te digo nada cuando voy a mi pueblo y veo a una anciana (española) que conozco de toda la vida teniendo que meter la cabeza hasta el fondo del contenedor para coger comida. Y alguna vez la vi sacar cosas de la basura y no guardarlas, pero lo último que haría en esta vida sería decirle que volviera a poner eso como estaba. No me entiendas mal, quiero una ciudad y un pueblo limpio como el que más, vivo en la ciudad más limpia de Europa y me encanta (y hay rumanos y musulmanes, te lo aseguro).
Mi respuesta: simplemente me es imposible comparar la situación de personas que se ven obligadas a buscar en los contenedores comida para sobrevivir, que naturalmente pasan una vergüenza de la hostia y lo hacen porque no tienen otro remedio para comer, que estas personas a las que me refiero, que cualquiera que me esté leyendo habrá podido observar a plena luz del día removiendo sin ningún pudor no ya los contenedores de basura orgánica, porque pasan olímpicamente de la comida, sino la de plásticos. Ellos buscan básicamente chatarra, porque ese es su negocio y comercian con lo que encuentran. No sienten la menor vergüenza y la prueba está en que lo hacen a cualquier hora y que no les importa que la calle esté empetá de gente. Es simplemente un negocio, en el que yo no me meto para nada, me parece estupendo que se dediquen a eso, siempre y cuando lo hagan limpiamente y sin dejar todos los desperdicios que no les interesan esparcidos por el suelo.
El amigo Daniel tenía tantas cosas que decirme que no le cabían en una sola respuesta, así que la ha mandado en privado a mi correo personal. Podía haber optado por dividir su discurso y haberme contestado por partes en el blog pero bueno, lo ha hecho así y yo he decidido responderle públicamente en este nuevo post, editando de paso sus argumentos, que me parecen bastante interesantes en general. Espero que no se lo tome a mal. Vamos allá:
1. Hablas de la típica rumana que saca del contenedor no se qué no se cuanto. Yendo a vivencias personales (como tú vas) te puedo decir que el 90% de la gente que veo revolver en la basura de mi ciudad (en los cubos de basura de por la noche) son españoles de pura cepa. No por ello digo “ahí está el TÍPICO ESPAÑOL revolviendo en la basura”, y mucho menos tengo los cojonazos de quejarme porque deje tirada la basura que no coja o no se coma. Porque sí, he visto a españoles comerse hasta peras podridas de la basura, y te estoy hablando de un buen barrio de una ciudad capital. Es más, he visto españoles tirados en medio de la calle durmiendo con un frío de narices y no me quejo porque huelan mal o porque sea ingrato (como tú dices). Y ya no te digo nada cuando voy a mi pueblo y veo a una anciana (española) que conozco de toda la vida teniendo que meter la cabeza hasta el fondo del contenedor para coger comida. Y alguna vez la vi sacar cosas de la basura y no guardarlas, pero lo último que haría en esta vida sería decirle que volviera a poner eso como estaba. No me entiendas mal, quiero una ciudad y un pueblo limpio como el que más, vivo en la ciudad más limpia de Europa y me encanta (y hay rumanos y musulmanes, te lo aseguro).
Mi respuesta: simplemente me es imposible comparar la situación de personas que se ven obligadas a buscar en los contenedores comida para sobrevivir, que naturalmente pasan una vergüenza de la hostia y lo hacen porque no tienen otro remedio para comer, que estas personas a las que me refiero, que cualquiera que me esté leyendo habrá podido observar a plena luz del día removiendo sin ningún pudor no ya los contenedores de basura orgánica, porque pasan olímpicamente de la comida, sino la de plásticos. Ellos buscan básicamente chatarra, porque ese es su negocio y comercian con lo que encuentran. No sienten la menor vergüenza y la prueba está en que lo hacen a cualquier hora y que no les importa que la calle esté empetá de gente. Es simplemente un negocio, en el que yo no me meto para nada, me parece estupendo que se dediquen a eso, siempre y cuando lo hagan limpiamente y sin dejar todos los desperdicios que no les interesan esparcidos por el suelo.
2. No es que la entrada se pueda considerar racista o
xenófoba, es que lo es (por mucho que digas que eres votante de izquierdas).
Dices que aceptas o no aceptas a determinada gente, ¿te das cuenta de lo que
estás diciendo?. Como votante de izquierdas que dices que eres deberías
defender la libertad de movimiento de personas dentro de la unión europea. Es
muy bonito que la libertad de capitales vaya como la seda, que el dinero vaya
de aquí para allá y que las mercancías que necesitamos entren y salgan, pero si
se trata de las personas ya ponemos condiciones. Como votante de izquierdas que
eres, además, deberías saber cómo está la situación en Rumanía y saber por qué
la gente se va de allí y viene a nuestro país (con todo el derecho del mundo).
Deberías saber que tratados como el de Lisboa, dentro de lo que viene a ser el
mercado interior de la UE, dice claramente que un ciudadano de la UE puede
circular libremente por el territorio y no puede ser discriminado por su lugar
de nacimiento. Deberías condenar la infinidad de casos en los que eso no se cumple,
deberías saber la enorme barrera que
tienen ciertas personas para acceder a un puesto de trabajo simplemente por
haber nacido en cierto lugar, cuando (y la ideología a un lado) no debería ser
así. ¿Qué les espera a estos?. Piénsalo. Podrás decir muchos casos de rumanos
que no trabajen porque no quieran (tal vez sea cierto y tal vez no), pero
piensa en toda esa otra parte que por cojones tiene que buscar en la basura. Y
piensa cómo a una afortunada, como tú lo eres, le molesta que lo haga.
Y te digo más, hay españoles revolviendo en la
basura de otros países. ¿Acaso estos no han participado en conseguir ese modo
de vida y de relacionarnos del que hablas, a costa de mucho trabajo, mucha
sangre y muchas lágrimas?.
Te lo vuelvo a repetir; es completamente incomparable la situación de quien busca desesperadamente en la basura comida a la de quien hace negocio con la basura como podría hacerlo con la chatarra de un desguace. Y por supuesto me parece estupendo que exista libre circulación de personas en la UE y si me apuras en el mundo entero. Todo el mundo debería ser libre de ir de un sitio a otro a buscarse la vida, repito, siempre y cuando sea capaz de respetar las normas de convivencia y las leyes del lugar al que va. Cuando hablo de los rumanos no me refiero a su estatus legal como ciudadanos de la UE; si en lugar de rumanos fueran catalanes o extremeños y se comportaran igual me parecerían igual de impresentables y también querría que se fueran de mi ciudad. No sé si me explico, que me da igual si son extranjeros o gentuza patria, lo que sé es que no respetan nuestras normas de convivencia y que los quiero bien lejos.
3. Pero vámonos a una situación mucho más simple. Estoy harto, pero harto harto, de ver cómo muchísimos bares dejan bolsas y bolsas enormes de basura tirada por zonas de paseo volviéndolas casi intransitables a causa del puto olor. Qué hacemos con estos?. Como son españoles nos jodemos y nos los comemos con patatas, pero a los otros los largamos?
Oye, el hecho de que mi post vaya concretamente de esos colectivos a los que se refiere no implica que yo no critique igualmente otras actitudes reprobables. De hecho mi blog está plagado de posts críticos con muchísimas costumbres patrias. Existen unas normas y todo el mundo está obligado a cumplirlas, y el que no lo haga debe de ser convenientemente sancionado. Pero tú me estás hablando de una actitud individual, o sea, de gente que en una profesión determinada incumple las normas, mientras que mi post va de actitudes colectivas. Las personas a las que me refiero no actúan de esa forma a título individual sino que se han instalado aquí pero han decidido colectivamente incumplir las reglas y hacer lo que les salga de los cojones. Eso es lo que no acepto y lo que de hecho crea gran conflictividad social porque son comportamientos que la mayoría de la sociedad tampoco acepta.
4. Y no, no he estudiado algo de historia de España, he estudiado Mucho (por necesidad, por deber y por placer) la historia de España. Pero me dices que llegar hasta donde estamos hoy ha costado mucha sangre, mucho sacrificio… y no sé a qué te refieres. Llegamos hasta aquí por la sangre derramada en las guerras carlistas, en la mal llamada guerra civil española y en el franquismo? Llegamos hasta aquí por los sacrificios realizados en esa dictadura que murió en la cama? Por el engañabobos de la transición? Por las políticas PPPSOE? Por lo putas que lo pasamos con la crisis (unos más que otros)? A qué te refieres. Queda muy bonito dejar una frase como esa pero debe fundamentarse sobre algo.
Pues me refiero a algo bastante evidente, a que llegar a la sociedad actual ha costado siglos de guerras religiosas, revueltas populares y luchas sociales de colectivos (mujeres, homosexuales, etc.) que han ido conquistando derechos fundamentales que ahora vemos con total naturalidad. Me refiero a que llegar a todo eso no ha sido fácil y a que esas conquistas deberían protegerse por encima de todo.
Te lo vuelvo a repetir; es completamente incomparable la situación de quien busca desesperadamente en la basura comida a la de quien hace negocio con la basura como podría hacerlo con la chatarra de un desguace. Y por supuesto me parece estupendo que exista libre circulación de personas en la UE y si me apuras en el mundo entero. Todo el mundo debería ser libre de ir de un sitio a otro a buscarse la vida, repito, siempre y cuando sea capaz de respetar las normas de convivencia y las leyes del lugar al que va. Cuando hablo de los rumanos no me refiero a su estatus legal como ciudadanos de la UE; si en lugar de rumanos fueran catalanes o extremeños y se comportaran igual me parecerían igual de impresentables y también querría que se fueran de mi ciudad. No sé si me explico, que me da igual si son extranjeros o gentuza patria, lo que sé es que no respetan nuestras normas de convivencia y que los quiero bien lejos.
3. Pero vámonos a una situación mucho más simple. Estoy harto, pero harto harto, de ver cómo muchísimos bares dejan bolsas y bolsas enormes de basura tirada por zonas de paseo volviéndolas casi intransitables a causa del puto olor. Qué hacemos con estos?. Como son españoles nos jodemos y nos los comemos con patatas, pero a los otros los largamos?
Oye, el hecho de que mi post vaya concretamente de esos colectivos a los que se refiere no implica que yo no critique igualmente otras actitudes reprobables. De hecho mi blog está plagado de posts críticos con muchísimas costumbres patrias. Existen unas normas y todo el mundo está obligado a cumplirlas, y el que no lo haga debe de ser convenientemente sancionado. Pero tú me estás hablando de una actitud individual, o sea, de gente que en una profesión determinada incumple las normas, mientras que mi post va de actitudes colectivas. Las personas a las que me refiero no actúan de esa forma a título individual sino que se han instalado aquí pero han decidido colectivamente incumplir las reglas y hacer lo que les salga de los cojones. Eso es lo que no acepto y lo que de hecho crea gran conflictividad social porque son comportamientos que la mayoría de la sociedad tampoco acepta.
4. Y no, no he estudiado algo de historia de España, he estudiado Mucho (por necesidad, por deber y por placer) la historia de España. Pero me dices que llegar hasta donde estamos hoy ha costado mucha sangre, mucho sacrificio… y no sé a qué te refieres. Llegamos hasta aquí por la sangre derramada en las guerras carlistas, en la mal llamada guerra civil española y en el franquismo? Llegamos hasta aquí por los sacrificios realizados en esa dictadura que murió en la cama? Por el engañabobos de la transición? Por las políticas PPPSOE? Por lo putas que lo pasamos con la crisis (unos más que otros)? A qué te refieres. Queda muy bonito dejar una frase como esa pero debe fundamentarse sobre algo.
Pues me refiero a algo bastante evidente, a que llegar a la sociedad actual ha costado siglos de guerras religiosas, revueltas populares y luchas sociales de colectivos (mujeres, homosexuales, etc.) que han ido conquistando derechos fundamentales que ahora vemos con total naturalidad. Me refiero a que llegar a todo eso no ha sido fácil y a que esas conquistas deberían protegerse por encima de todo.
5. Y te
vuelvo a decir más, la historia de los ciudadanos de este país está marcada por
la emigración. Un buen señor, conocedor como nadie de mi tierra, solía decir
que no había un asturiano que no fuera o bien hijo de la emigración o bien hijo
de la minería. Y, al igual que sucede hoy, no pienses que siempre hemos estado
bien vistos.
Lo siento pero creo que en mi post quedaba claro que no tengo nada en contra de la inmigración, sino de determinados colectivos que se niegan a adaptarse al lugar al que emigran. Por suerte no es el caso de los emigrantes españoles que siempre se han regido por la norma básica de "donde fueres haz lo que vieres". Te lo vuelvo a repetir alto y claro porque veo que no lo has entendido: NO TENGO NADA CONTRA LOS INMIGRANTES. Ese recurso que usa igualmente la derecha y la izquierda, cada una a su antojo, de extender cualquier crítica a un colectivo concreto como crítica general a la inmigración es pura demagogia, es retorcido y malintencionado, y además me jode un huevo. No me gusta la gente que he dicho concretamente que no me gusta, esa y nada más. No tengo nada contra los demás inmigrantes. VALE?
Lo siento pero creo que en mi post quedaba claro que no tengo nada en contra de la inmigración, sino de determinados colectivos que se niegan a adaptarse al lugar al que emigran. Por suerte no es el caso de los emigrantes españoles que siempre se han regido por la norma básica de "donde fueres haz lo que vieres". Te lo vuelvo a repetir alto y claro porque veo que no lo has entendido: NO TENGO NADA CONTRA LOS INMIGRANTES. Ese recurso que usa igualmente la derecha y la izquierda, cada una a su antojo, de extender cualquier crítica a un colectivo concreto como crítica general a la inmigración es pura demagogia, es retorcido y malintencionado, y además me jode un huevo. No me gusta la gente que he dicho concretamente que no me gusta, esa y nada más. No tengo nada contra los demás inmigrantes. VALE?
6. Hablando de Albiol dices que lo único que dice es
que quiere personas que acepten las normas de convivencia, no delincuentes. No,
Albiol vincula la delincuencia directamente con la inmigración (que no la
quiere en ningún caso) que es muy distinto. Eso sí es xenófobo y racista. Y no
te equivoques, de atrevido nada, ha llegado un punto en el que lo raro y
valiente es no despotricar contra rumanos, gitanos y musulmanes. Déjate de
políticamente correcto. No hay más que ver todas esas conversaciones de bar que
se oyen por ahí o como se mira a esas personas.
Albiol hace exactamente lo mismo que haces tú. Usa el descontento contra un determinado colectivo para extenderlo a todos los inmigrantes. Es la misma manipulación que tú pretendes hacer con mi post. Si te miras en un espejo es hasta posible que lo veas a él porque desde ópticas totalmente contrarias usáis la misma táctica tramposa y, perdona que te lo diga, asquerosa.
Albiol hace exactamente lo mismo que haces tú. Usa el descontento contra un determinado colectivo para extenderlo a todos los inmigrantes. Es la misma manipulación que tú pretendes hacer con mi post. Si te miras en un espejo es hasta posible que lo veas a él porque desde ópticas totalmente contrarias usáis la misma táctica tramposa y, perdona que te lo diga, asquerosa.
7. Después hablas de que siglos de guerras
religiosas y de revoluciones ha costado conseguir vivir en una sociedad laica,
y es cierto. Comparto gran parte de lo que dices, criticaré contigo desde el
nacionalcatolicismo de Franco hasta los cientos de millones de euros que se dan
a la iglesia. Pero no exigiré a nadie se quite una cruz del cuello ni prohibiré
los cinturones con la bandera de España o los tatuajes de Jesús. La religión,
creo, debería practicarla cada uno en su casa como quiera, pero de ahí a
prohibir o exigir que se vistan de una u otra manera hay un trecho.
A diferencia de ti no tengo nada de esto definitivamente claro. No sé dónde deberían estar los límites de la libertad de expresión, en este caso religiosa. Creo que es un debate que en Francia se abrió hace tiempo y que es muy dífícil de abordar. Entre la postura de la extrema derecha, que es la de cerrarse en banda a cualquier tipo de expresión que se salga de la cultura cristiana tradicional, y la de la izquierda más acomplejada, de aceptar absolutamente todo y tragar con lo que le echen con el argumento ese del respeto a la diferencia, hay muchos términos medios y debería de ser el sentido común el que terminara primando al dilucidar todo esto.
Reconozco que yo soy bastante radical y mi aversión a las religiones me pierde. Te doy la razón en que puede que sea demasiado extremista en mis planteamientos de prohibir absolutamente toda manifestación pública religiosa. Por eso me alegro de no tener que ser yo la que decida y me gustaría que gente con un poco más de moderación usara ese bendito sentido común para tomar este tipo de decisiones sobre velos, crucifijos y demás parafernalia beateril que yo aborrezco hasta la náusea.
A diferencia de ti no tengo nada de esto definitivamente claro. No sé dónde deberían estar los límites de la libertad de expresión, en este caso religiosa. Creo que es un debate que en Francia se abrió hace tiempo y que es muy dífícil de abordar. Entre la postura de la extrema derecha, que es la de cerrarse en banda a cualquier tipo de expresión que se salga de la cultura cristiana tradicional, y la de la izquierda más acomplejada, de aceptar absolutamente todo y tragar con lo que le echen con el argumento ese del respeto a la diferencia, hay muchos términos medios y debería de ser el sentido común el que terminara primando al dilucidar todo esto.
Reconozco que yo soy bastante radical y mi aversión a las religiones me pierde. Te doy la razón en que puede que sea demasiado extremista en mis planteamientos de prohibir absolutamente toda manifestación pública religiosa. Por eso me alegro de no tener que ser yo la que decida y me gustaría que gente con un poco más de moderación usara ese bendito sentido común para tomar este tipo de decisiones sobre velos, crucifijos y demás parafernalia beateril que yo aborrezco hasta la náusea.
8. Hablas
de un artículo publicado en El País (habría que empezar por poner en duda
cualquier cosa publicada en ese diario) y dices que los musulmanes educan a sus
hijos en el rechazo a la sociedad cristiana. No sé si es así, lo que sé es que
a la inversa sí pasa. Y no en España, en todo el mundo occidental.
“De
resultas de lo cual el resto de la sociedad, la gente que no se puede permitir
la paternidad, trabaja para pagar ayudas sociales que mantengan a todos esos
críos que además serán educados por sus madres en el rechazo absoluto a esa
misma sociedad que les está manteniendo. Manda huevos!!!!” Este fragmento es
tan sumamente tonto que no sé ni que decir de él. Yo no tengo hijos porque no
me lo puedo permitir, pero te estoy pagando el sueldo a ti porque trabajas en
un cargo público (es un supuesto, no me refiero a ti personalmente) para que
encima te lo gastes en copas por ahí mientras yo no puedo alternar ni un día.
Es ridículo.
En
fin, iba a escribir bastante más porque bastante más tengo en la cabeza, pero
he empezado a escribir llegando hasta aquí del tirón y creo que ya está bien.
No sé ni si podré dejar un comentario tan grande o si, al no haber revisado ABSOLUTAMENTE
NADA de lo escrito, se entenderá mínimamente (por ello te pido perdón). De
todas formas es un tema que da para una larga laaaarga discusión, aunque me
temo que un blog no es el medio más adecuado.
Un
saludo!
Lo de las madres musulmanas que educan a sus abundantes hijos en los preceptos más conservadores no me lo he inventado yo. En Francia y en Gran Bretaña, a raíz de toda esta historia de islamistas que proceden de la segunda o tercera generación de inmigrantes, es un asunto bastante estudiado. Y las conclusiones son claras, y además totalmente lógicas: muchas de esas mujeres, que ni siquiera se han molestado en aprender la lengua del país que las ha acogido y que proceden en un porcentaje importante de zonas rurales muy conservadoras y tradicionales, no van a educar a su prole en los principios de la liberté, egalité y fraternité, que les son totalmente ajenos.
Y lo de que somos nosotros los que educamos a nuestros hijos en el rechazo debes de estar de coña. No sé qué clase de gente conocerás tú, pero tanto yo como toda la gente con la que me relaciono hemos educado a nuestros hijos en el escrupuloso respeto a lo diferente y en la idea de que la multiculturalidad es buena. Y antes de que llegaran los peperos había una asignatura, que era Educación para la Ciudadanía, en la que se hacía bastante hincapié en este asunto.
Creo que estás bastante despistadillo sobre quién es aquí el que rechaza a quién. Las políticas de integración están ahí, en Francia llevan más de 40 años aplicándolas, y ahí ves el éxito: mogollón de jóvenes descendientes de inmigrantes que abrazan la yihab con entusiasmo y que están dispuestos a morir matando por la religión de sus padres. Y en Ceuta tres cuartas de lo mismo. Es terrible reconocerlo pero las bienintencionadas políticas de integración no han servido absolutamente para nada, simple y llanamente porque muchos de ellos no quieren integrarse.
Bueno, y sobre tu argumento último de comparar las ayudas sociales a familias musulmanas con tropecientosmil hijos a los que no pueden mantener con lo de mi trabajo, creo que se contesta por sí solo, pero bueno, te responderé brevemente. Yo cobro por un trabajo que cumple una función social, en mi caso la educativa y cultural. Nunca he vivido de subvenciones y espero no tener que hacerlo nunca, pero por si acaso la vida me putea me he limitado a tener los hijos que creo que soy capaz de mantener por mis propios medios, y no espero que el resto de la sociedad me resuelva la vida porque mi religión me obliga a vivir de subvenciones. Se sea cristiano, musulmán, mormón o mediopensionista, si no puedes permitirte tener 18 hijos no los tengas y punto. Así funcionamos en la sociedad occidental y nos irá mejor o peor, pero desde luego hace tiempo que salimos del medievo. Si hay gente que quiere seguir viviendo en él me parece genial pero en mi casa y a mi costa no.
Lo de las madres musulmanas que educan a sus abundantes hijos en los preceptos más conservadores no me lo he inventado yo. En Francia y en Gran Bretaña, a raíz de toda esta historia de islamistas que proceden de la segunda o tercera generación de inmigrantes, es un asunto bastante estudiado. Y las conclusiones son claras, y además totalmente lógicas: muchas de esas mujeres, que ni siquiera se han molestado en aprender la lengua del país que las ha acogido y que proceden en un porcentaje importante de zonas rurales muy conservadoras y tradicionales, no van a educar a su prole en los principios de la liberté, egalité y fraternité, que les son totalmente ajenos.
Y lo de que somos nosotros los que educamos a nuestros hijos en el rechazo debes de estar de coña. No sé qué clase de gente conocerás tú, pero tanto yo como toda la gente con la que me relaciono hemos educado a nuestros hijos en el escrupuloso respeto a lo diferente y en la idea de que la multiculturalidad es buena. Y antes de que llegaran los peperos había una asignatura, que era Educación para la Ciudadanía, en la que se hacía bastante hincapié en este asunto.
Creo que estás bastante despistadillo sobre quién es aquí el que rechaza a quién. Las políticas de integración están ahí, en Francia llevan más de 40 años aplicándolas, y ahí ves el éxito: mogollón de jóvenes descendientes de inmigrantes que abrazan la yihab con entusiasmo y que están dispuestos a morir matando por la religión de sus padres. Y en Ceuta tres cuartas de lo mismo. Es terrible reconocerlo pero las bienintencionadas políticas de integración no han servido absolutamente para nada, simple y llanamente porque muchos de ellos no quieren integrarse.
Bueno, y sobre tu argumento último de comparar las ayudas sociales a familias musulmanas con tropecientosmil hijos a los que no pueden mantener con lo de mi trabajo, creo que se contesta por sí solo, pero bueno, te responderé brevemente. Yo cobro por un trabajo que cumple una función social, en mi caso la educativa y cultural. Nunca he vivido de subvenciones y espero no tener que hacerlo nunca, pero por si acaso la vida me putea me he limitado a tener los hijos que creo que soy capaz de mantener por mis propios medios, y no espero que el resto de la sociedad me resuelva la vida porque mi religión me obliga a vivir de subvenciones. Se sea cristiano, musulmán, mormón o mediopensionista, si no puedes permitirte tener 18 hijos no los tengas y punto. Así funcionamos en la sociedad occidental y nos irá mejor o peor, pero desde luego hace tiempo que salimos del medievo. Si hay gente que quiere seguir viviendo en él me parece genial pero en mi casa y a mi costa no.
domingo, 6 de diciembre de 2015
Islamófoba y rumanófoba... a mucha honra
Paseando hoy a mi perro me he encontrado una vez más a la típica rumana sacando cosas de un contenedor de basura y dejándolas en la acera. Un poco más adelante en otro contenedor que ya había sido saqueado con anterioridad estaba toda la basura esparcida por el suelo. He estado a punto de decirle a la rumana que hiciera el favor de volver a meter la basura que no iba a llevarse en el lugar donde estaba pero luego he pensado que para qué. Probablemente ni me entienda, y además, aunque lo hiciera fijo que pasaría olímpicamente de mí. Seguramente no sería ni la primera ni la última que le haya dicho algo.
Ya me imagino que mucha gente considerará este post racista, xenófobo y facha, pero es que estoy un poco hasta la pipilla de la demagogia que muchos hacen con los temas estos. No tengo ningún complejo de nada de eso; soy votante de izquierdas de toda la vida, pienso que todo el mundo tiene derecho a salir de la miseria y a buscarse la vida donde tenga alguna oportunidad de hacerlo y estoy abierta a todo tipo de intercambio cultural con toda clase de gente. Pero alto ahí! Con gente que respete el modo de vida y de relacionarnos que hemos conseguido, a costa de mucho trabajo, mucha sangre y muchas lágrimas, en esta parte del mundo.
No, no acepto a la gente que rebusca en los contenedores y deja luego toda la basura fuera, mientras que yo y la mayoría de mis conciudadanos hemos estado apartando escrupulosamente en nuestras casas la orgánica de la inorgánica y el cartón del cristal. Quiero que esa gente se vaya de aquí, que los echen y que no vuelvan. Si quieres soy rumanófoba hasta la médula. Pero si mañana me presentas a un rumano que aunque viva de los desperdicios y rebusque en los contenedores luego vuelve a recoger todo lo que sacó y lo mete otra vez en el contenedor, yo a ese señor le tendré todo el respeto del mundo porque tiene derecho a ganarse la vida con lo que puede y le dejan y además no molesta a nadie con su ingrata actividad.
No soy nada sospechosa de ser votante ni simpatizante pepera pero estoy ya pelín harta de la campaña mediática de la casi totalidad de la izquierda en contra de Xavier García Albiol porque el tío se atrevió a decir algo tan simple y tan razonable como que no quería en su pueblo personas que no aceptaran las normas de convivencia básicas y que todos los inmigrantes que se avinieran a aceptarlas eran bienvenidos pero que los que crearan problemas de convivencia podían coger la puerta y largarse. Y ya las voces indignadas saltaron de inmediato, que si islamófobo, que si rumanófobo, que si pollas. Hossstia con lo políticamente correcto, qué asssco!
Pues resulta que si este señor es todo eso yo también lo soy, y a mucha honra. Yo tampoco acepto a esos tipos, no me gusta que ensucien nuestras calles ni que esparzan la basura por el suelo cuando entre todos pagamos por tener unos contenedores y un servicio de recogida de basura que mantenga la ciudad limpia.
Y tres cuartas de lo mismo tengo que decir de la comunidad islámica. Siglos de guerras religiosas y de revoluciones ha costado conseguir vivir en una sociedad laica en la que la religión esté apartada de la vida política e institucional. Y todo el que me conozca y/o me lea de vez en cuando sabe que tengo una lucha a muerte con la presencia de la religión en la escuela y en la vida pública. Siempre he defendido que el que quiera educación religiosa para sus hijos que se la pague de su bolsillo, nada de conciertos con el estado ni pollas; los vicios que se los pague cada cual, que las ayudas públicas no están para eso, y yo las copas me las pago. Y si no bebo agua.
Y de la misma forma abomino de la excesiva presencia de símbolos religiosos en las instituciones. No quiero crucifijos ni santos ni en las escuelas ni en los ayuntamientos ni en las universidades. El que quiera practicar una confesión religiosa que lo haga en su casa, en su parroquia, en sus lugares de culto, en sus reuniones familiares o donde le salga de la polla, pero no en los espacios comunes que son de todos.
Y si llevo luchando por eso toda la vida, cómo coño no me voy a indignar al ver a una gente de otra religión que de repente pretende ocupar los espacios públicos con sus símbolos y sus rituales. Que consideran imprescindible que ellas lleven prendas que las distingan de las demás mujeres para ser claramente identificadas por su religión, y que ellos adapten también una fisonomía adaptada a lo que consideran que su credo les obliga. O sea, que no quiero hábitos de monjas en la calle pero tengo que soportar velos y niqabs y burkas?? Y una mierda! Si para mí la religión es un cáncer social, igual que los nacionalismos, las dos cosas que más daño han hecho a la humanidad en toda su historia, cómo voy a admitir eso, por favor?
Y no me refiero ya ni a los radicales o a los violentos, que esos por supuesto son claramente condenables y está hasta mal visto no hacerlo. No, yo estoy hablando de los supuestamente moderados, pero que también son gente que viven por y para su religión, que la llevan por bandera constantemente y que pretenden hacerla presente de continuo para el resto de la sociedad.
Hoy leía un artículo en El País que me ha puesto los pelos de punta. Era sobre Ceuta. Resulta que allí la población cristiana (o laica) es cada vez más reducida porque los musulmanes se reproducen a un ritmo cuatro veces superior y van ganando terreno por momentos. Y no pasaría nada si esa gente se acoplara al modo de vida de la sociedad a la que pertenecen. Pero no, ni de coña. Ellos educan a sus hijos, a sus patuleas de hijos, en el rechazo a esa misma sociedad. Mientras el resto de la gente tiene los hijos que puede permitirse tener según sus posibilidades económicas, ellos se niegan a acogerse a ningún tipo de planificación familiar y tienen todos los hijos que Alá les mande, tanto si pueden mantenerlos como si no. De resultas de lo cual el resto de la sociedad, la gente que no se puede permitir la paternidad, trabaja para pagar ayudas sociales que mantengan a todos esos críos que además serán educados por sus madres en el rechazo absoluto a esa misma sociedad que les está manteniendo. Manda huevos!!!!
Y rechazar eso es ser islamófobo, no? Pues vale, yo islamófoba hasta la médula. Y rumanófoba también. Y xenófoba. Y todo lo que queráis. Porque vivo en una sociedad, con toda la hipocresía y la miseria y la corrupción y los defectos que se os antoje, pero que me gusta. Me gusta su progresivo laicismo, me gusta que podamos echar a los políticos que no nos gustan cuando queramos, me gusta que les podamos pedir cuentas de su gestión, me gusta que podamos divorciarnos, abortar, casarnos y descasarnos con cualquiera del sexo que nos dé la gana, votar y desvotar, manifestarnos, chillar, patalear, denunciar a la administración, ir a los medios a poner verde a quien sea... Quiero esta sociedad, que es la más libre y desarrollada que hasta la fecha se ha conocido jamás. Y no quiero ni una sola marcha atrás; al revés, quiero que sigamos evolucionando hasta conseguir no ver un solo crucifijo en un aula ni un solo velo.
Y no, no soy racista ni nunca lo he sido. Los chinos me encantan, quiero que vengan más y que nos sigan trayendo sus cosas. Son gente que viene, que vive a su bola pero que no incordia con su estilo de vida ni trata de imponérselo a nadie. Vienen a ganarse el pan, practican su religión, si la tienen, en sus casas, y sus niños además son estupendos estudiantes que igual algún día son grandes lumbreras patrias. Quiero que tengan todos los derechos del mundo, sanidad gratuita, educación, dependencia, pensiones... Porque son ciudadanos como cualquier otro y deben tener acceso a todo lo que tenemos los demás. Y lo mismo digo de los sudamericanos o de los de la Europa del este que vienen a buscarse la vida honradamente. Y de los rumanos que no crean conflictos y pretenden una vida normal. Y, si es que existe alguno, de los musulmanes que practican su religión en la intimidad sin necesidad de andar todo el día haciendo proselitismo de ella.
Al resto no los quiero por aquí. Exactamente igual que García Albiol, al que alabo por su valentía, por mucho repelús que me den los peperos, que me lo dan. Y además no me extraña nada que en su pueblo le votara la gente masivamente. Si resulta que hay un grupo étnico o religioso o deportivo o lo que sea que está creando problemas en una comunidad y alguien se atreve a levantarse y a decirlo alto y claro, y encima le tachan de xenófobo y de todo tipo de barbaridades, yo también le votaría.
Ya está bien de gilipolleces, hombre. Que una cosa es ser buenos y acogedores y estar dispuestos a recibir con los brazos abiertos a todas las culturas del mundo e incluso a mezclarnos genéticamente con ellas (qué bonitos son algunos mestizajes, por cierto) y otra muy distinta que tengamos que aceptar todo y tragárnoslo todo.
Con dos cojones, Inma islamófoba y rumanófoba a muerte. Hala, y ya podéis despotricar.
Ya me imagino que mucha gente considerará este post racista, xenófobo y facha, pero es que estoy un poco hasta la pipilla de la demagogia que muchos hacen con los temas estos. No tengo ningún complejo de nada de eso; soy votante de izquierdas de toda la vida, pienso que todo el mundo tiene derecho a salir de la miseria y a buscarse la vida donde tenga alguna oportunidad de hacerlo y estoy abierta a todo tipo de intercambio cultural con toda clase de gente. Pero alto ahí! Con gente que respete el modo de vida y de relacionarnos que hemos conseguido, a costa de mucho trabajo, mucha sangre y muchas lágrimas, en esta parte del mundo.
No, no acepto a la gente que rebusca en los contenedores y deja luego toda la basura fuera, mientras que yo y la mayoría de mis conciudadanos hemos estado apartando escrupulosamente en nuestras casas la orgánica de la inorgánica y el cartón del cristal. Quiero que esa gente se vaya de aquí, que los echen y que no vuelvan. Si quieres soy rumanófoba hasta la médula. Pero si mañana me presentas a un rumano que aunque viva de los desperdicios y rebusque en los contenedores luego vuelve a recoger todo lo que sacó y lo mete otra vez en el contenedor, yo a ese señor le tendré todo el respeto del mundo porque tiene derecho a ganarse la vida con lo que puede y le dejan y además no molesta a nadie con su ingrata actividad.
No soy nada sospechosa de ser votante ni simpatizante pepera pero estoy ya pelín harta de la campaña mediática de la casi totalidad de la izquierda en contra de Xavier García Albiol porque el tío se atrevió a decir algo tan simple y tan razonable como que no quería en su pueblo personas que no aceptaran las normas de convivencia básicas y que todos los inmigrantes que se avinieran a aceptarlas eran bienvenidos pero que los que crearan problemas de convivencia podían coger la puerta y largarse. Y ya las voces indignadas saltaron de inmediato, que si islamófobo, que si rumanófobo, que si pollas. Hossstia con lo políticamente correcto, qué asssco!
Pues resulta que si este señor es todo eso yo también lo soy, y a mucha honra. Yo tampoco acepto a esos tipos, no me gusta que ensucien nuestras calles ni que esparzan la basura por el suelo cuando entre todos pagamos por tener unos contenedores y un servicio de recogida de basura que mantenga la ciudad limpia.
Y tres cuartas de lo mismo tengo que decir de la comunidad islámica. Siglos de guerras religiosas y de revoluciones ha costado conseguir vivir en una sociedad laica en la que la religión esté apartada de la vida política e institucional. Y todo el que me conozca y/o me lea de vez en cuando sabe que tengo una lucha a muerte con la presencia de la religión en la escuela y en la vida pública. Siempre he defendido que el que quiera educación religiosa para sus hijos que se la pague de su bolsillo, nada de conciertos con el estado ni pollas; los vicios que se los pague cada cual, que las ayudas públicas no están para eso, y yo las copas me las pago. Y si no bebo agua.
Y de la misma forma abomino de la excesiva presencia de símbolos religiosos en las instituciones. No quiero crucifijos ni santos ni en las escuelas ni en los ayuntamientos ni en las universidades. El que quiera practicar una confesión religiosa que lo haga en su casa, en su parroquia, en sus lugares de culto, en sus reuniones familiares o donde le salga de la polla, pero no en los espacios comunes que son de todos.
Y si llevo luchando por eso toda la vida, cómo coño no me voy a indignar al ver a una gente de otra religión que de repente pretende ocupar los espacios públicos con sus símbolos y sus rituales. Que consideran imprescindible que ellas lleven prendas que las distingan de las demás mujeres para ser claramente identificadas por su religión, y que ellos adapten también una fisonomía adaptada a lo que consideran que su credo les obliga. O sea, que no quiero hábitos de monjas en la calle pero tengo que soportar velos y niqabs y burkas?? Y una mierda! Si para mí la religión es un cáncer social, igual que los nacionalismos, las dos cosas que más daño han hecho a la humanidad en toda su historia, cómo voy a admitir eso, por favor?
Y no me refiero ya ni a los radicales o a los violentos, que esos por supuesto son claramente condenables y está hasta mal visto no hacerlo. No, yo estoy hablando de los supuestamente moderados, pero que también son gente que viven por y para su religión, que la llevan por bandera constantemente y que pretenden hacerla presente de continuo para el resto de la sociedad.
Hoy leía un artículo en El País que me ha puesto los pelos de punta. Era sobre Ceuta. Resulta que allí la población cristiana (o laica) es cada vez más reducida porque los musulmanes se reproducen a un ritmo cuatro veces superior y van ganando terreno por momentos. Y no pasaría nada si esa gente se acoplara al modo de vida de la sociedad a la que pertenecen. Pero no, ni de coña. Ellos educan a sus hijos, a sus patuleas de hijos, en el rechazo a esa misma sociedad. Mientras el resto de la gente tiene los hijos que puede permitirse tener según sus posibilidades económicas, ellos se niegan a acogerse a ningún tipo de planificación familiar y tienen todos los hijos que Alá les mande, tanto si pueden mantenerlos como si no. De resultas de lo cual el resto de la sociedad, la gente que no se puede permitir la paternidad, trabaja para pagar ayudas sociales que mantengan a todos esos críos que además serán educados por sus madres en el rechazo absoluto a esa misma sociedad que les está manteniendo. Manda huevos!!!!
Y rechazar eso es ser islamófobo, no? Pues vale, yo islamófoba hasta la médula. Y rumanófoba también. Y xenófoba. Y todo lo que queráis. Porque vivo en una sociedad, con toda la hipocresía y la miseria y la corrupción y los defectos que se os antoje, pero que me gusta. Me gusta su progresivo laicismo, me gusta que podamos echar a los políticos que no nos gustan cuando queramos, me gusta que les podamos pedir cuentas de su gestión, me gusta que podamos divorciarnos, abortar, casarnos y descasarnos con cualquiera del sexo que nos dé la gana, votar y desvotar, manifestarnos, chillar, patalear, denunciar a la administración, ir a los medios a poner verde a quien sea... Quiero esta sociedad, que es la más libre y desarrollada que hasta la fecha se ha conocido jamás. Y no quiero ni una sola marcha atrás; al revés, quiero que sigamos evolucionando hasta conseguir no ver un solo crucifijo en un aula ni un solo velo.
Y no, no soy racista ni nunca lo he sido. Los chinos me encantan, quiero que vengan más y que nos sigan trayendo sus cosas. Son gente que viene, que vive a su bola pero que no incordia con su estilo de vida ni trata de imponérselo a nadie. Vienen a ganarse el pan, practican su religión, si la tienen, en sus casas, y sus niños además son estupendos estudiantes que igual algún día son grandes lumbreras patrias. Quiero que tengan todos los derechos del mundo, sanidad gratuita, educación, dependencia, pensiones... Porque son ciudadanos como cualquier otro y deben tener acceso a todo lo que tenemos los demás. Y lo mismo digo de los sudamericanos o de los de la Europa del este que vienen a buscarse la vida honradamente. Y de los rumanos que no crean conflictos y pretenden una vida normal. Y, si es que existe alguno, de los musulmanes que practican su religión en la intimidad sin necesidad de andar todo el día haciendo proselitismo de ella.
Al resto no los quiero por aquí. Exactamente igual que García Albiol, al que alabo por su valentía, por mucho repelús que me den los peperos, que me lo dan. Y además no me extraña nada que en su pueblo le votara la gente masivamente. Si resulta que hay un grupo étnico o religioso o deportivo o lo que sea que está creando problemas en una comunidad y alguien se atreve a levantarse y a decirlo alto y claro, y encima le tachan de xenófobo y de todo tipo de barbaridades, yo también le votaría.
Ya está bien de gilipolleces, hombre. Que una cosa es ser buenos y acogedores y estar dispuestos a recibir con los brazos abiertos a todas las culturas del mundo e incluso a mezclarnos genéticamente con ellas (qué bonitos son algunos mestizajes, por cierto) y otra muy distinta que tengamos que aceptar todo y tragárnoslo todo.
Con dos cojones, Inma islamófoba y rumanófoba a muerte. Hala, y ya podéis despotricar.
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